A través del “Sistema de detección automatizado y alerta temprana de la presencia de la roya asiática (Phakopsora pachyrhizi)” se podrá detectar a tiempo su presencia en la soja, a través de trampas cazaesporas de 2da. generación. Se busca detectar la cantidad suficiente que podrían causar infecciones al cultivo, de esta manera el productor podrá realizar la aplicación oportuna de fungicidas y con esto ayudará a disminuir pérdidas de producción y costos.
Los pasos del procedimiento para el monitoreo y detección consistirán en la instalación del cazaesporas de segunda generación al término de la siembra, en un punto dentro de la plantación definido por el equipo técnico. Este equipo automatizado enviará detalles de las muestras colectadas en tiempo real a la base de datos de la plataforma, donde se corroborará la información con el equipo técnico. Con los datos verificados, se compartirá el reporte con los productores en no más de 24 horas después de haberse recibido la información colectada.
El reporte, aparte de la información sobre la presencia de la roya, contiene recomendaciones sobre si se debe o no aplicar fungicidas. El servicio se encuentra enmarcado dentro del campo de Tecnologías Agrícolas (AgTech).
Dejanos tu comentario
El desafío de la soja, hacerla competir
Con una cosecha récord superior a las 12 millones de toneladas y niveles de procesamiento que no se observaban desde 2019, la industria aceitera atraviesa uno de sus mejores momentos. Sin embargo, desde Cappro advierten que el próximo salto no depende de nuevas inversiones, sino de competitividad, logística y talento humano.
Paraguay lleva años hablando de industrialización, pero para Raúl Valdez, presidente de la Cámara Paraguaya de Procesadoras de Oleaginosas y Cereales (CAPPRO), la conversación ya debe cambiar hacia cómo aprovechar la capacidad instalada. “Hoy hay más de mil millones de dólares invertidos en capacidad industrial instalada que están siendo subutilizados”, comenzó la charla.
Esta afirmación se dio en un contexto particularmente favorable para la cadena sojera, pues la campaña 2025/2026 cerrará con una producción superior a las 12 millones de toneladas, convirtiéndose en una de las mejores cosechas de la historia del país.
Las condiciones climáticas acompañaron, los rendimientos fueron elevados y la disponibilidad de materia prima permitió que las industrias procesadoras incrementaran significativamente su actividad. Estos niveles actuales de utilización de capacidad instalada son los más altos observados desde 2019, según el titular.
Pero detrás de los buenos números aparece un desafío más profundo, con la siguiente frontera del desarrollo paraguayo, puesto que la industrialización ya llegó. Y si bien, durante años Paraguay concentró gran parte de su crecimiento agroexportador en la producción primaria, hoy la realidad es distinta.
El país cuenta con complejos industriales capaces de transformar soja en aceite, harina y otros derivados con valor agregado destinados a los mercados internacionales, cuyas inversiones concretamente ya están hechas. “Muchas veces hablamos de atraer capitales, pero en este caso la capacidad industrial ya existe. Lo que necesitamos es generar las condiciones para utilizarla plenamente”, sostiene.
Mientras otros países todavía intentan captar inversiones, Paraguay ya dispone de infraestructura productiva instalada que puede multiplicar exportaciones, empleo y generación de divisas si logra mejorar sus condiciones de competitividad.
Para el titular de Cappro, la competitividad del futuro no se definirá únicamente en las fincas agrícolas, puesto que la discusión se trasladó a otros terrenos como la logística, la infraestructura, la regulación y el capital humano. Aquí es donde Raúl hace alusión a la hidrovía Paraguay-Paraná, que continua como el principal factor estratégico para el comercio exterior nacional. “Es nuestro cordón umbilical con el mundo”, afirmó.
Cada mejora en navegación, infraestructura portuaria, eficiencia logística o conectividad impacta directamente en la capacidad del país para competir frente a otros exportadores globales. Lo mismo ocurre con las rutas, los sistemas de transporte y la capacidad de movilizar mercaderías de manera más eficiente.
