El rector de la Universidad Politécnica Taiwán-Paraguay (UPTP), Carlino Velázquez, comentó que se evalúa la posibilidad de apelar a un predio perteneciente a las Fuerzas Armadas (FFAA) dentro de las opciones que se barajan para la sede de la citada casa de estudios. Se trata de un inmueble ubicado en la ciudad de Luque donde también persiste la oferta de usar una propiedad de la Compañía Paraguaya de Comunicaciones SA (Copaco).
“Queremos un lugar más cercano y del mismo tamaño (diez hectáreas aproximadamente), entonces estamos buscando algún cuartel, y estamos viendo en Luque”, señaló.
El inmueble en cuestión está bajo el dominio del Poder Ejecutivo, por lo que el trámite sería menos engorroso a la hora de concretar la transferencia, puesto que no se precisará de la presentación de un proyecto de ley de desafectación o expropiación.
“El problema que tenemos con los predios de Copaco (una sociedad) es que su patrimonio está separado del Estado, legalmente. Por tanto, hay una ley que prohíbe al presidente de Copaco cederle gratuitamente sus propiedades”, aclaró.
Compra o usufructo
En este punto, Velázquez explicó que en el caso de que el Gobierno se decida por esta propiedad de Copaco de Isla Bogado, Luque, tiene que ser bajo la figura de usufructo. El Ejecutivo considera riesgoso construir la sede en este predio de Copaco, con dinero del Estado, porque en caso de que se privatice, la compañía podría quedarse con toda la inversión. “Es algo más engorroso, pero es una alternativa”, manifestó.
“Si se opta por Copaco simplemente tenemos que llegar a un acuerdo con ellos para comprar el predio y pedir al Ministerio de Hacienda si tiene la plata. En el caso de un cuartel es bajo el esquema de usufructo nomás porque es del Poder Ejecutivo y el presidente es el comandante en jefe”, enfatizó.
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Foxconn explora inversiones en IA en Paraguay tras reunión con el embajador Iván Lee
Paraguay sigue posicionándose en el radar de una de las mayores empresas tecnológicas del mundo. Foxconn, cuyo nombre corporativo es Hon Hai Technology Group, un gigante tecnológico taiwanés, llegó al país para explorar oportunidades de inversión en inteligencia artificial.
En ese contexto, el embajador de la República de China (Taiwán), Iván Lee, recibió recientemente a una delegación de representantes de esta firma asiática, líder mundial en manufactura electrónica, que visitó Paraguay para explorar oportunidades de inversión en inteligencia artificial.
A través de las redes sociales de la sede diplomática en Asunción, informaron que la firma Foxconn ya había advertido años atrás sobre la necesidad de formar talento especializado, por lo que señaló que desde entonces, la Universidad Politécnica Taiwán-Paraguay (UPTP) se convirtió en parte de esa apuesta por el capital humano.
“Hace algunos años, desde Foxconn nos señalaban que, para atraer inversiones de alta tecnología, Paraguay necesitaba ingenieros de primer nivel y con dominio del inglés. Esa visión fue uno de los impulsos para la creación de la Universidad Politécnica Taiwán-Paraguay (UPTP). Hoy, la historia dio una vuelta: Foxconn vino a conocer Paraguay porque existe un interés real en explorar oportunidades de inversión”, informaron desde la embajada de Taiwán.
Destacan además que el interés de Foxconn en Paraguay marca un nuevo escenario para el desarrollo tecnológico en el país, ante el avance de la multinacional taiwanesa que ha comenzado a explorar las oportunidades de inversión en inteligencia artificial que ofrece el Paraguay. “Con la tecnología y experiencia de Taiwán, los recursos naturales y el talento joven de Paraguay, podemos construir juntos algo grande”, concluye el comunicado.
