La Universidad Americana obtuvo el primer premio en el concurso académico “Campus Justicia – Arquitectura que Transforma”, impulsado por el Ministerio de Justicia para promover propuestas arquitectónicas destinadas a la futura sede del Instituto Técnico Superior de Educación y Formación Penitenciaria (ITSEFP). La ceremonia de premiación se llevó a cabo en la sede de la Cámara de Diputados de la Nación.
El reconocimiento correspondió al Grupo N.º 8 de la Universidad Americana, integrado por Alexis Alejandro Rodas Maciel, Verónica Michel Sosa Gullón, Mathías Josué Gaona Marecos y Kamila Helena Chaves Aguilera, bajo la tutoría del M. Sc. Arq. Marcial E. Barreto Espínola.
La propuesta fue valorada por su desarrollo arquitectónico, funcionalidad, viabilidad técnica y constructiva, además de la incorporación de criterios de sostenibilidad y eficiencia energética, como el aprovechamiento de la ventilación e iluminación natural y la integración de vegetación.
Te puede interesar: Desde el lunes pagan a veteranos, pensionados y funcionarios públicos
Vinculación entre academia y políticas públicas
La iniciativa reunió a más de 100 estudiantes y recibió 27 anteproyectos. El proceso incluyó visitas técnicas a establecimientos penitenciarios y jornadas de defensa de los proyectos, antes de la selección de las propuestas ganadoras por parte de un jurado especializado.
El viceministro de Política Criminal, Rubén Maciel Guerreño, destacó el carácter académico de la propuesta y señaló que el objetivo fue “promover la arquitectura como política pública”, generando un espacio para que estudiantes y docentes aportaran conocimientos y creatividad al desarrollo de infraestructura estratégica para el sistema penitenciario.
A su vez, el Consejero Titular del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), Dr. Fredy Francisco Génez Báez, resaltó la aplicación del conocimiento académico en soluciones concretas. “Cuando logramos la aplicación de esos nuevos conocimientos para una solución concreta, estamos ante la innovación”, afirmó.
El concurso también otorgó el segundo premio al Grupo N.º 2, integrado por Aracely Almada, Andrea González y Romina Mendoza, y el tercer premio al Grupo N.º 1, conformado por Valentina Agüero, Elba Espínola y Elías Navarro. Ambos equipos tuvieron como tutora a la Arq. Antonella Pistilli. Además, se concedieron menciones especiales en las categorías de Innovación Arquitectónica, Sostenibilidad y Funcionalidad.
El decano de la Facultad de Comunicación, Artes y Ciencias de la Tecnología (FACYT) de la Universidad Americana, Arq. Mario Silvero, valoró la oportunidad brindada a los jóvenes y destacó la importancia de fortalecer la cooperación entre la universidad y el Estado.
La distinción reafirmó el aporte de la Universidad Americana a la formación de profesionales capaces de generar propuestas innovadoras, vinculando el conocimiento académico con desafíos concretos de la sociedad y del sector público.
Por su parte, el ministro de Justicia, Rodrigo Nicora, destacó la continuidad de la vinculación con la academia y adelantó nuevos desafíos para el desarrollo de propuestas arquitectónicas. “Vamos a buscar de vuelta a la academia, a la facultad de Arquitectura, para que nos presenten una idea de qué hacer con el predio del Buen Pastor. Ese es nuestro próximo desafío”, expresó.
Reconocimiento al talento universitario
Además del primer premio obtenido por la Universidad Americana, el concurso otorgó el segundo premio al Grupo N.º 2, integrado por Aracely Almada, Andrea González y Romina Mendoza, y el tercer premio al Grupo N.º 1, conformado por Valentina Agüero, Elba Espínola y Elías Navarro. Ambos equipos contaron con la tutoría de la Arq. Antonella Pistilli.
También se concedieron menciones especiales en las categorías de Innovación Arquitectónica, Sostenibilidad y Funcionalidad, como reconocimiento a otros equipos participantes.
El decano de la Facultad de Comunicación, Artes y Ciencias de la Tecnología (FACYT) de la Universidad Americana, Arq. Mario Silvero, valoró la oportunidad brindada a los estudiantes y destacó la importancia de fortalecer la cooperación entre las universidades y el Estado.
La iniciativa representó un espacio de vinculación entre la formación académica, la innovación y las políticas públicas, permitiendo que los estudiantes pusieran en práctica sus conocimientos para el desarrollo de propuestas orientadas a acompañar el nuevo modelo de gestión penitenciaria y contribuir a la modernización de la infraestructura del sistema de justicia.

