El senador Colym Soroka manifestó que hubo un cierto abandono e ingratitud de parte de los líderes de Fuerza Republicana, entre ellos, del expresidente Mario Abdo Benítez. Luego de las derrota del movimiento en las internas del 18 de diciembre del 2022, nunca más hubo ninguna reunión y esto motivó las fugas y el debilitamiento de este bloque del Partido Colorado.
“Sentí que nos dejó en momentos de crisis, por eso hoy Fuerza Republicana no tiene fuerza”, sentenció Soroka. El legislador afirmó que pese a que tiene afinidad con los diversos bloques del partido en el Senado, él mantiene una posición independiente, lo cual le permite hacer cualquier tipo de cuestionamientos.
“La ingratitud de parte de los que manejaban el equipo a los que los que luchamos, pesó para que muchos amigos abandonen el equipo. Yo hablé con Marito después de un año y medio, nosotros no conseguíamos ni audiencia con él después de las elecciones internas, tengo los mensajes con su secretario, siendo diputado, no nos hizo caso en ese tramo”, aseveró a la 1020 AM.
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Soroka señaló que luego de las internas coloradas del 2022, los líderes de Fuerza Republicana no convocaron a ninguna reunión, no hubo contención ante la derrota ni respaldo para quienes obtuvieron los votos necesarios para continuar su campaña para los comicios generales.
Por este “abandono” que sufrieron los integrantes del bloque, no cabe que se haga cuestionamientos a quienes deciden cambiarse a otros movimientos como Honor Colorado, alegó el senador. “Jamás hubo contención y el apoyo que uno necesita como equipo para llegar a las elecciones, esa es la realidad, entonces por qué vas a juzgar a alguien si cambia de equipo, cómo vas a decir que estás dolido por los que se van, está bien, por qué se van a enojar”, concluyó.
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El gobierno de Abdo fue “más rosado que colorado”, critica Eduardo González
El director de Gabinete de la Junta de Gobierno de la Asociación Nacional Republicana (ANR), Eduardo González, criticó al expresidente de la República, Mario Abdo Benítez, y aseguró que duda de su lealtad al coloradismo. “Quién no sabe que esa administración era más rosadita que colorada”, criticó este miércoles en nota a la 650 AM.
Así también, González recordó que Abdo Benítez siempre se mantuvo en una postura en contra del Partido Colorado, siendo la última ocasión en las elecciones a la intendencia de Ciudad del Este, en octubre de 2025, donde no trabajó por el candidato de consenso del partido, y su actitud tuvo una incidencia negativa en los resultados.
“Sin lugar a dudas, hasta ahora (desconfía de su coloradismo). Quién fue el que dijo que si está Honor Colorado no va a apoyar, y se fue a decir 15 días antes de unas elecciones municipales”, cuestionó el vocero del Partido Colorado al aludir la conferencia de prensa del exmandatario durante la campaña esteña en que priorizó la desunión y la confrontación entre colorados.
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Esta actitud arrojó el resultado negativo para el candidato colorado, Roberto González Vaesken, que provenía de su propio sector interno. Afirmó que se perdieron alrededor de 45.000 votos de colorados en esas elecciones.
“Lo que perjudicó eso porque hubo 45.000 colorados, que nosotros teníamos un trabajo que se llama voto seguro, y resulta que él se va y dice que no se junta con la gente de Honor Colorado y 45.000 colorados no le votaron al candidato de consenso que teníamos nosotros, que era el hermano de su diputado y representante departamental. ¿Qué coloradismo tiene y qué gran amigo es?”, concluyó.
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No a delegar Hambre Cero a municipios, sostiene Chase
El proyecto, presentado por su colega Colym Soroka, será tratado el miércoles durante la sesión ordinaria del Senado.
El senador Natalicio Chase, líder de la bancada de Honor Colorado de la Cámara Alta, manifestó su oposición al proyecto que pasa la administración del programa Hambre Cero a las municipalidades, con el argumento de favorecer la descentralización.
El proyecto, presentado por su colega Colym Soroka, será tratado el miércoles durante la sesión ordinaria del Senado.
Chase sostuvo que, si bien el proyecto aún no fue analizado en bancada, existe una postura preliminar, contraria a modificar el esquema actual.
El legislador señaló que los cuestionamientos sobre el manejo de recursos por parte de gobernaciones deben ser evaluados por instituciones como la Contraloría General de la República y el Poder Ejecutivo, no por el Congreso.
