Fuentes oficiales, al ser consultadas, indicaron que el Gobierno está concluyendo los trámites para el decreto de aprobación en los próximos días. Foto: Archivo.
Brasil promulgó acuerdo de libre comercio automotor con Paraguay, pero aún no tuvo eco
Compartir en redes
El presidente Jair Bolsonaro promulgó el acuerdo de libre comercio automotor firmado con el Gobierno de Paraguay el 11 febrero de este año en Asunción. El decreto de ejecución y cumplimiento del acuerdo fue publicado el pasado 10 de agosto en el Diario Oficial de la Unión, informó la Agencia Brasil. Sin embargo, desde el Gobierno paraguayo no se hizo mención hasta el momento, incluso habiendo sido la firma anunciada como un logro histórico.
Fuentes oficiales, al ser consultadas, indicaron que el Gobierno está concluyendo los trámites para el decreto de aprobación en los próximos días.
En nota, la Secretaría General de la Presidencia de la República de Brasil dijo que el acuerdo promulgado por Bolsonaro tiene como objetivo facilitar la cooperación comercial y aduanera entre los dos países, especialmente para los productos automotores. Según el acuerdo, las piezas y vehículos vendidos por los dos países tendrán aranceles mínimos o nulos, pero el rango de libre comercio variará entre los dos países.
Brasil ya firmó acuerdos semejantes con Argentina e Uruguay. Paraguay busca con esto introducirse en las cadenas de producción automotriz, solo le faltaría firmarlo con Uruguay. Foto: Archivo
Los productos, repuestos y vehículos automotores paraguayos tendrán libre comercio inmediato en Brasil. Los productos brasileños, sin embargo, estarán gravados hasta en un 2% en Paraguay. Los aranceles descenderán gradualmente mediante la aplicación de márgenes de preferencia hasta la liberación total del comercio a fines del 2022, indica la Agencia Brasil de Comunicación.
El año pasado, Brasil exportó US$ 415 millones a Paraguay e importó US$ 235 millones en productos automotores. Brasil ya firmó acuerdos similares con Argentina el año pasado y Uruguay, en el 2015, en el ámbito de la Asociación Latinoamericana de Integración (Aladi). Por su parte, Paraguay ya firmó un acuerdo similar con Argentina, queda pendiente hacerlo con Uruguay y se tendría una cobertura total en el Mercosur.
De acuerdo con el tratado, las condiciones tienen vigencia indefinida o hasta que todo el sector automotor se adapte al Régimen General del Mercosur, que prevé un arancel externo común (TEC) en 11 niveles arancelarios, cuyas tasas varían de 0% a 20%, con progresividad. Los insumos tienen tasas más bajas y los productos con mayor grado de elaboración, tasas más altas, informó la Agencia Brasil.
Giuzzio suprimió controles pese a alertas de acción narco en puertos
Compartir en redes
Los informes de la Unidad de Investigación Sensitiva (SIU) concernientes al operativo A Ultranza Py revelan datos que expone una suerte de complicidad que compromete seriamente al gobierno de Mario Abdo Benítez en torno a cómo operaba la estructura criminal liderada por Sebastián Marset. Las autoridades tenían los reportes precisos, la ruta, las pistas, los centros de acopio, hasta una alerta de bloques de criminales conformados por empresarios asociados al uruguayo preso hoy en Estados Unidos para envío de cocaína. Pero Arnaldo Giuzzio, entonces titular de la Senad, antes que reforzar los controles cerró las bases de la Dirección de Investigación Aérea Fluvial y Terrestre (DIAFT), la entidad que reportó estos datos.
El mismo informe de inteligencia de la Unidad de Investigación Sensitiva (SIU) que inició en noviembre del 2019, hace referencia a los datos que se habían recabado con el operativo de ARAI II, iniciado en mayo del 2018 y que en ese momento ya había alertado al esquema criminal liderado por Sebastián Marset, dedicado al tráfico internacional de drogas que ingresaban a nuestro territorio vía aérea desde Bolivia y eran enviadas en contenedores desde los puertos.
