El excanciller Eladio Loizaga se refirió al pedido de los cubanos que se encuentran fuera de la isla, por una intervención militar y humanitaria ante las protestas del fin de semana contra la dictadura en su país. En este sentido, el diplomático refirió que hablar de una intervención de la milicia es una exageración, teniendo en cuenta que se deben cumplir con ciertos procesos establecidos por organismos internacionales.
“El término de intervención militar es una exageración que lo han hecho, porque en primer término una intervención militar, unilateralmente, ya no se da ni se va a permitir”, señaló en entrevista al canal GEN.
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Así mismo, explicó que en el proceso de intervención son los países que generalmente solicitan o el Consejo de Seguridad cuando se trata del mantenimiento de la paz y de la seguridad internacionales, pero acá la paz y la seguridad internacionales no están en juego. “Solamente en esos casos y el Consejo de Seguridad, y actuando como tal, toma esa decisión y en definitiva el Estado lo acepta, pero generalmente esto es para mantener una estabilidad”, manifestó.
Agregó que existen métodos y mecanismos actualmente en el marco internacional que deben ejecutarse y cumplir. “Además, el proceso de la utilización de una fuerza militar, en este caso, lleva un proceso a través del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, no es que la Asamblea General o el secretario general puedan decidir”, indicó.
En este contexto, señaló que igualmente se debe mirar lo que está ocurriendo en el país caribeño, pero no se puede hablar de una acción drástica como una intervención. “No se puede dejar de mirar lo que está pasando en ese país, pero no para intervenir con tropas o militarmente. Para eso está el Consejo de Derechos Humanos y está la alta comisionada para señalar lo que está pasando en la comunidad internacional y ver cómo reaccionar”, sentenció.
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Los cuerpos en movimiento como resistencia a la dictadura
- Jimmi Peralta
- Fotos: Gentileza
María José Costa, Camila Cáceres y Mélani Peronja lanzaron el libro “La danza como disidencia frente al poder dictatorial”, un trabajo de investigación sobre la danza contemporánea como forma de expresión política durante las dictaduras militares de Paraguay y Argentina. Las autoras parten de la tesis de que la danza posee una doble capacidad de acción en el campo político: el movimiento bailado y el movimiento de lucha.
El registro del arte como resistencia política en la historia de la región sigue siendo rescatado de los archivos y revividos a través de las voces con los testimonios de quienes participaron o fueron testigos de acciones, obras, textos, grabaciones, etc. El ocultamiento de las resistencias muchas veces sirve para la construcción de identidades pasivas de los pueblos. Sin embargo, como en este caso, el movimiento de los cuerpos nunca dejó de decir basta y de sublevarse desde los escenarios.
“La danza como disidencia frente al poder dictatorial. Casos emblemáticos en Buenos Aires y Asunción” es el nombre de la investigación realizada por las bailarinas María José Costa Céspedes, Camila Andrea Cáceres Arza (paraguayas) y Mélani Jazmín Peronja (argentina), en el marco del cierre de su carrera de licenciatura en Composición Coreográfica, mención Danza, en la Universidad Nacional de las Artes de Buenos Aires.
El trabajo fue presentado recientemente en formato de libro y en él se aborda el tema histórico y conceptual de la danza contemporánea como expresión en contextos sociopolíticos, dando paso a lo que se conoce como “coreopolítica”, así como enfoca el estudio de casos emblemáticos en ambos países.
En cuanto a Paraguay, la obra incluye el hito de la presentación de la performance “Árbol de la vida”, que reunió a artistas en oportunidad del encuentro del papa Juan Pablo II con los “constructores de la sociedad”, en 1988. También el impacto desarrollado por la coreografía “Dónde están”, basada en la canción homónima del cantautor Alberto Rodas. En cuanto a Argentina, el libro rememora y analiza las obras que fueron parte del ciclo Danza Abierta, en plena época de la dictadura militar en el país vecino.
