Visita de Peña a Japón concreta crédito de USD 240 millones e ingreso sin visa de paraguayos
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La visita oficial de Santiago Peña a Japón logró un crédito de 240 millones de dólares para obras, así como la habilitación del ingreso sin visa para los compatriotas que visiten la nación asiática por periodos cortos. Estos avances se confirmaron ayer, tras el encuentro del mandatario paraguayo con el primer ministro japonés, Ishiba Shigeru, en Tokio.
La diplomacia activa del jefe de Estado concretó esta vez la elevación de Paraguay al estatus de socio estratégico de Japón. Peña agradeció esta decisión a Shigeru, y ambos destacaron el excelente momento en las relaciones entre ambos países.
“Japón y abre nuevas puertas para el desarrollo conjunto. Celebraron también importantes avances: un crédito de 240 millones de dólares para obras, la habilitación del ingreso sin visa para los compatriotas que visiten Japón por periodos cortos, y la firma del acuerdo de consultas políticas que llevará la cooperación a un nivel aún más profundo”, refiere el informe de la Presidencia de la República.
Este crédito de USD 240 millones será destinado a obras de infraestructura en Paraguay, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. Mientras tanto, con la habilitación del ingreso sin visa para ciudadanos paraguayos fortalecerá los lazos entre ambas naciones y facilitará el intercambio cultural y comercial. En cuanto a la firma de un acuerdo de consultas políticas, esto permitirá profundizar la cooperación bilateral en temas de interés común.
El presidente paraguayo, se encuentra en Japón desde el pasado lunes 19 de mayo, donde realiza varias actividades con el objetivo de posicionar a Paraguay como potencial inversión, además de lograr importantes cooperaciones de Japón para con el país.
Paraguay también recibió la donación de carros de bomberos y ambulancias del Japón, que fue recibido por el propio presidente Peña y los ministros de Relaciones Exteriores, Rubén Ramírez Lezcano, y de Obras Públicas, Claudia Centurión. El cuerpo de Bomberos de Japón realizó la donación de 50 vehículos, entre carros de bomberos y ambulancias.
Peña se reunió con mandataria de Trinidad y Tobago, y representante comercial de EE. UU.
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El presidente de la República, Santiago Peña, informó que mantuvo una conversación con el embajador Jamieson Greer, representante comercial de Estados Unidos (USTR), con quien abordó sobre tarifas y contingentes comerciales en el marco de las relaciones entre Paraguay y el gobierno estadounidense.
“Trabajando en las relaciones comerciales entre Paraguay y EE. UU. conversé con el embajador Jamieson Greer, representante comercial estadounidense (USTR), sobre el marco de nuestro vínculo bilateral. Marcamos pautas claras para profundizar los mecanismos de tarifas y contingentes comerciales”, expuso Peña en su cuenta de X.
Por otra parte, el mandatario paraguayo se reunió con la primera ministra de Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar. Como presidente pro tempore del Mercado Común del Sur (Mercosur), Peña recibió la solicitud de la adhesión del país en el bloque regional.
Detalló que abordaron sobre “el desarrollo de un programa de acercamiento entre Paraguay y los países del Caribe, poniendo especial énfasis en el intercambio de alimentos, productos industriales y la consolidación de una estrategia de cooperación para el desarrollo conjunto. Seguimos conectando a nuestro país con el mundo”.
Los encuentros que mantuvo el presidente Peña se dan en el marco de su visita oficial a los Estados Unidos, donde participó de la cumbre “Escudo de las Américas”, una coalición encabezada por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, con el objetivo de establecer una lucha anticarteles.
Secuestrados por Norcorea, una herida aún abierta en Japón
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Juan Carlos Dos Santos G.
X: @juancads
Fotos: Gentileza
Tras décadas de negación, el secuestro de ciudadanos por agentes de Corea del Norte sigue siendo la mayor herida soberana de Japón. Un análisis del caso Yokota Megumi y la implacable exigencia de justicia de Tokio.
