Julieta Mora dejó su país para convertirse en chef profesional, sus sacrificios dieron fruto y hoy forma parte de la élite de la cocina mundial, siendo chef jefa de pastelería en el restaurante Mas Marroch, sucursal de El Celler de Can Roca. Foto: Gentileza.
Paraguayos por el mundo: apostó todo para estudiar cocina y hoy triunfa como chef en España
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Por Viviana Orrego, viviana.orrego@nacionmedia.com
Hace cerca de una década, Julieta Mora dejó Paraguay, a sus hermanas y viajó junto a sus padres a España para convertirse en chef profesional. Luego de mucho trabajo, de olvidarse de sus días de juventud, de fiesta y diversión, sus sacrificios dieron fruto y hoy, a sus 25 años, forma parte de la élite de la cocina mundial, siendo chef jefa de pastelería de la mano de Jordi Rocam en el restaurante Mas Marroch, sucursal de El Celler de Can Roca, de los célebres hermanos Roca.
Esta destacada paraguaya nació en Asunción, donde hizo sus estudios primarios y secundaria de Bachiller Técnico en Informática (BTI), estudió un tiempo la carrera de grado de Economía en la Universidad Católica, que al poco tiempo abandonó para ir a estudiar la carrera de Dirección de Cocina en la Universidad de Barcelona, en España.
Por la influencia de su madre, que es cocinera, Mora siempre tuvo pasión por la cocina. Cuando tenía 12 años, sus padres emigraron a España y ella quedó bajo la tutela de su hermana mayor y su abuela. Desde entonces empezó a cocinar para ella y sus hermanos, así como para eventos que reunían a toda la familia. Eso le emocionaba y la hacía sentir plena, “en su salsa” en la jerga de los chefs.
Años más tarde, por la presión familiar y para que tenga una carrera universitaria empezó a trabajar como auxiliar contable en una oficina de Asunción y por la noche estudiaba Economía en la Universidad Católica de Asunción, que para nada le atraía.
“Comencé a estudiar Economía en la Católica, no me gustaba nada. Pero estudiaba por la presión familiar de tener una carrera universitaria. Trabajaba de auxiliar administrativa en Asunción, me pasaba muchas horas en la oficina y empalmaba la universidad al salir del trabajo por las noches”, relató en comunicación con La Nación-Nación Media.
Julieta Mora tiene 25 años, nació en Asunción, donde hizo sus estudios primarios y secundaria de Bachiller Técnico en Informática (BTI), estudió un tiempo la carrera de grado de Economía en Paraguay. Foto: Gentileza.
Vendía pan para pagar sus estudios
“Siempre desde pequeña me gustó cocinar, mi mamá es cocinera. Pero no le gustaba la idea de que me dedicara a eso. Mis padres emigraron a España cuando yo tenía 12 años, me quedé con mis hermanas, la mayor tenía nuestra tutela. Así fue como comencé a cocinar sola en casa desde pequeña, aprendiendo de mi abuela y poco a poco comenzaba a cocinar para comidas familiares”, continuó diciendo emocionada.
Agregó que estudiar cocina en Paraguay no era una opción para ella, por lo que tuvo que convencer a sus padres de ir a estudiar en Barcelona, España, donde viven actualmente. Reconoció que sus padres, en principio, no confiaban para nada en ella, por lo que les demostró que realmente le importaba la cocina pagándose sus estudios, trabajando de niñera o vendiendo pan en sus ratos libres.
“No confiaban en mí, entonces para coger aún con más fuerzas mis sueños me pagué yo misma mis estudios. Trabajando de lo que sea, de niñera y vendiendo pan los fines de semana en una cadena de panaderías”, refirió Mora, al ser consultada sobre cuándo decide jugarse por su sueño de ser chef y dejar todo atrás para convertirse en lo que hoy es.