El Gran Domingo de La Nación conversó con las autoras María José Costa Céspedes (MC), Camila Andrea Cáceres Arza (CC) y Mélani Jazmín Peronja (MP) sobre los temas que abordaron, el marco conceptual, y la reflexión sobre la danza como disidencia política, premisa sobre la que se sostiene el material.
IMPACTO EN LOS CUERPOS Y EN EL ARTE
–¿En qué contexto nació la idea de este trabajo?
–MC: Como autoras paraguayas y argentinas, nos interesaba entender cómo las dictaduras impactaron no solo en la política y la sociedad, sino también en los cuerpos y en las formas de expresión artística. Nos llamó la atención que la relación entre danza y dictadura latinoamericana había sido muy poco investigada, especialmente desde la danza contemporánea. A partir de ahí comenzamos a preguntarnos cómo el arte podía convertirse en una forma de resistencia en contextos de censura y control. Tuvimos mucha inspiración y acompañamiento de nuestros tutores Rodolfo Prantte y Sonia Sasiain.
–¿Cómo fue el proceso de investigación?
–El trabajo se construyó a partir de entrevistas a referentes y protagonistas de la danza de aquella época, tanto en Paraguay como en Argentina, además de una investigación en archivos, periódicos y bibliografía histórica. En Asunción trabajamos con materiales del Archivo del Terror en el Museo de la Justicia, la Biblioteca Nacional y otros espacios vinculados a la memoria histórica. La memoria oral fue fundamental para reconstruir estas experiencias desde quienes las vivieron. Hicimos muchas entrevistas, y en el libro se publican fragmentos de varias de ellas, como las mantenidas con Teresa Capurro, Alejandra Díaz Lanz, Susana Tambutti y Anahí Zlotnik, y gracias al apoyo de Fondec (Fondo Nacional de la Cultura y las Artes) pudimos adaptar y ampliar la investigación para publicar finalmente el libro que hoy está disponible tanto en Paraguay como en Argentina.
–¿Cuál fue el marco teórico que utilizaron para interpretar y/o valorar las puestas investigadas y su contexto?
–MC: El marco teórico del trabajo se centró en pensar la relación entre cuerpo, poder y disidencia durante las dictaduras. Nos interesaba entender cómo los regímenes autoritarios buscaron disciplinar los cuerpos y controlar las formas de movimiento y expresión, y cómo la danza contemporánea apareció también como una práctica política y de resistencia. Trabajamos principalmente con autores como Michel Foucault para analizar las lógicas de control y disciplinamiento social, y André Lepecki, quien desarrolla conceptos como la coreopolítica y la capacidad política del movimiento. También incorporamos aportes sobre memoria y sobre la dimensión política de la danza contemporánea en América Latina. Más que estudiar solamente obras coreográficas, nos interesaba pensar cómo ciertos cuerpos y ciertos modos de moverse podían convertirse en una forma de disidencia frente a contextos represivos.
“CON POCA ROPA”
–¿Podrían hablarnos sobre la puesta de 1988 frente al papa?
–MC: La puesta de “Árbol de la vida” se realizó en 1988, durante la visita del papa Juan Pablo II a Paraguay, en un contexto en el que la dictadura de Alfredo Stroessner ya comenzaba a mostrar signos de desgaste. Fue una performance colectiva que reunió danza, música, teatro y poesía, y que se presentó dentro de un encuentro entre el papa y representantes de distintos sectores sociales y culturales, los denominados “constructores de la sociedad”. Lo interesante es que, aunque oficialmente era un acto vinculado a la visita papal, terminó convirtiéndose en una expresión simbólica de crítica y deseo de cambio frente al régimen. La obra utilizaba la imagen de un árbol seco que, hacia el final, florecía colectivamente como metáfora de esperanza, libertad y recuperación de lo vital.
–¿Qué repercusiones provocó la obra en su momento?
