Llegó la hora de la jubilación para Internet Explorer, el navegador que Microsoft puso en servicio hace más de 25 años, pero en gran parte abandonado a favor de sus competidores Chrome (Google) y Safari (Apple).
“El futuro de Internet Explorer en Windows 10 es Microsoft Edge”, dijo el gigante informático en su blog. Edge es “más rápido, más seguro y ofrece una experiencia de navegación más moderna”, reconoció la compañía, además de ser “compatible con sitios web y aplicaciones más antiguas”.
Muchos internautas publicaron mensajes de condolencia irónicos en Twitter el jueves, aludiendo a las bromas de las que el navegador ha sido objeto durante años. “Paz a tu alma Internet Explorer. Nunca lo usé, pero cuando esté muerto ya no podremos reírnos de él”, comentó Arcader UwU. “Recuerdo cuando lo usé para descargar Chrome con cada actualización de Windows”, bromeó Hrishikesh Pardeshi.
“Este navegador parece ahora viejo y desactualizado, pero en aquel entonces todos lo necesitaban”, terció TheCool_ColdMan. Microsoft indicó que el 15 de junio de 2022 será la fecha fatídica en la que no habrá más soporte técnico para Internet Explorer.
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No obstante, los sitios diseñados para este navegador se ejecutarán en Edge al menos hasta 2029, prometió Microsoft, especialmente porque muchas organizaciones “tienen una cantidad sorprendentemente grande de sitios web” basados en tecnología antigua.
Chrome, el navegador de Google, tiene casi el 65% del mercado global, según Statscounter. Safari, el de Apple, disponible en ordenadores y otros dispositivos de la marca, ocupa el segundo puesto con una porción de casi el 19% en abril de 2021. Firefox, de Mozilla Foundation, y Edge, se encuentran en la tercera y cuarta posición con 3,59% y 3,39% respectivamente.
Fuente: AFP.
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Elon Musk pierde juicio contra OpenAI por prescripción de su demanda
Un jurado de una corte estadounidense desestimó el lunes la demanda de Elon Musk contra OpenAI y sus cofundadores por haber sido presentada fuera de plazo, lo que pone fin a una batalla judicial clave en el sector de la inteligencia artificial y de Silicon Valley. Musk demandó a OpenAI por pasar de ser una modesta organización sin ánimo de lucro a un gigante valorado en 850.000 millones de dólares.
Los miembros del jurado del tribunal federal de Oakland (California) consideraron que los hechos demandados habían prescrito, por lo que desestimaron la demanda contra el director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman; su presidente, Greg Brockman; la Fundación OpenAI y Microsoft.
La decisión fue ratificada y confirmada por la jueza del caso, Yvonne González Rogers. Durante las tres semanas de audiencias previas pasaron por el estrado varias de las grandes figuras de la IA. En su cuenta en X, el magnate anunció que apelará el caso, ya que “el jurado nunca se pronunció realmente sobre el fondo del asunto” y que “saquear organizaciones benéficas es increíblemente destructivo para la filantropía en Estados Unidos”.
La persona más rica del mundo también arremetió en redes contra la jueza Gonzalez Rogers por sentar un “precedente terrible”, acusándola de ser una “jueza activista” que utilizó al jurado para cubrir un fallo defectuoso que podría haber dictado ella misma.
Sin embargo, Musk borró ese tuit unas horas más tarde.
Intento de sabotaje
OpenAI veía amenazado su futuro en caso de haber perdido esta causa. Una de las posibles consecuencias era que fuera obligada a funcionar de nuevo sin ánimo de lucro.
Esta medida habría frenado por completo su programada salida a bolsa y echado por tierra los miles de millones de dólares de inversores como Microsoft, Amazon y SoftBank en medio de la carrera por el negocio de la IA.
“La conclusión del jurado confirma que esta demanda fue un intento hipócrita de sabotear a un competidor”, declaró el abogado de OpenAI, William Savitt, a las puertas del tribunal.
El dueño de SpaceX y Tesla alegaba que Altman y Brockman habían utilizado una donación de 38 millones de dólares que había realizado a OpenAI para que operase como un centro de desarrollo de IA en beneficio de la humanidad.
