Desde el vacunatorio del Hospital de Clínicas de la FCM-UNA informaron que la institución cuenta con la vacuna AstraZeneca para inmunización de adultos contra el COVID-19, sea para la primera, segunda, tercera e inclusive la cuarta dosis. Además, disponen de otros biológicos como vacunas contra la hepatitis B, la fiebre amarilla, tétano, difteria e influenza.
La coordinadora del vacunatorio, doctora Laura Duarte, dijo que hasta la fecha existen evidencias de que las vacunas son muy seguras y que la institución no registró ningún caso grave en adultos asociados a las inoculaciones o que hayan requerido internación; asimismo, no se dio en niños.
“Estamos viendo más afluencia de personas que requieren de la aplicación de la tercera dosis, con relación a la primera, segunda y cuarta dosis. Y los pacientes renales que siguen su tratamiento en el hospital reciben dosis de vacunas contra el COVID-19, según indicaciones médicas”, refirió.
En cuanto al horario de atención, cabe señalar que el vacunatorio ubicado en la Torre de Consultorios atiende de 7:00 a 11:30, mientras que en la Unidad Pediátrica Ambulatoria (UPA) están de 7:00 a 12:00 y de 13:00 a 16:30, abierto a todo el público.
Otras vacunas
En otro momento, Duarte indicó además que están en campaña de vacunación además contra la poliomielitis, el sarampión, la rubéola. Señaló que el Departamento de Neonatología también cuenta con vacunatorio para los recién nacidos, de modo que reciban las primeras dosis requeridas de inmunización. Al respecto, recalcó que es importante que los padres acerquen a sus niños para que reciban las dosis según esquema de vacunación.
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“Los niveles de cobertura no solo en nuestro país, sino en todo el mundo, bajaron y eso hace que puedan brotar enfermedades. De hecho hay informe en Bolivia de un caso de rubéola, caso que no estamos viendo desde hace años, por lo cual se están haciendo campañas para vacunarse. Los chiquititos a partir de 6 meses reciben una dosis extra de la polio bivalente (bOPV) y hasta los 4 años aplicamos vacuna antipoliomielítica oral (OPV) y contra el sarampión, la rubéola”, agregó.
Sostuvo también que cuentan con vacunas contra el virus del papiloma humano (VPH) disponible para niñas a partir de nueve años cumplidos en adelante y hasta los 19 años de edad.
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Intensivistas, héroes de la pandemia
- Por Arturo Peña Villaalta
- arturo.pena@nacionmedia.com
Desde el 2021, cada 19 de setiembre se recuerda en nuestro país el Día del Intensivista. La conmemoración nos remonta directamente a ese tiempo de la historia reciente que marcó al mundo: la pandemia de covid-19.
Paraguay estaba quizás entre los países menos preparados para un desafío de tal magnitud. Según los registros del Ministerio de Salud, para el 2020 había 194 profesionales intensivistas censados. Con estos soldados y unas 380 camas en las UTI del país fuimos a la guerra contra el covid.
Para el 2021 la cantidad de camas se duplicó pero se abría la crisis de la falta de personal. Muchos fueron formados en el campo de batalla. Escasez de medicamentos, falta de oxígeno, nuevos equipos que había aprender a manejar, el temor por sus propias vidas y las de sus familias… Es imposible dimensionar lo que los trabajadores de la salud pasaron durante ese tiempo. En especial aquellos que trabajaron horas y horas encerrados en las unidades de terapia intensiva.
Durante la pandemia el trabajo periodístico tampoco se detuvo. Las salas de prensa pasaron obligadamente a trabajar a distancia, sin embargo, muchos periodistas, fotógrafos, camarógrafos y choferes siguieron realizando la cobertura desde las calles, desde los hospitales, informando a diario sobre el transcurrir de esos difíciles días.
