Los pronósticos son desalentadores y alarmantes, ya que para los próximos meses no se esperan precipitaciones iguales a las normales, lo cual implica que el déficit de agua va a continuar, alerta el licenciado Nelson Pérez, subdirector de Hidrología de la Dirección de Meteorología e Hidrología.
“Para agosto, setiembre y octubre el pronóstico de precipitación es desalentador, las precipitaciones van a estar por debajo de los niveles normales. Entonces, quiere decir de que no hay mucha posibilidad de que el río se mantenga encima. Entonces, a partir de finales de noviembre, diciembre y enero, o diciembre enero o febrero que son los meses generalmente de lluvia, podría haber un cambio, pero hay que ver”, comentó.
El experto explicó que si bien no estamos ante el fenómeno de El Niño ni La Niña en este momento, pero la tendencia es que en algunos meses sobrevenga este último.
Te puede interesar: Indígenas urgen provisión de agua al Estado mediante un recurso de amparo
Provisión de agua
Pérez habló del fuerte impacto de la bajante registrada en los cauces hídricos de nuestro país, en la navegabilidad y en la producción de energía, e inclusive vaticinó que, de persistir la sequía, podría afectar también la provisión de agua en algunas localidades del país.
“Entonces, qué quiere decir que si hay otra vez La Niña más con esta sequía, este tema de la sequía se va a ir alargando en el tiempo. Y así como está, el pronóstico es bastante desalentador tanto para la parte de navegación como también en la parte de generación de energía, porque más agua, equivale a mejor y mayor cantidad y calidad de energía, a menor agua, menor cantidad de energía”, dijo.
Sin dudas la sequía también tendrá su impacto en la economía y por consiguiente el ingreso de divisas al país. “Entonces, quiere decir que se genera menor cantidad de divisas, sumado a la brecha de que también si tenés poca agua en los ríos en los afluentes también hay poca agua y en alguna localidad puede faltar agua”, advirtió.
Leé también: Controlan incendio de grandes proporciones en pastizales sobre Acceso Sur
Dejanos tu comentario
Maíz seco, vacas raquíticas: El Niño arrasa Centroamérica con la peor sequía
El árido Corredor Seco Centroamericano sufre los estragos de la peor sequía que la población recuerda debido al fenómeno El Niño: la comida escasea y los campesinos se apresuran a vender el ganado antes de que muera. “A veces me pongo a llorar. A veces uno come, a veces no”, cuenta Lidia Ochoa en San Lorenzo, en el sur de Honduras. La zona es parte del corredor seco que también abarca áreas de Guatemala, El Salvador, Nicaragua y Costa Rica. Aquí viven más de 10 millones de personas y 80 % de los pequeños productores son pobres, según la ONU.
Acostumbrados a eventos climáticos extremos, la población está desconcertada por la severidad del fenómeno que amenaza con intensificarse a niveles históricos. “Nunca habíamos visto algo como esto”, dice Ochoa, de 76 años. En esta época del año la parcela de su paisano Francisco Molina, agricultor y ganadero de 48 años, debería estar cubierta de maíz. Pero es un campo árido rodeado de osamentas de ganado donde el calor sofoca. La escena se repite en El Salvador.
“Es el primer año que hemos visto esta escasez y esta necesidad de agua”, cuenta María de la Paz Portillo, de 31 años, administradora de un tanque cada vez más seco que surte a la comunidad de El Matazano (noreste). En la zona el termómetro ha llegado al récord de 42°C. El Niño, una variación natural del clima que ocurre cada dos a siete años, eleva las temperaturas superficiales en el centro y este del Pacífico ecuatorial, lo que genera cambios globales en vientos y lluvias, así como condiciones meteorológicas erráticas.
Racionar la comida
Ante la pérdida de cultivos generalmente destinados al autoconsumo, algunos campesinos están reduciendo las comidas o se ven forzados a comprar lo que normalmente producen.
Aunque los gobiernos han declarado el estado de emergencia, su ayuda parece insuficiente y varias comunidades dependen del apoyo de oenegés.
“Todas las cosechas de maíz se van a perder”, afirma la líder indígena Elvira Pasá desde una lejana aldea del municipio de Cunén, en el norte de Guatemala, país con serios problemas de desnutrición infantil que se agravan con la sequía.
