Este martes, arrancó el X Encuentro de Redes de Educación Superior y Consejos de Rectores de América Latina y el Caribe que este año tienen como sede la Universidad Nacional de Asunción (UNA). El eje principal del encuentro es sobre los avances y desafíos de la transformación digital en la educación superior.
Durante el encuentro participan unos 200 destacados profesionales, entre ellos rectores, rectoras, vice rectores, autoridades académicas y autoridades de organizaciones de universidades de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Cuba, Ecuador, Guatemala, Guayana, Méjico, Panamá, Uruguay, Venezuela y Paraguay. Estas personas tienen como tema central de debate “Los avances y desafíos de la transformación digital en la educación superior, sus oportunidades y riesgos”.
La rectora de la UNA, Zully Vera de Molinas, resaltó la importancia de participar activamente y colaborar entre organizaciones para propiciar este tipo de espacios. “Debates que tratan sobre el futuro de la educación superior, en especial en este cambio de paradigma que dejó la reciente pandemia”, apuntó durante la presentación.
Por su parte, el presidente del Consejo Nacional de Educación Superior (Cones), Clarito Rojas, expresó que la trasformación digital en la educación superior se convirtió en facilitador del aprendizaje y en agente de cambio en los modelos de gestión. Además, citó los beneficios y el alcance exponencialmente a nivel global.
“Se debe trabajar en las condiciones para recibir el futuro”, dijo Federico Mora, viceministro de Educación Superior del Ministerio de Educación y Ciencias (MEC). Agregó que las bases de datos y potentes herramientas basadas en las inteligencias artificiales pueden influir positivamente en el desarrollo de las capacidades de las personas.
Las actividades se extenderán hasta mañana 23 de noviembre con debates y reflexiones referentes a este tema tan importante para el futuro de la educación y del mundo. El encuentro organizado por el Instituto Internacional para la Educación Superior en América Latina y el Caribe (Unesco-Iesalc), el Espacio Latinoamericano y Caribeño de Educación Superior (Enlaces), la Universidad Nacional de Asunción (UNA), con el apoyo de la Asociación de Universidades Públicas del Paraguay (Aupp).
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¿Telas paraguayas hechas de mango?
La investigadora Claudia Vargas busca convertir los residuos de una fruta de estación en fibras textiles, llevando la economía circular del descarte a una nueva frontera de innovación.
En Paraguay, el mango está a punto de ser nuevamente protagonista. Faltan apenas tres meses para que comience la temporada y miles de frutas vuelvan a llenar árboles, patios y calles. Muchas terminarán en la mesa; otras, en el suelo. Sin embargo, una investigadora paraguaya está mirando ese escenario desde otro ángulo: ¿y si el mango que hoy se descarta pudiera convertirse en tela, fibra o un nuevo biomaterial?
Esa es la pregunta que llevó a la ciencia a poner el mango bajo la lupa y explorar el potencial de sus residuos como materia prima para desarrollar materiales con valor agregado. Claudia Violeta Vargas Benítez, docente e investigadora de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Arte de la Universidad Nacional de Asunción (FADA-UNA), investiga las propiedades textiles de los residuos del mango y su potencial para desarrollar nuevos biomateriales.
La propuesta cambia la mirada sobre una fruta que forma parte del paisaje cotidiano del país. Ya no se trata solamente de aprovechar el mango como alimento, sino de preguntarse qué más puede producirse a partir de él y cuánto valor puede generarse antes de que aquello que sobra termine convertido en desperdicio. “Esa inquietud me llevó a investigar fibras textiles obtenidas del mango y, posteriormente, a profundizar el estudio gracias al financiamiento de proyectos de investigación”, explicó Claudia.
¿Cómo se transforma? El proceso comienza con algo tan simple como separar y preparar los residuos. La materia prima se lava y seca para luego analizar sus características. A partir de allí, la investigación busca modificar las fibras mediante tratamientos que permitan extraer o reducir componentes que dificultan su procesamiento.
Después llega una etapa clave: convertir esas fibras en un material que pueda trabajarse. Ahí se evalúan variables, realizan pruebas, desarrollan prototipos y registran los resultados para determinar qué combinación ofrece mejores características.
Es justamente ese recorrido -de residuo a material- el que convierte la investigación en una propuesta de biotecnología aplicada al diseño. La propia UNA destaca que el trabajo combina revisión bibliográfica, experimentación de laboratorio, prototipado y validación sistemática.
