El pequeño Lucas Cabrera Colmán (7), alumno de primer grado de una escuela de San Pedro, falleció como consecuencia de una asfixia por broncoaspiración, según reveló la autopsia a la cual fue sometido para determinar la causa de la repentina muerte del escolar.
En principio, los docentes y familiares sospecharon de un problema cardíaco fulminante por sus antecedentes familiares, pero los resultados de la autopsia revelaron que su muerte fue provocada por el ingreso de restos de comida en las vías respiratorias.
El fiscal Carlos Magno Alvarenga refirió que la médica forense determinó que el menor murió tras sufrir una broncoaspiración. Según detalló, el niño aparentemente había comido en gran cantidad y los alimentos terminaron pasando a sus pulmones en vez de ser expulsados.
“El niño, aparentemente, comió en gran cantidad y él lo que hizo fue que, en vez de vomitar, pasó al pulmón los alimentos”, explicó el agente del Ministerio Público en declaraciones a la 1080 AM.
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El trágico suceso se registró el miércoles al mediodía. El escolar estaba jugando con sus compañeros en el patio de la Escuela Básica “San Juan Bautista”, de la colonia Alemán Cue, distrito de Yrybycua, departamento de San Pedro, cuando súbitamente cayó al suelo.
Al percatarse de lo sucedido, dos profesores lo auxiliaron rápidamente y lo trasladaron de urgencia hasta el hospital del Instituto de Previsión Social (IPS) de Santaní, pero lamentablemente llegó sin signos de vida, según diagnóstico del personal de guardia.
La noticia causó enorme dolor entre docentes, familiares y vecinos de la comunidad, ya que horas antes estaba compartiendo normalmente con sus compañeros.
La institución escolar declaró tres días de asueto en memoria del alumno fallecido. Posteriormente, los compañeros que fueron testigos del desenlace fatal recibirán asistencia psicológica, mencionó el agente fiscal.