Sus vecinos, cuenta, ya compran maíz 50 % más caro de lo normal.
“Comemos con una tortilla y no volvemos a comer más porque todo está carísimo”, se lamenta Lidia Ochoa en Honduras.
Antaño el tanque de agua de El Matazano daba para abastecer permanentemente a medio centenar de familias y llenar un depósito donde vecinos criaban unas 1.000 tilapias para consumo y venta.
Pero dejaron los peces y reservan el agua para usos prioritarios.
“Nos está afectando porque (...) no estamos consumiendo tilapia, y también en lo económico porque era un sustento”, afirma María del Carmen Portillo, de 32 años, en este poblado salvadoreño.
El Niño, que según meteorólogos alcanzará su apogeo a fin de año, podría dejar sin suficiente alimento a 16 millones de personas en América Latina, dijo a la AFP Lena Savelli, directora regional del Programa Mundial de Alimentos de la ONU.
Según expertos, las repercusiones del fenómeno continuarán hasta bien entrado 2027.
En Panamá el canal interoceánico, que funciona con agua dulce, ya se vio obligado a reducir el tránsito de buques.
Vacas muertas
La falta de agua también ha dejado sin alimento al ganado, al punto que en San Lorenzo algunos productores se ven obligados a venderlo a precios muy bajos antes de que muera.
Un centenar de vacas han perecido en esta aldea hondureña en los últimos meses. Las osamentas rodean las parcelas secas y establos donde los granjeros ordeñan animales raquíticos.
Desde que la sequía se intensificó en junio, Darwin Cruz tuvo que vender dos de sus vacas lecheras y otra murió. Le quedan tres que producen la cuarta parte de lo habitual.
Para un pequeño productor como él es un duro golpe, pues con ese ingreso financia la alimentación de su esposa y dos hijas.
Cruz se pregunta qué hará si no llueve y su respuesta es un lamento: “Vender mis vaquitas”.
Algunos moradores como la salvadoreña Vilma Ortiz, de 53 años, intentan arreglárselas produciendo con menos agua.
Para ello construyó un invernadero en El Matazano y en lugar de tomates sembró chiles, un fruto que le dijeron es “más valiente” ante la sequía.
Pero el panorama en esta región de tierras agrietadas es sombrío. “La verdad es que ya me está dando miedo porque no sabemos con qué vamos a vivir”, confiesa Elvira Pasá en su comunidad guatemalteca.
Fuente: AFP.
Dejanos tu comentario
Europa occidental registró un récord de calor para junio y julio
Europa occidental “experimentó su período de junio-julio más caluroso jamás registrado”, en un contexto de olas de calor repetidas, sequía generalizada e incendios devastadores, anunció el lunes el servicio europeo sobre cambio climático Copernicus.
A escala mundial, los océanos también alcanzaron en julio de 2026 los niveles de calor “más elevados jamás registrados para este mes”, de 20,96 ºC, alimentados por el fenómeno de El Niño y el calentamiento climático provocado por la actividad humana.
“No hemos conocido un clima así en toda nuestra vida y quizás ni siquiera desde el surgimiento de nuestra civilización”, comentó a periodistas Carlo Buontempo, director del Copernicus Climate Change Service (C3S). En todo el mundo, julio de 2026 empató con el de 2024 como el segundo mes de julio más caluroso que se haya registrado, solo superado por el de 2023.
Pero el fenómeno se observa más marcado en Europa occidental, el continente que se calienta más rápidamente.
La temperatura media combinada en este continente para junio y julio alcanzó 21,62 ºC, superando el récord de 2022 y “reflejando la persistencia excepcional del calor” de este verano, según Copernicus.
Junio de 2026 ya había sido un mes de calor récord para Europa occidental.
En tanto, julio registró una temperatura promedio de 22,48 ºC (2,53 ºC por encima de los valores normales para el período 1991-2000), un poco abajo de julio de 2006 (22,54 ºC).
Desde mayo, Europa occidental ha sufrido cuatro episodios de calor extremo, dos de ellos en julio. Esas olas de calor alimentaron una sequía casi generalizada en Francia, España, en ciertas regiones de Alemania y Reino Unido.
