El neumólogo y exministro de Salud Pública Carlos Morínigo señaló que las falencias y la corrupción llevaron a la decadencia de la gestión de la cartera sanitaria, y esta comenzó cuando el Ejecutivo decidió dividir las funciones, estableciendo “superpoderes” a personas que no necesariamente formaban parte de la estructura interna del ministerio. Morínigo fue contundente al mencionar que, en ningún caso, un ministro de Estado puede delegar el rol de la función administrativa.

El coordinador del Ineram fue invitado al programa “Fuego cruzado”, que se emite por canal GEN, donde recordó que a casi un año del ingreso de la crisis sanitaria por el COVID-19 en Paraguay, todos apuntaban a levantar como un héroe al ministro de Salud Pública, Julio Mazzoleni, cuando se cerraron las fronteras y se tomaron las medidas adecuadas en el tiempo correcto, pero ese periodo tuvo que haber servido para fortalecer todo el sistema sanitario y agilizar los procesos administrativos, planificar y hacer un análisis de lo que pasaría a futuro en el país. “Esto no ocurrió y hoy tenemos la consecuencia con la carencia de insumos y equipos médicos”.

“Hoy tenemos un intento fallido, bajo un nauseabundo olor a corrupción de compras de insumos chinos, con eso empezó la decadencia. Posterior a eso, tenían la plata, pero tenían miedo de gastar, un error crucial de esta gestión fue mantener al director de insumos estratégicos, que atajó todas las licitaciones. Nos hizo ver figuritas durante todo el año pasado y este año por el temor a abrir licitaciones, firmar orden de pagos, que hasta ahora teníamos”, comentó.

Morínigo mencionó que el resultado de la votación en la Cámara de Senadores, que por una amplia mayoría aprobó el proyecto de declaración que involucra a las autoridades del Ministerio de Salud, Julio Mazzoleni; al viceministro de Salud, Julio Rolón, y al director de Vigilancia de la Salud, Guillermo Sequera, es un reflejo del hartazgo ciudadano y que se manifestó a través de un poder del Estado que le ha bajado el pulgar a estas figuras que han realizado un mal manejo administrativo desde el inicio de la pandemia.

“Estamos en un momento muy complicado en lo que es la pandemia a nivel país, así como la cuestión administrativa de salud que se representa en estas figuras, Mazzoleni, Rolón y se sumó Sequera. El voto en el Senado prácticamente reflejó el hartazgo de la ciudadanía y es el resultado al fin de un poder del Estado que es representante del pueblo a estas figuras que han realizado un mal manejo administrativo desde el inicio de la pandemia, y hoy se tienen estas consecuencias”, sentenció.

El médico sostuvo que es necesario que las autoridades que ocupan la titularidad de la cartera sanitaria indefectiblemente deben tener un conocimiento de gerenciamiento hospitalario. Agregó también que el médico que lleva la gerencia de un hospital debe tener conocimiento de medicina, pero también de administración, y es lo que muchos hoy en día le cuestionan a las actuales autoridades, su falta de experiencia en el ámbito de la gestión administrativa.

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El error estratégico

Morínigo señaló que la decadencia de Salud comenzó cuando se instalaron los “superpoderes” en la cartera sanitaria ante la salida del tufo de corrupción, y con la instalación del Comité COVID-19, que debía controlar las compras de insumos. A partir de ahí los procesos de compra se enlentecieron porque todo se revisaba y lo hacían personas que no tenían el suficiente criterio sanitario ante la emergencia.

Indicó que el principal error que cometió el Ejecutivo fue separar las funciones, el ministro de Salud Pública se debía encargar de las cuestiones sanitarias y otra persona de la compra de insumos y medicamentos.

“Esa persona encargada de las compras debía tener la misma empatía que el ministro de Salud con respecto a la celeridad de los procesos. En Salud Pública no podés esperar un minuto porque ese minuto es vida, y se tienen que agilizar los procesos”, comentó.

Programa Fuego Cruzado. Foto: Eduardo Velázquez.

Remarcó que el otro grave error al instalar esos “superpoderes” fue que ese proceso se llevó a cabo con personas ajenas al Ministerio de Salud, habiendo en la institución personas técnicas, preparadas y capacitadas en los procesos de adquisición, y que conocen cuáles son las necesidades reales y urgentes de la cartera.

“Cuando uno es ministro no puede delegar la función administrativa porque todo lo que haga ese personal administrativo va a ser responsabilidad del ministro, y tenés que tener conocimiento igual de lo que va a hacer ese administrador”, acotó.

Situación del Ineram

El doctor Carlos Morínigo recordó que el hospital ya lleva 75 años de vigencia, y que fue creado en la posguerra del Chaco, en 1945, ante una necesidad imperiosa de una epidemia que tuvo el Paraguay, que fue la tuberculosis posguerra. Un hospital fundado por el profesor doctor Juan Max Boettner, y por año se lo conoció al hospital con ese nombre hasta que se especializó en enfermedades respiratorias y del ambiente y hoy se ha convertido en el principal centro de referencia de atención contra el COVID-19.

Destacó que el hospital ha crecido en un 200% y todo fue gracias al empoderamiento y autogestión de muchas personas del hospital, comenzando por su director, que es el doctor Felipe González. Añadió que el Ineram está brindando la mejor atención, incluso que muchos hospitales privados. “Mucha gente sale de alta y dice yo no sabía que el sector público tenía este hospital, de esta envergadura, con esta calidad de profesionales gratis. Sin desmeritar la medicina privada, pero los costos de esta pandemia han saltado al 1.000% por los equipos de bioseguridad, los medicamentos. Una persona de clase media para abajo es imposible que soporte un día de internación en el privado”, enfatizó.

Programa Fuego Cruzado. Foto: Eduardo Velázquez.

No tira la toalla

El doctor Morínigo aseguró que no está dispuesto a tirar la toalla y abandonar el Ineram, porque lo considera su casa y su familia a los que acuden al servicio. “Nosotros nos creamos con una vocación muy especial, yo creo que las cosas se pueden corregir, pero si uno asume la responsabilidad y dice ‘yo fallé y voy a corregir mi rumbo y voy a hacer bien las cosas’, en ese sentido dije que o se van ellos, o nos vamos nosotros. A fin de que ellos rectifiquen su camino”, aclaró.

Finalmente hizo un profundo llamado a la ciudadanía, a cuidarse, a respetar los protocolos sanitarios, a evitar las aglomeraciones innecesarias, porque se está pasando por la etapa más difícil de la pandemia. “Tenemos los sistemas de salud totalmente colapsados, conocemos todos las condiciones de falta de insumos. Apelamos a la solidaridad de la gente, a la responsabilidad de la gente, que se cuide, porque ahora nos tenemos solamente entre nosotros para cuidarnos”, concluyó.

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