El presidente de la República, Mario Abdo Benítez, durante su jornada de gobierno de este lunes inauguró en Loma Plata, en el departamento de Boquerón, el museo a cielo abierto (ex Mina Cué), con los vestigios de la Guerra del Chaco hallados durante el avance de las obras en la ruta bioceánica. Además, inauguró el subtramo 6 y 16 del corredor vial bioceánico.
Sobre el museo, indican que se trata de un importante patrimonio histórico, cuyo rescate es parte de un trabajo junto con la Comisión Nacional de Puesta en Valor y Recuperación del Patrimonio Tangible de la Historia del Paraguay. El presidente estuvo acompañado de varias autoridades.
Leé también: El Senado estuvo a la altura de las necesidades, asegura Arévalo
“Reconstrucción de la Transchaco”
El mandatario, en un momento del viaje, inauguró la Unidad de Salud de la Familia en la comunidad indígena Casanillo, construida por el Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social, y financiada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Posteriormente, inauguró la pavimentación asfáltica del acceso a Loma Plata, construida por el Gobierno Nacional a través del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC).
El ministro de Obras Públicas y Comunicaciones, Arnoldo Wiens, oriundo de la zona, manifestó que es el primer acto de inauguración de un tramo que corresponde a la reconstrucción de la ruta Transchaco. En ese sentido, mencionó que de acuerdo al calendario de inauguraciones, varios serán habilitados en el 2021.
Te puede interesar: Opositores y Añetete consolidaron alianza en el Senado, sostiene Godoy
Dejanos tu comentario
Giuzzio suprimió controles pese a alertas de acción narco en puertos
Los informes de la Unidad de Investigación Sensitiva (SIU) concernientes al operativo A Ultranza Py revelan datos que expone una suerte de complicidad que compromete seriamente al gobierno de Mario Abdo Benítez en torno a cómo operaba la estructura criminal liderada por Sebastián Marset. Las autoridades tenían los reportes precisos, la ruta, las pistas, los centros de acopio, hasta una alerta de bloques de criminales conformados por empresarios asociados al uruguayo preso hoy en Estados Unidos para envío de cocaína. Pero Arnaldo Giuzzio, entonces titular de la Senad, antes que reforzar los controles cerró las bases de la Dirección de Investigación Aérea Fluvial y Terrestre (DIAFT), la entidad que reportó estos datos.
- Por Rossana Escobar M.
- rossana.escobar@nacionmedia.com
El mismo informe de inteligencia de la Unidad de Investigación Sensitiva (SIU) que inició en noviembre del 2019, hace referencia a los datos que se habían recabado con el operativo de ARAI II, iniciado en mayo del 2018 y que en ese momento ya había alertado al esquema criminal liderado por Sebastián Marset, dedicado al tráfico internacional de drogas que ingresaban a nuestro territorio vía aérea desde Bolivia y eran enviadas en contenedores desde los puertos.
Es por eso que, las primeras páginas del reporte de SIU de A Ultranza Py menciona que ya tenían identificadas a cada una de las personas involucradas en la estructura de Marset, incluso la alianza con otras organizaciones delictivas, las rutas, las pistas, las estancias, los centros de acopios y hasta los bloques que operaban en los puertos desde donde salían las cargas contaminadas.
LA COOPERACIÓN CON MARSET
Araí II ya había interceptado comunicaciones, ejecutado vigilancias de inteligencia, seguimientos, identificación de las pistas y ahí proviene la base de datos que fueron ampliados para la gran operación A Ultranza Py. Este hilo no es solamente una cronología de los hechos considerando la frustración como la injerencia que sufrieron las investigaciones en una abierta cooperación del gobierno de Mario Abdo Benítez, principalmente a través de su ex ministro de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad), Arnaldo Giuzzio.
Claramente el informe SIU de A Ultranza Py especifica su hipótesis con los datos preliminares de ARAI II. Y aquí aparece el elemento clave de cómo obró el gobierno de Abdo en favor de la estructura criminal de Marset y sus aliados. ARAI II es un trabajo de inteligencia que proviene de la Dirección de Investigación Área Fluvial y Terrestre (DIAFT) que, Giuzzio cerró en mayo del 2020, precisamente después de que esta unidad reportara el circuito del ilícito de la organización Marset.