–MC: La repercusión fue muy grande. El Gobierno intentó suspender el encuentro por considerarlo demasiado crítico, hubo tensión política y mediática. Estando ya en gira el papa en la región, el Vaticano hizo saber que podría suspender la llegada a Paraguay si el Gobierno sacaba el acto de la agenda. El episcopado paraguayo también reclamó preservar el acto y finalmente se realizó. Según los testimonios que recogimos, muchas personas sintieron que era una forma de decir públicamente cosas que durante años habían sido silenciadas. Incluso algunas de las artistas participantes sufrieron consecuencias posteriores por haber formado parte de la puesta. El libro aporta la visión de algunos de los responsables, pero sobre todo documentos inéditos del Archivo del Terror como uno en el que Pastor Coronel informa a Stroessner sobre los “entretelones” del evento, “comentados” en una visita que recibiera de un obispo “amigo”, quien incluso decía que entre los religiosos hubo quienes cuestionaron que “las bailarinas vestían poca ropa” y eso no era “adecuado”.
COREOPOLÍTICA
–La relación entre las dictaduras y el cuerpo suele expresarse en formas de control, disciplinamiento y unificación. En ese contexto, ¿qué mensajes o estímulos podían producir las propuestas de danza contemporánea como para incomodar al poder?
–MP: Aprendimos que la danza posee una doble capacidad de acción en el campo político: el movimiento bailado y el movimiento de lucha. El movimiento bailado son esas obras o prácticas dancísticas que buscan influenciar la opinión pública o consolidar un discurso político. Ejemplo de esto sería la obra coreográfica “Dónde están”. Y el movimiento de lucha es esa capacidad contestataria de la danza de generar un movimiento colectivo de protesta como lo fue Danza Abierta en Buenos Aires.
–El video de “Dónde están” es un ícono de aquella generación. ¿Ese fue su material de estudio o también existió una puesta en escena inspirada en la canción de Rodas?
–CC: “Dónde están” es una obra que se basó en la canción “Donde están los desaparecidos” de Alberto Rodas. Esta obra se estrenó en el Bosque de los Artistas de Hermann Guggiari a finales de la dictadura y tomó más valor para la memoria al ser representada en varias ocasiones en escuelas y teatros por la compañía del Ballet Nacional. Nuestro material de estudio fue un video que se encuentra a disposición en Youtube en Memorias de Danza, pero también nos basamos en entrevistas realizadas a los coreógrafos e intérpretes Alejandra Díaz y Francisco Carvallo.
–¿Cómo comparten o disputan protagonismo la estética, la técnica y la política dentro de la danza?
–CC: No hay una disputa, hay una simbiosis entre estas. Hay una armonía entre lo que el artista quiere decir, lo que se puede mostrar y lo que el público interpreta. La danza es movimiento constante, es un todo orgánico.
RECEPCIÓN EN EL PÚBLICO
–¿Qué receptividad tuvo el trabajo cuando lo presentaron en Asunción y Buenos Aires?
–CC: Tanto la presentación del trabajo final de graduación ante la mesa examinadora de la Universidad Nacional de las Artes, Buenos Aires, como las presentaciones del libro que realizamos en Asunción fueron muy bien recibidas por varios aspectos, pero lo principal es que todavía no somos una generación muy distante a lo que pasó. Todavía tenemos docentes y familiares que participaron en estos eventos o que sufrieron de alguna manera las violaciones de los derechos humanos en esa época. Desde la universidad siempre nos incentivaron a investigar y así poder registrar el aporte que tuvo la danza en ese periodo. Coincidentemente, el concepto de coreopolitica de Andre Lepeki que exponemos en el libro se articula con lo que la universidad estuvo haciendo en Buenos Aires en el último año, defendiendo sus derechos y demostrando que a través de la danza también podemos hacer política.
–¿Cómo vivieron la recepción de los participantes y el público en los talleres?
