La propiedad es de unas 2.000 hectáreas y pertenece a una empresa privada, pero en estos momentos no puede producir a causa de la invasión de los campesinos. Foto: 1020 AM.
Denuncian que campesinos invadieron una propiedad privada en San Pedro
Compartir en redes
Un grupo de campesinos habría invadido una propiedad privada en la ciudad de Capiibary, departamento de San Pedro. El inmueble tiene aproximadamente 2.000 hectáreas y pertenece a una empresa brasileña. Los afectados lamentan la nula respuesta de la Policía Nacional.
La denuncia fue presentada por un poblador de la zona, identificado como David Friesen, quien alegó que los agentes de la Policía Nacional no están actuando a pesar de las reiteradas quejas de los afectados. El predio está ubicado a unos ocho kilómetros del casco urbano de la ciudad de Capiibary.
“Realmente la situación es preocupante porque la Policía Nacional no está actuando, son muy lentos para actuar y eso hace que los dirigentes mientan a los invasores y alegan que van a ganar el caso”, manifestó el denunciante en comunicación con la radio 1020 AM.
Sostuvo que la propiedad nunca perteneció al Estado y el Instituto de Desarrollo Rural y de la Tierra (Indert) nunca realizó una intervención porque la empresa brasileña dueña del inmueble siempre tuvo todas las documentaciones correspondientes, pero que lastimosamente un grupo de campesinos ingresó de forma irregular.
“Es una propiedad de 2.000 hectáreas y es un campo productivo, que está dejando de producir por el conflicto que se tiene. Es preocupante la situación y tememos que haya algún enfrentamiento. Lastimosamente los invasores piensan que solamente ellos tienen derechos y no es así”, agregó Friesen.
El denunciante cuestionó también al Departamento de Derechos Humanos del Ministerio del Interior por buscar el diálogo cada vez que se va a proceder a desalojar a los ocupantes, pese a que a la empresa brasileña cuenta con todos los documentos de la propiedad.
Piden ayuda para controlar invasión de murciélagos en escuela de Itapúa
Compartir en redes
Este martes, padres y docentes de la escuela n.° 526 “Las Residentas” de la localidad de Coronel Bogado, departamento de Itapúa, reportaron una invasión de murciélagos dentro de la sala de clases del nivel inicial y pidieron ayuda a las autoridades para controlar la plaga. Los pequeñosa alumnos desean volver a su sala, para desarrollar las clases en forma.
Según la denuncia realizada, este mismo problema se reportó el año pasado y tuvieron que juntar dinero para mandar fumigar la sala de clases, pensaron que la situación ya había sido subsanada, sin embargo, a inicios de este año se constató nuevamente la presencia de los murciélagos.
“Realizamos pequeñas fumigaciones y limpieza, pero la sala ya está muy afectada. Tuvimos que improvisar una sala de clases, pero es muy difícil para los niños y la docente poder desarrollar las clases. Es una sala donde asisten diez niños de entre 4 a 5 años”, expresó el profesor Ever González, en entrevista con Telefuturo.
Confirmó que tras la primera fumigación, se logró eliminar a 300 de estos animales voladores, pero como no se trata de la primera vez, los expertos advierten que se necesita sacar todo el techo de la sala para eliminar de raíz esta problemática. Ya que una segunda fumigación solo será superficial.
“Ante el temor, los niños del nivel inicial van a baño en grupos y acompañados por su maestra. Recordemos que por cuestión de seguridad en este nivel la sala de clases cuenta con su propio baño, para evitar que los niños pequeños vayan solos a los sanitarios”, puntualizó.
Pidió ayuda a las autoridades del departamento de Itapúa o del Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) porque temen que estos animales ataquen a unos de los estudiantes, pese a que es una situación poco común.
San Pedro: grupo armado atacó estancia y robó 40 cabezas de ganado
Compartir en redes
Este sábado, un grupo armado atacó una estancia en la ciudad de Tacuatí, departamento de San Pedro, tomaron de rehenes a los trabajadores y se llevaron un total de 40 animales. Los delincuentes llegaron al sitio con el camión para trasladar lo robado y hasta el momento se desconoce qué camino tomaron.
Según el reporte policial, el hecho se registró durante la madrugada de hoy, en un establecimiento ganadero denominado “Niño Corazón de Jesús”. El grupo armado llegó hasta el lugar. Allí tomaron al capataz y a su familia, que reside en el sitio, y lo obligaron a poner cuerpo a tierra.
Tras tomar a la familia, estos individuos comenzaron a cargar todos los animales que estaban en el corral a un camión transganado que ellos mismos condujeron hasta el lugar. Además, se llevaron el arma del capataz identificado como Julio César Franco Giménez y una motocicleta que luego fue abandonada.
Una vez que estas personas se fueron, el trabajador esperó tiempo y luego salió para pedir ayuda. El caso está siendo investigado por el fiscal José Alberto Godoy, agentes de la comisaría 10, el departamento de Antiabigeato y el de investigación de delitos.
Se presume que los maleantes huyeron hacia el departamento de Concepción, por el camino que sale a la ciudad de Horqueta. Este atraco deja una millonaria pérdida que ronda los 80.000 dólares, según el propietario de la estancia, Héctor Luis Domínguez.
El presidente del Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra (Indert), Francisco Ruiz Díaz, destacó la titulación masiva de inmuebles a favor de los campesinos. Foto: Gentileza
“Entregar un título de propiedad a un campesino es integrarlo al sistema formal”, dice titular del Indert
Compartir en redes
El presidente del Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra (Indert) Francisco Ruiz Díaz, habló sobre la importancia de la titulación de tierras en Paraguay.
