El informe sobre la evolución de la pandemia en Paraguay presentado hoy por el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social (MSPBS) detalla que fueron procesadas 2.091 muestras y 758 dieron resultado positivo, todos casos comunitarios.
Confirman además el fallecimiento de 11 personas, con lo que totalizan a la fecha 1.613 víctimas fatales del COVID-19 desde el mes de marzo pasado. Siguen internados 634 pacientes y de ellos, 116 se encuentran en la Unidad de Terapia Intensiva (UTI).
El informe además anuncia que en la fecha se recuperaron 406 paraguayos, sumando así 52.182 personas que lograron vencer al virus. Con los datos del 17 de noviembre, el total de casos confirmados de contagio por COVID-19 asciende a 72.857.
Le puede interesar: COVID-19: Sequera dice que “hay una sensación triunfalista y preocupa”
Fallecidos
De los 11 fallecidos en la fecha a consecuencia del virus, 2 se encuentran en la franja etaria de 40 a 59 años y 9 de 60 años en adelante. Entre las víctimas fatales del coronavirus, 5 corresponden al sexo femenino, 6 al sexo masculino y proceden de la capital del país, así como de los departamentos Central, Caazapá, Cordillera, Itapúa y Caaguazú.
Rebasados por otras patologías
La directora del Hospital Nacional de Itauguá, Yolanda González, señaló este martes que en el centro asistencial no solo están rebasados por cuadros respiratorios, sino también por la gran cantidad de pacientes con otras patologías. “Continuamos al tope, mucho movimiento en la parte de cuadros respiratorios con ingresos y salidas en las tres salas de terapia intensiva y en toda la sala de internación”, explicó.
“Somos centro de referencia por la cantidad de profesionales que tenemos y las especialidades, porque todos los diabéticos e hipertensos que se empezaron a descompensar y todos los que no hicieron su control durante este tiempo de pandemia ahora están internados. A nivel de COVID-19, estamos con 47 pacientes de 52 camas de terapia intensiva”, agregó.
Lea también: Hospital de Itauguá sigue trabajando al tope con casi 600 pacientes internados
Dejanos tu comentario
Asocian consumo de colorantes alimentarios con mayores riesgos para la salud
Consumir alimentos con algunos colorantes o conservantes está asociado a un mayor riesgo de cáncer, diabetes, enfermedades cardiovasculares e hipertensión, según se desprende de tres estudios franceses publicados este jueves, que aportan más datos sobre los efectos de la comida ultraprocesada. Las investigaciones se centran en el consumo de ciertos aditivos, colorantes alimentarios (E100 a E199) y conservantes y antioxidantes (E200 a E299 y E300 a E399) y en ellos participaron más de 100.000 personas.
Fueron realizados por Sanam Shah y Anaïs Hasenböhler, y supervisados por la epidemióloga Mathilde Touvier, directora de investigación en el Instituto Nacional de Salud e Investigación Médica francés (Inserm). Los estudios han sido publicados por las revistas Diabetes Care, European Journal of Epidemiology y European Heart Journal, y buscan “orientar las políticas públicas”, según un comunicado del Inserm.
Por primera vez, se han confirmado asociaciones entre el consumo de colorantes alimentarios y un mayor riesgo de diabetes tipo 2 y de cáncer; y entre el consumo de conservantes y el riesgo de hipertensión y enfermedades cardiovasculares. Así, los mayores consumidores de colorantes alimentarios tienen, en comparación con las personas menos expuestas, un riesgo superior a sufrir diabetes tipo 2 (+38 %), un cáncer (+14 %) y un cáncer de mama (+21 % e incluso +32 % en mujeres posmenopáusicas).
Por su parte, los mayores consumidores de conservantes -principalmente sorbato de potasio E202 y ácido cítrico E330- tienen un 24 % más de riesgo de sufrir hipertensión que los menos expuestos, y un riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares un 16 % mayor.
Aunque estos estudios no prueben por sí mismo una relación causa-efecto, se suman a muchos otros que prueban lo nocivos que son los alimentos ultraprocesados, recordó a la AFP Mathilde Touvier.
A nivel mundial, “de 104 estudios que tratan los vínculos entre los alimentos ultraprocesados y la salud, 93 muestran esos efectos nocivos de forma muy coherente”, afirmó. “El volumen de argumentos es bastante fuerte para decir que hay que actuar en el plano de la salud pública”.
La ONG Foodwatch apuntó que estos estudios “deben provocar un electroshock político” y recordó que lleva “años” exigiendo la prohibición de nitritos, por la relación “claramente demostrada” que guardan con el cáncer de colon, y también del aspartamo, otro posible carcinógeno. En enero, dos estudios del mismo equipo demostraron una asociación entre el consumo de conservantes y una mayor frecuencia de cánceres y de diabetes tipo 2.
Fuente: AFP.
