El embajador de Reino Unido, Matthew Hedges, afirmó que la intención de entre sus intenciones no fue causar molestia sobre el caso Curuguaty mediante el comentario “Que linda la sonrisa de la libertad”, en la red social Twitter, en alusión a los campesinos que abandonaron el penal de Tacumbú, tras la anulación de la condena que pesaba sobre ellos.

Hedges refirió que explicó que su tweet forma parte de la diplomacia 2.0 que busca comunicar a la gente. Comentó que la política de su gobierno es comunicar directamente a la ciudadanía y que continuará expresándose a través de las redes sociales.

“El canciller Eladio Loizaga me explicó la postura del Gobierno y entiendo perfectamente. Reconocí a través del tuit un momento humano, después de una decisión de la Corte Suprema de Justicia”, expresó Hedges.

La situación surgió a raíz de que el canciller, Eladio Loizaga, convocó al embajador Hedges dar a conocer la molestia del gobierno paraguayo sobre esta expresión en redes sociales, donde expresa su alegría por la liberación de los campesinos condenados por el caso Curuguaty.

Por su parte, Loizaga señaló que no quedó muy conforme con las explicaciones del diplomático sobre su tweet debido a que espera que las declaraciones sean vistas como la postura del gobierno del Reino Unido.

“Hemos convocado al embajador Hedges a efectos de expresarle nuestra incomodidad por la declaración que hizo. No estoy del todo satisfecho por que con su Twitter involucró al gobierno de Gran Bretaña”, expresó Loizaga.

Este jueves la Corte Suprema de Justicia resolvió anular la sentencia contra los procesados por el caso de la masacre. Anteriormente María Fani Olmedo, Dolores López Peralta, Felipe Benítez Balmori, Juan Carlos Tillería, Alcides Ramírez, Adalberto Castro y Lucía Agüero fueron beneficiados con medidas alternativas.

Los campesinos liberados este viernes fueron Luis Olmedo Paredes, Arnaldo Quintana Paredes y Néstor Castro Benítez, quienes salieron en libertad una vez que se emitió el documento para el efecto. Rubén Villalba no pudo salir por un proceso en su contra por invasión de tierra.

La masacre de Curuguaty ocurrió el 15 de junio de 2012, en Marina Cué, donde el enfrentamiento dejó a 11 campesinos y 6 policías muertos. El hecho se dio en un operativo de desalojo en las tierras que supuestamente estaban a nombre de Blas N. Riquelme, pero que el Estado reclamaba como suya.