Con el lanzamiento del número 13, culmina la serie de cómics Paraguay Retã Rekove, donde se ha relatado una parte fascinante de la historia paraguaya.
El emprendimiento es de Jorge Rubiani, arquitecto e investigador histórico, y de Roberto Goiriz, guionista y dibujante de cómics, en colaboración con otros autores. “Nuestra historia en historietas se ha convertido quizás en la publicación más prometedora desde el punto de vista de la soberanía, la independencia y el compromiso con un modelo propio de desarrollo”, señalan los ejecutores del proyecto en un comunicado de prensa.
La historieta arrancó con el gobierno del Dr. Francia y su revolución popular; continuó con la apertura de Don Carlos Antonio López, y finalizó trágicamente en los majestuosos paisajes de la cordillera, con el asesinato del mariscal Francisco Solano López y el genocidio de todo un pueblo.
“Para narrar esta asombrosa saga, quizá única en el mundo, se utilizó una mezcla de textos, ilustraciones e historietas que ayudará a transmitir los hechos esenciales de nuestro pasado de una manera atractiva y didáctica”, afirman los creadores.
Este último número cuenta con la participación de ilustradores y coloristas de Paraguay, Argentina, Brasil y Uruguay, para contar los sucesos ocurridos en el último campamento paraguayo de Cerro Corá, el desigual combate entre unos seis mil soldados brasileños y los apenas 400 hombres, mujeres, niños y ancianos hambrientos que ya no contaban siquiera con armas de fuego.
El cómic se encuentra disponible en los locales de la Librería El Lector o solicitando delivery al autor al Whatsapp +595 981 461 027. El precio es de G. 40.000, más el costo de envío.
Dejanos tu comentario
Roberto Goiriz, una pasión por los libros de historietas
- Jorge Zárate
- jorge.zarate@nacionmedia.com
- Fotos: Archivo/Gentileza
Dibuja desde adolescente y sus creaciones recorrieron el mundo. Su sociedad con Robin Wood se reedita en dos de los libros que se presentaron ayer. También vuelve a abordar episodios históricos con su particular mirada que ayuda a entender el pasado nacional con la formidable ayuda de la historieta, un vehículo más que apropiado para acercar a los jóvenes a los momentos que hicieron patria.
Lanzó (el 29/8) tres volúmenes de historietas que el público pudo adquirir en un combo especial por 100.000 guaraníes en el local de Punto Divertido, en México casi República de Colombia, en la loma Tarumá de Asunción. Incansable, Roberto Goiriz agradece el apoyo del Centro Cultural de la República El Cabildo por el apoyo para llevar adelante esta empresa.
Se trata de libros muy especiales. Por un lado, “Dibujos secretos del Paraguay”, en el que sus dibujos recuperan la imagen de episodios históricos: “En los rincones de la historia habitan otras narraciones, quizá más pequeñas, pero igualmente sabrosas. Son descripciones, anécdotas, trozos de vida, hechos grandes o pequeños. Todos ellos, parte de nuestra memoria y nuestro legado”, dice a la hora de resumirlo.
Los otros dos son trabajos en colaboración con Robin Wood. Por un lado, “Hiras, hijo de Nippur: Oona”, una zaga del héroe máximo de la creación del gran escritor de cómics paraguayo.
“Hiras es un arquero formidable marcado por un destino de aventuras. El encuentro con su media hermana Oona lo arrastra al centro de una conspiración que amenaza a varios pueblos”, cuenta Roberto resumiendo la trama de este fantástico episodio de acción. Por el otro, en “Warrior-M: tía Dolly” dibuja la saga de un antihéroe “adicto a las causas perdidas en un mundo arrasado por la contaminación, que se enfrenta a la reina del crimen de la ciudad”.
Recuerda que quienes quisieran los volúmenes se pueden comunicar con él al (0981) 461-027. Aquí su diálogo con La Nación/Nación Media:
–Celebrando nuevas ediciones... ¿Qué representa para vos este triple lanzamiento?