Dejanos tu comentario
Hantavirus y ébola confirman falta de conciencia ante los riesgos de pandemia, dice experta
Los letales brotes de hantavirus y de ébola muestran que, pese a que la respuesta a las crisis de salud pública ha mejorado, el mundo sigue sin ser lo suficientemente consciente de los riesgos de pandemia, advirtió una experta en la materia. Más de seis años después de que la Organización Mundial de la Salud declarara la pandemia de covid-19, los esfuerzos mundiales por reformar la respuesta a las crisis de salud pública han tenido un impacto positivo en la reacción ante los actuales brotes de hantavirus y ébola, afirmó Helen Clark, ex primera ministra de Nueva Zelanda y copresidenta del Panel Independiente de Preparación y Respuesta ante Pandemias.
Ayer miércoles, la Organización Mundial de la Salud (OMS) indicó que la epidemia de ébola en la República Democrática del Congo (RDC) no representa “una emergencia pandémica” pero sí un riesgo “elevado” a nivel nacional y regional. “Las nuevas normativas sanitarias están funcionando”, dijo Clark a la AFP en Ginebra.
En cuanto se emitió la alarma, el viernes pasado, por el nuevo brote de ébola en la RDC, y semanas después de que se anunciara un brote de hantavirus en el crucero MV Hondius en el océano Atlántico, “la respuesta ha ido bastante bien”, valoró. “Nuestro problema ahora se encuentra mucho más allá de eso”, dijo Clark, insistiendo en que aún hay mucho trabajo por hacer para identificar los riesgos y cómo “surgen esos brotes”.
“Creo que necesitamos mucho más conocimiento sobre la preparación basada en el riesgo”, afirmó, y llamó a centrarse más en conocer el propio riesgo y “lo que podría surgir”, y a “estar preparados para afrontarlo”. “Temas básicos de vigilancia, de detección temprana... aún no estamos en eso”, comentó.
Por ejemplo, Clark apuntó que la especie de hantavirus detrás del brote en el crucero, que desencadenó una alerta sanitaria mundial tras la muerte de tres personas, era conocida por ser endémica en la zona de Argentina de donde zarpó el barco. “Pero no tenemos claro cuánto sabían de eso los barcos que parten regularmente de allí”, dijo.
Al mismo tiempo, el brote de la cepa Bundibugyo de ébola que, se sospecha, ha matado a más de 130 personas en la República Democrática del Congo, parece que estuvo fuera de los radares durante semanas, pues los tests que se estaban realizando eran de otra cepa y daban negativo.
“¿Cómo pudo ocurrir esto durante cuatro o seis semanas (...), propagándose, sin que tuviéramos los resultados de las pruebas que necesitábamos para demostrar que se trataba de una variante en particular?”, se preguntó la experta. La exmandataria pidió que se investigue “la cadena de acontecimientos y lo que podemos aprender de ella, lo que nos dice sobre las capacidades que necesitamos”.
“Tormenta perfecta”
Clark también destacó que el brote de ébola puso especialmente de manifiesto el grave impacto que tienen los fuertes recortes de ayudas mundiales en los esfuerzos de prevención de enfermedades.
“Hay una tormenta perfecta”, advirtió, y recordó que a hay países a los que se les ha pedido “de repente” que “hagan muchas más inversiones en los sistemas de salud, que antes venían de donantes”.
“Con la mejor voluntad del mundo, los países más empobrecidos y frágiles simplemente no tienen dinero en el banco para hacer eso, así que se están descuidando un montón de cosas en muchas áreas”.
Clark insistió en que “la solidaridad global sigue siendo extremadamente importante”.
“Estamos hablando de bienes públicos mundiales”, afirmó, y señaló que ya se ha confirmado un caso de ébola en un ciudadano estadounidense que se contagió en la RDC, y que el hantavirus “apareció de repente en lugares donde [desembarcó] gente del barco”. “Estamos juntos en esto, así que tenemos que buscar vías para financiar la preparación o la respuesta que reflejen nuestros intereses compartidos”, apostilló.
Fuente: AFP.
Dejanos tu comentario
Brote de ébola deja unos 80 muertos en RDC y se extiende a Uganda
El brote de ébola que afecta a la República Democrática del Congo (RDC) habría ya causado 80 muertes, según cifras comunicadas el sábado, y también un deceso en Uganda.
Los Centros Africanos para el Control y la Prevención de Enfermedades, agencia sanitaria de la Unión Africana con sede en Adís Abeba, declararon ayer viernes un nuevo brote de ébola en RDC. El balance indicaba entonces 65 fallecimientos probablemente vinculados al virus.
Hasta el momento “se notificaron 246 casos sospechosos y 80 muertes”, según un comunicado del Ministerio de Salud congoleño difundido este sábado de madrugada. Los análisis de laboratorio concluyeron que se trata de la cepa Bundibugyo del virus.