El Facebook me recordaba esta semana una edición especial del diario La Nación del 6 de setiembre de 2020, en homenaje al personal de blanco que daba batalla en hospitales en momentos en que la curva de contagios iba en ascenso. Fue un compendio de notas realizadas en diferentes puestos sanitarios, con testimonios de primera mano del personal de salud, sus vivencias, sus temores. Con un equipo de prensa fuimos a realizar un reportaje al Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias y del Ambiente Prof. Dr. Juan Max Boettner, el Ineram. Este hospital se había vuelto la principal trinchera de la lucha contra el covid. Allí pudimos conversar con trabajadores de varias áreas, quienes –algunos entre lágrimas– contaron cómo la pandemia les había llevado al límite de su capacidad tanto profesional como humana.
“Una vez que un paciente ingresa, ya se queda 100 % a nuestro cuidado. El personal de blanco también tiene que estar viendo no solo la parte pulmonar o cardiaca, sino también la parte psicológica, la contención. Hacemos también enfermería psicológica”, relataba el jefe de la UTI de adultos del Ineram. Mencionaba el impacto que tenía en muchos pacientes los trajes especiales que se utilizaban. Algunos intensivistas llegaron a imprimir fotos de sus rostros y pegarlos sobre las máscaras, para que los enfermos pudieran reconocerlos y no se sintieran tan intimidados.
Con la aprobación de la Ley n.º 7.159/2023, los especialistas en medicina crítica e intensiva pudieron alcanzar algunas reivindicaciones y beneficios. Según Salud, a los cerca de 300 existentes actualmente, este año se sumó la contratación de otros 270 nuevos médicos asignados a las UTI.
La pandemia, que se extendió desde el 2020 al 2023, dejó lecciones muy duras que nunca debemos olvidar. Una de ellas es la importancia de un sistema de salud fuerte y de equipos humanos suficientes, especializados y remunerados de forma acorde.
“Nos cambió la vida realmente este virus y nos hizo saber que hay cosas más importantes por las que luchar y no por cosas banales puramente”, me decía en aquel reportaje el entonces director del Ineram, el doctor Felipe González.
Mientras nos perdemos en discusiones banales y torcidas en las redes sociales, en las UTI del país, en este momento, se libra la batalla cotidiana por preservar la vida. Por lo menos en este día, el del Intensivista, tomemos conciencia de ello.
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El Hospital de Clínicas fortalece la investigación clínica sobre la obesidad
Presentaron los avances del proyecto de investigación “Efectividad y seguridad de tirzepatida - Estudio observacional fase 4”.
El Departamento de Endocrinología y Metabolismo del Hospital de Clínicas (Facultad de Ciencias Médicas, Universidad Nacional de Asunción) presentó el pasado jueves los avances del proyecto de investigación “Efectividad y seguridad de tirzepatida - Estudio observacional fase 4”, que se desarrolla actualmente en el ámbito hospitalario universitario.
El encuentro, denominado “El presente y futuro del tratamiento de la obesidad”, reunió a especialistas en endocrinología, nutrición y medicina interna para analizar el estado actual del abordaje de la obesidad y el rol de las nuevas terapias farmacológicas.
El estudio se desarrolla dentro de la actividad académica y asistencial del Hospital de Clínicas, lo que permite un seguimiento clínico estandarizado de los pacientes dentro de la estructura del servicio de endocrinología. El protocolo contempla la evaluación de resultados en condiciones de práctica clínica habitual.
El proyecto se desarrolla en el Departamento de Endocrinología y Metabolismo del Hospital de Clínicas (FCM–UNA), con el apoyo de Laboratorios Indufar, en el marco de una iniciativa que busca fortalecer la investigación clínica y la generación de evidencia local sobre el abordaje de la obesidad.
CHARLA MAGISTRAL
La charla magistral estuvo a cargo de la Dra. Ana de Hollanda, especialista en endocrinología y nutrición afincada en Barcelona, quien presentó “Del descenso de peso al beneficio integral: experiencia real con Tirzepatida”, una exposición basada en evidencia clínica y experiencia asistencial en el manejo de pacientes con obesidad.
Por parte del equipo del Hospital de Clínicas, la Dra. Ana Iris Ramírez Benítez, especialista en endocrinología y diabetes y presidenta de la Sociedad Paraguaya de Endocrinología y Metabolismo, expuso el diseño y el estado de avance del estudio observacional.