Mora es el brazo derecho de Jordi Roca, un pastelero reconocido a nivel mundial por ganarse el premio “Mejor chef de pastelería del mundo”. A su corta edad se foguea con los más importantes chefs del mundo, dejando en alto la bandera tricolor y es la profesional paraguaya que ha llegado en el rango más alto de la gastronomía mundial.
“Es algo que aún no asimilo, porque trabajar con ellos es sentirte como en una familia muy grande. Por la humildad y amor al trabajo que tienen. Comencé en cocina ayudando en cuarto frío, luego en carnes y un poco en pescados“, dijo a La Nación-Nación Media al ser consultada sobre cómo se siente al ser parte de los hermanos Roca y de la élite gastronómica mundial. “Actualmente estoy de jefa de pastelería, aprendiendo de la mano de Jordi Roca. Me encanta mi profesión y me encantaría estar toda la vida dentro de la hostelería”.
Respecto a lo que es trabajar en la gastronomía y hostelería, refirió que es un mundo completamente diferente, que representan muchas horas y fines de semana de trabajo. Afirmó que si bien es una profesión muy sacrificada, es también bastante gratificante si de verdad te apasiona este mundo, donde ella a su corta edad ya alcanzó la cúspide de su profesión a base de esfuerzo y sacrificio.
“No me gusta hablar del futuro porque me gusta mucho improvisar y disfrutar del momento. Actualmente me gusta mucho el sitio donde estoy. Tengo planeado volver en enero del 2023, añoro mucho estar en mi país, cerca de mis hermanas y mis amigos de infancia”, adelantó Mora, al ser consultada sobre sus planes a futuro y si piensa volver al país. “Pero será por muy poco tiempo. Visitar a la familia y tengo entre manos un evento de cuatro manos con un cocinero paraguayo que pronto comienza en el Noma - Copenhague”, mencionó sobre el restaurante en la capital de Dinamarca.
La Nación-Nación Media consultó a la destacada paraguaya por qué una persona decide salir de su país para formarse. Afirmó que a Paraguay le falta enfocar la educación hacia su cultura, que por cierto es muy rica en gastronomía, por lo que planteó que se deberían implementar festivales gastronómicos para los jóvenes durante todo el año.
“Hay que implementar festivales gastronómicos para los jóvenes durante todo el año y de esta manera acostumbrarnos a comer todo el tiempo lo nuestro, me encantaría que en el país hayan más restaurantes vendiendo un vori vori que apostando a platos internacionales”, indicó.
Agregó que uno de sus sitios favoritos para almorzar al mediodía en Paraguay es el Mercado Municipal N°4 de Asunción, donde sí o sí te van a servir un suculento plato de vori vori. En caso de gastronómicos como el Tierra Colorada de Rodolfo Angensheidt y Pakurí de Sofia Pfannl, que para ella representan la identidad gastronómica de Paraguay en restaurantes. “Cuando estoy en Barcelona con mis padres no falta un día que hagamos chipa o empanadas. Mi mamá no hace faltar la tortilla en nuestra mesa”, finalizó.
Diego Fernández Sacco busca ser una referencia genuina, sincera, de la cocina criolla y regional, adoptando la gastronomía como un estilo de vida en todas sus facetas. Foto: Gentileza
Diego, el chef andariego: “La cocina es para mí el sabor del alma paraguaya”
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Gloria Ocampos–Prieto
Fotos: GENTILEZA
Con un estilo descontracturado, sin formalismos, muy cercano a la gente, Diego Fernández Sacco acopia experiencias enriquecedoras en su transitar por “El camino del po he” por el interior del país. El chef paraguayo, reconocido por su icónica frase “así nomás es”, nos habla de la primera etapa de su proyecto audiovisual y comparte con los lectores de La Nación del Finde tres recetas clásicas, pero con su impronta innovadora.
“‘El camino del po he’ no busca calificar o clasificar. Lo que yo hago es mostrar simplemente lo que hace uno y otro local, y que la gente tenga opciones para elegir dónde degustar un terere rupa o dónde comer algo más elaborado, un plato emblemático de cada sitio y mostrar un poco los tesoros turísticos de cada localidad”.
