El titular de la Dirección Nacional de Aduanas, Julio Fernández, dio su versión sobre las acusaciones hechas públicas por parte del senador Martín Arévalo sobre la supuesta venta de mercaderías robadas del puesto aduanero. El titular de esta institución explicó las circunstancias en que se dieron tanto el robo de mercaderías como la venta de lo que había quedado del lote.

En este caso, Fernández indicó que primeramente se declaró el contenedor de mercaderías electrónicas como contrabando, valuado en G. 15.000 millones, y se encontraba en un depósito rentado por Aduanas a la empresa Gical en la ciudad de Mariano Roque Alonso, donde supuestamente se dio el robo de esas mercaderías en una cantidad parcial, por la madrugada del lunes 24 de agosto de 2020.

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“En este caso, desde el momento en que se declara contrabando ya se comunicó que iba a ser comercializado y ahí ya hubo una cantidad de interesados, después del robo se busca proteger esa mercadería porque ya tuvimos el asalto en Gical y llevamos a un lugar que me mostraron que también era vulnerable y me mostraron incluso fotografías que incluso podía ser asaltado lo poco que quedaba”, contó el director.

Fernández continuó que tras ser trasladado lo que restaba del lote de mercaderías y hecha la denuncia correspondiente al Ministerio Público, se realizó el urgimiento para la investigación del caso y se aceleró el proceso de venta de las mismas, porque según contó existía el temor de que nuevamente sean robadas.

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“Cuando trasladamos lo poco que quedaba en ese lugar, en ese momento denunciamos a la Fiscalía, les pasamos los nombres de los policías que estaban custodiando ese lugar, hicimos la denuncia, ya rescindimos el contrato de la empresa de seguridad que trabajaba con nosotros, pasamos todos los controles de filmaciones que teníamos y trasladamos a un depósito y efectivamente había gente merodeando para asaltar de vuelta lo poco que quedaba”, detalló.

Una vez declarado como contrabando y remitido al concurso de compra, se presentaron los compradores y se procedió a la venta, siguió contando. “Entonces, cuando se hace el concurso de precios aparecen empresas, creo que son tres las que pujaron por la compra, aparece una persona que se identificó incluso como Denis Vera que es el propietario de la empresa que compra y que ahora veo que está vinculada a una persona conocida, eso escapa de nuestros conocimientos”, mencionó Fernández.

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