–En los talleres y conversatorios que pudimos hacer en Asunción, en el Instituto Superior de Bellas Artes, en el Archivo del Terror y en la academia Núcleo de Arte y Danza hubo muy buena receptividad por lo novedoso del tema y el enfoque. La performance que preparamos como parte de los eventos, que es un homenaje a quienes protagonizaron esos tiempos, creo que gustó y aportó el momento artístico especial. El libro estuvo también en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires gracias al apoyo de los encargados culturales de la Embajada paraguaya. Y en la Feria Internacional del Libro de Asunción lo presentaremos el 31 de mayo, con presencia también internacional. Así también, estamos gestionando presentaciones con la Universidad Nacional de las Artes de Buenos Aires.
AUTORAS DEL LIBRO
María José Costa Céspedes: licenciada en Composición Coreográfica con Mención en Danza por la UNA de Buenos Aires. Profesora superior de danza clásica, Academia Núcleo de Arte y Danza, Asunción.
Camila Andrea Arza: técnica en danza y licenciada en Composición con Mención en Danza por la UNA de Buenos Aires. Profesora superior en danza clásica por el Instituto Superior de Bellas Artes (ISBA) de Asunción.
Mélani Jazmín Peronja: técnica en danza y licenciada en Composición Coreográfica con Mención en Danza por la UNA de Buenos Aires.
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Decenas de miles marchan contra del olvido a 50 años del golpe en Argentina
Decenas de miles de personas marchan este martes en Buenos Aires en una jornada de memoria a 50 años del golpe de Estado que instauró una sangrienta dictadura en Argentina, en medio de tensiones por un legado que el presidente Javier Milei busca revisar.
Bajo la consigna “Nunca más” que marcó a generaciones, la masiva movilización se extiende a lo largo del kilómetro que separa la Plaza de Mayo de la avenida 9 de Julio y desborda en las calles aledañas, completamente colmadas de manifestantes.
Organismos de derechos humanos, sindicatos y organizaciones sociales llamaron a manifestarse en todo el país portando fotos de los desaparecidos, que cifran en 30.000 y el gobierno estima en menos de 9.000.
- Fuente: AFP
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“Narciso” de Marcelo Martinessi se estrena el 9 de abril en cines
La nueva película paraguaya “Narciso”, dirigida por Marcelo Martinessi, llegará a los cines paraguayos el jueves 9 de abril, luego de su debut mundial en la Berlinale 2026 y de alzarse con el prestigioso premio Fipresci de la crítica internacional. Ambientada en Asunción de 1959 e inspirada libremente en la novela de Guido Rodríguez Alcalá y en hechos reales, la obra recrea una historia en la que el deseo y la libertad chocan de frente con la represión.
La película se desarrolla en el marco de un régimen militar que comenzaba a consolidarse, donde surge la figura magnética de “Narciso” Arévalos, un joven cuya única pasión es el rock and roll y cuya muerte prematura deja entrever una trama de deseos ocultos y de opresión política.
“Narciso” llega a las salas de todo el país luego de su estreno en la sección Panorama del Festival Internacional de Cine de Berlín en febrero pasado, para introducir al público paraguayo a una Asunción de finales de los años 50. Se trata de una coproducción internacional que involucra a socios de siete países.
Los actores Diro Romero, Manuel Cuenca, Margarita Irún, Arturo Fleitas, Natalia Cálcena, Belén Vierci, Alberto Sánchez Pastor, Aníbal Ortíz, Mimí Monte, Maca Candia, Liz Fernández, Florencia Boccia, entre otros, forman un elenco al que se suma la participación especial del actor franco-argentino Nahuel Pérez Biscayart (Premio César al Actor Revelación, 2018) y la española Mona Martínez (nominada al Goya por Mejor Actriz de Reparto por Adiós, 2020).