Luego de trece capítulos recorriendo los establecimientos gastronómicos de referencia de distintas localidades del país, el chef y creador de contenido Diego Fernández Sacco cierra la primera etapa de su proyecto “El camino del po he”, una propuesta que fusiona cocina y turismo interno.
“Me gusta mostrar la cocina de nuestras brasas, nuestro tipo de cocción de carnes, de pescados, nuestros sabores particulares”, dice el chef
“La idea es que la gente, a través de este material, se anime a incursionar más en el turismo interno, en las opciones realmente excelentes que hay para conocer el país. Y como siempre dije, creo que no hay mejor manera de conocer la cultura y la idiosincrasia de un pueblo que por la gastronomía”, expresa.
“El camino del po he” va bastante bien por la respuesta de la gente que es a lo que íbamos, mostrando un poquito lo que es el Paraguay de adentro, lo que son las opciones gastronómicas. Y la respuesta de los internautas es que varios de ellos van yendo ya a los lugares que yo he recomendado. Entonces, por ese lado, muy contento que la gente acompañe el proyecto”, celebra Diego, quien a día de hoy cuenta con más de 35.000 seguidores en Instagram. Aquí su charla con La Nación del Finde.
Señala que la idea primordial de “El camino del po he” es dejar una guía gastronómica para turistas nacionales y foráneos
–¿Cuántas localidades pudiste recorrer en esta primera etapa?
– Hice trece capítulos. Y las localidades que visité fueron Ypacaraí, Altos, Sapucai, Piribebuy, Paraguarí, Villa Hayes, Yaguarón, Villa Florida, Pirayú, Caapucú, Encarnación, Areguá, Luque y Caacupé.
–¿Qué viene ahora?
–Ahora ya estamos pensando en la segunda parte. Ahora voy a empezar la temporada de otoño–invierno. También tengo otros proyectos, entre ellos “Comete la calle”, que ya tiene cuatro capítulos, pero este año le voy a dar con más fuerza.
Hasta el momento, “El camino del po he” lo ha llevado por más de una docena de localidades
HOSPITALIDAD ÚNICA
–¿Qué cosas te sorprendieron en este tiempo por el interior del país?
–Y lo que me sorprendió del interior puedo decir que, aunque ya sabía yo que la hospitalidad de la gente era más cálida en el interior, me pude dar cuenta de que cuanto más te adentrás, la hospitalidad es mayor. Quizás, al principio, por este suceso del tema influencers y de creadores de contenidos, choca un poquito porque vas llegando no como un comensal más, sino como una suerte crítico, pero, a medida que les íbamos mostrando los capítulos que vamos haciendo, la gente de los locales se abrían mucho más.
Se fueron dando cuenta de que lo que nosotros hacemos en realidad es mostrar la cocina paraguaya y entonces me fueron dando más su apoyo. Ahora, en muchas ciudades ya me reconocen, me saludan y repiten mi famosa frase “así nomás es” y el nombre “El Camino del Po He” se va conociendo más.
–¿Qué rescatás de nuestra cocina de tierra adentro?
–Sobre nuestra cocina, siempre voy aprendiendo más, porque en realidad hay recetas que conocemos, que son las más tradicionales, y muchas no llegan a romper las fronteras de la capital y quedan hacia el interior. Fui conociendo algún que otro plato. Pero sí hay muchas recetas muy interesantes, la manera de elaborar, que tienen mucha historia, que vienen de algún familiar, de algún ser querido en especial. La gente prepara la cocina tradicional nuestra como antes se veía en la capital.
