Este viernes, familias que son afectadas por las inundaciones ante la crecida del río Paraguay, en el departamento de Concepción, denunciaron que ahora también son víctimas de la inseguridad. Estas personas se vieron obligadas a abandonar sus hogares que ahora son visitados por malvivientes que buscan alzarse con cualquier objeto que han dejado.
Estas familias actualmente se refugian en los albergues, luego de que las aguas del río Paraguay hayan ingresado a sus patios e incluso dentro de sus casas, por lo que tuvieron que buscar refugio. Esta situación es aprovechada por los adictos y delincuentes que visitan estas viviendas y derriban las puertas para llevarse las pertenencias de los damnificados.
Se trata de familias del sector Calaverita del barrio San Roque de Concepción, que todos los días deben realizar vigilancia en las zonas inundadas para evitar que los malvivientes se lleven sus pertenencias. “Estamos en peligro de perder todo. Además, estos mismos delincuentes pescan por los estudiantes para asaltarlos, todos estamos en peligro”, dijo Estela Ortiz en Unicanal.
Afirmó que los agentes de la policía saben que estas personas se dedican a delinquir y no hacen nada. “En algunos casos les atrapan, pero les vuelven a largar y hacen lo mismo. Estamos cansados de esta situación, todos los días tenemos que estar en alerta y vigilantes, no descansamos en todo el día”, puntualizó.
Pidió a la Policía Nacional que realicen patrullas en la zona y también en los alrededores de los albergues hasta donde llegan los adictos para robar o asaltar a las familias. Explicó que se están organizando para poder hacer guardia y evitar que este grupo de malhechores no se lleven lo poco que dejaron dentro de sus hogares.
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Una casona donde la historia sigue viva
- Rodrigo Cardozo Samaniego*
- Fotos: Gentileza
En Concepción, una antigua residencia familiar combina sabores regionales, tradiciones paraguayas y un recorrido histórico que rescata la memoria de Romualdo Irigoyen Urbieta y de una familia marcada por acontecimientos dramáticos del país.
En Concepción hay una casona que invita a sentarse a la mesa, pero también a viajar en el tiempo. Irigoyen Parrilla, de la mano de sus propietarios Omar Cardozo Samaniego y Raquel Prieto Fox, propone una experiencia que combina gastronomía regional, identidad paraguaya y memoria histórica.
Sus paredes conservan fotografías, documentos y reseñas que permiten reconstruir episodios de la historia nacional mientras un guía conduce a los visitantes por la trayectoria de la familia Irigoyen y de las personalidades que pasaron por la residencia.
Uno de los capítulos centrales de este recorrido es la reivindicación de la memoria del mariscal Francisco Solano López. El 26 de mayo de 1930 se fundó la Comisión Reivindicadora de la Memoria Histórica del Mariscal, presidida por Romualdo Irigoyen Urbieta e integrada por referentes de la sociedad concepcionera. La iniciativa buscaba reivindicar la figura de López y revisar el lugar que ocupaba en la memoria nacional después de la guerra de la Triple Alianza.
Las fotografías permiten seguir los pasos de aquella causa. Una de ellas recuerda la primera peregrinación a Cerro Corá, escenario de la muerte del mariscal, realizada el 1 de marzo de 1931. En junio de 1932, el doctor Enrique Rogber Balparda llegó a Concepción en representación de la juventud universitaria uruguaya, con una placa de mármol destinada a homenajear a López en el lugar de su última resistencia.
Romualdo organizó entonces una segunda peregrinación para trasladarla hasta el sitio histórico. Durante el trayecto, los peregrinos hicieron una parada en Arroyo Caré, hoy Capitán Sosa, distrito de Horqueta, donde compartieron un asado: una escena de camaradería en medio de una travesía cargada de significado patriótico.
TESTIMONIO
Entre los testimonios más valiosos se encuentra “Marzo ko’ẽme”, el poema que el concepcionero Emiliano R. Fernández dedicó a su amigo Romualdo Irigoyen. Fechado en Cerro Corá el 1 de marzo de 1931 y, según el testimonio conservado, recitado por el propio autor, constituye una pista significativa de su participación en la primera peregrinación. Sus versos evocan la llegada de los peregrinos y el homenaje ante la cruz de López, y acercan al visitante al espíritu que animaba aquella iniciativa.
La secuencia histórica llega a setiembre de 1936. El día 16, en Cerro Corá, fueron exhumados los restos del mariscal y de su hijo, el coronel Juan Francisco López Lynch, conocido como Panchito. En octubre, las urnas llegaron a Concepción y fueron veladas en la residencia de Romualdo Irigoyen antes de continuar viaje a Asunción.