Imagen y sonido de una época
En “Narciso”, el diseño visual y el sonoro han sido claves para la reconstrucción histórica. La dirección de arte estuvo a cargo de Carlo Spatuzza y de la brasileña Babi Targino; la fotografía, del reconocido venezolano-francés Luis Arteaga; el sonido (directo, diseño y mezcla) a cargo de Tiago Raposinho, Fernando Henna y Miguel Martins; y la música, grabada especialmente para la película en Budapest con músicos de cámara, es obra de la compositora española Zeltia Montes, quien recientemente obtuvo el Premio Giuseppe Becce en la Berlinale por la banda sonora original de “Narciso”.
“Narciso” construye el retrato de una época a través de la música, con temas icónicos del rock and roll, así como piezas tradicionales del cancionero popular paraguayo (“Che La Reina”, “Galopera”, “Bienvenido Hermano Extranjero”, entre otros).
La película fue filmada íntegramente en Asunción, con escenas en más de diez locaciones y en calles de la ciudad, con un equipo técnico conformado por alrededor de 60 profesionales paraguayos y extranjeros. Las etapas de montaje, edición, diseño y mezcla de sonido, postproducción de imagen y finalización se realizaron durante más de un año entre Montevideo, São Paulo, Toronto, Lisboa y París.
Asociaciones estratégicas
Para llevar adelante un proyecto de esta escala, La Babosa Cine se asoció con las productoras Pandora Filmproduktion (Alemania), Esquina Filmes (Brasil), La Fábrica Nocturna Productions (Francia), BTEAM Prods (España), Oublaum Filmes (Portugal), Bocacha Films y Guay Films (Uruguay).
El productor ejecutivo Sebastián Peña explicó que “la estructura de financiamiento fue un rompecabezas de siete países, con más de 24 fuentes de apoyo y participación”. Así, el proyecto, que inició hace más de seis años, logró captar fondos públicos internacionales y apoyos de institutos de cine de Alemania, Francia, España, Portugal, Uruguay, Brasil, Holanda y Paraguay.
“Un pilar fundamental fue la contrapartida local”, agregó Peña, quien afirma que la alianza con el sector privado en Paraguay fue estratégica. La producción comercial, a cargo de Belén Vierci, Camilo Guanes y Sebastián Peña Escobar logró asociaciones con marcas como Banco Itaú, Personal, Pilsen, Chevrolet, Superseis, Burger King, Coca-Cola, Tiendas Pilar, La Consolidada de Seguros, Chaco Films, AM lighting, The Hub, entre otras; y el apoyo del Instituto Nacional del Audiovisual Paraguayo, la Secretaría Nacional de Cultura, el Fondo Nacional para las Artes y la Cultura, la Dinapi, Itaipú, la Comisión de Educación y Cultura del Senado, entre otros. “Es la prueba de que cuando el Estado y el sector privado se alinean tras un proyecto cultural sólido, Paraguay puede jugar en las grandes ligas del cine mundial”, finalizó.
Sinopsis
Paraguay, 1959. El país vive bajo un sofocante régimen militar. “Narciso” regresa de Buenos Aires, trayendo la rebeldía del rock & roll. El joven seductor y carismático pronto se convierte en una sensación radial y en símbolo de libertad. Su presencia cautiva a la juventud, pero inquieta los cimientos de una sociedad profundamente conservadora. Tras un último show, su cuerpo aparece totalmente quemado. En una sociedad regida por el silencio y vigilada por el miedo, esa muerte prematura revela una trama de deseos reprimidos y de opresión política que marcará el futuro de todo un país.
Sobre Marcelo Matinessi
Asunción, 1973. Director y guionista paraguayo. Estudió comunicación en la Universidad Católica de Asunción y cine en la London Film School y en la New York Film Academy. Ha participado del Curso de desarrollo de proyectos cinematográficos de Casa América/Fundación Carolina, de Torino Film Lab, Berlinale Talent Campus, La Residencia de la Cinefondation, del Festival de Canne,s y del Locarno Filmmakers Academy.