Paraguay ya está probando el negocio. La investigación académica tiene además un correlato empresarial. Maigotex, emprendimiento paraguayo impulsado por Verónica Alegre y Maura Martí, desarrolla un cuero vegetal a partir de residuos de mango. Según la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI), el proceso parte de mangos recolectados durante la temporada, que son deshidratados, convertidos en polvo y posteriormente mezclados con polímeros naturales.
Tras casi un año de investigación y más de 1.500 pruebas, el emprendimiento logró desarrollar un material flexible, resistente, impermeable y biodegradable, pensado para productos como billeteras, carteras, calzados, tapizados y decoración. Actualmente se encuentra en etapa piloto y proyecta escalar su producción.
La investigación internacional también amplía el mapa de posibilidades. Estudios recientes exploran residuos de mango para obtener bioplásticos y otros materiales biodegradables, demostrando que cáscaras y semillas pueden convertirse en fuentes de nuevos polímeros.
Del residuo al negocio. Ese es quizás el punto más interesante para Paraguay. El mango no aparece aquí solamente como una fruta de estación, sino como una plataforma de innovación.
La investigación de Claudia busca que los biomateriales puedan transferirse al sector productivo y convertirse en soluciones de mayor valor agregado. Para lograrlo, la especialista considera fundamentales el financiamiento, el trabajo interdisciplinario y la conexión entre academia y empresas.
Cuando llegue diciembre y los mangos vuelvan a llenar los árboles, también habrá una nueva forma de mirarlos. Porque detrás de una fruta que durante décadas fue parte del paisaje paraguayo puede existir una cadena completamente diferente: residuo, ciencia, biomaterial, diseño y negocio.
Y esa transformación puede ser, precisamente, una de las caras más concretas de la economía circular: hacer que el final de una cadena productiva sea el comienzo de otra.
Su trabajo fue reconocido con el tercer puesto en el área de Ciencias Sociales, categoría Estímulo, del Premio Mujeres Paraguayas en la Ciencia.
Así, cuando en diciembre vuelva la temporada de mangos, quizás valga la pena mirar esa fruta desde otra perspectiva. Porque lo que parece simplemente un fruto de estación también puede esconder una nueva materia prima, una innovación y, potencialmente, una oportunidad de negocio.
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PISA 2025: Nancy Ovelar urge acompañar al docente y enfocar en la lectura
El impacto global de los resultados de las pruebas PISA 2025 genera alerta en el ámbito educativo. Al respecto, la embajadora ante la Unesco y exviceministra de Educación, Nancy Ovelar, advirtió durante el programa “Fuego cruzado” de GEN/Nación Media sobre la caída generalizada de los aprendizajes. “Tenemos un mapa bastante desalentador que tiene que ver con muchos factores y sobre todo este desplome global en comprensión lectora, que no es sólo una estadística académica, sino es un síntoma global de una sociedad que va perdiendo la capacidad de concentrarse”, afirmó la especialista.
Frente a la inacción política que suele suceder a la publicación de este tipo de informes, la exviceministra propuso una medida inmediata y focalizada para evitar retrocesos. “La prioridad inmediata debería ser sencilla: que cada escuela identifique a los alumnos que no comprenden textos, que no son capaces de resolver operaciones básicas, y les proporcione un apoyo intensivo. Paraguay no va a mejorar solamente porque practiquemos ejercicios de PISA, sino cuando todos los estudiantes desarrollen aprendizajes fundamentales”, enfatizó en un contacto telemático, en un bloque del programa compartido con la doctora en Educación, Sofía Scheid.
Al analizar a los países que lideran los rankings, como las naciones de Asia oriental, la diplomática destacó la rigurosidad y el acompañamiento constante a los educadores. “Los sistemas orientales en general ejercen muchísimo control y supervisión sobre la tarea docente; el Ministerio de Educación sabe exactamente qué está haciendo el docente. Debemos entender como sistema que en las espaldas del docente recae el éxito o el fracaso de un sistema educativo”, explicó Ovelar, respecto a los resultados de Program for International Student Assessment (PISA o Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes, en español), de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos), que mide los conocimientos y habilidades de estudiantes de 15 años en tres áreas clave: lectura, matemáticas y ciencias.