–Por suerte se da en un contexto de mucha actividad comiquera en nuestro país, lo cual es muy agradable, tener la compañía de colegas de tanto talento, de todas las edades y rincones del país, presentando sus creaciones. Se da también en el momento en que ya se consiguió aglutinar a autores de historietas, humor gráfico e ilustradores en una asociación, Cómic Paraguay, que representa nuestros intereses y contribuye al crecimiento de la industria editorial paraguaya. Y se da, por último, en una etapa de mi vida en que puedo dedicar más tiempo a esto que me apasiona y, por lo tanto, puedo planificar y publicar más frecuentemente. Veremos si puedo mantener el ritmo.
UNA RELACIÓN ESPECIAL
–Volvés a dibujar a Robin Wood… Contanos de tu relación con él, de estos libros en especial.
–Robin, un ídolo de la infancia y adolescencia, se convirtió desde el año 2002 en un compañero de trabajo y luego en amigo.
Comenzamos a trabajar en ese año con la historieta “Isabella, historia de un fantasma”, realizada para Transparencia Internacional, y seguimos juntos por más de diez años. Frutos de esa colaboración fueron las obras “1811”, la saga sobre nuestra independencia, “Warrior-M”, el último guerrero de la humanidad, e “Hiras, hijo de Nippur”, el joven arquero que continúa la historia épica de Nippur de Lagash. Nuestro trabajo conjunto se interrumpió aproximadamente en 2014, pero seguimos colaborando en forma esporádica cuando él lo solicitaba. Fue un compañero, un amigo, un maestro. Siento afecto y una enorme gratitud hacia él. Por eso, y por la gran importancia de su obra, intento mantener su nombre vigente, como sucede con el Premio Robin Wood, un galardón creado en su memoria.
–¿Qué nos podés contar del Premio Robin Wood?
–Quiero recordar a los jóvenes creadores de cómics del Mercosur que está vigente la llamada al concurso de jóvenes autores del Premio Robin Wood, que presenta la Fundación Itaú y la Biblioteca del Congreso de la Nación. Hay tiempo hasta el 15 de setiembre para presentar su historieta. Las bases y condiciones se encuentran en la fanpage https://www.facebook.com/premiorobinwood o me pueden escribir al g-mail premiorobinwood@gmail.com para pedirlas.
–Lo de la historia en historietas es un verdadero hallazgo. ¿Cómo lo viene recibiendo la gente?
–Esto quizá se inició con “1811”, donde estaba Robin y el equipo base de trabajo. Jorge Rubiani y yo nos preguntamos “¿y qué pasó después de la independencia del Paraguay?”. Fue un periodo histórico de singular importancia, en que fuimos verdaderamente un país soberano e independiente, con un modelo propio de desarrollo, una forma de crecer que era exitosa e incluía a la mayoría de la población, una industria incipiente pero pujante, adelantos en educación, producción y un largo etcétera. Valía la pena contar ese periodo de una forma diferente, en una combinación de textos, ilustraciones e historietas. Esa fórmula se inició con nosotros dos, los creadores y coordinadores del proyecto Paraguay Retã Rekove.
Afortunadamente, tuvimos la ayuda de extraordinarios colaboradores, guionistas, dibujantes y coloristas de Paraguay, Argentina, Brasil y Uruguay, que nos dieron una mano en capítulos puntuales. La fórmula siguió aplicándose a otros proyectos, como “Eligio”, sobre la vida del presidente Ayala, que incluyó a Andrés Colmán Gutiérrez como guionista. Considero que estos proyectos se concretaron de buena manera y tuvieron una gran recepción.
UN HITO
–Hiciste “Quimera”, considerada la primera revista de historietas del país. ¿Cuándo supiste que ibas a ser dibujante?
–La revista “Quimera” fue un emprendimiento conjunto de Carlos Argüello, Juan Moreno, Colmán Gutiérrez y yo. Nos divertimos y al mismo tiempo creamos un hito en la historieta en Paraguay. Pero yo empecé antes. Dibujaba desde chico. Mi primer empleo profesional fue a los 16 años como dibujante en el suplemento escolar de un diario junto al mayor Bonifazi, el dibujante que hacía ese trabajo y no daba abasto. Se hizo realidad así mi sueño de trabajar en lo que me gustaba.