Recuerdo que cuando era niño, los domingos de reuniones familiares, la comida era tradicional. Se hacía ñoquis casero con estofado de peceto, por ejemplo; se hacía más comida casera. Hoy en día, está más atado a un menú globalizado y los domingos o sábados de familia se prefiere el bife de chorizo, mariscos, pizza... Pero en el interior, eso todavía no se resiente y en las reuniones familiares siguen preparando esos platillos tradicionales que hoy veo que ya no se disfrutan en la ciudad.
DESDE EL CORAZÓN
–¿Cuál es, según tu parecer, la esencia de la cocina paraguaya en general?
–Sobre nuestra cocina, la impresión que tengo es que es una cocina, más que nada, creada muy desde el corazón. Nuestros platos tradicionales tienen mucho amor hacia los ingredientes, hacia las materias primas. Nuestra cocina paraguaya tradicional realmente sale del corazón, tiene mucha sensibilidad. Una cocina que profundiza nuestras raíces, que habla de quiénes somos, de nuestra idiosincracia, habla de nuestro carisma, de nuestra sencillez.
Habla de la esperanza del paraguayo... porque en nuestra cocina se cruzan también los sucesos bélicos y ahí es donde te das cuenta de la fuerza del corazón y del alma que tiene el paraguayo, de la garra que tiene para subsistir, para persistir, pero al mismo tiempo tiene la sensibilidad para transmitir con cariño especial el legado materno a través de la cocina. Yo comparo siempre nuestra cocina con la guarania a la que se considera el sonido del alma paraguaya, y la cocina es para mí el sabor del alma paraguaya.
–¿Cuáles fueron las localidades que más te impresionaron en cuanto a su gastronomía?
–Cuando iniciamos el proyecto mi idea no era clasificar los locales: ponerle en primer lugar a este restaurante y en segundo a este otro. No quiero que la gente vea al “Camino del po he” como una clasificación mía.
Entonces, lo que yo hago es mostrar simplemente lo que hace uno y otro local, y que la gente tenga opciones para elegir dónde degustar un terere rupa o dónde comer algo más elaborado, un plato emblemático de cada sitio y mostrar un poco las joyas turísticas de cada localidad.
Pero sí puedo decir que Paraguarí está en un despegue turístico bastante distinto a otros lugares. Me refiero a todo el departamento en su totalidad. Piribebuy tiene un lugar fantástico que traslada al pasado y que se llama El Viejo Rincón, que es luego una casona muy antigua. El menú es fantástico y me pareció un sitio que se desprende de los demás un poquito.
Me impresionó mucho Sapucai donde hay un local llamado La Estación, en una estación de tren, donde ofrecen parrilla en un lugar espectacular. Pero todos tienen su encanto. En Encarnación encontré la mejor chipa de Paraguay. He probado chipa en otros lugares, pero la de Encarnación es superior. Realmente, me sorprendió de sobremanera, por la calidad y la terminación del producto, como el de Ña Francisca. Espectacular.
DESTINO GASTRONÓMICO
–¿Qué falta para consolidar a Paraguay como un destino gastronómico?
–Me di cuenta de que el paraguayo necesita conocer el Paraguay y de que el Paraguay necesita que el paraguayo lo conozca para crear aún más identidad. Esa identidad que vamos perdiendo porque solo nos concentramos en los problemas, nos enfocamos solo en lo feo, y no nos damos cuenta de todo lo lindo que tiene el Paraguay. Nuestro país necesita de su gente, necesita del turista que lo visite, que lo enaltezca, para que pueda evolucionar como destino turístico y como país.
Me tocó, particularmente, estar viviendo y trabajando en Grecia que está arruinado económicamente por el gobierno, pero el país vive bien gracias al turismo. Y acá, nuestro país tiene muchísimo qué mostrar, pero necesita de gente que apueste al país.
Esto es lo que tratamos de trasmitir en el “Camino del Po He” y lo vamos a seguir haciendo, vamos a seguir mostrando a los internautas para que tengan en cuenta la oferta que hay en el Paraguay, inclusive a los inversionistas para que apuesten a la hotelería, gastronomía, infraestructura, pero no solamente en la capital porque este país tiene lugares hermosos más allá, pero hay que conocerlos.