Es por eso que, las primeras páginas del reporte de SIU de A Ultranza Py menciona que ya tenían identificadas a cada una de las personas involucradas en la estructura de Marset, incluso la alianza con otras organizaciones delictivas, las rutas, las pistas, las estancias, los centros de acopios y hasta los bloques que operaban en los puertos desde donde salían las cargas contaminadas.
En este informe se detalla cómo operaba la organización que encabezaba Marset
LA COOPERACIÓN CON MARSET
Araí II ya había interceptado comunicaciones, ejecutado vigilancias de inteligencia, seguimientos, identificación de las pistas y ahí proviene la base de datos que fueron ampliados para la gran operación A Ultranza Py. Este hilo no es solamente una cronología de los hechos considerando la frustración como la injerencia que sufrieron las investigaciones en una abierta cooperación del gobierno de Mario Abdo Benítez, principalmente a través de su ex ministro de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad), Arnaldo Giuzzio.
Claramente el informe SIU de A Ultranza Py especifica su hipótesis con los datos preliminares de ARAI II. Y aquí aparece el elemento clave de cómo obró el gobierno de Abdo en favor de la estructura criminal de Marset y sus aliados. ARAI II es un trabajo de inteligencia que proviene de la Dirección de Investigación Área Fluvial y Terrestre (DIAFT) que, Giuzzio cerró en mayo del 2020, precisamente después de que esta unidad reportara el circuito del ilícito de la organización Marset.
El informe de SIU A Ultranza Py, claramente hace la observación proveniente de ARA II a cargo de la DIAFT en la que se identifica a la organización de Marset, la de sus aliados, las ubicaciones de las pistas, los depósitos y la logística en el Chaco, la ruta que sigue el tránsito de la mercancía para ser acopiada en grandes centros de distribución en el departamento Central y un dato clave en la exportación de cocaína desde Paraguay.
Desde Senad se advertían de las conductas delictivas asociadas al tráfico internacional de drogas
Textualmente, en la página 17 de las 503 del informe SIU en el marco del operativo ARAI II elaborado por la DIAFT señala, “la etapa de exportación de la droga, en la que estaría interviniendo otro bloque criminal conformado por grupos de empresarios dedicados al comercio internacional, quienes haciendo uso de su logística empresarial y asociados al esquema criminal de Sebastián Marset Cabrera, organizan envíos de mercaderías ilícitas de exportación por medio de contenedores, entre las cuales se trafican grandes cargamentos de clorhidrato de cocaína empleando distintos métodos de ocultamiento. Estas exportaciones de sustancias ilícitas parten desde puertos ubicados en la República del Paraguay y transitan a través de las rutas fluviales y marítimas internacionales, desde Sudamérica hasta otros continentes del hemisferio”.
DIAFT alertó de la alianza de grupos empresariales con Marset y Giuzzio cerró esta unidad de inteligencia, retiró de los puertos a los agentes de investigación. Giuzzio no solamente desmanteló las bases de inteligencia de la Senad en los puertos privados sino, a juzgar por las toneladas de cocaína que salieron de Paraguay hacia Europa entre el 2020 y el 2022, puede deducirse que cooperó con el narco exportación de la estructura Marset y que todavía es un capítulo pendiente de las investigaciones concernientes a la logística delictiva desarrollada en nuestro país durante el gobierno de Mario Abdo Benítez.
Bolsonaro sale de terapia intensiva sin previsión de alta hospitalaria
Compartir en redes
El expresidente brasileño Jair Bolsonaro, hospitalizado por una bronconeumonía, salió ayer lunes de terapia intensiva, informó uno de sus médicos, mientras espera que la corte suprema decida si le concede prisión domiciliaria. Tras más de una semana ingresado en un hospital de Brasilia, el líder de extrema derecha pasó de cuidados intensivos a un cuarto del centro médico, aunque por ahora "sin previsión de alta hospitalaria“, dijo a la AFP el doctor Brasil Caiado.