El informe de SIU A Ultranza Py, claramente hace la observación proveniente de ARA II a cargo de la DIAFT en la que se identifica a la organización de Marset, la de sus aliados, las ubicaciones de las pistas, los depósitos y la logística en el Chaco, la ruta que sigue el tránsito de la mercancía para ser acopiada en grandes centros de distribución en el departamento Central y un dato clave en la exportación de cocaína desde Paraguay.
Textualmente, en la página 17 de las 503 del informe SIU en el marco del operativo ARAI II elaborado por la DIAFT señala, “la etapa de exportación de la droga, en la que estaría interviniendo otro bloque criminal conformado por grupos de empresarios dedicados al comercio internacional, quienes haciendo uso de su logística empresarial y asociados al esquema criminal de Sebastián Marset Cabrera, organizan envíos de mercaderías ilícitas de exportación por medio de contenedores, entre las cuales se trafican grandes cargamentos de clorhidrato de cocaína empleando distintos métodos de ocultamiento. Estas exportaciones de sustancias ilícitas parten desde puertos ubicados en la República del Paraguay y transitan a través de las rutas fluviales y marítimas internacionales, desde Sudamérica hasta otros continentes del hemisferio”.
DIAFT alertó de la alianza de grupos empresariales con Marset y Giuzzio cerró esta unidad de inteligencia, retiró de los puertos a los agentes de investigación. Giuzzio no solamente desmanteló las bases de inteligencia de la Senad en los puertos privados sino, a juzgar por las toneladas de cocaína que salieron de Paraguay hacia Europa entre el 2020 y el 2022, puede deducirse que cooperó con el narco exportación de la estructura Marset y que todavía es un capítulo pendiente de las investigaciones concernientes a la logística delictiva desarrollada en nuestro país durante el gobierno de Mario Abdo Benítez.
Dejanos tu comentario
Consolidación de Marset y debilitamiento de la Senad “no fue una coincidencia”, dice ministro
El ministro Jalil Rachid considera que “no fue una coincidencia” que el crecimiento del narcotráfico en Paraguay durante el gobierno de Mario Abdo Benítez (2018-2023) se haya dado a la par que el debilitamiento institucional de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad), bajo la gestión de Arnaldo Giuzzio, actualmente acusado por presuntos vínculos con el capo brasileño Marcus Vinicius Espíndola Marques de Padua, “hermano” de Sebastián Marset, capturado en Bolivia y hoy procesado en Estados Unidos. En el periodo 2019-2021, el uruguayo consolidó su estructura criminal en el país.
“Coincidencia no es, en lo absoluto, es un insulto, es una ofensa querer intentar siquiera instalar, porque no se instala, que eso ocurrió por arte de magia. En el 2021 se fueron 32.000 kilos de cocaína de los puertos de Paraguay a Europa, no siendo un país productor de clorhidrato de cocaína, representábamos en aquel entonces el 10 % de los envíos de cocaína a Europa, una vergüenza absoluta”, apuntó Rachid.
Indicó que, durante el gobierno anterior, no solo se consolidó Marset, sino también otras estructuras criminales en el país. “Eso no fue una coincidencia, eso ocurrió porque la ruta del narcotráfico, en aquel entonces era esa. La estructura de Sebastián Marset y todos los que estamos hablando, Tío Rico, o quién sea, los que intervinieron y hoy están procesados, se hicieron ricos de esa forma porque estaba todo habilitado”, cuestionó.
Podés leer: “La fortaleza de Cartes hará que pronto se reintegre a la política activa”, dice Barrios
Por otra parte, Rachid detalló que al asumir la Senad, en agosto de 2023, se realizó una auditoría externa de la institución y una reorganización, cambiando todo el esquema de trabajo de control que dejó la administración anterior, lo que hasta ahora está dando grandes resultados.
El ministro explicó que encontró una Senad sin un organigrama claro ni reglas definidas, lo que permitía decisiones discrecionales y generaba un “camino” para filtraciones de información sensible. Vinculó directamente esas falencias con el aprovechamiento por parte de organizaciones dedicadas al narcotráfico, que utilizaban principalmente puertos privados para el envío de cocaína, lo que se asocia a la resolución firmada por Giuzzio en 2020 que desmanteló la Dirección de Investigación Aérea, Fluvial y Terrestre (DIAFT).