SU ESTILO
–¿Cómo definirías el estilo de cocina que proponés?
–Hice muchos tipos de cocina, trabajando en un lugar y otro, conociendo a un chef y otro. Tuve la suerte de conocer personas, cocinas y culturas interesantes. Resultado de todo eso, y enfocándome en lo que más me gusta, lo que intento siempre transmitir de mi cocina es la adaptación de la cocina mediterránea a nuestro país, por el clima que tenemos nosotros. Yo le llamo cocina criolla y mostrar la riqueza gastronómica que tenemos.
Me gusta mostrar la cocina de nuestras brasas, nuestro tipo de cocción de carnes, de pescados, nuestros sabores particulares como la chipa guasu. Siempre me gusta hacer un poco un mix con la cocina mediterránea. Entonces, la cocina que yo hago es una cocina criolla mediterránea.
–Tu impronta en la gastronomía es totalmente distinta a la que se suele ver en las redes sociales. ¿Tiene que ver con tu personalidad?
–No busco diferenciarme de los demás, pero sí conservar mi esencia. Evidentemente, habrá diferencia de estilos, pero lo que busco un poco con los colegas con los que frecuento es buscar igualdades, me gusta cuando en equipo vemos un paisaje y apreciamos los mismos colores, la misma música. Si trabajo en un lugar me gusta transmitir equipo, lo individual siempre va a estar, pero la gastronomía es equipo, es crecimiento grupal, quizás no te voy a marcar una diferencia con los demás, pero buscar la unión, la fuerza del grupo y con eso procurar transcender.
–¿Cuáles son tus principales motivaciones y aspiraciones en la gastronomía?
–Me gustaría dejar legados en la gastronomía paraguaya. La idea primordial de El “Camino del po he” es dejar una guía gastronómica para turistas locales y foráneos. También me gustaría tener un emprendimiento gastronómico mío, pero eso llegará en su momento. Uno nunca sabe por dónde va a ir el camino, pero sí tengo marcado que va a llegar en su momento.
Por el lado de las redes, me gustaría llegar a ser una figura referente de la gastronomía criolla, regional, más que solamente de Paraguay. Quiero llegar a ser una referencia regional, por qué no mundial, pero una referencia genuina, sincera, adoptando la gastronomía como un estilo de vida en todas sus facetas.
Diego Fernández Sacco confiesa que si no fuera cocinero le hubiera gustado ser periodista de investigación o psicólogo deportivo. “Soy un enfermo del fútbol”, admite. Con un pasado en el mundo de la música, y miembro de una familia de artistas, señala que el arte es también una parte esencial de su vida.
“Si no estuviera en la cocina estaría en la música, en la poesía, en la fotografía… me gusta mucho el arte en general”, expresa el hijo de la reconocida bailarina paraguaya Sussy Sacco.
Para cerrar la nota, el chef comparte con los lectores de La Nación del Finde tres recetas clásicas, pero con su toque innovador, para disfrutar en familia en esta Semana Santa.
VORIVORI DE SURUBÍ
Ingredientes:
– 250 gr de surubí
– 2 dientes de ajo
– 1 cebolla 1
– 3 tomates
– 2 locotes
– 10 gr orégano seco
– 1 mazo de apio
– 300 cc de cerveza rubia
– 150 gr de harina de maíz
– 60 gr de queso Paraguay
– 1 mazo de kuratu
– Ají molido c/n
– Sal y pimienta c/n
Paso a paso:
Sellar el surubí en aceite, previamente salpimentado, deglasar con cerveza rubia. Sofreír en aceite el ajo, la cebolla, el locote y luego la pulpa del tomate rallado sin piel, el orégano etc. Agregar al surubí y luego incorporar agua, y dejar cocer por 15 minutos. En otro recipiente, elaborar los vori con la harina de maíz, el queso desmenuzado y un poco de caldo. Incorporarlos, cocinar y servir luego con un poco de kuratu y limón.
