Luego de varios días de recuperación tras recibir exitosamente un trasplante de corazón, Esteban Benegas (15) volvió a casa, donde seguirá con su tratamiento postoperatorio. El joven finalmente regresó a su hogar en la zona de Ybysunu/Kurusu Legua de la ciudad de Guarambaré, luego de superar uno de los momentos más difíciles de su vida.
Una ruidosa caravana acompañó el traslado del adolescente y fue recibido entre aplausos, carteles, globos, abrazos, lágrimas, música, explosión de petardos y fuegos artificiales.
El emocionante momento quedó marcado cuando el joven y su madre rompieron en llanto al ver el cariño de vecinos, amigos y familiares que salieron a darle la bienvenida, reportó el periodista Ángel Medina de Radio Sur Guarambaré. “Estoy muy emocionada. No me imaginé esta bienvenida. Les agradezco a todos. Estamos muy contentos de estar nuevamente en casa. Estamos de vuelta por un milagro, gracias a Dios”, expresó la mamá, Liliana Benegas, al medio local.
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Recibió el alta médica el jueves en horas de la mañana tras someterse a un complejo trasplante cardíaco realizado el pasado 30 de marzo en el Hospital Pediátrico Niños de Acosta Ñu.
Antes de abandonar el hospital, el equipo de cardiología despidió al paciente en medio de aplausos, globos, carteles y buenos deseos. Antes de retirarse, agradeció la atención recibida, cerrando una etapa que ahora permite la recuperación progresiva en su hogar junto a su familia.
También la ministra María Teresa Barán se hizo eco del logro alcanzado por el nosocomio público, que suma 22 pacientes con trasplante de corazón.
“Tras dos meses de lucha, compromiso y esperanza, un joven paciente con miocardiopatía dilatada que llegó en estado crítico, recibió su alta médica”, destacó la titular de Salud Pública.
Esteban se convirtió en símbolo de esperanza y lucha en el Hospital Acosta Ñu, donde permanecía conectado a un corazón artificial mientras esperaba la llegada de un donante compatible.
“Desde el momento en que estuvimos en esa situación, yo le dije a la doctora que yo iba a salir con mi hijo de la mano de este hospital, y ahora nos vamos a casa, gracias a Dios”, manifestó Liliana Benegas, madre de Esteban, tras ser dado de alta.
Hoy, su nuevo corazón late con fuerza y le da una nueva oportunidad de vida. Una historia que emociona y recuerda la importancia de la donación de órganos, la solidaridad y nunca perder la esperanza.
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