Una nueva historia vinculada a un gesto altruista tuvo lugar por la madrugada de este martes cuando se llevó a cabo un trasplante renal a favor de una mujer de 30 años, mediante un paciente de 24 años con diagnóstico de traumatismo craneoencefálico grave, internado en terapia intensiva del Hospital Regional de Paraguarí.
La cirugía se inició cerca de la 1:00 de la madrugada y culminó alrededor de las 6:00 en el nuevo Pabellón Quirúrgico Central del Hospital de Clínicas de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Asunción (UNA).
En este caso, cabe resaltar la historia familiar del donante, teniendo en cuenta que su hermano años atrás recibió también un riñón gracias a una donación cadavérica, lo que le permitió conseguir un tratamiento definitivo para su enfermedad renal crónica. Principalmente por este motivo, los familiares reconocen la importancia de la donación de órganos en caso de muerte cerebral.
Leer más: Hospital Nacional de Itauguá está saturado de pacientes polivalentes, según directora
Con relación al estado de la beneficiada, el equipo multidisciplinario de Trasplantes de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNA y del Hospital de Clínicas informó que en estos momentos la paciente ya pasó bajo cuidado de los profesionales de la unidad de terapia intensiva para monitoreo y controlar su evolución postrasplante.
Al respecto, los profesionales señalaron que es una mujer de 30 años con una patología renal que demandó tratamiento de hemodiálisis en el Hospital de Clínicas durante un año y cuatro meses. La mujer es madre de dos hijos y gracias a este gesto altruista de una familia que vive la donación como algo propio cambiará radicalmente su calidad de vida.
Leer también: Reclaman promesa incumplida del MEC para aulas dignas en Limpio
Dejanos tu comentario
En el país de las paradojas, ¿a quién protege la Policía?
- Por Aníbal Saucedo Rodas
- Periodista, docente y político
El Hospital de Clínicas fue un símbolo de la resistencia a la dictadura de Alfredo Stroessner. Al sindicato de enfermeras y trabajadores se habían sumado médicos y estudiantes de la Facultad de Medicina, de la Universidad Nacional de Asunción para una movilización popular cuya magnitud no registraba la historia de las dos últimas décadas. Exigían mayor presupuesto y la libertad de sus compañeros presos por orden superior. Corrían los meses de abril y mayo de 1986. Los vecinos –eufóricos– salían a aplaudir y pasar agua a los manifestantes. Habían derrotado a su peor enemigo: el miedo. En los días siguientes la represión recrudeció. Los organismos de seguridad habían cercado el viejo nosocomio que era refugio de los pobres.
Desde ahí, quienes habían optado por permanecer dentro de sus derruidas paredes, convocaron a una conferencia de prensa. Tuvimos que dejar el vehículo del diario a varias cuadras e ingresar caminando. Ya en el lugar, la Policía nos obliga a permanecer, con los demás periodistas, pegados a una muralla. Minutos después, con gritos desaforados y arrastrando gruesas cadenas, entraba el “pelotón” de la Chacarita comandado por Ramón Aquino, el “moderador” de la Universidad Católica. Mientras nosotros éramos “protegidos” de la furia de los atracadores, sus alcoholizados integrantes empezaron a recorrer el hospital rompiendo todo a su paso. Hasta que el doctor Jacques Balanzá sale a enfrentarlos y los increpa con la dureza de un valiente y la integridad de un caballero. Atónito, el “comandante” de la horda decide abandonar el lugar. Afuera, el oficial a cargo del operativo hacía su trabajo. Todos los fotógrafos debían entregar los rollos de sus cámaras. Los menos jóvenes sabrán de lo que hablo. No había que dejar evidencia gráfica de la barbarie. Pero Jorge Adorno no era un simple fotógrafo. Tenía alma de sagaz periodista. Igual que los demás, cumplió con la orden. Solo que ya tenía en el bolsillo las primeras tomas de un primer rollo. Y fue tapa.