Musk argumentó en su comparecencia que el giro de OpenAI, de una organización sin ánimo de lucro hacia una de las principales compañías del sector, traicionaba su mandato original.
El jurado tuvo que resolver primero una cuestión preliminar: si los hechos que demandó Musk en 2024 habían prescrito.
La jueza señaló antes de las deliberaciones que el veredicto del jurado sobre la prescripción sería consultivo, pero afirmó que probablemente seguiría su recomendación.
De haber seguido el caso, los miembros del jurado —y, en última instancia, la jueza— habrían tenido que determinar si los cofundadores de OpenAI se apropiaron indebidamente de las donaciones de Musk e incumplieron sus promesas con el fin de seguir una vía comercial y enriquecerse.
Duelo de multimillonarios
El jueves, el abogado de Musk, Steven Molo, atacó la credibilidad del director ejecutivo de OpenAI, al invocar la visión fundacional de la compañía: “Una organización sin ánimo de lucro dedicada al desarrollo seguro de la inteligencia artificial, de código abierto en la medida de lo posible, en beneficio de la humanidad”.
La abogada de OpenAI, Sarah Eddy, respondió con un ataque contra Musk, para lo que usó el testimonio de Shivon Zilis —una socia comercial de Musk con quien tiene cuatro hijos— y que había actuado como intermediaria entre las partes de este caso.
“Ni siquiera las personas que trabajan para él, ni siquiera la madre de sus hijos, pueden respaldar su versión”, dijo Eddy.
Musk abandonó OpenAI en 2018 y desde entonces ha llevado a cabo proyectos de IA a través de su empresa aeroespacial SpaceX después de absorber su startup de este campo, xAI.
Altman, que fue despedido inesperadamente por la junta directiva de OpenAI en noviembre de 2023 por falta de transparencia antes de ser readmitido a petición de los empleados, sale de este juicio con graves acusaciones de manipulación y de fomentar una cultura laboral tóxica, denuncias sobre las que el jurado no se ha pronunciado.
Fuente: AFP.
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Google sorprende con beneficios trimestrales pese a los altos costos de la IA
Alphabet, la matriz de Google, sorprendió a Wall Street con sus resultados trimestrales el miércoles, mientras que sus rivales Microsoft, Meta y Amazon dejaron a los inversores con dudas sobre los grandes costos del desarrollo de la IA. Los resultados del primer trimestre llegan en un momento en el que los gigantes del sector inyectan miles de millones de dólares para computación en la nube e inteligencia artificial, y compiten por ser líderes en el desarrollo de una tecnología que dicen transformará todos los aspectos de la vida.
Las acciones de Alphabet subieron más de un 6 % luego del cierre de Wall Street. Los inversores elogiaron el éxito de la compañía al girar hacia la IA y las ganancias de la empresa en sus principales divisiones. El gigante tecnológico reportó ganancias de 62.600 millones de dólares sobre ingresos de casi 110.000 millones de dólares, lo que eclipsó sus resultados del mismo periodo hace un año y superó las expectativas del mercado.
En los últimos seis meses, Alphabet, desarrollador de la IA Gemini, ha subido un 26 %. “Alphabet continúa siendo uno de los principales nombres de la revolución de la IA por su enfoque de integración vertical en Búsqueda, Youtube y su grupo publicitario, que continúa acelerándose”, dijo Dan Ives, de Wedbush Securities.
En contraste, las acciones de Meta y Microsoft han caído cerca de 11 % y 22 %, respectivamente, en el mismo periodo. Pero incluso si algunos gigantes han tenido dificultades con sus acciones en los últimos meses, estos insisten en que su aparente demanda insaciable de recursos se justifica.
Las acciones del gigante de las redes sociales Meta (matriz de Instagram, Facebook y Whatsapp) cayeron más de 6 % el miércoles, pese a haber superado las proyecciones de ingresos durante el recién terminado trimestre. La empresa de Mark Zuckerberg reportó ganancias de 26.800 millones de dólares e ingresos de 56.300 millones de dólares en el trimestre.
Sin embargo, causó temor en el mercado al anunciar que sus gastos aumentaron a 33.400 millones de dólares al buscar la “superinteligencia”. A diferencia de Amazon, Microsoft y Google, las inversiones de Meta en la IA no se vinculan directamente a una fuente clara de ingresos.