El proyecto plantea que los municipios administren los fondos de alimentación escolar, en medio de críticas hacia gobernadores por supuestas irregularidades.
Chase reconoció que existen cuestionamientos, pero evitó emitir un juicio: “Hay muchos cuestionamientos, pero no somos nosotros los que tenemos que evaluarlos”.
No obstante, admitió que hay reclamos sobre la falta de compra de productos locales en algunos distritos, lo que afecta a la agricultura familiar.
“Hay distritos en los que no se compra ni un tomate”, expresó, calificando como “atendible” ese punto, aunque sin apoyar un cambio estructural, incluso dijo que para fortalecer a la agricultura familiar campesina, solo falta gestión de las gobernaciones.
Consultado sobre si la iniciativa podría tener un trasfondo político ante las próximas elecciones, el senador fue directo: “Los proyectos que se presentan en el Parlamento siempre tienen un componente político”.
También mencionó que el tema coincide con posturas del abdista Arnoldo Wiens, aunque insistió en que el análisis formal aún está pendiente.
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Tras la paliza recibida en el 2022, Marito abandona su pretensión de liderar la ANR
Desde el primer anillo del movimiento Colorado Añetete, confirmaron este martes que Mario Abdo Benítez, renunció a sus pretensiones de llegar a liderar la Asociación Nacional Republicana (ANR). Sus antecedentes de traición a la centenaria agrupación y la paliza recibida por Horacio Cartes en las internas del 2022 fueron claves para sepultar sus aspiraciones.
“Algunos le estamos jaleando y pidiendo que se candidate a la presidencia del partido, pero no está en su interés“, manifestó a los medios de comunicación el diputado capitalino, Daniel Centurión.
La reculada de “Marito” surge llamativamente luego de que el segundo del Ejecutivo y presidenciable Pedro Alliana, haya confirmado que el líder de todos los colorados Horacio Cartes, proyecta competir por un nuevo periodo al frente de la agrupación política.
“Desde la disidencia tenemos que ser responsables y plantear una sola candidatura para enfrentar al cartismo. Al cartismo no hay que subestimarlo, es una organización política estructurada que tiene una base sólida, liderazgo disciplinado, pragmático”, advirtió Centurión.
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Cartes consolidó su victoria en los comicios del 18 de diciembre del 2022, con un total de 605.563 votos frente a Abdo Benítez que reunió 456. 975 votos. Ante el desgano del considerado máximo líder disidente, desde su entorno ya abogaron por el lanzamiento de una candidatura única que se definirá según las afirmaciones de Centurión entre el senador Juan Afara y el exvicepresidente de la República, Hugo Velázquez.
“Así como en Asunción tuvimos la madurez de unir a la disidencia con un gran esfuerzo y sacrificio, espero que la dirigencia mayor de la disidencia se una. Afara es un dirigente histórico de nuestro partido, un Karai Guasu, que tiene pretensiones para la presidencia de la Junta de Gobierno y Velázquez que es un dirigente muy apegado a las bases a nivel nacional“, comentó.
Acostumbrado a la derrota
Abdo Benítez, ya había degustado el sabor de la derrota en las internas partidarias del 26 de junio del 2015, cuando el actual segundo del Poder Ejecutivo, Pedro Alliana, también terminó venciéndolo con el respaldo del movimiento Honor Colorado en la puja por la presidencia de la ANR.
En aquella ocasión, Alliana logró imponerse a Abdo Benítez, en 14 de los 17 departamentos, obteniendo cerca del 57.4 % de los votos contra el 40.2 % de Abdo Benítez.
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El odio hacia los enemigos políticos provoca más alucinaciones y delirios
“Felicitaciones a Miguel Prieto, nuevo intendente de CDE, elegido en elecciones democráticas. Mucho éxito en sus funciones! Tiene todo nuestro apoyo para su gestión” (sic).
El entonces presidente de la República, Mario Abdo Benítez, congratulando a través de las redes sociales a quien ocuparía el cargo de jefe comunal en Ciudad del Este.
Y esto debe ir en negritas: 5 de mayo de 2019. Es decir, gobierno del “mariscal del odio y la traición”, quien, ni con todas las “turbinas de Itaipú”, como ahora endilga a sus enemigos políticos, pudo evitar la derrota del Partido Colorado.
Para este impresentable, con el rigor que la palabra conlleva, los fracasos electorales varían de adjetivación de acuerdo con quién está en el Poder Ejecutivo en ese momento.
