Desde la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco) explicaron que el sector avizora un mejor año atendiendo a que se prevé una mejor cosecha gracias a la mejora del clima. Asimismo, tienen buenas expectativas de que el gobierno electo pueda contribuir con la estabilidad de las cuentas fiscales, así como el buen manejo administrativo del Estado.
En cuanto a la política fiscal, esperan que se logre un crecimiento para reponer las arcas fiscales y que se atiendan las obligaciones como los financiamientos tomados. “Recuperar la disciplina fiscal dentro de los márgenes establecidos por la ley. Creo que se van a dar condiciones muy favorables para la retomada de ese aspecto”, apuntó César Jure, titular del gremio.
Refirió que se encuentran tranquilos y con perspectivas positivas de que se siga cuidando la economía y para ello se necesitan algunas medidas para mejorar la eficiencia del gasto público. “Que el esfuerzo de todos estos gastos para sostener estos servicios sea soportado y absorbido por más contribuyentes, que se amplíe esa base para que podamos tener los recursos que todos esperamos”, expresó a la 920 AM.
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Jure indicó que una mayoría parlamentaria dará mucha responsabilidad para hacer un buen gobierno y desarrollar los cambios a futuro para un buen perfomance de la economía. Esto también significará que los ciudadanos puedan mejorar sus condiciones de vida y tener seguridad en cuanto a sus ingresos, aseveró.
Por ende, las iniciativas económicas fiscales deberían surgir de la administración pública. “Este gobierno electo tiene las condiciones, personas y estructura preparadas para generar eso. El Congreso deberá hacer los ajustes que correspondan y ojalá que velen por la libertad y el derecho de todos evitando arbitrariedades”, detalló.
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Cosecha de trigo con 90 % de avance y soja presenta exceso de humedad, señalan
La cosecha de trigo se encuentra en su etapa final en distintas zonas productivas del país, mientras los productores también avanzan con la siembra de soja. En Hernandarias, Alto Paraná, los trabajos alcanzan cerca del 90 % de avance y se prevé que las labores culminen la próxima semana, según reportó la Unión de Gremios de la Producción (UGP).
Asimismo, a este escenario se suma una mejora en los precios del cereal, que generan expectativas positivas entre los productores de la zona. “El trigo llega al final de la cosecha, se estima un 90 % de avance en nuestra zona y el lunes se prevé la culminación, al mismo tiempo que los precios están un poco más altos, lo que entusiasma a los productores”, señaló al gremio Aurio Frigheto, representante de la Coordinadora Agrícola del Paraguay (CAP) de Hernandarias.
En tanto, la UGP informó que en cuanto a la soja en Itapúa, las bajas temperaturas registradas en los últimos días generaron dificultades en la germinación del grano. La situación se presenta principalmente en lotes en los que coinciden el exceso de humedad y las temperaturas bajas, condiciones que favorecen la aparición del denominado “damping off”.
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En Caaguazú, por su parte, la siembra ya fue realizada y los productores aguardan nuevas precipitaciones para favorecer el desarrollo inicial del cultivo. “Sembramos en espera de otra precipitación, ya que hay vientos frescos del sur y luego mucho calor, se seca muy rápido el suelo”, señalaron.
Damping off
“La soja sembrada sufre un fenómeno llamado damping off, los plantines germinados mueren por exceso de humedad y temperaturas bajas que se tuvieron los días pasados”, explicó el Ing. Mario Cuba, responsable del programa de Mejoramiento Genético de Soja de Inbiotech.
Se trata de un problema que afecta principalmente a semillas y plántulas durante las primeras etapas de desarrollo. Bajo condiciones de alta humedad y temperaturas bajas, distintos hongos y microorganismos presentes en el suelo pueden provocar el deterioro de los tejidos y la muerte de las plántulas poco después de su germinación.
Según indicó, las condiciones actuales, marcadas por las lluvias y las bajas temperaturas nocturnas, son favorables para la aparición del problema, una situación que también se había presentado durante la zafra pasada.
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Hortipar 2026 inició con apuesta a la innovación y mayor participación
La octava edición de la feria frutihortícola Hortipar inició sus actividades con una agenda técnica enfocada en la innovación y la transferencia de tecnología para la producción. Este año incorporó el Primer Congreso Nacional de Innovación en Producción Frutihortícola.
Según informó la organización, esta edición 2026 registra un crecimiento del 20 % en la participación respecto al año pasado, superando las expectativas y reflejando el dinamismo de la cadena frutihortícola.