Una fotografía de aquel acontecimiento, perteneciente al acervo privado de la familia Lailla Nery Huerta (descendientes de Romualdo), conserva el recuerdo de una jornada de particular significado para la memoria paraguaya.
La historia de la casona también se vincula con otro protagonista de la vida nacional: Rafael Franco. En agosto de 1935, cuando el victorioso Ejército paraguayo regresaba del Chaco, el barco que transportaba al entonces coronel y a otros jefes militares hizo escala en el puerto de Concepción. Franco desembarcó y pasó la noche como huésped de su amigo Romualdo.
A la mañana siguiente, estudiantes del colegio Salesiano San José y alumnas del colegio María Auxiliadora desfilaron frente al balcón de la casa para saludarlo. Seis meses después, Franco asumiría la Presidencia de la República.
Detrás de estas historias aparece una familia de tradición patriótica, pero también marcada por la tragedia. José Ciriaco “Pepe” Irigoyen, padre de Romualdo y su hermana María Felicia, sirvieron durante los gobiernos de Carlos Antonio López y Francisco Solano López.
Juan Manuel Gómez de Pedrueza, esposo de María Felicia, fue comandante de Villa Concepción. Durante la guerra de la Triple Alianza, María Felicia representó en Asunción a las mujeres concepcioneras que donaron sus joyas y alhajas para contribuir a los gastos de la contienda y presidió la Comisión de Damas de Villa Concepción.
También fue víctima de la violencia de la guerra: en 1869, su padre y su esposo fueron ejecutados en Azcurra y ella fue lanceada cuando estaba embarazada de ocho meses, junto con su madre Tomasa Urbieta de Irigoyen y dos hermanas, Águeda y Juliana Leona.
COMPROMISO
El compromiso de Romualdo Irigoyen con el Paraguay también se manifestó durante la guerra del Chaco. Presidió en Concepción la comisión encargada de recaudar fondos para la adquisición del avión Nanawa, convirtiéndose en su principal aportante y en una pieza fundamental para concretar aquella iniciativa. Su contribución no se limitó a ese esfuerzo: donó el predio donde hoy se encuentran el aeropuerto y la base aérea de Concepción y realizó constantes donaciones de novillos destinados a alimentar a los soldados del Ejército paraguayo. Fueron aportes que reflejan cómo, desde su ciudad, puso sus recursos al servicio de la defensa nacional en uno de los momentos decisivos de la historia paraguaya.
Aquí aparece una de las paradojas más conmovedoras de esta historia. Según la memoria familiar, varios integrantes de los Irigoyen fueron víctimas del temible Toro Pichãi. Romualdo, que entonces tenía apenas nueve años, sobrevivió. Décadas después, sería uno de los impulsores de la reivindicación de la memoria del mariscal y del rescate de sus restos en Cerro Corá. ¿Qué motivó aquella decisión? ¿Cómo convivían en él el recuerdo de la tragedia familiar y su compromiso con esa causa histórica? No podemos saberlo con certeza.
La experiencia de Irigoyen Parrilla no se limita a las fotografías. Los nombres de los platos, las bebidas y otros elementos del menú, así como distintos espacios del establecimiento, incorporan el guaraní. Los mozos, impecablemente vestidos con atuendos de inspiración tradicional y sombreros piri, aportan un sello bien paraguayo. A esto se suma el compromiso de sus propietarios con los artistas locales, que encuentran allí un espacio para mostrar su talento: arpistas, violinistas, guitarristas, muralistas, pintores y escritores. En el patio, un hermoso mural suma otra expresión artística a la identidad del lugar.
Así, la casona no solo conserva recuerdos: también mantiene viva la cultura de Concepción y abre sus puertas a nuevas expresiones. Entre historia, sabores y tradiciones, cada rincón invita a descubrir una parte de la memoria paraguaya.
* Miembro de la Academia Paraguaya de la Historia
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Concepción: oso hormiguero rescatado por bomberos permanece bajo observación médica
Esta semana, Bomberos Voluntarios de Concepción rescataron un oso hormiguero que presentaba heridas y signos de haber estado en cautiverio en pleno centro de la ciudad departamental. El ejemplar fue trasladado hasta un centro veterinario y permanece en observación para analizar su posterior liberación.
El animal fue localizado en inmediaciones de una estación de servicio ubicada sobre la avenida Coronel Martínez en el barrio San Jorge de la ciudad de Concepción. Los vecinos al visualizar al animal de inmediato llamaron a los bomberos voluntarios, quienes tras una ardua tarea lo pusieron a salvo.