Desde 1991 trabajó en documentales y ficciones breves que tienen a Paraguay como eje. Sus cortometrajes Karai Norte (2009), Calle Última (2011) y El Baldío (2013) han tenido un amplio recorrido internacional, con diversas distinciones.
Participó de la creación y fue el primer director ejecutivo de TV Pública Paraguay desde el 2010 hasta la crisis política del año 2012. Capturando esa coyuntura traumática para su país, escribió y dirigió La Voz Perdida, que obtuvo el Premio Orizzonti al Mejor Cortometraje en la edición 73 del Festival Internacional de Cine de Venecia en el 2016.
Su primer largometraje, Las Herederas, se estrenó en la Competencia Oficial de la Berlinale en febrero del 2018 y recibió dos Osos de Plata. Desde entonces ha obtenido decenas de reconocimientos en festivales de todo el mundo y ha sido distribuida para su estreno comercial en un total de 30 territorios. “Narciso” es su segundo largometraje.
Ficha técnica
Una película de Marcelo Martinessi
2026, Paraguay, Brasil, Portugal, Alemania, España, Francia y Uruguay
Una producción de: La Babosa Cine
Guión: Marcelo Martinessi
Basado en una novela de: Guido Rodríguez Alcalá
Dirección de fotografía: Luis Arteaga
Dirección de arte: Carlo Spatuzza y Babi Targino
Montaje: Fernando Epstein y Marcelo Martinessi
Sonido directo: Tiago Raposinho
Diseño de sonido: Fernando Henna
Mezcla de sonido: Miguel Martins
Música original: Zeltia Montes Muñoz
Diseño de vestuario: Diana Leste
Estilismo: Carmen Arbués
Maquillaje: Sofía Sellanes
Producción general: Sebastián Peña Escobar
Productores ejecutivos: Sebastián Peña Escobar y Marcelo Martinessi
Productora asociada: Belén Vierci
Coproducción: Julia Murat, Ico Costa, Christoph Friedel, Claudia Steffen, Alex Lafuente, Xavier Rocher, Marina Perales Marhuenda, Agustina Chiarino y Fernando Epstein
Compañías coproductoras: Esquina Filmes, Oublaum Filmes, Pandora Film Produktion, BTEAM Prods, La Fábrica Nocturna Cinéma, Bocacha Films y Guay Films
Ventas internacionales: Luxbox
Producción comercial: Belén Vierci, Camilo Guanes y Sebastián Peña Escobar
Prensa y difusión en Paraguay: Adri Morro Prensa + Contenidos
Distribución en Paraguay: Filmagic
Género: Drama
Idiomas: español y guaraní
Duración: 101 minutos
Reparto: Diro Romero, Manuel Cuenca, Nahuel Pérez Biscayart, Mona Martínez, Margarita Irún, Arturo Fleitas, Natalia Cálcena, Belén Vierci, Alberto Sánchez, Aníbal Ortíz, Mimí Monte, Maca Candia, Liz Fernández Casabianca, Florencia Boccia, Mario González Martí.
Redes sociales: @narciso_lapelicula
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Mercosur: 35 años de consolidación y hoy en “un momento bisagra”, destaca Loizaga
- Por Juan Marcelo Pereira
- juan.pereira@nacionmedia.com
Bajo la presidencia pro tempore del Paraguay, el Mercado Común del Sur (Mercosur) celebrará sus 35 años de creación el 26 de marzo, aniversario de la firma del Tratado de Asunción en 1991. Durante estas tres décadas y media, el bloque regional fundado con Argentina, Brasil y Uruguay, logró surfear los vaivenes políticos y económicos generados por las diferencias ideológicas, la rigidez en la toma de decisiones y otras barreras internas que han frenado en varias ocasiones la concreción de importantes acuerdos comerciales.