Microsoft también reportó el miércoles ingresos y ganancias por encima de las expectativas de Wall Street durante el tercer trimestre, finalizado el 31 de marzo, de su año fiscal. Su beneficio neto subió un 23 % hasta 31.800 millones de dólares y sus ingresos, un 18 % hasta 82.900 millones de dólares.
Amazon informó que casi duplicó su beneficio de neto frente al primer trimestre del año pasado, al pasar de 17.700 millones de dólares a 30.300 millones de dólares. Los resultados incluyeron 16.800 millones de dólares en ganancias antes de impuestos por su participación en Anthropic, la matriz de la IA Claude. Sin embargo, las acciones de ambas empresas cayeron más de 2 %.
Fuente: AFP.
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¿Y si el vidrio pudiera guardar nuestros datos sin consumir tanta energía?
¿Y si el vidrio pudiera guardar nuestros datos sin consumir tanta energía como los actuales centros de almacenamiento y durante milenios? Este es el objetivo del proyecto Silica de Microsoft, que reveló sus nuevos avances ayer miércoles en la revista Nature. Desde 2019, el proyecto Silica tiene como objetivo desarrollar un sistema de almacenamiento en placas de vidrio, un poco como en los inicios de la fotografía, cuando los negativos se conservaban en este tipo de soportes.
La iniciativa se basa en vidrio de silicio, muy puro, común y utilizado, por ejemplo, en la fabricación de tubos de lámparas halógenas o de espejos de telescopios. Tiene la ventaja que es resistente a las variaciones de temperatura, impermeable a la humedad e inmune a las interferencias electromagnéticas.
Justamente lo contrario de los actuales centros de almacenamiento, que consumen mucha energía, y donde los discos duros y otros soportes tienen que estar altamente protegidos.
Los materiales actuales tienen, además, una vida útil limitada que obliga a realizar copias de seguridad periódicas al cabo de unos años.
En el estudio publicado el miércoles, Microsoft Research, la división de investigación del gigante del software, presenta una “solución de almacenamiento de archivos” completa, que va desde el registro hasta la restitución de los datos, pasando por su conservación sin problemas durante una decena de miles de años.
Píxeles en 3D
Este sistema, llamado Silica, tiene cuatro etapas: grabado, almacenamiento, lectura y decodificación, todas validadas mediante numerosas pruebas publicadas en el estudio.
Silica registra primero los datos directamente en el interior de las placas de vidrio gracias a un láser ultrarrápido multifásico, un láser de femtosegundo. El láser graba píxeles tridimensionales llamados vóxeles.
En la práctica, “los datos del usuario llegan en forma de una serie de bits, que luego se agrupan en símbolos. Cada símbolo corresponde a un vóxel”.
Los láseres graban estos vóxeles en 2D en las placas de vidrio, apilándolos capa por capa, en 3D, “de abajo hacia arriba a lo largo del grosor de la placa de vidrio, hasta que queda completamente llena”, detalla el estudio.
Las placas de vidrio se almacenan después en bibliotecas que no requieren condiciones atmosféricas especiales.
Cuando el usuario quiere recuperar sus datos, Silica utiliza un microscopio automatizado equipado con una cámara que le permite leer y capturar las imágenes de cada una de las capas de vóxeles. Estas imágenes se decodifican posteriormente, sobre todo con inteligencia artificial, para recuperar su formato original.
10.000 años
Según el estudio, el sistema tiene una capacidad de escritura de 65,9 megabits de datos por segundo. Y puede almacenar 1,59 gigabits de datos por milímetro cúbico, es decir, 4,84 terabytes en un trozo de vidrio de 12 centímetros cuadrados y dos milímetros de grosor.
En este simple trozo de vidrio se pueden almacenar “unos 2 millones de libros impresos o 5.000 películas 4K de ultra alta definición”, estiman los autores del estudio.
Una de las ventajas de este método de almacenamiento es su duración. Los investigadores calculan que “los datos podrían seguir siendo legibles dentro de 10.000 años”, incluso si se someten a temperaturas de 290 °C.