Esa sensación de rara paradoja volví a sentir en estos días. De policías que protegen a las personas equivocadas. Pensé que podría tratarse de un hecho anecdótico y lo dejé pasar. Hasta que la escritora y periodista Milia Gayoso experimentó una frustración similar. Y se pregunta: “¿Quién nos protege de quienes deberían protegernos?”. Relata que un domingo, pasadas las 16:00, con su hija y sus nietos pequeños (6, 3 y 1 año), iban hasta la Biblioteca del Congreso Nacional, donde se desarrollaba una feria de libros. “Una cuadra después de la llamada Curva de la Muerte (Mariscal López y Santa Teresa) suenan sirenas y dos jóvenes con camisetas del club Olimpia, montados en motos, se adelantan y hacen la señal de que circulemos más rápido. Mi hija continuó manejando a velocidad normal, por la derecha, dando paso a quien fuera que estuviera viniendo apurado detrás nuestro. En eso, se acercan dos oficiales de Policía en una moto, nos pasan rozando, y uno de ellos golpea tan fuerte la camioneta, que todos nos asustamos pensando que chocamos. En especial los niños”.
Y la colega vuelve a preguntarse: “¿Qué estaba pasando?”. Y ella misma se responde: “No venía una ambulancia, ni el presidente de la República: pretendían que ‘volemos’, porque detrás venía el colectivo que trasportaba a los jugadores de Olimpia. Dejarles libre la vía rápida (el carril izquierdo) no era suficiente. ¿Es potestad de la Policía golpear el vehículo de un ciudadano para dar paso a un plantel de fútbol?”. Ahí quisiera realizar un subrayado especial. No creo que haya sido un bus de jugadores, sino de barrabravas, porque hace poco –repito– viví una situación similar, pero con hinchas del “Ciclón”.
Faltaba menos de media hora para que se jugara el partido en “La Nueva Olla”. Yo circulaba por la avenida Fernando de la Mora. Al llegar al cruce de Bartolomé de las Casas, dos colectivos rebosando de hinchas (algunos sentados en las ventanillas) ya venían a mi costado, de contramano. Frente a un conocido local de venta de pollos al espiedo, aguardaban dos patrulleras y dos motos con policías. A partir de ese lugar, ya con “escolta oficial”, fueron cruzando semáforos en luz roja como alma que lleva el diablo, es decir, a una imprudente velocidad. La caravana, con ayuda policial, giró en un lugar prohibido, sobre General Santos. En cada semáforo cerraban las bocacalles transversales para que los colectivos circularan libremente. Ni que fuera el presidente de la República o una ambulancia, como diría Milia. Luego continuaron por Félix Bogado hasta una estación de servicio, desde donde los hinchas fueron caminando, casi seguro, con entradas ya en manos. La interrogante se impone necesaria: ¿Se trata de un operativo que cuenta con la anuencia de los superiores o es solo una iniciativa de algunos comisarios zonales?
Soy plenamente consciente de que existen problemas más graves en nuestro país, pero también hay que evitar algunos vicios que, de tanto repetirse, vamos normalizándolos en nuestra vivencia cotidiana. Además, el nombre de los buenos policías merece ser resguardado. Algunos son amigos, ya que estamos, que honran el servicio. Buen provecho.
Dejanos tu comentario
Corte toma posesión de inmueble tras juicio ganado al Colegio de Escribanos del Paraguay
Este lunes 23 de febrero se llevó a cabo el acto de toma de posesión de un inmueble ubicado sobre la avenida Avelino Martínez, en la ciudad de San Lorenzo, a favor de la Corte Suprema de Justicia (CSJ). La diligencia se realizó en ejecución de lo dispuesto mediante una resolución judicial en el marco de un litigio judicial contra el Colegio de Escribanos del Paraguay.
El acto contó con la presencia del presidente de la Corte Suprema de Justicia, Alberto Martínez Simón, y del ministro superintendente de la Circunscripción Judicial de Central, Eugenio Jiménez Rolón. La entrega formal fue realizada por representantes del Colegio de Escribanos del Paraguay, encabezados por su presidente, el escribano Gustavo Benítez Soler.
El ministro Martínez Simón señaló que este procedimiento forma parte del proceso de regularización patrimonial impulsado por la institución. Asimismo, indicó que se evaluarán diversas alternativas para la utilización del inmueble, siempre orientadas a satisfacer las necesidades del servicio de justicia.
Por su parte, el ministro Jiménez Rolón destacó que el acto refleja el compromiso institucional con el resguardo de los bienes públicos y la resolución de conflictos a través de las vías legales correspondientes. Con esta acción, el inmueble se incorpora oficialmente al patrimonio del Poder Judicial como parte de las políticas de fortalecimiento de la infraestructura institucional.