Sin embargo, el excanciller Eladio Loizaga mediante una entrevista con La Nación/Nación Media, afirma que el Mercosur se encuentra atravesando por un cambio drástico en su funcionamiento impulsado por la reciente firma del tratado de libre comercio con la Unión Europea, hecho que constituye un momento histórico para el bloque económico.
- ¿Cuál ha sido el mayor hito del Mercosur desde el Tratado de Asunción de 1991?
- Fueron varias las conquistas del Mercosur en estos 35 años, se puede mencionar, entre ellas, haber consolidado a la región como una zona de paz; el reconocimiento de la ciudadanía del Mercosur, que ha beneficiado a tantas personas en su libre circulación, como en el pleno ejercicio de sus derechos de ciudadano, y, es innegable que el Tratado de Asunción fue la causa del aumento del comercio entre los Estados Parte. El comercio y las inversiones intra-Mercosur tuvieron un crecimiento muy significativo, especialmente, durante la primera década de vigencia del Tratado de Asunción.
Asimismo, quiero resaltar la decisión del Tribunal Permanente de Revisión con relación a su competencia, haber definido que abarca a todo el acervo jurídico del Mercosur, lo que nos garantiza como ciudadanos la protección del Estado de Derecho y el cumplimiento de las normas jurídicas en todo el proceso de integración. Ahora bien, un hito muy destacable, fue la conclusión y firma del Acuerdo Interino de Comercio con la Unión Europea, luego de 25 años de ida y vuelta. Hasta el momento es el Acuerdo de Libre Comercio más grande del mundo pues integra a 700 millones de habitantes.
- ¿Cómo observa actualmente al bloque regional?
- Actualmente, el bloque se encuentra en un momento bisagra con la aprobación del Acuerdo Mercosur-UE ya que trae optimismo a la región, y como se ha observado en lo que ha sido un hecho inédito como la aprobación casi en simultáneo y en forma expedita de los Congresos de los Estados así como el inicio de un renovado diálogo entre los Estados. Sólo resta el de Brasil que próximamente con su aprobación dará inicio a una nueva era, en la que debemos acordar entre nosotros, intra Mercosur la distribución de las cuotas, por ejemplo. Todo un ejercicio de diplomacia que viene muy bien a la región.
- ¿Cuáles deben ser las prioridades del Mercosur rumbo a los próximos años?
- Avanzar en su relacionamiento externo lo que va a permitir al Mercosur tener una mayor presencia en el comercio internacional y abrir nuevos mercados para los productos de los países del Mercosur lo que sin duda deberá contribuir al desarrollo de los estados parte así como generar fuentes de trabajo que permitan a la población tener mejores condiciones de vida. Asimismo, el Mercosur mostró capacidad de adaptación a las circunstancias coyunturales del momento, por ejemplo, al crear, para hacer frente a las asimetrías, el FOCEM, como ejemplo de ello. Actualmente, el mundo es muy diferente al de hace 35 años. El avance de la inteligencia artificial, la reconfiguración permanente del poder mundial y las constantes disputas geopolíticas han debilitado el sistema multilateral de comercio, lo que genera nuevos desafíos para la inserción de la región en el mundo.
Se abre una nueva ventana de oportunidad, como la que surgió nuevamente en Asunción, con la firma del Acuerdo Mercosur-UE que nos ofrece una base desde la cual continuar avanzando en la agenda comercial externa. También, no menos importante es avanzar en la consolidación del arancel externo común pues hasta hoy el Mercosur es una Unión Aduanera imperfecta. En el caso de Paraguay, es necesario que conforme a las normas se consolide la facilitación en los pasos fronterizos, mas aun, teniendo presente nuestra condición de país mediterráneo.
- ¿Cómo puede el Mercosur superar los constantes estancamientos políticos para lograr una modernización real?
