Entre julio y agosto Paraguay ya podría contar con las vacunas contra el COVID-19 desarrolladas en Taiwán, una de ellas podría incluso tener un ensayo clínico en la UNA. Foto: Gentileza.
Taiwán proyecta ensayo clínico de vacunas en la UNA y podría comercializarse en julio en el país
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El embajador de la República de China (Taiwán) en Paraguay, José Chih-Cheng Han, anunció este viernes en el programa “A punto”, emitido por el canal GEN, que el país asiático ya podría contar con dos vacunas contra el COVID-19 para el mes de junio de este año.
El representante diplomático contó además que una de las vacunas podría desarrollar un ensayo clínico en Paraguay, más específicamente en la Universidad Nacional de Asunción (UNA), en su Facultad de Medicina.
”Venimos desde el año pasado desarrollando tres diferentes vacunas, y entre ellas hay dos que quizás a finales de junio puedan contar con la autorización de uso de emergencia y una de estas dos vacunas está desarrollando la posibilidad de realizar un ensayo clínico en Paraguay, en la Universidad Nacional de Asunción, en su Facultad de Medicina”, explicó el embajador.
El representante diplomático indicó además que las dos vacunas tienen posibilidad de entrar en comercialización en junio, y una de ellas está comenzando un ensayo clínico con la Universidad Nacional. “Con este proyecto, una vez que que se concrete el ensayo clínico, Paraguay se ubica como prioridad para recibir la vacuna”, remarcó.
Con relación a la segunda vacuna, contó que también ya arribaron al país los ejecutivos, hace una semana, para conversar con diferentes autoridades de Paraguay, y estamos apoyando también que esta segunda vacuna pueda concretar un contrato de venta. Esta segunda vacuna proyecta unos 500 millones de dosis al final de este año. Ambos biológicos son de doble dosis, es de fácil ingreso logístico, según detalló el embajador.
Así también, el diplomático aclaró además que estas dos vacunas solicitarán en el mes de junio la autorización del uso de emergencia en Taiwán, entonces una vez aprobada esa autorización, la vacuna ya puede entrar a comercializarse y se puede producir en cantidad en Taiwán.
“Para llegar hasta Paraguay ya tendrá que ser un poco después, en julio, y hay un proceso también de convalidar esa autorización del uso de emergencia de Taiwán aquí en Paraguay. Yo estimo lo más temprano tener la disponibilidad de esta vacuna para Paraguay en julio o agosto”, puntualizó.
Detrás del lazo verde: tres heridas que siguen abiertas
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Hoy 31 de mayo se conmemora el “Día Nacional contra el Abuso y la Explotación Sexual de Niñas, Niños y Adolescentes”, fecha que fue instaurada en memoria de Felicita Estigarribia, la niña de 11 años asesinada en Yaguarón tras haber sido abusada sexualmente en una fecha como hoy. En Paraguay, gracias a los mecanismos de prevención y protección que se vienen implementado para erradicar el abuso, son más los casos que salen a la luz en busca de justicia.
El Ministerio de la Niñez y la Adolescencia (Minna), en el marco de la campaña #TodosSomosResponsables, con el que busca fortalecer la prevención, la detención temprana y la denuncia de violencia contra niños y adolescentes, lanzó el lema 2026: “Escuchale, creele. Los monstruos existen. El silencio te hace cómplice del abusador”.
Con esta iniciativa se busca concienciar a la ciudadanía sobre la importancia de no minimizar ni ignorar señales de abuso. Según la institución, en el 2025 se dieron 3.300 denuncias por abuso sexual infantil, un promedio diario de 9 casos.
Sin embargo, aunque el principal propósito sea erradicar el abuso, hubo casos que marcaron de por vida no solo al niño o a la niña, sino a toda una sociedad que hoy repudia y dice basta a los abusos sexuales y todo aquello que ponga en riesgo la vida de nuestros niños. A continuación rememoramos algunos de ellos:
Embarazada a los diez años
El 21 de abril del 2015, una niña de 10 años llegó con su madre al Hospital Materno Infantil de Trinidad, de la ciudad de Asunción, con un fuerte dolor de estómago. En la urgencia, los médicos la examinaron y determinaron que estaba embarazada de 21 semanas.
El embarazo fue a consecuencia de una serie de abusos y violaciones por parte de su padrastro. El director del hospital anunció que el embarazo era de alto riesgo para la niña y el Ministerio Público ordenó que la niña fuera ingresada al Hospital de la Cruz Roja, para ser puesta en observación.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) y profesionales de la salud expresaron que el cuerpo de la niña no estaba totalmente desarrollado y que había riesgo de vida. Ante este diagnóstico, la madre de la menor envió una carta administrativa al hospital solicitando la interrupción del embarazo, pero le fue negada.
En agosto de ese mismo año, mediante una cesárea programada en la sede de la Cruz Roja la niña, que ya había cumplido 11 años, dio a luz a un bebé de 3.500 gramos que nació en perfecto estado de salud. Madre e hijo quedaron bajo la custodia de la madre de la niña abusada.