En la narrativa de la seguridad nacional de Japón existe un antes y un después de la tarde del 15 de noviembre de 1977. En la prefectura de Niigata, una niña de 13 años llamada Yokota Megumi desapareció mientras regresaba a casa tras su práctica de bádminton. Lo que durante décadas fue tratado como un misterio policial local terminó convirtiéndose en el pilar de la desconfianza japonesa hacia el régimen de Pionyang y en un catalizador para la transformación de las Fuerzas de Autodefensa (JSDF).
EL SÍMBOLO DE UNA TRAGEDIA NACIONAL
Yokota Megumi no es solo una cifra en la lista de los 17 ciudadanos oficialmente reconocidos como secuestrados por el Gobierno de Japón. Ella es el rostro de la vulnerabilidad soberana. Según los testimonios de desertores y retornados, Megumi fue introducida en un saco y transportada en un barco espía hacia Corea del Norte. Su propósito, y el de otros jóvenes capturados en las costas del mar de Japón, era servir como instructores de lengua y cultura japonesa para los agentes de inteligencia norcoreanos que debían infiltrarse en el sur.
El impacto de su caso radica en la sistemática negación del régimen de los Kim. No fue hasta la histórica cumbre de setiembre de 2002 entre el primer ministro Junichiro Koizumi y Kim Jong-il que Corea del Norte admitió los hechos. Sin embargo, la “verdad” ofrecida por Pionyang fue una bofetada a la diplomacia: afirmaron que Megumi se había suicidado en 1994 tras sufrir depresión. Para empeorar la situación, las supuestas cenizas entregadas por Corea del Norte en 2004 fueron sometidas a pruebas de ADN en Japón, revelando que pertenecían a dos personas distintas, ninguna de las cuales era Megumi.
LA SOBERANÍA COMO EJE DEL CONFLICTO
Para Tokio, el tema de los abducidos no es meramente humanitario. Los documentos oficiales del gabinete japonés son claros: el secuestro es una afectación directa a la soberanía nacional y a la seguridad de la vida de sus ciudadanos. Esta postura explica por qué, a diferencia de otros aliados regionales, Japón mantiene una política de “hierro”: no habrá normalización de relaciones diplomáticas con Corea del Norte hasta que el asunto de los secuestros sea resuelto. Esta condición bloquea cualquier ayuda económica sustancial de Tokio a Pionyang, una de las pocas cartas de negociación real que le quedan al hermético régimen.
DE LA VIGILANCIA A LA INTELIGENCIA
La “amenaza norcoreana” se percibe de forma multidimensional. Si bien los misiles balísticos captan los titulares, la infiltración de agentes y los “barcos espía” (como los que secuestraron a Megumi) han obligado a la Fuerza Marítima de Autodefensa y a la Guardia Costera a redefinir sus protocolos de interceptación.
Las funciones de la autodefensa en este contexto se han expandido en tres áreas críticas:
- Vigilancia costera: El fortalecimiento de radares y patrullaje en el litoral occidental para evitar que la historia de los años 70 se repita.
- Inteligencia y reconocimiento: Japón ha invertido masivamente en la recolección y análisis de información sobre los movimientos en las bases navales de Corea del Norte, buscando cualquier indicio sobre el paradero de los ciudadanos que aún permanecen retenidos.
- Cooperación trilateral: Como señalan los documentos de políticas actuales, la resolución depende de la tríada Japón-EE. UU.-Corea del Sur. La integración de datos de inteligencia entre estos países es hoy más profunda que nunca, utilizando el caso de los secuestros como un recordatorio constante de por qué la disuasión militar es necesaria.