- Si bien pueden existir diferencias en cuanto a sus orientaciones en el campo de la política y que es privativo de cada estado parte, el bloque ha expresado en su reciente reunión en Foz de Iguazú la necesidad de profundizar este proceso de integración y proyectarse con más fuerza en el campo del comercio internacional. La materia jurídica e institucional deben ser el pilar fundamental del Mercosur para no sufrir los vaivenes de la política regional y los contextos internacionales coyunturales. Por ello, creo que debe darse prioridad a la consolidación del acervo normativo regional, en consonancia con los avances en fortalecer la institucionalidad con vocación integracionista. Ahí es donde el Tribunal Permanente de Revisión debe dar un apoyo trascendental basado en una modernización con apego a derecho.
- ¿Cómo afecta la polarización ideológica a la toma de decisiones dentro del Mercosur?
- La toma de decisiones en el Mercosur sigue siendo por consenso. Esto quiere decir que debemos estar de acuerdo los Estados Partes para avanzar. Pero como mencioné anteriormente el ejemplo en la unanimidad y convicción mostrado en la aprobación casi expedita del Acuerdo Mercosur- UE dan cuenta que a pesar de las diferencias ideológicas que pueda haber, hay muchos puntos de encuentro. Asimismo, la consolidación del acervo normativo regional, en consonancia con los avances en fortalecer la institucionalidad con vocación integracionista es la garantía para que polarización no paralicen el Mercosur.
- ¿Una flexibilización dentro de bloque para impulsar acuerdos individuales podría ser el camino hacia su fortalecimiento o hacia su disolución?
- El Mercosur debe seguir siendo nuestra principal plataforma de acceso a nuevos mercados que nos permitan alcanzar más y mejores horizontes para la inserción económica internacional. En cuanto a la flexibilización o no, creo que es una decisión que no me corresponde en este momento pronunciar.
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- ¿Cuál será el impacto real del reciente acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea?
- El Acuerdo Mercosur-UE implica la reducción progresiva de aranceles aplicados al intercambio de bienes entre ambos bloques. Es dable recordar que en los 25 años de negociaciones se llegó a un texto que plantea una liberalización amplia que discrimina entre productos industriales y agrícolas estableciendo plazos diferenciados para evitar impactos bruscos en sectores estratégicos.
Dentro del impacto arancelario UE Mercosur, el acuerdo introduce cambios relevantes que afectan directamente la competitividad de las exportaciones e importaciones. Esto último trae oportunidades de comercio e inversión a la región.
- ¿Cuáles deben ser las acciones que debe impulsar Paraguay para sacar ventaja del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea?
- Paraguay debe mostrar al mundo su estabilidad económica y política que lo caracteriza como la seguridad jurídica que es tan importante a la hora de conseguir inversiones. En eso esta el rol decisivo que debe adoptar nuestra Cancillería ante esta nueva coyuntura.
- ¿Hacia dónde debe apuntar el Mercosur en futuras negociaciones con mercados asiáticos y de Medio Oriente?
- Resulta fundamental aprovechar las múltiples oportunidades de un mundo cada vez más globalizado e interconectado, y en ese punto son los negociadores quienes deben estar ávidos de nuevas oportunidades. En este momento es la República del Paraguay quien en ejercicio de la Presidencia Pro Tempore del Mercosur debe dirigir esas futuras negociaciones.
- ¿Cómo debe posicionarse el bloque ante la rivalidad entre China y Estados Unidos?
- No creo que el Mercosur deba tomar posiciones ideológicas, sino ver oportunidades económicas para mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos.
- ¿La salida de Nicolás Maduro de la presidencia en Venezuela debería facilitar nuevamente su integración al Mercosur?
- La suspensión de un Estado del Mercosur es una decisión que, en los términos del Protocolo de Ushuaia, corresponde a los Estados adoptar. Esto significa que es una facultad discrecional de los Estados soberanos. El momento de su reincorporación al Mercosur también será una decisión de la misma naturaleza, lo que no me corresponde a mi opinar. Además, tiene una sanción administrativa al no cumplir con los requerimientos para la incorporación de las normas del Mercosur dentro del plazo que se establece.
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