Bolsonaro recibió además un parecer favorable de la fiscalía para que sea trasladado a su casa y no regrese a la cárcel de Papuda en Brasilia, donde está preso desde enero. El exmandatario, de 71 años, fue condenado en septiembre a 27 años de prisión por un intento de golpe de Estado en 2022.
Sus abogados presentaron varios pedidos de prisión domiciliaria “humanitaria” debido a sus recurrentes problemas de salud. Tras el parecer positivo de la fiscalía, la decisión corresponde ahora al juez supremo Alexandre de Moraes, relator del juicio que condenó a Bolsonaro.
El expresidente (2019-2022) ingresó a terapia intensiva en la clínica privada DF Star de Brasilia el 13 de marzo, con un cuadro de fiebre alta, sudores y escalofríos. Sus doctores informaron este lunes que su condición es “estable”. Según el equipo médico, la infección que lo llevó al hospital es fruto de un episodio de broncoaspiración, vinculado a las secuelas de una puñalada en el abdomen que recibió durante un acto de campaña en 2018.
Desde entonces, Bolsonaro se ha sometido a varias cirugías y sufre crisis de hipo, a veces acompañadas de vómitos. Encarcelado, ungió a su hijo mayor, el senador Flávio Bolsonaro, como candidato para las elecciones presidenciales de octubre. A menos de siete meses de los comicios, algunas encuestas muestran un empate técnico entre Flávio Bolsonaro y el presidente de izquierda Luiz Inácio Lula da Silva, que aspira a un cuarto mandato.
Flávio Bolsonaro exalta el modelo de Bukele en su precampaña presidencial en Brasil
Compartir en redes
Flávio Bolsonaro, precandidato de la derecha en las presidenciales de octubre en Brasil, abogó el jueves por construir más prisiones y rebajar la edad de responsabilidad penal, en un discurso en que ensalzó la política de seguridad de Nayib Bukele en El Salvador. Aunque todavía no empezó la campaña para las elecciones que probablemente disputará contra el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, el hijo del exmandatario Jair Bolsonaro adelantó sus ideas para endurecer la lucha contra el crimen en un evento sobre seguridad pública en Rio de Janeiro.
“Debemos construir muchos, muchos presidios”, dijo el senador de 44 años, al estimar que el país tiene un déficit de 500.000 plazas para presidiarios. En Brasil operan poderosos grupos criminales como el Comando Vermelho y el Primeiro Comando da Capital (PCC), que controlan territorios como favelas de Rio de Janeiro y se lucran con el narcotráfico y otros crímenes.
La inseguridad es una de las preocupaciones centrales de los brasileños y uno de los reproches más habituales contra el izquierdista Lula, tachado de laxo. Flávio Bolsonaro exaltó el modelo del presidente Bukele, que constató de primera mano durante una visita el año pasado a El Salvador. “Tuve la oportunidad de conocer cómo fue el cambio radical en El Salvador”, dijo. “En cinco años la tasa de homicidios cayó de 128 a 0,8 por 100.000 habitantes”.
La prisión se convirtió en ese país en símbolo de la lucha contra el crimen, en medio de denuncias de abusos contra los derechos humanos. Flávio Bolsonaro, que se dice más moderado que su padre ultraderechista, se mostró partidario de replicar la mano dura. “Nadie aguanta más ver a marginal de 16 años cometiendo atrocidades. Y voy más allá: la mayoría de edad penal para crímenes aberrantes o para violadores, por ejemplo, debe ser a partir de los 14 años”.
Dijo además defender la “castración química” para los violadores. El precandidato, empatado en las encuestas con Lula cuando faltan siete meses para las elecciones, cargó además contra el izquierdista por ser contrario a designar como terroristas al PCC y el CV, como defiende su campo. Lula “tiene miedo de enfrentarse a las facciones criminales”, sostuvo. “Es una gran vergüenza que cuando se van a tratar acuerdos de cooperación para combatir organizaciones criminales internacionales, Brasil no participe en la formación de ese gran conjunto de países”.