Megumi, a los 12 años, poco antes de su secuestro, se puso el kimono de su madre por primera vez
EL ROL DE LA SOCIEDAD Y LA EDUCACIÓN
Un punto inédito en la estrategia japonesa es la institucionalización de la memoria. Una de las medidas concretas del Gobierno subraya la necesidad de “elevar la conciencia pública mediante la educación en las escuelas”. Esto garantiza que las nuevas generaciones de japoneses vean a Corea del Norte no solo como un vecino beligerante con armas nucleares, sino como un Estado que cometió una violación imperdonable a los derechos humanos individuales. La Asociación de Familias de Víctimas de Secuestro (AFVKN), liderada durante años por los padres de Megumi, Shigeru y Sakie Yokota, ha logrado que este tema sea una prioridad política innegociable. A pesar del fallecimiento de Shigeru en 2020 sin ver a su hija, la presión social sobre el primer ministro actual es absoluta: cualquier gesto de debilidad hacia Pionyang puede ser castigado en las urnas.
UN DESAFÍO GEOPOLÍTICO PERMANENTE
El caso de Yokota Megumi es el recordatorio de que la geopolítica en Asia Oriental se juega en el terreno de las emociones y la soberanía. Para Japón, la autodefensa no es solo un concepto abstracto de fronteras, sino el deber de proteger a cada individuo de ser arrancado de su suelo. Mientras no se entreguen pruebas fehacientes o se produzca el retorno de quienes Pionyang alega que han muerto, la herida seguirá abierta y la arquitectura de seguridad de Japón seguirá ubicada sobre esta desconfianza fundamental.
Peña y Landau abordan sobre agenda bilateral entre Paraguay y EE. UU.
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En el marco de su visita oficial a los Estados Unidos, el presidente de la República, Santiago Peña, mantuvo una reunión con el subsecretario de Estado de los EE. UU., Christopher Landau. El mandatario informó sobre el contenido de este encuentro bilateral a través de su cuenta de red social X.
“Me reuní con el subsecretario de Estado de los EE. UU., Christopher Landau, para dar seguimiento a nuestra importante agenda bilateral”, expuso el presidente Peña.
El mismo detalló sobre los puntos abordados en esta reunión que tienen que ver con el fortalecimiento de las relaciones entre ambos países, y principalmente de la cooperación en diferentes ámbitos para el beneficio de Paraguay y la ciudadanía.
“Repasamos temas clave que fortalecen nuestra relación como lo son la seguridad, comercio, inversiones, innovación y transferencia de tecnología. Seguimos trabajando enfocados en el desarrollo conjunto y por sobre todo el de nuestro país”, refirió el mandatario.
El presidente Santiago Peña mantiene una excelente relación con las altas autoridades del Gobierno de los Estados Unidos, como así también con el presidente Donald Trump. Esto se refleja en el buen relacionamiento de amistad y la cooperación entre ambos gobiernos.
Paraguay y Chile, con grandes expectativas para la integración regional
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El presidente de la República, Santiago Peña, también mantuvo un encuentro con el presidente electo de Chile, José Antonio Kast, quien asumirá el mando el próximo 11 de marzo. La reunión se desarrolló en Miami, Estados Unidos, luego de la cumbre “Escudo de las Américas”, en la que participaron ambos signatarios.
“Mantuve un excelente diálogo con el presidente electo de Chile, José Antonio Kast, de cara a su asunción este 11 de marzo. Abordamos los desafíos de la integración regional, aprovechando la presidencia pro tempore de Paraguay en el Mercosur, y trazamos objetivos claros para nuestra agenda bilateral”, detalló el presidente Peña.
El mismo destacó que durante las conversaciones que mantuvieron, algunos de los puntos principales que abordaron fueron la integración regional, principalmente entre Chile y Paraguay con la construcción del Corredor Bioceánico.
“Estamos comprometidos en avanzar juntos en proyectos estratégicos como el Corredor Bioceánico, la integración digital, y en seguir potenciando el comercio y las inversiones chilenas en nuestro país”, apuntó Santiago Peña.
Antonio Kast, ganó las elecciones presidenciales de Chile, en una segunda vuelta, en diciembre del año pasado. Abogado de 59 años, se impuso en las urnas desde el sector de derecha con el 59 % de los votos, frente a Jeannette Jara del sector de izquierda. Tras su victoria, el presidente Peña envió sus saludos y felicitó al nuevo presidente chileno.