–¿Cuántos libros ya hiciste?, ¿a cuántos países llegaste?
–Uff, fueron muchos, o mejor, muchas páginas, que es mi manera de contar, en forma aproximada, la cantidad de historietas que hice. Mis páginas están dispersas por Paraguay y Brasil, principalmente, y creo que debo haber hecho varias miles. Si calculamos que el capítulo de una historieta podría tener unas 10 páginas, digamos que son varios cientos de cómics. La verdad es que ya no llevo la cuenta.
–Comenzaste en la gráfica, después vino la publicidad, te fuiste al Brasil. ¿Cómo fueron esos años de aprendizaje?
–Valoro cada etapa de mi vida profesional. Quizá ningún trabajo como el de dibujante o creador recibe tantas respuestas negativas, rechazos, burlas y todo lo que te puedas imaginar. Aprendí a mantener el foco en mi trabajo y a tratar de superarme. Lo sigo haciendo hoy, quiero decir, sigo aprendiendo. Esto es una pasión, quien no esté dispuesto a superar mil y un obstáculos, mejor que considere dedicarse a otra cosa.
LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS
–¿Cómo es el presente del dibujo?, ¿cómo le impactan las nuevas tecnologías, la inteligencia artificial?
–Siempre dibujé, o escribí, o creé por una necesidad propia. El presente es bueno, pero no necesariamente fue así antes o seguirá así después. Mientras pueda seguir haciéndolo estará bien. Y eso vale también para las nuevas tecnologías, como la inteligencia artificial, que veo como inevitables y que tal vez nos reemplacen en el futuro. Mientras, solo trato de divertirme y hacer lo mío, contar mis historias, pasarla bien.
–¿Podrías hacer una reflexión sobre estos casi 50 años con el dibujo?
–Es cierto, falta poco. El tiempo, lo dije alguna vez, es como una tormenta, sopla con gran fuerza y borra las huellas que vamos dejando en la vida. Pero es nuestra naturaleza como seres humanos seguir caminando mientras podamos.
–¿Qué le recomendarías a un chico que se entusiasma dibujando y quiere seguir este oficio?
–Que si le gusta realmente, debe perfeccionarse, practicar todo el tiempo e intentar mostrar lo que hace. No debe pensar demasiado en el dinero en esa etapa, pues si esa es su motivación, es posible que fracase, porque es un oficio con muchos altibajos. Lo único que te mantiene creando es la pasión. Bueno, esa es mi experiencia, no sé si la de todos. De todas maneras, el trayecto es muy entretenido y para mí ha valido la pena.
BIODATA
Roberto Goiriz nació en Asunción, Paraguay, en 1961 y es dibujante, escritor, diseñador, publicista y docente.
Inició su carrera a los 16 años como ilustrador en medios impresos y después para editoriales de Brasil, Argentina, España, Italia, Reino Unido y Estados Unidos.
En el ámbito de la publicidad se desempeñó como director general creativo de varias agencias y luego creó la suya propia.
Obtuvo premios y reconocimientos por su trabajo.
Fue uno de los fundadores de la primera carrera de Diseño Gráfico en Paraguay en la Universidad Católica Nuestra Señora de la Asunción, en 1991.
Dejanos tu comentario
Lanzan el cómic paraguayo “Soy el pirata Jack”
“Soy el pirata Jack” es el nuevo álbum de historietas del artista paraguayo Roberto Goiriz, en una obra que promete transportar a los lectores a los límites entre la realidad y la ficción. Su presentación será el martes 5 de diciembre a las 18:30, en la Plaza Mariscal, ubicada en San Roque González de Santacruz esquina Dr. Juan Eulogio Estigarribia. Participarán del acto Pablo Burián, Andrés Colmán Gutiérrez y el autor.