Bolsonaro parecía aludir a la alianza de 17 países para luchar contra los cárteles de narcotraficantes en el continente americano anunciada por el presidente estadounidense Donald Trump, tras una reunión este mes con mandatarios afines, en la que Brasil no participó.
Bolsonaro sigue con soporte intensivo tras leve mejora de su neumonía
Compartir en redes
El expresidente brasileño Jair Bolsonaro mejoró en las últimas horas de la neumonía que lo llevó al hospital, aunque sigue sin alta prevista, informaron ayer miércoles sus médicos. Bolsonaro fue trasladado de urgencia el 13 de marzo desde la cárcel de Papuda en Brasilia, donde está preso por golpismo, a un hospital con un cuadro de fiebre alta, baja saturación de oxígeno, sudoración y escalofríos.
Los médicos le diagnosticaron una neumonía bacteriana bilateral e ingresó en terapia intensiva. Su esposa Michelle Bolsonaro publicó el lunes en redes que el líder de extrema derecha, de 70 años, había pasado a una “unidad semi-intensiva”.El hospital DF Star difundió ayer martes un boletín médico que detalla que fue transferido a “una nueva sala en terapia intensiva, más adecuada para el cuadro clínico actual”. Bolsonaro ha sufrido recurrentes problemas de salud derivados de una puñalada en el abdomen que recibió durante un acto de campaña en 2018.
El exmandatario cumple desde septiembre una condena de 27 años de prisión por un intento de golpe de Estado en 2022, tras perder las elecciones contra el presidente Luiz Inácio Lula da Silva. Su defensa insistió ayer martes con un nuevo pedido de prisión domiciliaria “humanitaria”, negado por la corte suprema en ocasiones previas. El juez a cargo del caso, Alexandre de Moraes, autorizó ayer martes a sus abogados a visitarlo en el hospital.
Michelle Bolsonaro, esposa de Jair Bolsonaro, publicó en historias de su Instagram el último parte médico, ayer miércoles. Foto: Gentileza
Unidad “semi-intensiva”
El encarcelado expresidente brasileño Jair Bolsonaro continuó mostrando mejorías en el hospital donde está internado por una neumonía, y pasó de cuidados intensivos a una unidad “semi-intensiva”, informó el lunes pasado su esposa. Bolsonaro, de 70 años, fue trasladado el viernes de urgencia desde la cárcel de Papuda en Brasilia a un hospital por presentar fiebre alta, baja saturación de oxígeno, sudoración y escalofríos.
El líder ultraderechista, que gobernó Brasil de 2019 a 2022, cumple desde septiembre una condena de prisión de 27 años por intento de golpe. Permaneció tres días en cuidados intensivos, y el domingo mostró una mejoría renal, tras sufrir un deterioro el sábado, según el hospital DF Star de la capital brasileña.
“Con la mejoría de los marcadores de la infección, mi amor fue transferido a una unidad semi-intensiva”, escribió el lunes su esposa Michelle Bolsonaro en su cuenta en Instagram. “Seguimos confiados en que va a superar este momento”, añadió la ex primera dama. Los médicos diagnosticaron al expresidente con una neumonía bacteriana bilateral.
El cuadro está asociado a las secuelas de un atentado con arma blanca que Bolsonaro sufrió durante la campaña electoral en 2018, y que lo llevó numerosas veces al quirófano. Entre las secuelas, sufre de episodios recurrentes de hipo y vómitos.
La corte suprema condenó al exmandatario por haber intentado mantenerse en el poder luego de su derrota electoral de 2022 frente al actual presidente, el izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva. Ese tribunal ha negado las repetidas solicitudes de sus abogados para cumplir la pena bajo arresto domiciliario.