Niña de 11 años dio a luz a una bebé en el 2015, víctima de abuso sexual. Foto: Ilustrativa/Archivo
Francisca Araújo: estrangulada y abandonada dentro de una mochila
El 20 de febrero del 2020, el cuerpo sin vida de una niña indígena de apenas 12 años, fue hallado en un terreno baldío en inmediaciones de la Estación de Buses de Asunción (EBA), una parte dentro de una mochila y la otra, en bolsa de basura. En principio se desconocía la identidad de la misma, pero días posteriores su abuela la reconoció y confirmó que se trataba de Francisca Araújo, de 12 años, huérfana desde los 8 años.
Según el reporte dado por la fiscal Rosa Noguera, el cuerpo ya se encontraba en estado de putrefacción y llevaba en el sitio al menos una semana. La víctima fue drogada, abusada sexualmente y murió por asfixia al ser maniatada. Durante la investigación, los autores pudieron ser identificados y procesados.
El reporte dado por el médico forense de la Morgue Judicial indicó que Francisca, oriunda de la localidad de Curuguaty, departamento de Canindeyú, había sido estrangulada y el arma homicida fue una soga que estaba aún alrededor de su cuello.
En agosto del 2022, durante un juicio oral fueron hallados culpables por feminicidio Norberto Óscar Solís, quien deberá cumplir 25 años de pena privativa de libertad y Lino Amarilla, quien recibió la condena de 22 años de cárcel.
Uno de los casos que conmocionó a la ciudadanía. Foto: Archivo
El 31 de mayo del 2004, al pie del cerro Yaguarón, departamento de Paraguarí, fue hallado el cuerpo sin vida de Felicita Estigarribia, de 11 años, situación que conmocionó a todo el país y cuya fecha de muerte fue marcada como el Día Nacional contra el Abuso y la Explotación Sexual en Niños, Niñas y Adolescentes.
A Felicita también se la conoce como “la niña de las mandarinas”, porque todos los días salía a las calles para vender esta fruta de estación y de esa manera ayudaba a su familia con el sustento diario.
Siendo apenas una niña, Felicita fue abusada sexualmente por un hombre quien no conforme, la estranguló hasta acabar con su vida, este fue identificado como Fredy Antonio Florenciano Brítez, quien el 9 de julio del 2025 finalmente fue capturado y luego de 21 años podrá ser condenado.
Muchos casos de abuso sexual suceden o se vuelven sistemáticos por el silencio de quienes están al tanto de lo que está sucediendo, pero deciden callar y convertirse en cómplices. Sin embargo, hablar a tiempo puede evitar una tragedia y salvar la vida de un niño/niña o adolescente víctima de abuso sexual. A continuación les mostramos todos los canales habilitados para formular las denuncias:
147 Fono Ayuda: servicio especializado que brinda contención, asesoramiento legal y deriva el caso a las instituciones de protección correspondientes.
911 Policía Nacional: para emergencias inmediatas o si el niño se encuentra en peligro inminente.
Ministerio Público (Fiscalía): puedes acudir a la sede de la Fiscalía más cercana (o a la Unidad Penal y de la Niñez y Adolescencia) para realizar la denuncia presencial.
Defensoría de la Niñez y la Adolescencia: encargada de solicitar las medidas de urgencia y protección para el menor.
Codeni: Consejerías Municipales por los Derechos del Niño, la Niña y el Adolescente presentes en cada municipio.
La Primera Cadena de Islas (en rojo) encierra claramente al China en el Mar Meridional, algo que el gigante asiático busca romper para expandir su influencia en el Pacífico
El muro geográfico y democrático que frena a China Popular
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Juan Carlos Dos Santos G.
Editor y columnista internacional
Fotos: Gentileza
Una superpotencia económica atrapada por la geografía. A pesar de contar con la armada más numerosa del planeta, los barcos y submarinos de China no pueden salir al océano abierto sin pedir permiso. El responsable es un arco de islas, estrechos vigilados y bases aliadas –con Taiwán y Okinawa como ejes críticos– que actúan como un tapón militarizado
Para entender la vulnerabilidad de este cerco, es necesario mirar hacia el norte del archipiélago, específicamente a las islas Nansei y la prefectura de Okinawa. Esta región alberga el estrecho de Miyako, una de las pocas y valiosas vías marítimas internacionales de aguas profundas que permiten el acceso directo al Pacífico abierto. Para la Marina del Ejército Popular de Liberación (PLAN, por sus siglas
en inglés), cruzar por aquí es una necesidad logística; para Japón y Estados Unidos, es una línea roja.
Consciente de esto, Beijing no busca una invasión anfibia tradicional en este sector, sino un quiebre por saturación. A través de incursiones casi diarias de cazas, bombarderos y buques de guerra, China somete a las Fuerzas de Autodefensa de Japón a una constante guerra de desgaste psicológico y operativo, buscando normalizar su presencia en aguas que Tokio considera soberanas.