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Paraguay frente a la nueva oportunidad de dar un salto en su desarrollo productivo
- Por Jorge Duarte
- Rector de la Universidad Politécnica Taiwán Paraguay
¿Hay alguna forma de que la economía paraguaya se desarrolle a un ritmo superior al que lo viene haciendo en las últimas décadas? ¿Qué necesitamos para incursionar definitivamente en sectores tecnológicos que agreguen mayor valor a nuestros productos y servicios, y así entrar de lleno en la economía del conocimiento? La respuesta está más cerca de lo que imaginamos, y tiene que ver con algo que hoy exportamos casi sin procesar: nuestra energía.
Uno de los grandes problemas al que enfrenta la economía paraguaya para lograr su desarrollo económico es su mediterraneidad. No contar con acceso a costas marítimas incrementa los costos logísticos del comercio y genera barreras para la conexión con otros mercados y la integración a cadenas logísticas globales. Además, nuestro mercado interno, con una población de poco más de seis millones de habitantes, no tiene cómo competir con los mercados de más de 250 millones de habitantes que conforman las poblaciones de Argentina y Brasil. Adicionalmente, tenemos una baja inversión en capital humano avanzado y por eso grandes sectores con baja productividad y salarios.
Esa trampa de la mediterraneidad puede solucionarse con la estrategia de Suiza, país también mediterráneo, pero que decididamente ha elegido volcar sus capacidades productivas a la generación de productos y servicios de gran valor agregado. Manufactura de relojes de alta gama, instrumentos médicos de precisión, armamento, industria químico-farmacéutica; además de la generación de servicios confiables como su sistema bancario. Con la estrategia manufacturera suiza, los costos logísticos se diluyen atendiendo al gran valor agregado y la calidad de sus productos. La esencia de la estrategia tiene dos factores: inversiones en capital humano avanzado y capital físico orientado a la incorporación de tecnología.
Adoptar ese camino de desarrollo requeriría de mucho tiempo de implementación si nuestro país quisiera transitarlo; sin embargo, Paraguay está en las mejores condiciones actuales de romper con esa regla y lograr un salto exponencial en su trayectoria de desarrollo. Esto es así gracias a la oportunidad de desarrollar el sector de los datacenters para la inteligencia artificial. La idea es convertir nuestro excedente de energía en capacidad de procesamiento de datos. La diferencia es trascendental, ya que la simple exportación de energía no conlleva el desarrollo de ningún otro sector económico interno; es una política rentista en la que no existen spillovers hacia otros sectores. En cambio, el uso de nuestra energía para ofrecer procesamiento de datos de altísima capacidad abre oportunidades únicas, ya que la oferta en el resto del mundo es escasa, la complejidad del sector es grande y por eso el valor agregado generado es alto, con precios acordes y con externalidades positivas como spillovers hacia otros sectores productivos ya maduros en el país. Al final, en los costos del servicio no existen los logísticos, por lo que las barreras de la mediterraneidad se evaporan. Es una estrategia de desarrollo superadora a la suiza.
Estas externalidades positivas tienen al menos tres canales: la oportunidad de incrementar la productividad de los sectores productivos tradicionales, la capacidad de atraer mayor inversión tecnológica desde el extranjero y la generación de incentivos para la formación y capacitación de nuestra población en STEM. Usar la capacidad de procesar datos con la inteligencia artificial para nuestros sectores productivos tradicionales es una oportunidad única. Imaginémonos un sector ganadero digitalizado. Existe una compañía en neozelandesa que desarrolló un collar para el ganado vacuno que mide una serie de datos biométricos y fisiológicos del animal, y de las condiciones externas donde éste se mueve, así como su geolocalización. Además, está disponible la tecnología de evaluación de la calidad y densidad de la pastura por parcela. De este modo, asociando los datos del animal con los de su entorno, se pueden construir modelos predictivos de eficiencia de cría y engorde, reduciendo los costos de la hacienda, además de tener identificado el movimiento del ganado para reducir la proliferación de enfermedades y contener rápidamente brotes epidemiológicos. En la actividad agrícola, el uso de sensores de suelo y el monitoreo de imágenes desde drones, con tecnología para identificar el ritmo de crecimiento del cultivo, la necesidad de riego y la presencia de plagas, genera un caudal de datos que, procesado a través de la inteligencia artificial, redundará en cultivos más productivos. De igual forma, la digitalización de todo el sistema eléctrico nacional —desde la generación, pasando por la transmisión, distribución y comercialización— tendrá el potencial de ser analizada por la inteligencia artificial para generar eficiencia energética y por eso ahorros en el sistema. De este modo, el desarrollo del sector de datacenters para IA acelerará todo nuestro sistema productivo con ganancias de largo plazo.