La obesidad constituye uno de los principales desafíos de salud pública en Paraguay, con impacto directo en la prevalencia de diabetes tipo 2, hipertensión arterial y enfermedad cardiovascular. La generación de evidencia local permite adaptar las estrategias terapéuticas a las características de la población paraguaya y aportar datos a la comunidad científica regional.
MODELO DE TRABAJO
En este contexto, la articulación entre la academia, el sistema hospitalario público y la industria farmacéutica nacional constituye un modelo de trabajo orientado a fortalecer la capacidad de investigación clínica del país, promoviendo el intercambio de conocimiento y la generación de evidencia desde el ámbito local.
Con esta iniciativa, Laboratorios Indufar reafirma su compromiso con la investigación clínica nacional y el acompañamiento de proyectos que contribuyan a la generación de evidencia científica de calidad y al fortalecimiento de la comunidad médica paraguaya.
DATOS DE LAS DISERTANTES
La disertante internacional Dra. Ana de Hollanda es especialista en endocrinología y nutrición, afincada en Barcelona, España.
Mientras que la Dra. Ana Iris Ramírez Benítez, disertante nacional, es especialista en endocrinología y diabetes. Asimismo, se desempeña actualmente como presidenta de la Sociedad Paraguaya de Endocrinología y Metabolismo.
La otra especialista a nivel local, la Dra. Rosa Vega, es doctora en Medicina y Cirugía de la UNA. Es médica endocrinóloga del Hospital IPS Ingavi. Docente del posgrado de Endocrinología y Metabolismo: Hospital de Clínicas, UNA. Past president de la Sociedad Paraguaya de Endocrinología y Metabolismo.
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Hospital de Clínicas fortalece la investigación clínica nacional en el abordaje de la obesidad
El Departamento de Endocrinología y Metabolismo del Hospital de Clínicas (Facultad de Ciencias Médicas, Universidad Nacional de Asunción) presentó ayer jueves los avances del proyecto de investigación “Efectividad y Seguridad de Tirzepatida — Estudio Observacional Fase 4”, que se desarrolla actualmente en el ámbito hospitalario universitario con el acompañamiento de Laboratorios Indufar.
El encuentro, denominado “El presente y futuro del tratamiento de la obesidad”, reunió a especialistas en endocrinología, nutrición y medicina interna para analizar el estado actual del abordaje de la obesidad y el rol de las nuevas terapias farmacológicas.
El estudio se desarrolla dentro de la actividad académica y asistencial del Hospital de Clínicas, lo que permite un seguimiento clínico estandarizado de los pacientes dentro de la estructura del servicio de Endocrinología. El protocolo contempla la evaluación de resultados en condiciones de práctica clínica habitual.
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La charla magistral estuvo a cargo de la Dra. Ana de Hollanda, especialista en Endocrinología y Nutrición afincada en Barcelona, quien presentó “Del descenso de peso al beneficio integral: experiencia real con Tirzepatida”, una exposición basada en evidencia clínica y experiencia asistencial en el manejo de pacientes con obesidad.
Por parte del equipo del Hospital de Clínicas, la Dra. Ana Iris Ramírez Benítez, especialista en Endocrinología y Diabetes y presidenta de la Sociedad Paraguaya de Endocrinología y Metabolismo, expuso el diseño y el estado de avance del estudio observacional.
La obesidad constituye uno de los principales desafíos de salud pública en Paraguay, con impacto directo en la prevalencia de diabetes tipo 2, hipertensión arterial y enfermedad cardiovascular. La generación de evidencia local permite adaptar las estrategias terapéuticas a las características de la población paraguaya y aportar datos a la comunidad científica regional.
En este contexto, la articulación entre la academia, el sistema hospitalario público y la industria farmacéutica nacional constituye un modelo de trabajo orientado a fortalecer la capacidad de investigación clínica del país, promoviendo el intercambio de conocimiento y la generación de evidencia desde el ámbito local.