Podés leer: León XIV anuncia visita a Francia para septiembre
No existe vacuna contra esta variante ni tampoco “tratamiento específico”, recordó este sábado en rueda de prensa el ministro de Salud congoleño, Samuel-Roger Kamba. “Con esta cepa, la tasa de letalidad es muy importante, puede alcanzar el 50 %”, señaló el ministro.
Epidemia mortífera
El último episodio de esta fiebre hemorrágica altamente contagiosa, declarado en agosto de 2025 en el centro del país y contenido en diciembre, dejó al menos 34 muertos. La epidemia más mortífera en República Democrática del Congo causó cerca de 2.300 fallecidos entre 3.500 enfermos entre 2018 y 2020.
La transmisión del virus entre humanos se produce a través de fluidos corporales o por exposición a la sangre de una persona infectada, viva o fallecida. Las personas infectadas solo se vuelven contagiosas después de la aparición de los síntomas, y el período de incubación puede durar hasta 21 días.
En RDC, hasta ahora solo se pudieron realizar pocas pruebas de laboratorio en la capital, Kinshasa. Pero según los primeros resultados, con ocho casos confirmados de ébola entre trece muestras analizadas y un elevado número de casos sospechosos, la epidemia parece propagarse rápidamente.
Por su parte, el Ministerio de Salud de Uganda informó ayer de la muerte, a causa del virus, de un congoleño de 59 años el jueves en un hospital de Kampala, la capital. No obstante, el ministerio subrayó que por ahora no se registró ningún “caso local”.
Fuente: AFP
Dejanos tu comentario
“Hantavirus no es como el covid”, dice experta en enfermedades infecciosas
El hantavirus encontrado en el brote del crucero MV Hondius es mucho menos transmisible que el covid, declaró ayer jueves a la AFP la responsable de la unidad médica en Países Bajos que trata a uno de los pacientes. En una entrevista exclusiva con AFPTV, Karin Ellen Veldkamp, jefa de enfermedades infecciosas del Centro Médico Universitario de Leiden, afirmó que su unidad está preparada para recibir más pacientes si fuera necesario.
Interrogada sobre el temor a que el hantavirus pueda convertirse en “el nuevo covid”, Veldkamp respondió: “No, no es así. No se transmite fácilmente de persona a persona”. “Sabemos que la transmisión entre personas es posible y sospechamos que ocurrió en el barco (…) pero no es como el covid, la transmisión es mucho más difícil”, añadió.
Veldkamp declinó dar detalles precisos sobre el paciente ingresado en el hospital el miércoles por la noche, pero afirmó que el centro está bien preparado para este tipo de casos. Los pacientes son aislados en habitaciones individuales, atendidos por personal altamente capacitado y bajo protocolos estrictos de control de infecciones, explicó.
“Nuestro principio es simplemente cuidar bien al paciente. No nos negamos a entrar en la habitación de aislamiento. Estamos bien entrenados para hacerlo de manera segura”, señaló Veldkamp. En general, los pacientes permanecen en aislamiento mientras presentan síntomas. Cuando mejoran, se les realiza una prueba y, si el resultado es negativo, se levanta el aislamiento.
“No sabemos exactamente cuánto tiempo puede una persona seguir portando el virus. Pero asumimos que, una vez que alguien se siente mejor, ya no es contagioso”, dijo. La unidad de Leiden está acostumbrada a tratar pacientes con enfermedades infecciosas similares, añadió la doctora, e indicó que hay más plazas disponibles en caso de un brote. “Hay varios hospitales en los Países Bajos que pueden hacerlo, así que podemos repartir la carga”, concluyó.
Chile descarta contagios
El ministerio de Salud chileno dijo el jueves que los turistas que recorrieron Chile, Argentina y Uruguay antes de embarcar en un crucero donde se presentaron casos de hantavirus no se habrían contagiado en este país. El barco MV Hondius, de bandera neerlandesa, suscitó alarma internacional tras la muerte de tres personas que estuvieron a bordo.
Dos de los fallecidos, una pareja de neerlandeses, recorrió Chile, Uruguay y Argentina antes de embarcar en el crucero, informaron autoridades sanitarias de Argentina el miércoles. En Chile, los turistas recorrieron el país “en un periodo que no corresponde de incubación, por lo que la exposición al virus no habría ocurrido en nuestro país”, dijo el ministerio de Salud en un comunicado.
La pareja de neerlandeses, a la que el Ministerio de Salud argentino no identificó, entró a Argentina el 27 de noviembre y, tras recorrer el país en auto, cruzó a Chile el 7 de enero. Entre esa fecha y el día en que se embarcaron en el MV Hondius, el 1 de abril, estuvieron en Argentina, Chile y Uruguay.
La OMS reportó el jueves cinco casos confirmados de hantavirus y otros tres sospechosos. Expertos sudafricanos identificaron un caso con la cepa Andes, la única de la que hay evidencia de transmisión humana. Chile afirma que el último contagio de esta cepa en el país se documentó en 2019. Según la OMS, la incubación del hantavirus es de una a seis semanas.
Fuente: AFP.