Formación docente
La referente en educación remarcó que los problemas en el aprendizaje surgen directamente de la falta de competencias en la preparación pedagógica de los educadores. “Donde empezamos a patinar es en la capacitación de los maestros. Si un docente de tercer grado tuvo una formación deficiente y tiene que enseñar la regla de tres simple y no domina esa competencia, salta ese contenido. Pasa a un contenido que maneja mejor y así se van sumando los vacíos en la práctica docente”, lamentó.
Ante estas deficiencias de origen, Ovelar sostuvo que el Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) debe asumir un rol de fiscalización directa sobre la tarea en el aula. “El Ministerio le tiene que respirar en la nuca a los docentes y para eso tiene una serie de agentes intermedios que forman parte de la supervisión educativa que tiene que funcionar. Sin embargo, también tenemos vacíos en la formación de nuestros líderes pedagógicos y directores de escuela”, advirtió.
Educación superior
Asimismo, cuestionó los procesos de selección directiva marcados por el deterioro de la educación superior en el país. “Hoy en día con la pauperización de la educación superior, en donde se compran títulos, cualquiera puede acceder a un cargo directivo. Sin embargo, dirigir una escuela requiere de una serie de competencias y de una alta responsabilidad que deben estar en la agenda pública”, remarcó Ovelar.
Para superar la crisis, la representante ante la Unesco insistió en la necesidad de situar la lectura como el pilar fundamental para el aprendizaje de todas las ciencias. “La comunicación y la lectura son la madre de las habilidades, porque es lo que nos permite acceder a las demás disciplinas. Para tener conciencia de lo central que es, en las aulas tenemos que tener bibliotecas, porque la lectura no se favorece si tenemos una población de estudiantes que no recibe libros”, sostuvo.
Finalmente, instó a romper la cultura del traspaso de culpas e involucrar de manera directa a los padres en el desarrollo académico. “Espero que podamos encontrar el camino como sociedad de hacer que la educación realmente sea importante, que nos convoque a todos y que desde la escuela se pueda construir un futuro más promisorio para nuestra patria”, concluyó.
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PISA 2025: especialista urge cambios metodológicos ante rezago en Paraguay
Sofía Scheid, doctora en Educación, realizó un análisis de los resultados de la evaluación en educación en Paraguay en el informe PISA 2025 de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos), publicado el pasado 8 septiembre. El estudio de Program for International Student Assessment (en español, Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes), señala que 9 de cada 10 estudiantes de 15 años no logran resolver problemas básicos o alcanzar el nivel mínimo de competencia y cerca de 8 de cada 10 jóvenes no alcanzan el nivel básico de comprensión lectora.
“Yo creo que estos diagnósticos nos llevan a tener que tomar decisiones urgentes, porque Paraguay, justamente lo que no tiene es un resultado casual y de ahora, lo venimos arrastrando desde hace probablemente desde hace dos décadas. Eso es sumamente grave, porque al no consolidad estos aprendizajes básicos fundacionales no puedo proseguir estudiando”, comentó en el programa “Fuego cruzado” del canal GEN/Nación Media.
Para la especialista en educación estos resultados tienen una consecuencia grave en el estudiante, teniendo en cuenta que el problema se traslada a niveles de estudios más elevados y otras especialidades. El debate del programa incluyó a Nancy Ovelar, embajadora ante la Unesco y exviceministra de Educación, a través de una conexión telemática desde París (Francia).
“Sumamente grave”
“El leer y el comprender lo que leo, el razonamiento matemático me permite a mí un modelo de pensamiento para que yo tenga condiciones de leer el mundo y por eso es que es sumamente grave, yo no puedo con estos niveles de aprendizajes o no logro instalar el pensamiento computacional, la programación, la robótica y ahora la inteligencia artificial si no logré estas habilidades básicas”, refirió.
Manifestó que, como técnica, cree que la metodología en Paraguay viene fallando en la forma que se enseña a leer. “La lectura es una habilidad antinatural del cerebro, el cerebro al nacer es lingüístico, aprendemos a hablar solos, escuchando a los padres, pero la lectura necesita de una metodología intencional, ahí entra el rol de los maestros, de los padres”, explicó.