Roberto Goiriz presenta en este cómic un viaje inolvidable junto al legendario pirata Barbarroja. La trama gira en torno a Juan, un joven aparentemente común de la Asunción contemporánea, quien se ve inesperadamente envuelto en un mundo onírico de aventuras marítimas y misterios cósmicos. Con reminiscencias a clásicas historias de piratas y homenajes a figuras icónicas del medio, “Soy el pirata Jack” navega en un velero impulsado por los sueños, explorando paisajes fantásticos, confrontando a la burocracia y las amenazas de una organización terrorista llamada Black Friday.
Lea más: Escritores iniciaron la gira Cuentos en Navidad 2023
“Soy el pirata Jack define el mejor estilo narrativo de Roberto Goiriz. La irrupción de la fantasía en lo cotidiano, con un ritmo de acción vertiginoso y una composición grafica muy dinámica, para llevarnos de viaje a una gran aventura y recordarnos que, en una sociedad materialista, los soñadores tienen el poder para mover el mundo”, dice el periodista y escritor Andrés Colmán Gutiérrez, en la presentación.
Roberto Goiriz, reconocido por su talento y trayectoria en el mundo de la historieta, invita a los lectores a embarcarse en esta aventura que no solo honra el legado de los clásicos relatos de piratas, sino que también reivindica el poder transformador de los sueños, recordando que la utopía aún tiene un lugar relevante en nuestra sociedad actual. El material estará en venta a G. 40.000 en todos los locales de El Lector o pidiendo el ejemplar al WhatsApp 0981 461-027.
Dejanos tu comentario
Los restos del mariscal López no son los que están en el Panteón de los Héroes, coinciden historiadores
Por Juan Carlos Dos Santos
juancarlos.dossantos@gruponacion.com.py
El 12 de octubre de 1936, más de 80 mil personas coparon el centro de Asunción, en los alrededores del Oratorio de la Virgen de la Asunción y Panteón Nacional de los Héroes, para recibir los restos de sus primeros huéspedes: al mariscal Francisco Solano López y al soldado desconocido, caído en la batalla de Boquerón, cuatro años antes en la Guerra del Chaco.
La llegada de los restos de ambos, desde la ciudad de Concepción hasta el puerto de Asunción, el 11 de octubre, estuvo rodeada de una gran solemnidad y un sentimiento de respeto, por lo que ambos representaban para la historia y el sentimiento nacional.
Escoltados por los Veteranos del 70
Los supuestos restos del mariscal López y del soldado desconocido fueron trasladados hasta una capilla ardiente montada en el salón de actos del Palacio de López, donde el pueblo en general desfiló ante los féretros de ambos héroes, hasta bien entrada la noche del domingo.
La última guardia de honor fue realizada por los pocos veteranos excombatientes del 70 que aún sobrevivían, algunos de ellos vistiendo el uniforme verde olivo, con largas y blancas barbas, caminaron junto a su líder, desde el Palacio de Gobierno hasta el recién concluido el Panteón Nacional de los Héroes y Oratorio de la Virgen de la Asunción.
Le puede interesar: El Panteón de los Héroes, ícono urbano y patriótico, celebra 84 años
Francisco Solano López, mariscal y presidente del Paraguay, fue muerto en la última batalla de la sangrienta Guerra contra la Triple Alianza, en Cerro Corá, el 1 de marzo de 1870, exactamente hace 151 años.
Quizás ese sentimiento de patriotismo enfervorizado no habría sido el mismo si las personas que lo acompañaron hubieran sabido que se trataba de un homenaje simbólico y los restos que estaban en la urna no pertenecían a López, como afirman casi con unanimidad los investigadores e historiadores. Esa es una pregunta que nunca tendrá respuesta.
Excavando en Cerro Corá
El historiador Eduardo Nakayama trajo a la actualidad, a través de una publicación en sus redes sociales, los trabajos investigativos realizados por el historiador Efraím Cardozo Sosa, que aseguran que las excavaciones realizadas en Cerro Corá, en 1936, no fueron realizadas precisamente en la tumba de Francisco Solano López.
“El gobierno de entonces no consultó con historiadores reconocidos como el mismo O’Leary ni dio participación a los especialistas en osteología de la Sanidad Militar, de mucha experiencia luego de la reciente campaña finalizada en el Chaco”, escribió Nakayama.