INTERCEPTANDO DESDE OKINAWA
Durante mi estadía en Okinawa, a comienzo de octubre del año pasado, fui testigo en primera línea de cómo, al menos en dos y hasta en tres ocasiones diariamente, cazas japoneses (F-15) y aeronaves especializadas en guerra electrónica y antisubmarina (P-3C Orion) dejaban la base aeronaval de Naha para ir en busca de intrusos, ya sean aviones, barcos espías disfrazados de pesqueros, guardacostas artillados o incluso submarinos chinos, que amenazaban con ingresar al espacio aéreo japonés o a sus aguas territoriales.
A toda esta situación, la respuesta japonesa ha sido contundente: la progresiva militarización de sus islas periféricas con baterías de misiles antibuque de última generación y radares de alerta temprana demuestra que el eslabón del norte está lejos de ceder fácilmente.
Un P-3C Orion japonés, especializado en guerra electrónica y antisubmarina, reposa en la base aeronaval de Naha, en la sureña y estratégica isla de Okinawa
TAIWÁN, LA CLAVE
Si Okinawa es el tapón del norte, Taiwán es la pieza maestra de todo el tablero. Ubicada exactamente en el centro de la Primera Cadena de Islas, esta isla democrática representa el obstáculo más formidable para las ambiciones globales de Beijing, pero también su objetivo más codiciado.
No se trata solo de una cuestión de orgullo histórico o control tecnológico; es, ante todo, un imperativo geográfico. Occidente peca de ingenuo al creer que China desea apropiarse de Taiwán, ya sea por supuestos sentimientos nacionalistas, por historia o por semiconductores. El secreto del deseo de China sobre Taiwán es geográfico, al ser la pieza fundamental que detiene su deseo expansionista.
PERO… ¿POR QUÉ TAIWÁN?
Actualmente, la costa continental de China da a mares poco profundos, lo que dificulta enormemente que sus submarinos nucleares salgan a patrullar sin ser detectados por la tecnología acústica de los aliados. Controlar Taiwán rompería la cadena a la mitad y cambiaría las reglas del juego de inmediato.
Al dominar la costa este de Taiwán, la armada china tendría acceso directo a las fosas profundas del Pacífico. Desde allí, sus submarinos podrían desaparecer en el océano abierto, anulando la capacidad de detección temprana de Estados Unidos. Además, la caída de Taiwán generaría un efecto de pinza inmediato sobre sus vecinos.
Con bases aéreas y navales chinas operando en la isla, la prefectura japonesa de Okinawa quedaría cercada y vulnerable por el sur, y las rutas marítimas comerciales que abastecen de petróleo y materias primas a Japón y Corea del Sur quedarían bajo el control absoluto de Beijing. Quien controla Taiwán controla el pulso del Asia-Pacífico.
FILIPINAS, EL ÚLTIMO ESLABÓN DE LA PRIMERA CADENA
En el extremo meridional de la cadena, el escenario cambia de la tensión militar abierta a una guerra asimétrica de “zona gris”. Aquí, el objetivo de Beijing es el estrecho de Luzón –el corredor marítimo entre Taiwán y Filipinas– y la Zona Económica Exclusiva (ZEE) de Manila.
En este sector, ante la imposibilidad de quebrar el cerco por la fuerza, China ha optado por alterar la geografía misma. Mediante el dragado masivo y el relleno de arrecifes y atolones en disputadas aguas filipinas, Beijing ha construido una red de islas artificiales fuertemente militarizadas.
Lo que antes eran rocas semisumergidas, hoy son bases operativas con pistas de aterrizaje capaces de recibir bombarderos, sistemas de misiles antibuque y radares de largo alcance.
Esta estrategia de hechos consumados busca un quiebre silencioso: empujar la presencia naval de Filipinas y sus aliados hacia el este, erosionando la efectividad de la Primera Cadena desde abajo.
Si China consolida el control militar sobre la ZEE filipina, logrará dos objetivos críticos. Primero, flanquear a Taiwán desde el sur, facilitando un eventual bloqueo. Segundo, establecer un corredor protegido para que su flota del Sur pueda deslizarse hacia el Pacífico abierto.
Filipinas, consciente de este peligro, ha vuelto a estrechar filas con Washington, permitiendo el acceso estadounidense a bases clave frente a Taiwán, transformando este frente en un polvorín silencioso. EL VEREDICTO GEOGRÁFICO
La Primera Cadena de Islas sigue en pie, pero sus costuras están bajo una presión sin precedentes. Beijing sabe que mientras este muro insular permanezca intacto, su estatus de superpotencia global estará incompleto.
Cada incursión en Okinawa, cada presión sobre Taiwán y cada isla artificial en Filipinas son golpes de martillo sobre una estructura que, de llegar a romperse, cambiará para siempre el equilibrio de poder en el planeta, abriendo el camino de China hacia el control total del océano profundo.
PRÓXIMA ENTREGA: ¿Y si se rompe la Primera Cadena de Islas?