El Banco Mundial señala que Paraguay logró una transformación histórica en las últimas dos décadas, en materia crecimiento de la economía, empleo y reducción de la pobreza, que del 50 % bajó a un 16 %, permitiendo que los paraguayos mejoren su calidad de vida, de forma visible.
El vicepresidente de la República, Pedro Alliana, escribió en su red social X que los resultados están a la vista, mediante las acciones del gobierno.
“300.000 compatriotas salieron de la pobreza en solo dos años. Nuestro crecimiento del 5 % no es casualidad, es resultado de un Gobierno que apuesta con fuerza a la inversión y al trabajo”, posteó en su cuenta.
Este proceso no es casual: responde a una visión de país que prioriza el trabajo, la inversión y la generación de oportunidades reales. Con un crecimiento económico cercano al 5 % anual, uno de los más altos de la región, Paraguay está sentando las bases para convertir ese dinamismo en más empleo, mayores ingresos y mejores condiciones de vida, especialmente para los sectores más vulnerables.
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El desarrollo de infraestructura estratégica, el aprovechamiento de la energía limpia de Itaipú y Yacyretá, junto con reformas que favorecen la inversión y el crecimiento del sector privado, han sido pilares fundamentales de este avance. A esto se suman políticas sociales como Hambre Cero, que fortalecen el capital humano y amplían las oportunidades desde la base.
Si bien aún existen desafíos y regiones que requieren mayor atención, el país ha demostrado que, con políticas sostenidas y una visión estratégica, es posible transformar la realidad y encaminarse hacia un Paraguay más grande en términos de desarrollo, empleo y reducción de la pobreza.
Hoy, más que nunca, estos resultados confirman que este es el camino correcto para consolidar el Paraguay gigante que todos los paraguayos anhelan.
Este reconocimiento por parte de este importante organismo internacional es el resultado de las políticas públicas, impulsadas por el gobierno del presidente Santiago Peña desde su visión de un Paraguay gigante para todos los paraguayos.
La experiencia de Paraguay merece ser estudiada, dice el reporte del BM. La reducción sostenida de la pobreza mediante el aumento de los ingresos laborales y la creación de empleo no se logra con una única política. “Se construye desde los cimientos: infraestructura, un entorno regulatorio favorable a los negocios y apoyo al sector privado para escalar; todo ello respaldado por políticas macroeconómicas sólidas e inversiones que amplían las oportunidades para que todas las personas comiencen la vida con salud y capacidad de aprendizaje. Esa combinación fue lo que marcó la diferencia en Paragua, y es replicable”, señala el informe del organismo internacional.
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