El segundo canal es la capacidad de atraer inversión tecnológica extranjera de una magnitud que Paraguay difícilmente lograría por otras vías. Las grandes compañías globales de inteligencia artificial buscan hoy, ante todo, dos insumos escasos: energía limpia y abundante, y estabilidad para instalar infraestructura crítica. Paraguay, con su matriz eléctrica prácticamente cien por ciento renovable y su excedente de generación hidroeléctrica, ofrece exactamente lo que ese mercado global demanda y no encuentra con facilidad. Cada datacenter que se instala arrastra consigo proveedores especializados, empresas de mantenimiento de infraestructura crítica, servicios de ciberseguridad y una cadena de contratistas que hoy no existe en el país. Esa cadena de valor, una vez instalada, queda disponible para el resto de la economía, elevando el estándar tecnológico con el que operan también nuestras industrias tradicionales.
El tercer canal, quizás el más determinante para el futuro del país, es el incentivo que este nuevo sector genera para la formación de capital humano en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas. Ningún datacenter, ninguna cadena de proveedores tecnológicos ni ninguna digitalización del agro o del sistema eléctrico se sostiene sin ingenieros capaces de diseñarla, operarla y hacerla evolucionar. Aquí es donde la universidad tiene una responsabilidad ineludible. La Universidad Politécnica Taiwán Paraguay fue concebida precisamente para atender esa necesidad: formar los ingenieros que el país necesitará para sostener este salto de desarrollo. Su vínculo con la Universidad Nacional de Taiwán de Ciencias y Tecnología, una de las instituciones de referencia en Asia en formación de ingeniería y tecnología aplicada, nos permite traer al país programas académicos, capacidades docentes y vínculos de cooperación estratégicos. Más allá de dictar clases, se trata de construir, junto a la industria, un centro de referencia de soluciones tecnológicas aplicadas a los sectores productivos del país, donde los desafíos reales de nuestras empresas se conviertan en proyectos de investigación aplicada y en oportunidades de formación práctica para nuestros estudiantes.
Paraguay tiene frente a sí una oportunidad que rara vez se presenta en la historia económica de un país: la posibilidad de saltar etapas de desarrollo aprovechando un recurso que hasta ahora solo exportábamos como materia prima. Convertir energía en procesamiento de datos, y procesamiento de datos en productividad para el campo, la industria y los servicios, es una apuesta que puede transformar la trayectoria económica del país en una sola generación. Pero esa transformación no ocurrirá sola: requiere instituciones dispuestas a formar, desde ya, a los ingenieros y técnicos que la sostendrán. Ese es el compromiso que asumimos desde la Universidad Politécnica Taiwán Paraguay con el futuro del país.
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Embajador paraguayo en Taiwán alienta a becarios de la UPTP en la Taiwan Tech University
El embajador paraguayo en Taiwán, Darío Filártiga Ruiz Díaz, visitó la sede de la Taiwan Tech University para reunirse con la nueva delegación de estudiantes de la Universidad Politécnica Taiwán-Paraguay (UPTP). Los jóvenes becarios arribaron recientemente al país asiático con el propósito de cursar los últimos dos semestres de sus carreras universitarias e integrarse a las aulas de esta reconocida institución de educación superior.
Durante la recepción, la comitiva oficial estuvo encabezada por el rector de la UPTP, el doctor Jorge Daniel Duarte, junto al director de Asuntos Estudiantiles del Plan UPTP en la Taiwan Tech University, doctor Cheng Yang-Lan, y el doctor Idelin Molinas Vega. En el encuentro, las autoridades universitarias y diplomáticas ofrecieron unas palabras de bienvenida y orientaron a la delegación estudiantil en el inicio de su residencia académica.
