La crecida del río Paraná afecta de manera crítica a 4.253 familias en los departamentos de Itapúa, Misiones, Alto Paraná y Ñeembucú, de acuerdo con los últimos reportes oficiales de la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN). Del total de damnificados, un grupo de 1.988 familias ya fue evacuado hacia refugios temporales y zonas más elevadas, mientras que 1.369 han recibido asistencia básica. Sin embargo, las autoridades advierten que 2.672 hogares permanecen a la espera de ayuda, en medio de un escenario logístico complejo.
Alto Paraná se posiciona como el territorio más golpeado por la riada, concentrando severos daños en distritos como Ciudad del Este, Presidente Franco, Hernandarias, Minga Guazú y Juan E. O’Leary. Le sigue en nivel de impacto el departamento de Ñeembucú, donde el avance del agua dejó aisladas a numerosas comunidades en Cerrito, Mayor Martínez, Villalbín y General Díaz. De igual modo, vastas zonas agrícolas y urbanas de Itapúa y Misiones sufren las consecuencias del anegamiento.
Pese a que el cauce del río experimentó un leve descenso en los últimos días, los especialistas aclaran que la tregua podría ser temporal debido a la inestabilidad atmosférica que persiste sobre la región. Las autoridades locales y los equipos de rescate mantienen la alerta máxima, dado que la saturación de los suelos en la cuenca baja reduce la capacidad de absorción y acelera la acumulación de agua ante nuevos eventos meteorológicos.
Alerta por tormentas
El director de Meteorología e Hidrología, Eduardo Mingo, advirtió que el sistema frontal previsto a partir de este miércoles dejará acumulados de hasta 150 milímetros de lluvia en la cuenca del Paraná. El pronóstico extendido indica además la probabilidad de tormentas eléctricas severas y caída de granizo, fenómenos que complicarán los trabajos de rescate y la distribución de suministros de primera necesidad durante todo el fin de semana.
El aviso meteorológico prevé que la masa de aire inestable se despliegue gradualmente hacia el centro del país, pudiendo generar afectaciones en Asunción, el departamento Central y el Bajo Chaco entre el viernes y el sábado. Ante este panorama, la evolución diaria de las precipitaciones y de la cuenca del Paraná resultará determinante para definir el alcance total del desastre ambiental en el sur del territorio nacional.