Vorivori de surubí
TOSTADO MIXTO DE PESCADORES
Ingredientes:
– 6 unidades de
pan de miga
– Huevo 1 c/u
– 2 tomates
– 50 gr pepinillos
– 50 gr de queso Paraguay
– 200 gr de sardinas
– Orégano seco c/n
– 1 mazo de cebollita de hoja
– Manteca c/n
– Sal fina
Paso a paso:
Cortar los tomates finamente, así como los pepinillos. Enmantecar los panes de ambos lados, elaborar un puré de sardinas, si se quiere, agregando un poco de mostaza. Agregar la mezcla a uno de los lados del pan, para luego superponer, las rodajas de tomate; salpimentar y agregar el orégano seco y los pepinillos. Por otro lado, picar el verdeo e incorporar al pan que quedo enmantecado. Cortar finamente el queso Py y agregar para luego tapar los sándwiches y sellar en manteca. Freír huevos y colocarlos en la superficie de cada tostado.
tostado mixto de pescadores
MATAMBRITO KOYGUA
Ingredientes:
–1 kg y medio de matambre de res
–1 mazo de romero fresco
–1 mazo de orégano fresco
–4 tomates
–3 locotes
–3 cebollas
–Huevos c/n
–100 gr de arvejas
–Sal fina
–Pimienta negra
Paso a paso:
Hervir el matambre con hiervas y suficiente agua, hasta ablandarlo. Dorar los vegetales en la parrilla. Incorporar todo a una asadera, agregar el matambre previamente porcionado y su jugo de cocción. Terminar de dorar en horno medio, incorporando los huevos y las arvejas unos minutos antes de servir.
La odontóloga que conquistó la gastronomía funcional en Paraguay
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Desde productos libres de gluten hasta panificados de masa madre, Helike es un proyecto que se consolida como referente nacional y ejemplo de creatividad, constancia y visión emprendedora.
Marta Rodríguez es el alma creativa detrás de Helike. Ella es odontóloga y chef, pero con una gran pasión por la cocina. Ese hobby fue precisamente el que la llevó a emprender un negocio saludable en Ciudad del Este, en el 2012, que fue tomando forma y se consolidó como un proyecto que combina innovación, salud y sabor.
Nuestra protagonista contó al principio vendía productos proteicos, pero que con el paso del tiempo agregó otras propuestas integrales para atender todo tipo de intolerancias alimentarias y dietas especiales sin gluten, sin azúcar, sin lácteos, plant based y keto friendly.
“Trabajamos para todo tipo de intolerancias alimentarias y también keto friendly”, aseguró Marta, destacando la misión de su marca: ofrecer productos inclusivos, nutritivos y deliciosos.
Hoy, desde su fábrica en Fernando de la Mora, Helike produce tortas personalizadas, panificados y bollos, y este 2026 lanzará panificados de masa madre sin gluten, low carb y plant based, marcando un hito en el mercado nacional.
Al respecto, la emprendedora explicó que todas las materias primas que utilizan “son seleccionadas minuciosamente y certificadas libres de gluten para brindarles a los clientes un producto de alta calidad y a un precio competitivo”.
Reveló además que la empresarecibió varios reconocimientos, entre ellos PFAM 2024, PCM 2025/2026 y Capital Semilla 2022 de REMujer, gracias al apoyo del Ministerio de la Mujer y la Embajada de Taiwán. Sin embargo, para Marta, el verdadero éxito está en transformar vidas a través de la alimentación y demostrar que un proyecto iniciado como hobby puede convertirse en un referente nacional.
Y es que Helike también inspira, educa y construye bienestar, consolidando la visión de Marta de ser la primera panadería y confitería de masa madre sin gluten del país, y mostrando que con pasión, creatividad y constancia, cualquier sueño puede convertirse en un proyecto que marca tendencia y transforma comunidades.