La propuesta reúne a productores, empresas y otros actores del sector, con actividades de exposición, capacitaciones, demostraciones técnicas y oportunidades de vinculación comercial.
“Estamos superando ampliamente nuestras expectativas. Creemos que esto también ha sido motivado por el nuevo enfoque que le estamos dando, con la presencia del congreso, que es toda una novedad”, destacó a los medios de prensa, Marcelo Portaluppi, presidente de la Fundación Nikkei Cetapar.
Precisamente, la innovación en la feria es que este año se realiza el Primer Congreso Nacional de Innovación en Producción Frutihortícola, que busca fortalecer la formación y capacitación del sector en tecnología e innovación, especialmente entre pequeños y medianos productores y agricultores familiares.
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El encuentro reúne a especialistas nacionales e internacionales y aborda temas como sanidad, suelo, hidroponía, fertilización e inocuidad, con apoyo de la Federación de Cooperativas de la Producción (Fecoprod).
Durante la feria también se presentan parcelas demostrativas, materiales genéticos, sistemas de riego para fincas y pequeñas parcelas e invernaderos automatizados e inteligentes. A esto se suman soluciones vinculadas al uso de biogás en la agricultura familiar y la economía circular, además de dinámicas de implementos agrícolas y charlas sobre casos exitosos de productores.
La exposición se extenderá hasta este 24 de septiembre en el Centro Tecnológico Agropecuario del Paraguay (Cetapar), en Yguazú, Alto Paraná. Durante la apertura también se realizó la firma oficial del convenio entre Cetapar y el Instituto Paraguayo de Tecnología Agraria (Ipta), como parte de las alianzas que la institución viene fortaleciendo.
Édgar Figueredo, presidente de Cetapar, señaló en la apertura que uno de los desafíos actuales es facilitar el acceso de los productores a nuevas tecnologías, especialmente a herramientas como la inteligencia artificial, y la falta de información todavía constituye una barrera para su adopción.
Asimismo, detalló que la feria también funciona como una plataforma de conexión entre productores y empresas, con la presencia de firmas de agroinsumos, materiales genéticos y soluciones para la producción, buscando generar oportunidades de negocios y fortalecer los vínculos entre los distintos actores de la cadena.
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Sector agropecuario fortalece medidas de prevención ante posibles efectos de El Niño
Con el objetivo de mitigar riesgos y proteger la producción local, el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) encabezó una jornada técnica de capacitación y sensibilización enfocada en el fenómeno climático El Niño 2026–2027. En la reunión se socializaron medidas preventivas y acciones anticipatorias clave para proteger al sector agropecuario frente a los posibles impactos climáticos, según informó el MAG.
El encuentro fue desarrollado en la sede del Viceministerio de Ganadería bajo la convocatoria del Centro de Desarrollo Agropecuario (CDA) Central, reuniendo a productores, técnicos, funcionarios y representantes del sector privado.
“Con este tipo de iniciativas, la cartera agraria reafirma su compromiso con el desarrollo de estrategias de adaptación al cambio climático, impulsando herramientas que aseguren la resiliencia y sostenibilidad de la producción en el departamento Central”, indicaron.
Las disertaciones estuvieron a cargo de un equipo técnico especializado, liderado por Edgar Mayeregger, coordinador de la Unidad de Gestión de Riesgos de MAG y conformado por técnicos de la DEAg, el respaldo servicios agropecuarios, entre otros.
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De acuerdo con las proyecciones climáticas, el inicio del fenómeno El Niño estaba previsto entre junio y agosto de este año, con una duración estimada de entre 6 a 9 meses, extendiéndose hasta febrero o abril del 2027. En ese sentido, se informó una elevada probabilidad de que el evento alcance categorías de intensidad moderada a fuerte durante la primavera y el verano, periodos clave para el desarrollo de numerosos rubros productivos.
Entre los principales impactos esperados para Paraguay se encuentran lluvias por encima de los valores normales en gran parte del territorio nacional, aumento del riesgo de inundaciones, crecidas de ríos y desbordes, temperaturas superiores al promedio y una mayor frecuencia de tormentas severas y granizadas.
En el sector agrícola, el exceso de humedad podría afectar etapas críticas de los cultivos como la siembra, floración y maduración, provocando disminuciones en el rendimiento y la calidad de la producción, mientras que en ganadería, el fenómeno podría generar estrés térmico en los animales debido a las altas temperaturas y la humedad, entre otros.