Récord en Hong Kong
Hong Kong registró este domingo un récord de calor desde el inicio de las mediciones, en 1884, con 36,9 °C en la sede del observatorio meteorológico en el barrio de Tsim Sha Tsui, estación cuyas mediciones sirven de referencia para toda la ciudad. “A las 15:15 (08:15 GMT), la temperatura máxima registrada en el observatorio fue de 36,9 grados, la más alta jamás registrada desde 1884”, anunció el Observatorio de Hong Kong.
Este récord se debe en parte al tifón Dolphin, que se aproxima a las costas orientales de China. “A medida que el ciclón tropical Dolphin avanza hacia la región de Zhejiang y se dirige hacia el interior, la masa de aire en su periferia seguirá aportando un tiempo extremadamente caluroso sobre el territorio desde hoy hasta el martes”, explicó el Observatorio.
El récord anterior databa del 22 de agosto de 2017, con 36,6 grados antes del paso del tifón Hato.
El Observatorio de Hong Kong utiliza las mediciones de su sede de Tsim Sha Tsui para los anales meteorológicos de la ciudad.
La agencia había emitido una “alerta de fuerte calor”, llamando a la población a evitar las actividades intensas al aire libre.
Se prevé que el tiempo se mantenga “extremadamente caluroso” en los próximos días. Según científicos, el calentamiento climático inducido por las actividades humanas hace que los episodios de calor extremo sean más frecuentes y más graves.
Fuente: AFP.
Dejanos tu comentario
Bajante crítica del Danubio por sequía deja barcas varadas y pescadores sin trabajo
En el puerto rumano de Corabia, a orillas del Danubio, apenas hay unas pocas barcas varadas rodeadas de algas. En plena sequía en Europa, el nivel del río es tan bajo que estos botes no pueden entrar ni salir. “El año pasado podíamos cruzar nadando, pero ahora el agua solo nos llega al pecho”, dice Doru, de 71 años, señalando una isla en el río.
“Dentro de dos años, podremos simplemente cruzar caminando”, agrega este pescador, que solo quiere dar su nombre de pila. Las aguas de este emblemático río europeo han bajado en algunas zonas hasta mínimos históricos debido a sucesivas olas de calor que han secado el continente desde mayo.
Desde su nacimiento en las montañas de la Selva Negra alemana hasta su desembocadura en el mar Negro, los países a lo largo de sus 2.850 kilómetros de curso notan el impacto. En Eslovaquia y Hungría, en Europa Central, hasta Rumanía y Bulgaria, más al este del continente, los buques no pueden navegar con plena carga a lo largo de la vía fluvial y se enfrentan a largas esperas.
El bajo caudal obligó al cierre de la única central nuclear de Hungría y de dos reactores de una planta nuclear en Rumanía, que usaban el agua del Danubio para su refrigeración.
Serbia también tuvo que reducir su generación energética en sus dos mayores plantas hidroeléctricas.
La severa sequía actual se ha vuelto más extrema debido al cambio climático provocado por el ser humano, según un informe reciente del grupo de científicos World Weather Attribution. El río está en su nivel más bajo de los últimos 30 años en Rumanía y Eslovaquia y también en el más bajo registrado en Hungría.
Problemas de navegación
En el puente Vidin-Calafat que conecta Bulgaria y Rumania a través del Danubio, los pescadores búlgaros lamentan estar sin trabajo porque las bajas aguas han dejado sus botes varados en tierra. “Nunca se había secado tanto antes”, dice a la AFP el pescador Rossen Dobrev. “Ahora incluso podemos caminar hasta Rumanía”.
“Llevo 39 años siendo pescador y nunca ha habido una sequía como esta”, suspira su colega Aleksandar Angelov. “Aquí no tenemos agua”, agrega el hombre de 49 años, que pide medidas a quienes mandan “ahí arriba”.
Los servicios de ferri entre ambos países han sido suspendidos temporalmente en dos zonas. Un crucero con casi 200 pasajeros tuvo que ser evacuado en Bulgaria tras encallar en el río.
El tráfico comercial también está afectado. “Los buques de carga se ven obligados a esperar o a navegar con una carga reducida”, declaró a la AFP un portavoz de la agencia del Danubio del gobierno búlgaro. En Rumanía, el nivel del agua en algunos tramos ya está un metro por debajo del mínimo navegable.