Relata, además, que la información utilizada para ubicar la tumba provenía de una sola persona, el veterano Bonifacio Obando, quien no había estado en la batalla de Cerro Corá, y la ubicación de las tumbas de López y de su hijo Panchito la obtuvo más de medio siglo antes de la búsqueda, de otros veteranos, el teniente Benigno Frutos, encargado de la caballada del Mariscal y de su Estado Mayor, y Victoriano López, sirviente de su esposa, Elisa Alicia Lynch; este último fue quien habría sido el encargado de llevar a cabo la inhumación de los restos el mismo 1 de marzo de 1870.
En 1936 obraron a impulso
Otro destacado historiador, el arquitecto Jorge Rubiani, explicó que él escribió un artículo en el que se hacía la misma pregunta y contando todas las versiones que se dieron sobre este hecho.
“Todas las personas más ilustradas de la época afirmaron categóricamente que los restos que se encuentran en el Panteón Nacional de los Héroes no pertenecían a Francisco Solano López, porque sencillamente obraron a impulso de la celeridad que imponía inaugurar el Panteón, el 12 de octubre de 1936″, explicó Rubiani.
Ocultaron un hecho tan significativo
En un artículo publicado por el historiador, él desmenuza todas las razones que expusieron todas y cada una de las personas consultadas. Ante lo que se puede considerar un intento de ocultar un hecho tan significativo para la memoria nacional, Rubiani expresó que se toma con mucha parsimonia todo lo que corresponde a la historia.
“Generalmente cuando hay un intento de reivindicación, no se recurre al uso de los mejores procedimientos, incluso aquellos que están pautados por documentos internacionales que las propias autoridades firmaron con la Unesco”, agregó.
La misma crítica la trasladó hacia los festejos del Bicentenario. “Ya se vislumbraba que ese frondoso grupo de 84 historiadores no iban a hacer nada. Se dedicaron al vy’a guasu y al ñemoko guasu, para al día siguiente del Bicentenario, ya con la resaca, seguíamos con las mismas falencias y carencias de siempre”, recordó.
López no fue enterrado a orillas del río Aquidabán
Por su parte, Eduardo Nakayama explica que aquella comisión formada en 1936 para la búsqueda de los restos de López, presidida por el entonces ministro de Relaciones Exteriores, el doctor Juan Stefanich, excavó las tumbas prácticamente a la orilla del río Aquidabán, donde había sido muerto el mariscal y su hijo Panchito, de 15 años.
“Sin embargo, todos los relatos dicen que López fue enterrado a lado de su campamento, un lugar más distante, por lo tanto existe una uniformidad de criterio que los restos que están en el Panteón Nacional de los Héroes no son los restos de López, sino elementos simbólicos que se trajeron del lugar”, explicó Nakayama. “No importan si son los restos, lo importante es lo simbólico”, había manifestado Stefanich en aquel momento.
Es tiempo de una nueva expedición a Cerro Corá
El historiador cree que es tiempo de realizar nuevamente una expedición a Cerro Corá, sustentado en un trabajo arqueológico serio para de esa manera llegar al lugar donde se encuentra enterrado Francisco Solano López.
“El historiador José Martínez Peláez estuvo realizando un exhaustivo trabajo de investigación y cree haber descubierto el lugar donde se encontraba el campamento de López y, por ende, donde estarían enterrados sus verdaderos restos”, comentó Nakayama. “La idea no es ver de manera negativa que los restos que se encuentran en el Panteón Nacional de los Héroes no pertenecen a López, sino proponer que vayamos a buscar sus verdaderos restos”, concluyó.
Lea también: Exalumnos del San José ayudaron a limpiar el Panteón tras vandalismo
Dejanos tu comentario
Rubiani: “Los documentos podrían pertenecer a la época de la Guerra de la Triple Alianza”
Una comitiva encabezada por el arquitecto Jorge Rubiani visitó días pasados al presidente Mario Abdo Benítez, a fin de presentarle unos documentos y joyas que se presumen pertenecieron a la época de la Guerra contra la Triple Alianza. Historiados y conocedores del acervo de la historia del Paraguay sentenciaron que tales documentos son apócrifos, a lo que Rubiani responde que aún no fueron autenticados pero se presume que son verdaderos.