Leé también: “Es una cuestión personal”, afirma Núñez sobre intención de renuncia de Chaqueñito
“Cómo se entiende y se explica que al dar un golpe de timón muy fuerte como el que dimos, de esos 32.000 (kilos de cocaína) hayamos pasado a cero, es porque justamente esa ruta del narcotráfico se cortó, por ese canal, por esa vía, porque nosotros ejercemos un control más coercitivo y tenemos mucha más presencia ante ese tipo de situaciones que heredamos”, explicó.
Finalmente, destacó el nuevo sistema con presencia real y efectiva en el combate del crimen organizado y en narcotráfico en el país. “No digo que no pueda ocurrir, el secreto está en que tenemos que estar alertas, tenemos que hacer nuestro perfilamiento, tenemos que hacer nuestro trabajo de inteligencia y, hasta ahora, eso nos está funcionando. Nosotros tenemos una presencia real y efectiva, de ahí que esa ruta del narcotráfico, que rea lo normal anteriormente se cortó”, sentenció.
Dejanos tu comentario
Exministra admite filtraciones que ayudaron a Marset
En noviembre de 2021 la SIU toma conocimiento de estas filtraciones cuando ella misma recibe, como máxima autoridad de la Senad, el informe de la Europol.
Zully Rolón, exministra de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad) durante el gobierno de Mario Abdo Benítez, admitió que ocurrieron filtraciones en el caso A Ultranza Py y que habrían evitado la captura de Sebastián Marset en Paraguay.
La Nación/Nación Media publicó ayer que, la gestión abdista, tenía informes sobre el uruguayo desde el año 2019, tolerando que se instalara en el país y fortaleciera su estructura criminal.
“El tema de las filtraciones, de las que se hablaba, en el caso de A Ultranza en especial, nosotros tomamos conocimiento de eso en el 2021 cuando tuvimos el informe de Europol, pero sí en verdad existen (las filtraciones) y eso está en el informe que se remitió al fiscal de la causa, que hubo conversaciones hacia el año 2020 donde nombran a un jefe de la Senad, de un departamento de inteligencia técnica”, dijo la exministra, en conversación con la 1020 AM.
INDICIOS DE CONDUCTA DELICTIVA
El 6 de noviembre de 2019, la Unidad de Investigación Sensitiva (SIU) de la Senad ya tenía indicios de la conducta delictiva del uruguayo, cuyo primer ingreso a Paraguay fue el 8 de abril de 2018. Entre agosto de 2018 y enero de 2021, la Senad fue dirigida por Arnaldo Giuzzio, hombre de confianza de Abdo. Rolón asumió el cargo cuando el exsenador pasó a ser ministro del Interior, hasta su destitución en febrero de 2022 por presuntos vínculos con un capo narco brasileño.
Según la exministra, en noviembre de 2021 la Unidad de Investigación Sensitiva (SIU) toma conocimiento de estas filtraciones cuando ella misma recibe, como máxima autoridad del Senad, el informe de la Europol. Sin embargo, recién se realizó la denuncia luego de haber ejecutado la operación A Ultranza Py, en febrero de 2022. “Eso se envía a Asuntos Internos y se espera que se operativice A Ultranza para enviar un informe especial sobre este caso al Ministerio Público, como un informe de inteligencia, porque no podíamos poner en riesgo el gran operativo por denunciar una filtración, y el fiscal que recibió ese informe de inteligencia, que es el fiscal a cargo de A Ultranza, remite eso a la Unidad de Delitos Económicos y Anticorrupción, y ese caso fue abierto en el 2022 como persona innominada y yo no sé cómo ha de estar el caso”, explicó Rolón.
CIERRE DE CONTROLES
La extitular de la Senad admitió también que, durante el mandato abdista, los controles sobre el narcotráfico fueron desguarecidos. Inicialmente argumentó que se trabajó más en inteligencia que en controles físicos, como el levantamiento de controles en puertos, la falta de escáneres y la desmantelación de una dirección de investigación.
“Supuestamente en el año 2020 se había cerrado la dirección de investigación aérea, fluvial y terrestre, que era la que supuestamente luchaba contra el crimen organizado en los puestos. Realmente no se cerró ninguna dirección, lo que se hizo fue crear un departamento de investigación en el comercio internacional en el mismo día en que se cierra esa dirección. No fue una eliminación, fue simplemente un cambio administrativo”, fue la justificación de Rolón.