Con esta iniciativa, Laboratorios Indufar reafirma su compromiso con la investigación clínica nacional y el acompañamiento de proyectos que contribuyan a la generación de evidencia científica de calidad y al fortalecimiento de la comunidad médica paraguaya.
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Buscan acelerar incentivos para médicos subespecialistas del sector público
El diputado colorado Arturo Urbieta destacó la importancia del proyecto de ley “Que crea el Programa Nacional de Incentivos para Profesionales Médicos con Subespecialidad en el Sistema de Salud Pública”, en un contexto de reclamos planteados por médicos del sistema público.
La iniciativa adquiere especial relevancia tras la huelga nacional de médicos y la presentación de renuncias de profesionales de distintas especialidades. Los reclamos del sector incluyen mejores condiciones laborales, reajustes salariales, desprecarización y nombramientos.
En este escenario, el diputado Urbieta manifestó su preocupación por la situación y urgió el tratamiento del proyecto en las distintas comisiones asesoras de la Cámara Baja, con miras a la emisión de los respectivos dictámenes y su posterior consideración en sesión plenaria.
La iniciativa impulsada por el legislador Urbieta se halla en etapa de análisis en las comisiones Asuntos Económicos y Financieros; Legislación y Codificación; Justicia, Trabajo y Previsión Social; Derechos Humanos; Salud Pública; Presupuesto; Cuentas y Control de Ejecución Presupuestaria; Equidad Social e Igualdad de Derechos del Hombre y la Mujer; y Reestructuración y Modernización del Estado. Una vez dictaminado será puesto a consideración del plenario de la Cámara de Diputados.
Programa de incentivos
La propuesta tiene por objeto establecer un régimen laboral y financiero especial mediante la creación del “Programa de Incentivos para Profesionales Médicos con Subespecialidad”. La finalidad es atraer y retener a estos profesionales, promover su formación continua y garantizar su permanencia en las instituciones que conforman el Sistema Nacional de Salud.
Según la exposición de motivos, la formación de un médico subespecialista puede demandar entre 12 y 15 años, considerando la carrera de Medicina, una especialidad básica y la posterior capacitación en áreas de alta complejidad.
El documento señala que, al incorporarse al Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social o al Instituto de Previsión Social, estos profesionales encuentran las mismas condiciones laborales y salariales que un médico general o un especialista de primer nivel.
Las disposiciones alcanzarían a médicos con subespecialidad debidamente acreditada que presten servicios en el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social, el Instituto de Previsión Social, el Hospital de Clínicas de la Universidad Nacional de Asunción y la Sanidad de las Fuerzas Armadas y Policiales.
El proyecto define como médico con subespecialidad al profesional que cuente con el título de médico cirujano y una especialidad médica básica, haya completado un programa formal de formación en una subespecialidad, posea la certificación correspondiente del Círculo Paraguayo de Médicos y mantenga actualizado su registro profesional expedido por el Ministerio de Salud Pública.
El programa se sustentaría en un régimen especial de becas y remuneración complementaria. Para ello, plantea la creación del “Fondo de Actualización Científica para Subespecialidades”, que sería administrado por el Ministerio de Salud Pública y permitiría otorgar permisos especiales con goce de sueldo de hasta 30 días anuales para participar en congresos, seminarios, pasantías o rotaciones internacionales relacionadas con la subespecialidad.
El fondo también podría financiar total o parcialmente pasajes y viáticos para la presentación de trabajos científicos en congresos internacionales en representación del Estado, conforme a las condiciones que establezca la reglamentación.
La iniciativa contempla una bonificación permanente por subespecialidad equivalente a un salario mínimo mensual, que sería aplicable a un solo cargo cuando el profesional mantenga más de un vínculo laboral y se percibiría independientemente de otros incentivos otorgados al personal de salud del sector público.
Para acceder, los médicos deberán contar con la certificación o recertificación de su subespecialidad y poseer un registro profesional vigente como subespecialistas, otorgado por el Ministerio de Salud Pública. La cartera sanitaria deberá mantener actualizada la nómina de profesionales que reúnan estas condiciones.
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