Para proteger de la maldad europea, paraguaya somete a su hija a crianza guaraní
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La joven paraguaya Aliss Ruiz, que reside en España, contó que empapa a su hija de la cultura guaraní, para protegerla de la maldad de “algunos”. La idea de Ruiz, es que su hija pueda defenderse en guaraní en un futuro, cuando intenten menospreciarla por nacer en España, pero contar con ascendencia latina.
“Soy una paraguaya viviendo en España con una bebé española que nació acá. Y creo que soy de las pocas mamás que le hablan como paraguaya a sus hijos, le hablo como paraguaya, le hablo en guaraní”, detalló la joven, en un video publicado en TikTok.
Ruiz aseguró que su hija de 1 año está “totalmente culturizada como paraguaya”. La decisión en criarla como paraguaya radica en prepararla para el territorio, donde crecerá. “Y aunque haya mucha gente buena, siempre va a haber también mucha gente mala (...) dicen que porque el bebé nace acá no significa que sea español. Sigue siendo latino”, explicó la compatriota.
Para Aliss su hija podrá defenderse en guaraní. “Que diga con orgullo que es paraguaya. Nacida en España. Y que le puteen en guaraní, que se defienda”, explicó. El comentario de la joven paraguaya generó una avalancha de reacciones, entre ellos, quienes apoyaron su decisión de criar a su hija con bases de la cultura guaraní.
“Y si estás en España va a ir a la escuela ahí y si o si va a hablar como ellos“, ”Te felicito como enseñarle a tu hija los niños son muy inteligente, ella solita va a aprender en español“, ”Háblale a full en guaraní, ser bilingüe es una ventaja neurológica supergrande para su futuro y sus raíces paraguayas son parte de su identidad así que 10/10“ o ”Yo vivo con una familia de Paraguay y le hablan en guaraní también“.
Influencer pide consejos para acostumbrarse a Paraguay, tras vivir en EE. UU.
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La influencer paraguaya Vero Volkart contó que tras 5 años de vivir en Estados Unidos regresó a Paraguay, pero que no se “halla” y pidió consejos para acostumbrarse. El video se compartió bajo el mensaje “Cómo me vuelvo a acostumbrar a mi país” y generó reacciones divididas.
“Pregunta seria, ¿cómo hace la gente, que se va a vivir al exterior y después vuelve a su país, para que todo vuelva a la normalidad? Pero no sé si me explico para dar un poco de contexto. Yo estuve fuera por más o menos 5 años. Me fui a Estados Unidos para estudiar en la universidad y jugar tenis a los 19 años, detalló la influencer que supera los 10.000 seguidores en Instagram y 58.000 en TikTok.
La mediática se graduó en mayo, fue empleada en Nueva York, pero tenía ganas de volver a suelo guaraní. “Me decidí y volví, hace un mes más o menos que estoy acá. Y siento que no me hallo. O sea, estoy feliz, pero estoy triste, igual que el meme ese. Porque, o sea, tipo, estoy con mi familia, en casa, digamos; pero a la vez es como que no me hallo", indicó.
La influencer comentó que esta situación de crisis, porque extrañaba a su familia, pero ya no se acostumbra a la vida en nuestro país: “Así que si tienen algunos consejos que me quieran dar, por favor (...) Estoy muy al pedo. Estoy muy desempleada y creo que quiero seguir muy desempleada, porque yo y un horario de oficina no nos llevamos bien".
Su comentario generó reacciones divididas: “Problema de millonarios, extraño USA”, “A todos le pasa, no te preocupes, uno tarda en acostumbrarse, sea donde sea”, “Disfruta de tu familia unos meses y luego volvé a USA”, “¡Es porque no trabajas! No tenés objetivos claros. Te vas a sentir así, aquí y en EE. UU. y donde sea, son objetivos", o “Pregunta a los extranjeros que vivieron toda su vida en su país y se adaptan rápido a Paraguay...”.