Porque en un mercado internacional cada vez más competitivo, los costos logísticos terminan siendo tan importantes como la productividad agrícola, explicó. Sin embargo, el desafío que más preocupa a Raúl está relacionado con las personas o más específicamente, con la disponibilidad de talento especializado.
La incorporación de nuevas tecnologías y procesos industriales exige perfiles cada vez más sofisticados, y en este punto Paraguay todavía tiene una limitación que podría condicionar el crecimiento futuro. “Hay industrias que podrían instalarse en Paraguay y no lo hacen porque no encuentran suficiente capital humano especializado”, advirtió.
La situación incluso obliga a algunas empresas a capacitar personal fuera del país para luego reincorporarlo a sus operaciones locales, aunque tampoco se trata de una falta de talento, sino más bien de escala, de formar más profesionales técnicos, operarios especializados y perfiles preparados para una industria cada vez más tecnológica.
Mientras la coyuntura internacional sigue marcada por tensiones geopolíticas, volatilidad cambiaria y mercados sensibles a factores externos, el titular del gremio cree que Paraguay debe concentrarse en aquello que sí puede controlar, lo cual implica definir qué modelo de competitividad quiere construir el país.
Para la industria aceitera, la ecuación es relativamente clara; más infraestructura, más eficiencia logística, más capital humano y mejores condiciones para aprovechar inversiones que ya están instaladas. Porque el próximo salto económico del país quizás no dependa de sembrar más hectáreas, sino de transformar mejor lo que ya produce, como una estrategia de desarrollo país que ya cuenta con más de USD 1.000 millones instalados, esperando ser aprovechados, acotó el referente.
Dejanos tu comentario
Capeco resalta interés de Emiratos Árabes en producción agrícola
La Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco) destacó el creciente interés de compradores e inversionistas de Emiratos Árabes Unidos (EAU) en la producción agroexportadora paraguaya, durante el Encuentro de Líderes Empresariales Paraguay–EAU.
El gremio informó que se reunieron con potenciales inversionistas, quienes se mostraron muy interesados en productos como soja, alfalfa, maíz, arroz y leche en polvo, así como en concretar joint venture (empresa conjunta con riesgo compartido) con cooperativas para la producción bajo leasing.
El evento se desarrolló en el marco de la visita del ministro de Comercio Exterior emiratí, Thani Ahmed Alzeyoudi, y reunió a representantes del sector privado de ambos países, con especial foco en la búsqueda de oportunidades comerciales y de inversión en el rubro agroalimentario.
“En la oportunidad, nos reunimos con compradores de ración animal, cereales, oleaginosas y otros rubros alimenticios”, destacó el gremio.
Proyecciones del USDA
El gremio también informó que las proyecciones más recientes del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) muestran perspectivas diferenciadas para los principales granos en la campaña 2026/27.
Mientras la soja mantendría una trayectoria expansiva en términos de producción, el maíz y el trigo enfrentarían un escenario de menor oferta global.
En el caso de la soja, se estima una producción mundial de 441,3 millones de toneladas, lo que representa un incremento de 2,8 % respecto a la campaña 2025/26. El crecimiento estaría impulsado principalmente por mayores cosechas en Brasil, Estados Unidos y Argentina.
Asimismo, el organismo proyectó que el consumo totalizará 440,8 millones de toneladas, con un aumento de 3,0% respecto al ciclo anterior. Además, las exportaciones alcanzarían 189,2 millones de toneladas, volumen 1,3 % superior al registrado en la campaña previa.
“De acuerdo con el USDA, Estados Unidos incrementaría sus embarques, mientras que en Sudamérica se observarían ajustes contrapuestos, con menores exportaciones desde Argentina y Paraguay, parcialmente compensadas por mayores ventas externas de Brasil y Uruguay”, remarcaron.
En este contexto, las existencias finales se reducirían levemente hasta 124,9 millones de toneladas, lo que equivale a una caída de 0,5 %, debido fundamentalmente a menores inventarios en Estados Unidos y Brasil, indicaron desde el gremio.
