Por Nilza Ferreira, nilza.ferreira@nacionmedia.com

En Paraguay, el sistema de salud pública cuenta actualmente con 227 camas de terapia para niños, de ellas 117 corresponden a unidades de cuidado intensivo neonatales y 110 pediátricas. Existe un marcado déficit en la cobertura y para absorber la demanda de atención generada sobre todo por el gran número de nacimientos prematuros se precisa duplicar la dotación de equipamiento y de personal especializado.

En diálogo con La Nación/Nación Media, el doctor Hernán Martínez, saliente viceministro de Atención Integral a la Salud, abordó esta problemática y los desafíos que quedan para las próximas autoridades sanitarias que iniciarán su gestión con el nuevo gobierno.

“Seguimos con una brecha para poder cubrir las necesidades por el hecho de que tenemos un gran inconveniente que son los nacimientos prematuros. Esos prematuros son los que en la gran mayoría de los casos requieren la asistencia de una terapia, medicina de alta complejidad, en este caso terapia intensiva neonatal”, señaló a LN.

La rotación de camas es lenta porque cuando un neonato ingresa a una sala de terapia intensiva tiene una estancia prolongada. Esto debido a que debe permanecer bajo cuidados especiales hasta que se logre la suficiente maduración de la fisiología del recién nacido.

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Paraguay registra un alto índice de nacimientos prematuros. Foto: Gentileza

Escasez de terapistas

Pero el problema no solo radica en contar con la cantidad de camas requeridas para atender a los prematuros, sino también formar terapistas, que son muy escasos a nivel nacional. Para el doctor Martínez, esta tarea pendiente debe ser encarada mediante el fortalecimiento de las campañas educativas para que las embarazadas acudan al control prenatal y así evitar la prematurez. Además, se debe promover la formación de intensivistas pediátricos.

“Tenemos una gran dificultad en el sentido de recursos humanos calificados para manejar estos pacientes. Tenemos que trabajar en dos frentes: uno trabajar intensamente en la prevención de los nacimientos prematuros. Los controles prenatales hacen que se puedan detectar algunas anomalías en el feto o algunas situaciones que puedan desencadenar el nacimiento prematuro de un niño”, puntualizó el profesional de la salud para Nación Media.

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Otro tema que preocupa son los embarazos de niñas y adolescentes. “Hay que trabajar mucho en evitar los embarazos de niñas y adolescentes. El cuerpo humano de una niña, de una adolescente, aún no está preparado como para poder llevar un embarazo a término. Se ha hecho mucho, incluso se han instalado albergues para las madres que están en esa situación”, indicó.

El funcionario también puso énfasis en la necesidad de hacer atractiva la especialidad de terapia neonatal a los médicos que están egresando de la Facultad de Medicina. “Admitimos que hay un déficit todavía pero chocamos con el gran inconveniente: podemos abrir las terapias, tener respirador, tener monitor, tener la cama, el problema es quién maneja a estos niñitos”, expresó.

Tasa de prematurez

Se considera que un niño es prematuro cuando nace antes de las 37 semanas de gestación, y a partir de las 37 semanas el bebé está completamente desarrollado y listo para poder vivir sin el soporte de aparatos, fuera del vientre de la madre.

En Paraguay se registra una tasa de 10 % de prematurez y si se tuviera en cuenta el reporte de enero a junio de 2023, inclusive llega al 11 %. De 50.435 nacidos vivos, en este semestre, unos 5.491 son prematuros, según datos actualizados de la Dirección General de Información Estratégica en Salud, dependiente del Ministerio de Salud Pública.

La tasa de prematurez llega a un 11% en este primer semestre del año 2023. Foto: Gentileza.


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