En su mensaje a los jóvenes, el embajador Filártiga valoró la oportunidad que tienen de formarse bajo estándares científicos y tecnológicos de nivel internacional. Asimismo, ratificó su convicción de que la creación y el fortalecimiento de la UPTP representan el logro más significativo en los casi 70 años de lazos diplomáticos entre ambas naciones, cuyos resultados impactarán de manera directa en el desarrollo socioeconómico del Paraguay.
Por su parte, los universitarios paraguayos manifestaron su gratitud por el respaldo institucional recibido antes y durante su llegada a Asia. Tras repasar las metas para su estancia educativa, los estudiantes reafirmaron su compromiso de culminar exitosamente el programa académico para volcar luego los conocimientos adquiridos en el progreso de sus comunidades de origen.
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Peña sobre la IA: Paraguay elige ser protagonista de esta transformación
Paraguay decide avanzar hacia una participación activa en el desarrollo de la inteligencia artificial, aprovechando su disponibilidad de energía limpia y una población joven para atraer inversiones y generar empleos de mayor valor agregado.
Es lo que señaló el presidente de la República, Santiago Peña en el marco de la tercera edición del Taiwan - Paraguay Technology Forum, evento organizado por la Universidad Politécnica Taiwán-Paraguay (UPTP) y la Embajada de la República de China (Taiwán),
La actividad, de dos jornadas, reúne a especialistas nacionales e internacionales para analizar la aplicación de la inteligencia artificial en áreas como productividad, energía, salud, agricultura, logística, ciberseguridad y gobierno digital.
“Paraguay ha tomado una decisión clara: no vamos a observarla desde la tribuna, vamos a jugar el partido adentro de la cancha, queremos ser protagonistas”, afirmó el presidente Peña.
Energía paraguaya y tecnología
El mandatario destacó como uno de los principales pasos de esta estrategia el acuerdo alcanzado este año entre Paraguay y Taiwán para desarrollar un Centro de Cómputo de Inteligencia Artificial Soberana, concebido para combinar la disponibilidad energética del país con la experiencia tecnológica taiwanesa.
El presidente Peña explicó que la iniciativa apunta a desarrollar infraestructura de manera progresiva y utilizar la capacidad de cómputo para los sectores productivos, los servicios públicos y la investigación.
“Soberanía aquí no es una palabra decorativa. Significa algo concreto: aplicar esta tecnología a nuestros sectores productivos, a nuestros servicios públicos, a nuestra investigación para dar un salto real de productividad”, señaló.
El proyecto forma parte de los acuerdos suscritos durante la visita oficial del jefe de Estado a Taiwán en mayo pasado. Su primera fase contempla un centro de 10 MW de capacidad de cómputo, bajo un esquema de cooperación entre ambos países, con una inversión estimada superior a USD 300 millones.
Formar el talento
El rector de la UPTP, Jorge Duarte, señaló que jóvenes egresados de la institución ya participan en proyectos estratégicos del país y anunció que la universidad ampliará su formación de posgrado con la Maestría en Ciencias de la Ingeniería, recientemente habilitada por el CONES, que incorporará una experiencia de intercambio académico en Taiwan Tech.
Destacó además que la nueva sede, cuya inauguración está prevista para el próximo año, buscará consolidarse como un punto de encuentro entre la academia, el Estado y el sector productivo para generar investigación y transferir tecnología hacia aplicaciones concretas.
Por su parte, el embajador de la República de China (Taiwán), Iván Lee, sostuvo que las capacidades de ambos países son complementarias: Paraguay aporta energía limpia, talento joven y capacidad emprendedora, mientras Taiwán suma su experiencia en innovación, semiconductores, digitalización y formación de recursos humanos.
El embajador señaló que la cooperación para desarrollar infraestructura de inteligencia artificial abre una nueva posibilidad para unir esas capacidades y destacó que el desafío también requiere fortalecer la investigación, la ciberseguridad, la protección de datos y la articulación entre el sector público, las universidades y las empresas.
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