Dejanos tu comentario
Deuda del sector sojero se redujo en el último año
El boletín de bancos del Banco Central del Paraguay (BCP) brinda datos certeros sobre el movimiento de dinero a nivel local y uno de los más llamativos hace referencia a la reducción de las deudas del sector sojero, que llega a 26 %, lo que ratifica el buen momento que está experimentando el rubro productivo.
La producción de la oleaginosa y su comercialización hacia mercados internacionales está siendo un negocio más que próspero en lo que va del año, considerando el gran caudal de recursos que está captando, sobre todo desde los tiempos de cosecha, entre febrero y marzo.
Como ya se mencionó, el pasivo que mantienen los actores del sector con los bancos se redujo de manera considerable, teniendo en cuenta los datos al cierre de 2025 y a mayo de este ejercicio, periodo en el que se observó una disminución de 11 %. Al quinto mes de este 2026, la cartera total de créditos de bancos al sector es de casi G. 7,8 billones, es decir USD 1.276 millones al cambio actual, mientras que al final del ejercicio pasado la cifra era de G. 8,7 billones.
Tomando en cuenta un periodo más extenso y considerando el quinto mes de 2025, el recorte es más considerable, llegando a 26 %. En aquel entonces el pasivo global superaba los G. 10,5 billones.
Dinamismo del sector
El sector sojero es uno de los más dinámicos en lo que va del año, está apuntalando las exportaciones y además se destaca dentro del crecimiento del producto interno bruto (PIB) del primer trimestre, según lo que fue revelado por el Banco Central del Paraguay (BCP).
La asesora de Comercio Exterior de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco), Sonia Tomassone, señaló que el complejo de la soja generó ingresos por USD 2.492 millones entre enero y mayo de este año, superando los USD 1.763 millones obtenidos en igual periodo de 2025.
Te puede interesar: El complejo sojero impulsa la economía: genera USD 2.492 millones hasta mayo
Dejanos tu comentario
El complejo sojero impulsa la economía: genera USD 2.492 millones hasta mayo
Al cierre del quinto mes del año, las exportaciones de soja en grano continúan a un ritmo dinámico, alcanzando 5.047.373 toneladas embarcadas, de acuerdo con el Informe de Comercio Exterior de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco).
La cifra representa un incremento interanual de 1.483.357 toneladas en comparación con el mismo periodo de 2025, cuando se habían exportado 3.564.016 toneladas.
En términos de ingresos, las exportaciones de soja en grano generaron USD 1.941 millones hasta mayo de 2026, lo que equivale a USD 633 millones más que en igual periodo del año anterior, cuando los envíos alcanzaron USD 1.308 millones.
Según el reporte, se destacó el aumento de los embarques con destino a Brasil, así como la reanudación de las exportaciones a Corea del Sur. Argentina continúa siendo el principal mercado para la oleaginosa paraguaya.
Lea también: Draga donada por Japón es una de las más modernas de la región, afirma embajador
Derivados industriales también aumentan sus envíos
La asesora de Comercio Exterior de Capeco, Sonia Tomassone, señaló que el mismo comportamiento se observa en las exportaciones de aceite de soja.
Hasta mayo de este año fueron embarcadas 253.106 toneladas de aceite, mientras que en el mismo periodo de 2025 los envíos alcanzaron 236.198 toneladas.
Por su parte, las exportaciones de pellets de soja sumaron 897.611 toneladas durante los primeros cinco meses de 2026, frente a las 776.907 toneladas registradas hasta mayo del año pasado.
Complejo sojero aporta más divisas
De acuerdo con Tomassone, el complejo de la soja generó ingresos por USD 2.492 millones entre enero y mayo de este año, superando los USD 1.763 millones obtenidos en igual periodo de 2025.
Argentina y Brasil concentran los principales destinos
El informe señala que el 92 % de los envíos tuvo como destino Argentina y Brasil. Del total exportado, Argentina concentró el 83 %, mientras que Brasil representó el 9 %.
El 8 % restante se distribuyó entre mercados como Arabia Saudita, Estados Unidos, Uruguay, Vietnam, Chile y Corea del Sur.
Lea más: Tesoro capta G. 974.350 millones en nueva emisión de bonos: demanda sobrepasó el 24%