Participaron también del evento el secretario del Consejo de Superintendencia de la CSJ, el abogado Alex Almada, y el director de Asuntos Jurídicos, el abogado Gustavo Gorostiaga.
Podes leer: Dos hombres intentaron incendiar el auto de una mujer en Asunción
Dejanos tu comentario
Delivery que sufrió grave accidente necesita ayuda para costear cirugía
Familiares de un joven de 19 años que trabaja como delivery y que tuvo un grave accidente mientras realizaba su labor, pidieron ayuda para poder costear una cirugía a la que debe someterse con urgencia. Apelan a la solidaridad ciudadana para evitar que quede postrado en cama.
Según familiares de Armando Agüero, el joven sufrió un grave accidente mientras estaba haciendo unas entregas luego de impactar de frente contra otro biciclo. Hasta el momento se desconoce cómo ocurrió el percance, pero a consecuencia de este sufrió rotura de espinazo, de columna y en el rostro.
Actualmente, se encuentra internado en el Hospital de Clínicas, donde se debe someter a una compleja cirugía, pero necesita unos G. 30 millones para costear gastos de insumos y otros. La intervención se debe realizar de urgencia para evitar que Armando quede postrado en cama.
Te puede interesar: Intento de motín en Tacumbú: reclusos se niegan a acatar nuevas reglas de visita
“Armando sufrió un grave accidente de moto y está luchando por su vida. Solicitamos ayuda solidaria para cubrir sus gastos de internación, cirugía y tratamiento médico. Necesitamos de tu ayuda”, expresaron los familiares.
Las personas interesadas en ayudar a la familia del joven que debe ser sometido a la compleja operación pueden realizar aportes monetarios al alias C. I. 3.806.697 a nombre de Marile Agüero. “Cualquier granito de arena suma. Ayúdanos con tu colaboración”, puntualizaron.
Dejanos tu comentario
Desde el cielo, un joven de 15 años obró el milagro para dos adolescentes que fueron trasplantados
En un convusionado Hospital de Trauma, en el que las más fuertes emociones se enfrentaron este martes, la familia de un adolescente de 15 años accedió a la donación de órganos que salvaron la vida a dos pacientes pediátricos.
En el hospital se concretó un operativo de donación de órganos y tejidos con fines de trasplante, logrando la obtención de dos riñones y dos córneas.
“Un paciente de 15 años se convirtió en donante para otros dos adolescentes de 14 y 16 años que fueron beneficiados con trasplante renal tras la obtención de dos riñones en el operativo de ablación llevado a cabo en el Hospital de Trauma”, informaron desde el Ministerio de Salud.
Te puede interesar: Capturan a monito que agredió a varios vecinos de Loma Pytã
Resaltaron especialmente que estos trasplantes fueron posible gracias al gesto solidario de la familia del paciente y agregaron que la donación de órganos es un acto de generosidad y altruismo, un regalo de vida para las personas en lista de espera de un trasplante. Ser donante es una elección personal.
“Significa que, a través de ella, se puedan salvar vidas. Es muy importante que familiares y amigos sepan de la decisión, y que ellos la apoyen y respeten”, comentaron.
El procedimiento
Indicaron que del operativo de ablación se obtuvieron dos riñones que fueron trasplantados en un paciente de 16 años en el Hospital Nacional de Itauguá y en el Instituto de Previsión Social (IPS) en un paciente de 14 años y, además, las córneas de fueron captadas por la Fundación Visión y se espera su posterior implante.
“El Ministerio de Salud, a través del Instituto Nacional de Ablación y Trasplante (INAT), extiende su condolencia y agradecimiento a la madre y la familia del paciente donante que en medio del profundo dolor autorizaron la donación que permitirá mejorar y salvar vidas de pacientes que se encuentran en lista de espera por un trasplante”, agregaron.
Ley de donación
Según la “Ley Anita” 6170/18, en Paraguay toda persona mayor de 18 años es considerada donante de órganos posterior a su fallecimiento. Si alguien no desea donar, debe manifestarlo por escrito al INAT.
La persona interesada en ser donante puede expresar su deseo de serlo registrando sus datos en el formulario habilitado vía web del INAT, en el siguiente enlace: https://inat.mspbs.gov.py/
Toda persona viva, o después de su fallecimiento, sin importar la edad ni el sexo, puede ser donante de órganos y tejidos.