Estas estimaciones, sin embargo, no tienen en cuenta el impacto de, por ejemplo, complicaciones mecánicas o la corrosión química, que pueden degradar el soporte de vidrio y sus datos.
Otra ventaja es la seguridad: como estos datos no se almacenan en línea, no pueden ser objeto de pirateo, salvo que se roben físicamente las placas. El estudio recuerda que los datos generados por la actividad humana “casi se duplican cada tres años” en el mundo, lo que advierte de la necesidad de buscar métodos de almacenamiento alternativos.
Fuente: AFP.
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Actualizaciones de Windows 10 terminarán el 14 de octubre
El fin a mediados de octubre de las actualizaciones de Windows 10, el sistema operativo de Microsoft, ha suscitado críticas por parte de asociaciones y la preocupación de muchos usuarios, que temen tener que cambiar sus ordenadores. ¿En qué consiste este cese y cuáles serán sus consecuencias?
A partir del 14 de octubre, los ordenadores que funcionan con Windows 10, una versión que apareció en 2015, dejarán de recibir actualizaciones de su desarrollador, Microsoft. Estos parches tenían por objeto “actualizar periódicamente el sistema operativo, ya que se había convertido en blanco de numerosos ciberataques”, explica a AFP Martin Kraemer, especialista en sensibilización sobre seguridad de la empresa estadounidense KnowBe4.
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¿Qué consecuencias para los consumidores?
Microsoft aconsejó a los usuarios que se pasaran a Windows 11, disponible desde 2021. Sin embargo, algunos ordenadores no son compatibles con esta transición: para estos casos, la empresa ofrece un paquete de actualizaciones ampliadas, con un precio de 30 dólares y una duración de un año. Varias asociaciones de consumidores denunciaron esta situación.
En Estados Unidos, la asociación Consumer Reports lamentó que “en 2022 y 2023 aún se comercializaran ordenadores incapaces de ejecutar Windows 11”, lo que supone el riesgo de que queden obsoletos tres años después de su compra. En Francia, una coalición de 22 asociaciones lanzó una petición para solicitar actualizaciones gratuitas hasta 2030.
Contactada por AFP, Microsoft se negó a indicar cuántos usuarios se verían afectados. Según Consumer Reports, cerca de 650 millones de personas en todo el mundo utilizaban Windows 10 en agosto. Otra asociación estadounidense, el Public Interest Research Group (PIRG), afirmó que hasta 400 millones de ordenadores serían incompatibles con Windows 11.
¿Cuáles son los riesgos?
Para los usuarios que no puedan pasarse a Windows 11 y sigan utilizando Windows 10 sin suscribirse a la extensión de actualizaciones de Microsoft, aumentará la vulnerabilidad frente a los ciberataques. “Al dejar de recibir las actualizaciones, ya no estarán protegidos contra las amenazas cibernéticas más recientes”, explica Martin Kraemer. Aunque el peligro es “muy difícil” de cuantificar, según el especialista, lo cierto es que los usuarios de Windows 10 se convertirán en objetivos privilegiados para los ciberatacantes que buscan fallos de seguridad.
Las aplicaciones también se verán afectadas, señala Paddy Harrington, analista de la consultora estadounidense Forrester. “Los proveedores de aplicaciones dependen del proveedor del sistema operativo para garantizar determinadas funciones y, si estas no se actualizan, el proveedor de aplicaciones no puede garantizar que su aplicación siga funcionando correctamente”, afirma.
¿Qué alternativas hay?
Preguntados sobre la eficacia de los programas antivirus, los expertos señalan su insuficiencia frente a un sistema operativo que no se actualiza. “La protección que pueden ofrecer tiene un límite (...). Es mucho mejor que no hacer nada, pero debería ser una solución temporal, hasta que se encuentre una solución permanente”, declara Paddy Harrington a AFP.
Queda la posibilidad de cambiar a otro sistema operativo, conservando el ordenador. Se pueden utilizar programas libres, como Linux, pero es necesario que los instale el usuario. “Si las aplicaciones son compatibles con este sistema operativo y las herramientas de gestión y seguridad lo admiten, es una buena opción”, asegura Paddy Harrington.
Fuente: AFP.