Dejanos tu comentario
Gobierno Abdo sabía de Marset y la ruta de la droga, pero liberó territorio
El 6 de noviembre de 2019, un año y siete meses después de su primer arribo a nuestro país, la Unidad de Investigación Sensitiva (SIU) ya tenía como objetivo de investigación al uruguayo Sebastián Marset que se instalaba en el país y fortalecía su estructura, con la anuencia del gobierno anterior.
Los datos consignados en los informes de inteligencia, incluso los testimonios de quienes estuvieron a la cabeza de los organismos antinarcóticos y de seguridad en el gobierno de Mario Abdo Benítez, dejan evidencias de que Paraguay tenía todas las condiciones de caerle a la estructura narco que montó Sebastián Marset, a la que consiguió integrar varias otras organizaciones criminales conformadas, preexistentes.
El informe de inteligencia de la Unidad de Investigación Sensitiva (SIU) que, luego sufrió varias filtraciones ya tenía como objetivo de investigación al uruguayo Marset, a partir de varios indicios preliminares al año y siete meses de que este arribara por primera vez a nuestro país.
El primer ingreso de Marset a Paraguay fue el 8 de abril de 2018, en noviembre de 2019, SIU ya tenía indicios de la conducta delictiva del uruguayo en el marco del caso que inicialmente denominaron ARAI, pesquisa que detonó en el desmantelamiento de la gigantesca estructura narco que conocemos como A Ultranza Py. Más de 100 allanamientos en simultáneo fueron liderados por la Fiscalía paraguaya, el 22 de febrero de 2022.
Pese a los datos ya manejados por los agentes especializados que, incluso comprometía una cooperación internacional mediante la DEA, el gobierno de Abdo a través del Departamento de Identificaciones expedía cédulas paraguayas a la familia de Marset en 2020 y en 2021 al mismo uruguayo. Cabe subrayar que Arnaldo Giuzzio era ministro del Interior en ese tiempo y el mismo estaba en conocimiento de las pesquisas y los indicios manejados por SIU sobre el mencionado Marset.
Marset se iba afincando, en paralelo, las investigaciones iban avanzando, pese a la serie de filtraciones desde la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad) con Zully Rolón a la cabeza de esta institución. Giuzzio hizo lo suyo, con el desmantelamiento de los puestos de control en los puertos, mediante una resolución en mayo de 2020.
El 4 de mayo de 2021 se inicia otro operativo denominado Smart, en alusión al nombre de Sebastián Marset, trabajo desarrollado en instancias policiales de tres países (Paraguay, Brasil y Argentina). Aquí surge otra conexión reveladora para lo que fue la desidia del gobierno Abdo.
La Policía Nacional descubre la vinculación en el operativo Smart entre Marset y Lindomar Reges Furtado, este último con nexos vinculado a Marcus Vinicius Espíndola Marqués de Padua, ambos considerados narcos de la pesada en el Brasil.
Lindomar poseía 68 causas abiertas en Brasil y junto con Marcus Vinicius eran dos sindicados narcos de mucho interés para el vecino país. En nuestro país ya con pedidos de informes e intercambio de datos, los brasileños eran perfectos fantasmas en los reportes de Senad y hasta lograron escapar por “negligencia” en un operativo del ente antinarcótico, bajo la administración de Rolón.
SABÍAN TODO
El 9 de agosto de 2022, en una audiencia convocada por la Comisión Bicameral de Investigación de Hechos Punibles de Lavado de Dinero, Giuzzio había declarado que el Chaco era una ruta aérea cautiva del narcotráfico, con pistas de aterrizaje al servicio del ilícito e incluyó a Concepción y la zona Sur del país. Giuzzio incluso habló de lo sensible que son los puertos para la narco exportación. Sin embargo, él mismo había levantado los controles de esos sitios. Habló de la necesidad de mayor inversión y que se tenía intención de pedir la aprobación de una inversión de entre unos USD 150 millones para compra de radares, reparaciones de aviones, pero ahí quedó.
“Dentro de ese paquete estaba la posibilidad de hacer una especie de “overhauling” a los Tucano actuales en una primera etapa, reformarlos a nuevos, son aviones Tucano de fabricación brasileña, tecnología conocida por nuestros pilotos, y que pueden ser rápidamente entregadas a nuestro país. Y en una segunda etapa ver ya la adquisición de Super Tucano”, había mencionado Giuzzio ante la bicameral dejando evidencia que, mientras se paseaban con sindicados narco, también postergaron inversiones que eran clave en el combate al crimen organizado.