Definitivamente, como ya dijimos en otros editoriales, no solo está enfermo de frustraciones y heridas emocionales mal curadas, sino que también tiene el espíritu segregando permanentemente rencor, que se representa como “resentimiento arraigado y tenaz” (Real Academia Española, RAE), lo que le impide mantener una pizca de cordura, coherencia y racionalidad cuando tiene un micrófono delante.
Marito pierde los frenos mentales, derrapa y, naturalmente, se estrella contra la realidad que le enfrenta con su pasado. Este trastorno grave, que afecta la forma en que una persona piensa, siente y se comporta, tiene un nombre: esquizofrenia.
Por sus repetidas alucinaciones, delirios y el pensamiento desorganizado (pierde el hilo de la lógica al relatar los sucesos), solo podemos colegir que ese diagnóstico es acertado.
Alucina tratando de convencerle a la gente que su gobierno fue una “maravilla”, cuando que tiene un saldo imperdonable de 20.000 fallecidos durante la pandemia ocasionada por el covid-19, que pudieron haberse evitado si los 1.600 millones de dólares adquiridos en préstamo para suavizar su impacto no fueran a parar a bolsillos de los inmorales voraces de su administración, incluyéndose él mismo, que, de manera miserable, desviaron esos recursos para beneficio propio.
¿O cree que la ciudadanía olvidará fácilmente que los pacientes morían en los pasillos de los hospitales públicos por falta de oxígeno? Que muchas familias paraguayas vendieron sus autos, casas y otras pertenencias –en un desesperado intento por mantener vivos a seres queridos– ante la carencia absoluta e impúdica de medicamentos, insumos y equipos hospitalarios esenciales para enfrentar con éxito el combate de este virus.
Marito delira cuando se refiere a sus enemigos políticos dentro de la Asociación Nacional Republicana. Sin embargo, no tiene esa misma actitud ante una oposición que permanentemente quiere la destrucción total del coloradismo.
Hace días nomás, en Ciudad del Este, se olvidó de que Miguel Prieto fue el intendente electo durante su gobierno. En ese tiempo, por lo visto, no sintiéndose colorado, la derrota del partido no era “humillante” para él, porque –según sus propias expresiones– en la “democracia se gana y se pierde”. Evidentemente, su desorden mental le arrastra a decir tantas barrabasadas, incongruencias y disparates de grueso calibre. Al parecer, lo suyo ya es una cuestión genética.
Este personaje sin jerarquía intelectual aplica –como único recurso– lo que las ciencias políticas definen como la estrategia del obstáculo que recorre sobre los rieles de la infamia, las mentiras y los agravios. No tiene otro discurso, porque su objetivo no es construir disenso desde el respeto, sino agredir para destruir.
Ambiciona, hasta hoy sin ninguna suerte, armar el relato de “ellos son los malos y nosotros los buenos”. Apela exclusivamente a la descalificación, pretendiendo barrer con el enemigo a partir de las emociones primarias que puedan permear la conciencia colectiva. Y, en contrapartida, no aporta una sola idea, por más mínima que sea, como oferta electoral centrada en programas concretos y viables, enfocados en satisfacer las necesidades más básicas de nuestro pueblo.
Saldo en contra que dejó su gobierno en el periodo que va de 2018 a 2023, pues, según estadísticas generadas durante su administración, entonces había personas que apenas comían una vez al día. Su caballo para las elecciones internas del Partido Colorado –que tendrán que desarrollarse en diciembre de 2027– dejó un buraco de 350 millones de dólares en el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), al haber impulsado obras viales sin garantías de financiación.
Total, la cuestión prioritaria era únicamente que las empresas constructoras de rutas compraran asfalto de la proveedora de su jefe Marito.
La historia presente del Paraguay se escribe también desde la memoria, para que la narrativa tenga su debido y necesario contexto. El gobierno de Mario Abdo Benítez fue el más corrupto de este proceso democrático que se inició en febrero de 1989.
Fecha en que su “único líder”, el dictador Alfredo Stroessner, fue derrocado a cañonazos. Y del cual su padre –con el mismo nombre– fue secretario privado.
Marito, al igual que su padre, siempre reivindicó al sátrapa en todos los actos públicos, sin que ninguno de sus aliados políticos (cómplices de angurria en el reparto del poder), especialmente del Partido Democrático Progresista (PDP), abriera la boca jamás para criticarle. Y eso que varios de sus integrantes fueron alguna vez –hoy ya casi en el olvido– antiguos y tenaces luchadores en contra del tiránico régimen. Felizmente, desde este ángulo, con seguridad, cada lector podrá sacar sus propias conclusiones.