Actualmente, el ejemplar se encuentra bajo cuidados de profesionales de la Universidad Nacional de Concepción (UNC), quienes evalúan su estado de salud. Además, analizarán el sitio donde podrá permanecer en tanto se recupere totalmente de sus lesiones.
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El doctor Aníbal Ferreira, encargado de su cuidado y tratamiento, confirmó que el oso hormiguero presentaba heridas en la pata izquierda, por lo que se presume que estaba atado con un piolín. “Se nota que vivía en cautiverio, pero no estaba domesticado”, refirió a los medios locales.
Afirmó que las características del ejemplar demuestran que vivía en cautiverio ilícito, aunque no llegó a ser domesticado, por lo que permanece bajo estricta observación y cuidado veterinario. Su liberación en su hábitat natural dependerán exclusivamente de como evolucione de sus heridas.
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Concepción: detienen a una mujer e incautan cerca de 800 dosis de drogas
Agentes especiales de Secretaría Nacional Antidrogas (Senad) de la Oficina Regional de Concepción aprehendieron a una mujer conocida como la “reina del chespi” e incautaron cerca de 800 dosis de distintas sustancias durante un allanamiento.
La intervención permitió desarticular un punto de distribución de crack, cocaína y marihuana que operaba en una vivienda del distrito de Loreto, departamento de Concepción, en una zona con poca población.
La detenida fue identificada como Berenice Alfonso Rivarola, de 44 años, quien se encargaba de abastecer de las sustancias ilícitas en la zona de Loreto. Las sustancias decomisadas totalizaron 113 gramos de crack, equivalentes a más de 700 dosis, además de 21 dosis de cocaína y 27 gramos de marihuana en paquetes listos para la comercialización.
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Además de las drogas, los agentes incautaron dinero en efectivo, un teléfono celular, entre otros elementos que quedaron a disposición del Ministerio Público. El procedimiento fue encabezado por el fiscal Arnaldo Arguello.
Estas acciones se dan en el marco del combate al narcotráfico encarado por la Secretaría Nacional Antidrogas a través de operativos en diversos puntos del país para desbaratar redes dedicadas a la comercialización y distribución de drogas.
En ese marco, desde el 15 de agosto de 2023, la Senad incautó 104.550 dosis de marihuana, 262.386 dosis de clorhidrato de cocaína, 874.272 dosis de pasta base o crack y 51.315 dosis de éxtasis o MDMA, total que asciende a 1.292.523 dosis de drogas sacadas de circulación durante intervenciones. Estos procedimientos dejaron como pérdida económica unos USD 7,7 millones para las organizaciones criminales.
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Condenan a propietario de constructora a pagar cien jornadas laborales de multa por grave accidente
Ciudad del Este. Agencia Regional.
El propietario de una constructora fue condenado al pago de cien jornadas laborales a la víctima de un accidente laboral que resultó con la pierna amputada tras el percance. El sentenciado es Julio César Trinidad Da Silva, dueño de la empresa Constructora y Metalúrgica Trinidad de Santa Rita.
La medida fue dictada durante el juicio oral desarrollado por exposición de personas a lugares de trabajo peligrosos. El trabajador afectado, Fidel Vera Paredes, quedó con graves secuelas físicas. La fiscal Rocío Celeste González fue quien sustentó la acusación. Antes del juicio, se produjo el resarcimiento económico a la víctima.
Los antecedentes indican que el hecho ocurrió el 30 de enero de 2024, alrededor de las 08:30, en una obra en construcción del barrio Nueva Asunción de Santa Rita, donde la persona que después se accidentó, realizaba tareas de montaje de estructuras metálicas.
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Durante el trabajo, recibió una descarga eléctrica de alta tensión al entrar en contacto con un cable expuesto en el techo y cayó al suelo. Como consecuencia, sufrió quemaduras graves y la amputación de la pierna inferior izquierda, además de daños psicológicos.
La investigación se inició el 8 de febrero de 2024, tras la denuncia presentada por Fredy Vera Paredes, hermano de la víctima. La acusación sostuvo que no se habían proporcionado los equipos de protección, ni adoptado las medidas de seguridad necesarias para realizar las labores.
El Tribunal de Sentencia que dictó la condena estuvo presidido por la magistrada Zunilda Martínez Noguera e integrado por los jueces Herminio Montiel y Edgar Lezcano. En el mismo proceso, se declaró la rebeldía de Alfredo Giménez Cardozo, señalado como empleador del trabajador al momento del accidente.
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