Citó la metodología utilizada en Paraguay y otra utilizada en los demás países que lograron ser incluidos en los primeros lugares de esta medición. “La conciencia fonológica USA, por ejemplo, estos diez países que están primero, que es la de reconocer los símbolos con los sonidos e ir construyendo el concepto de la lectura. En Paraguay tenemos una metodología global que hace que se aprenda de memoria las palabras”, describió Scheid.
El eje del fracaso
Así también, apuntó que “otras de las cosas que ocurrieron en Paraguay fue que el proceso fue evaluado y fue extendido en tres años, si no lograba en el primer grado vamos a hacer que logre en el segundo grado, después vamos a hacer que logre en el tercero. Esa flexibilización arrastró el no logro”.
Finalmente, dijo que “no estamos evaluando específicamente habilidades fundamentales, sabe leer o no sabe leer, y ahí tenemos niños que pasan de grado sin saber leer, eso es dramático y ese es uno de los ejes de nuestro fracaso”.
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El Hackathon Kyhyje’ỹ IA reunirá a 14 equipos estudiantiles de Alto Paraná y Caaguazú
Un grupo de 64 estudiantes de los últimos años del Bachillerato Técnico en Informática participará del Hackathon Kyhyje’ỹ IA con el objetivo de crear herramientas digitales innovadoras. La iniciativa busca desarrollar aplicaciones de inteligencia artificial generativa orientadas al aprendizaje de Matemática y Física utilizando el guaraní jopara, la variante lingüística cotidiana en Paraguay. La competencia presencial se llevará a cabo del 25 al 27 de septiembre en Alto Paraná, en el marco del Proyecto GuaranIA, una propuesta que busca integrar la tecnología en el ámbito escolar para favorecer la inclusión de poblaciones vulnerables y rurales.
El Proyecto GuaranIA es implementado por el Centro de Ingeniería para la Investigación, Desarrollo e Innovación Tecnológica (CIDIT), con el apoyo financiero de BID Lab. La iniciativa cuenta además con el respaldo de universidades internacionales, aliados del sector público y privado, y el acompañamiento de las Direcciones Departamentales de Educación del Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) de Alto Paraná y Caaguazú. Como preparación previa al certamen, los alumnos ya trabajaron en la creación de datos sintéticos en guaraní para entrenar y evaluar los modelos algorítmicos que impulsarán sus propuestas.
El nombre del desafío, Kyhyje’ỹ, se traduce como “sin miedo” y responde a un diagnóstico realizado en 2025 entre 1.178 estudiantes de secundaria. Dicho estudio identificó que las materias científicas generan temor al error y confusión idiomática al explicar conceptos abstractos. Frente a este escenario, el desafío plantea soluciones que trasciendan la mera traducción literal del castellano al guaraní, proponiendo la IA como un tutor pedagógico capaz de ofrecer asistencia conversacional, generar ejercicios prácticos y corregir procedimientos paso a paso de forma amigable.
Un total de 14 equipos multidisciplinarios asumirán el reto de diseñar, programar y estructurar los aspectos didácticos y lingüísticos de las plataformas. Cada grupo estará guiado por un mentor especializado en informática, al tiempo que docentes de Matemática y Física validarán los contenidos disciplinares. Durante la jornada intensiva de tres días, los competidores completarán el encuadre del problema, la codificación de las aplicaciones, la presentación de prototipos y la defensa de sus proyectos ante una mesa evaluadora.
Un jurado compuesto por expertos en tecnología, referentes pedagógicos del MEC, educadores y representantes de la Secretaría de Políticas Lingüísticas evaluará las propuestas. Las herramientas serán juzgadas sobre una escala de 100 puntos, valorando la función pedagógica, el rigor académico, el uso del jopara, la usabilidad y el trabajo colaborativo. Se premiarán los mejores proyectos en las áreas de Matemática y Física, además de entregar reconocimientos al mejor uso del guaraní y al mayor potencial de continuidad para su desarrollo continuo.
Tras la premiación, las soluciones ganadoras pasarán a una fase piloto de implementación directa en las aulas junto al equipo de investigación. La iniciativa cuenta con un alto respaldo de la comunidad educativa, donde el 97,1% de los alumnos y el 92,9% de los docentes expresaron su apertura para testear estas herramientas en clase. De este modo, el Hackathon Kyhyje’ỹ IA reafirma la viabilidad de articular la tecnología, la educación y la identidad lingüística nacional para responder a las necesidades concretas del alumnado paraguayo.