“Esta es una situación excepcional (...) Estamos sorprendidos por este nivel tan, tan bajo”, declara a la AFP Adrian Maizel, de la administración que supervisa el tráfico en el río. Sus equipos realizan operaciones de dragado en el cauce con tal de “mantener un canal navegable en la medida de lo posible —aunque más estrecho— para que la navegación no quede completamente bloqueada”.
Río arriba, en la capital húngara, Budapest, el Danubio está en su nivel más bajo jamás registrado. Decenas de ciudades y pueblos bañados por el río en ese país introdujeron restricciones de agua durante la ola de calor de junio. En julio, también se suspendieron varios cruceros.
“Como arenas movedizas”
La previsión es que el calor continúe, con lo que no se vislumbra una mejora inmediata. “He vivido aquí 25 años y el agua nunca ha estado tan baja”, asegura el jubilado rumano Mitica Nicolae, de Corabia, que pesca en un canal de riego cerca del río. El hombre de 65 años sintoniza todas las mañanas la radio pública para escuchar el último informe sobre el nivel del Danubio. Asegura que pesca menos que antes y le preocupan también los cultivos.
Cuando el río cayó a su nivel más bajo en tres décadas, las autoridades rumanas anunciaron restricciones de riego a los agricultores del sureste. Sin embargo, aquellos que hablaron con la AFP dijeron que, por el momento, no se habían visto afectados. A unos kilómetros de allí, un niño chapotea descalzo en un agua que apenas le llega a los tobillos. “Es como arenas movedizas”, exclama, sorprendido, dirigiéndose a su familia.
Fuente: AFP.
Dejanos tu comentario
Hato ganadero muestra señales de recuperación y el foco apunta a la productividad
Desde la Cámara Paraguaya de Carnes (CPC) indicaron que la evolución del hato ganadero en Paraguay refleja una transición hacia una nueva etapa del sector, ya que hubo un freno a la caída más pronunciada que se venía dando en los últimos años debido a cuestiones climáticas.
“Salimos de la sequía que venía azotando al sector productivo durante los últimos años y ahora estamos con muchas lluvias, mucho pasto en el campo y eso les permite a los productores ganaderos retener el ganado en el campo y no verse forzados a vender por no tener pasto”, comentó Daniel Burt, gerente general del gremio, en contacto con La Nación/Nación Media.
Hoy, con estas condiciones climáticas favorables para la producción, tanto la industria como los gremios ganaderos están haciendo mucho énfasis en mejorar la eficiencia, producir más terneros, más kilos por animal, porque hoy nos estamos posicionando cada vez mejor en el mercado internacional. “Para poder aprovechar esa dinámica, esa coyuntura internacional, poderla aprovechar al máximo, tenemos que mejorar nuestra eficiencia en la ganadería, de manera de poder producir más carne para poder vender más”, indicó.
Te puede interesar: Invierten USD 50 millones en producción de insumos agrícolas
De acuerdo a los datos del gremio, entre 2006 y 2014, el stock bovino pasó de 9,98 millones a 14,47 millones. En tanto, entre 2015 y 2018, el sector experimentó una normalización del ciclo productivo, influida por la mayor extracción de ganado, factores climáticos y ajustes propios del sistema productivo. En tanto, entre 2019 y 2025, el stock actual se ubicó en torno a 12,83 millones de cabezas, aunque igualmente se encuentra por debajo del máximo histórico alcanzado en 2011.
Es por ello que, según Burt, las claves serán mejorar la productividad, eficiencia, reproducción, extracción de terneros, a fin de tener más kilos por animal, más tecnología en la alimentación. “En todas las cuestiones, queremos hacer énfasis en eso, de manera de poder producir más carne para poder aprovechar la coyuntura internacional que hoy tenemos con apertura de nuevos mercados, con mercados más interesantes, con un mundo cada vez más demandante por carne”, añadió.
Además, dijo que se registra una mejora importante de precios para el ganado en este año, que tiene también que ver con cuestiones climáticas. “Hoy esa presión para vender antes de tiempo, o verse obligados a vender debido a la sequía, esa presión ya no la tienen los ganaderos; hoy pueden retener ganado en general, pero también vientres en particular”, detalló al tiempo de agregar que además bajaron los niveles de faena, pero especialmente la de hembras, lo cual también fomentará que haya más producción de terneros en el campo.
Lea más: “Sipear”: a la hora de transferir vía alias, el CI lleva el 60 % de preferencia