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La distribución de las cuotas UE-Mercosur y la posición de Paraguay
Hugo Pastore
Director ejecutivo de Capeco
El Tratado de Asunción de 1991 fijó un principio que va más allá de la simple apertura comercial: la búsqueda de una integración armoniosa que contemple el desarrollo equilibrado de todos sus integrantes.
Sin embargo, en el marco del histórico acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea (UE), la definición de los mecanismos internos de distribución de las cuotas de exportación con aranceles preferenciales se ha convertido en un punto de debate crítico.
Aunque el debate comercial suele abarcar múltiples sectores, la asignación de cupos en ciertos rubros agropecuarios y agroindustriales estratégicos, tales como la carne (vacuna y avícola), el maíz, el arroz y el etanol, resulta determinante para el futuro productivo y la matriz exportadora del bloque.
El acuerdo UE-Mercosur establece volúmenes de importación a arancel cero o preferencial que deben ser canalizados por los socios del bloque. No obstante, la ausencia de una metodología interna de distribución preestablecida genera el riesgo de adoptar un sistema de asignación “por orden de llegada” (first come, first served).
Este mecanismo penaliza en la práctica a las economías de menor escala y sin litoral marítimo. Competir en velocidad logística y volumen masivo para la colocación de embarques de carne, maíz, arroz y etanol, sitúa a los países más pequeños en una posición de evidente desventaja.
Para que los beneficios del acuerdo beneficien genuinamente a todo el bloque, el criterio de distribución no puede basarse únicamente en el volumen histórico o la capacidad instalada previa, sino en la equidad y la asignación garantizada de porcentajes específicos o cupos reservados en porcentajes iguales entre las cuatro naciones socias.
Paraguay: País sin litoral marítimo y menor desarrollo relativo
En este tablero regional, la condición de Paraguay requiere un análisis particular enfocado en sus principales motores productivos y sus restricciones estructurales:
La carne como estandarte de calidad: La industria cárnica paraguaya ha alcanzado estándares internacionales de alta exigencia. Sin embargo, sin una cuota reservada, corre el riesgo de ser desplazada en volumen por sus vecinos en las ventanas de importación europeas.
Maíz, caña de azúcar y etanol, el eje de la industrialización: Paraguay ha consolidado una fuerte producción de maíz e igualmente mantiene una importante producción de caña de azúcar que hoy alimentan una creciente industria de etanol. Garantizar acceso preferencial para el maíz y el etanol fomenta la transformación industrial en origen y fortalece el valor agregado nacional.
El arroz y la expansión agrícola: El sector arrocero paraguayo ha experimentado un crecimiento exponencial en rendimiento y calidad. Acceder al mercado europeo con cuotas protegidas permite diversificar los destinos de exportación de este cereal.
Mediterraneidad y sobrecostos logísticos: Al carecer de acceso directo al mar, las exportaciones de estos cuatro productos enfrentan fletes fluviales y terrestres sustancialmente más costosos.
La dependencia de la hidrovía Paraná-Paraguay y los transbordos en puertos de terceros países añaden tiempos de tránsito que imposibilitan competir en una carrera “por orden de llegada”.
País de Menor Desarrollo Relativo (PMDR): Reconocido bajo este estatus dentro del Mercosur y la ALADI, Paraguay opera bajo un principio jurídico que promueve la mitigación de asimetrías. Una distribución que reserve cupos específicos, es un mecanismo de nivelación necesario para garantizar un impacto real en su desarrollo socioeconómico.
Hacia un reparto justo dentro del bloque
Garantizar un porcentaje reservado y predecible de las cuotas otorgadas por la Unión Europea permitirá a Paraguay:
- Aportar certidumbre a la cadena productiva: Permitir que ganaderos, agricultores e industriales planifiquen inversiones a largo plazo sabiendo que sus productos tendrán acceso efectivo al mercado europeo.
- Compensar el sobrecosto geográfico: Neutralizar la desventaja de la mediterraneidad capturando el mayor valor posible dentro de las cuotas preferenciales.
- Fortalecer la cohesión del Mercosur: Consolidar un bloque integrado sustentado en la solidaridad y el desarrollo mutuo, demostrando que la integración regional no perpetúa la brecha entre economías.
Un compromiso ético y estratégico
El acuerdo Mercosur-UE es una oportunidad histórica para el crecimiento de la región. Para que esa promesa sea una realidad para todos sus miembros, la distribución de los contingentes exportables en rubros clave como la carne, el maíz, el arroz y el etanol debe realizarse bajo la premisa de una distribución equitativa de las cuotas negociadas, que es la vía para construir una integración regional justa, competitiva y verdaderamente cohesionada.