“Entregar un título de propiedad a un campesino es integrarlo al sistema formal, económico, social y político”, señaló a la 1140AM.
Aseveró que la formalización de la tierra representa una herramienta clave para el acceso a derechos, financiamiento y desarrollo productivo en el sector rural.
“Junto con el presidente de la República pusimos en marcha un proyecto realmente transformador porque transforma vidas, comunidades, la sociedad y el país”, expresó.
Afirmó que de esta manera el Gobierno cumple con lo estipulado en el Artículo 14 de la Constitución Nacional, que establece que el objetivo de la Reforma Agraria es la integración del campesinado al desarrollo económico y social de la Nación.
“Entonces, pusimos en marcha algo que le llamamos titulación masiva, aplicamos nuevos métodos, nuevas tecnologías. Y esencialmente estamos impulsando que todas esas propiedades que han sido adquiridas por el Estado -que tiene como propósito lograr que se desarrolle la agricultura familiar campesina, la economía rural- pasen a manos de sus verdaderos ocupantes”, puntualizó.
Dijo que sin el título de propiedad de nada sirve impulsar políticas públicas. “Porque el título de propiedad es un activo que le permite a él integrarse plenamente al sistema económico y formal”, enfatizó.
El titular del Indert Francisco Ruíz Díaz destacó que gracias a oportuna intervención del grupo mediador se logró destrabar un conflicto por la tenencia de la tierra que estuvo a puerta de un enfrentamiento social. Foto; Gentileza
Indert destaca mediación que destrabó conflicto por tierras en Caazapá
Compartir en redes
El presidente del Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra (Indert), Francisco Ruíz Díaz, destacó que gracias a la oportuna intervención de un grupo mediador extra institucional, logró destrabar un conflicto por la tenencia de la tierra, que afectaba al asentamiento de unas 500 familias de la comunidad de Santa Teresa del Manduará. Esto está ubicado en el distrito de Abaí, departamento de Caazapá, cuyas tierras, que no están tituladas, habían sido redireccionadas en parte para un grupo de “sin tierras” agremiados en el Movimiento Campesino Paraguayo.
En conversación con La Nación/Nación Media, explicó que se estableció un grupo mediador encabezado por el sacerdote de origen africano, el Pa’i Pascual Kinoti, que fue el líder espiritual del proceso de titulación de Marina Cué, y los dirigentes campesinos de Marina Cué, Darío Acosta, Martina Paredes y Rolando Antúnez.
Este grupo mediador se sentó a escuchar los reclamos que hacía el Movimiento Campesino Paraguayo, que llevaba meses montando una carpa de resistencia frente al Indert acá en Asunción, reclamando por estas tierras.
Igualmente, llegó hasta la comunidad en Aba’i, para escuchar al presidente de la comisión y conocer a los pobladores de asentamiento Santa Teresa del Manduará, indagar sobre los antecedentes de cómo se formó esta comunidad en los años 1970 y quiénes son los actuales ocupantes.
Esta mesa mediadora está liderada por el sacerdote de origen africano, el Pa’i Pascual Kinoti, y otros tres líderes campesinos de Marina Cue. Foto: Gentileza
Igualmente, revisó los informes documentados que contaba el Indert y, conforme a esto, se elaboró un informe final, en el cual, en primer término, se constató que el asentamiento está ocupado por unas 500 familias, todos paraguayos nacidos en el país, descendientes de inmigrantes europeos y de América Latina, que llegaron al país en la década de 1970 y se dedicaron al obraje en aquel entonces.
Inicio del conflicto
Al respecto, Ruíz Díaz, precisó que esta comunidad “Santa Teresa del Manduará” está conformada por los descendientes de inmigrantes, pero todos ya paraguayos; están asentados en una propiedad de 2.000 hectáreas aproximadamente. Señaló que se constituye en la década de los 90.
Indicó que todo marchaba bien con esta población, hasta que se generó el conflicto en el año 2015, cuando el Indert estaba presidido por el entonces titular Justo Cárdenas.
“Lo que hizo fue introducir a unas 60 familias, que estaban ocupando otra propiedad privada en la zona cercana. Como solución, los introduce en esta comunidad, restando la cantidad de hectáreas a las familias que ya estaban asentadas en el lugar", comentó.
Explicó que esto generó un fuerte conflicto por la tenencia de la tierra, al punto que casi llega a un estallido social, como el caso de Marina Cue, que llevó a un enfrentamiento armado dejando incluso víctimas fatales.
Pero resaltó que, en este caso, gracias a la oportuna decisión de la actual administración del Indert, se evitó el enfrentamiento social; ya que se constató que, de las 500 familias que actualmente viven en el lugar, son paraguayos hijos y nietos de los pioneros extranjeros que llegaron en la década del 70.
Este grupo mediador se tomó el tiempo de conversar con los miembros del Movimiento Campesino Paraguayo, así como con los pobladores de la comunidad Santa Teresa del Manduará. Foto Gentileza
Ruíz Díaz mencionó de ese grupo de 60 familias, que el extitular del Indert Justo Cárdenas introdujo a la comunidad; solamente ya quedan unas 10 familias en el lugar y que el resto se retiró o negoció el lote urbano y vivienda que había recibido, al no cumplirse el compromiso que había hecho en su momento Cárdenas.
“El informe del grupo de mediación no fue el informe institucional, no fue el informe de los campesinos, fue el informe de estas 4 personas de Marina Cue, liderado por el padre Kinoti; resalta que el 100% de la ocupación, era correcta. Son familias paraguayas, descendientes de los migrantes que vinieron en la década de los 70. Y estaban ocupando pacíficamente los lotes desde hacía décadas. Y lo que querían era la titulación de sus tierras", precisó Ruíz Díaz.