“Es toda una colección de documentos que se presume son auténticos y si fueran auténticos son documentos extraordinariamente importantes porque se originan en los gabinetes de los tres hombres más importantes del siglo XIX y probablemente de toda la historia del Paraguay, tales como el Dr. José Gaspar Rodríguez de Francia, Carlos Antonio López y Francisco Solano López”, indicó Rubiani en comunicación con 970 AM.
Nota relacionada: Historiador denuncia supuesta divulgación de documentos apócrifos
Agregó que muchos de esos documentos y joyas aún no se pueden divulgar antes de que se analicen y se demuestren si son auténticos o no pero que los que saben de historia como él, con las características podrían sospechar que los mismos son verdaderos. Entre los documentos se encuentran por ejemplo el financiamiento de las adquisiciones que realizaron los gobiernos de Carlos Antonio López en tiempos previos a la Guerra contra la Triple Alianza.
“Esas adquisiciones incluyeron la contratación de varios profesionales de nivel mundial para construir un Paraguay distinto al que en ese momento se pensaba. Cuando eso llevábamos casi cuarenta años de producirse la independencia nacional, después de miles de años de monarquías absolutas cambiar por algo que la gente no sabía, no tenía experiencia ni siquiera mirando el costado para ver si donde se habían instalado gobiernos alternativos a las monarquías absolutas”, explicó Rubiani.
Afirmó que la tendencia original y primaria de los patriotas de la independencia fueron replicar los modelos que acababan de dejar, incluso el mismo San Martín proponía para Perú un emperador y otros proponían dictaduras porque era imposible inducir al pueblo a adoptar actitudes que fueran extrañas a sus costumbres y a sus conocimientos.
“Hay que entender el contexto. Esas personas tuvieron que construir en Paraguay algo distinto y por supuesto que fueron tachados de autoritarios porque no había otra manera en ese momento porque el entorno de Paraguay se desangraba en anarquías tremendas con miles de muertos, cosa que en Paraguay se preservó y venían a buscar refugio en el país en tiempos de Francia y los López porque el resto del continente y fundamentalmente la región estaba ensangrentada por las luchas civiles”, añadió el arquitecto.
Leé más: Preocupa aumento de contagios de COVID-19 en el ámbito laboral
En ese sentido, sospechan de la autenticidad de los documentos ya que muchos de esos hechos él como historiador ya conocía, así como los miembros de la comitiva que participaron de la reunión con Abdo Benítez.
“Hay acciones concretas en estos documentos a esa situación. La gente puede decir, ni siquiera nosotros podemos afirmar que los documentos son auténticos hasta que se verifique pero nosotros tenemos los documentos. La gente que dice que son apócrifos jamás los vio. Esos documentos no fueron vistos jamás y el Dr. Jarolín cometió tal vez la imprudencia de poner en las redes algunos de esos documentos y a través de esos documentos la gente sentenció que eran apócrifos”, expuso.
Leé también: CEP lamenta motín en Tacumbú y repudia gran cantidad de reos sin condena
Agregó que nadie puede inventar más de 5.000 papeles, todos ellos papeles antiguos, con tinta de la época ya borrosa, firmas de la época y que habría que contar con una legión de estafadores para concretar semejante falsificación. Asegura que se hablan de al menos de miles de papeles, objetos, reliquias, joyas y que existen, cosas muy evidentes como las botas del mariscal López.
“Tenemos una fotografía de Juan E. O’Leary, fotografiándose a lado de las botas del mariscal López que estaban en una vitrina en el Museo de la Historia Nacional de Río de Janeiro, esas botas están aquí ahora, son las mismas, con las mismas características, la misma leyenda en una rodillera agregada a las botas que se había comprado en París antes de la guerra”, señaló Rubiani.