Las beneficiarias del proyecto ‘Mujerrres’ en Paraguay recibieron formación sobre el reciclaje y equipos de protección, con el objetivo de dignificar el trabajo de las mujeres recicladoras en una zona de pobreza y extrema vulnerabilidad. Foto: Gentileza.
Proyecto “Mujerrres”: diputación española entregó equipos a recicladoras del Bañado Sur
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Con el objetivo de dignificar el trabajo de las mujeres recicladoras en el Bañado Sur, la Diputación Provincial de Huelva (España) ejecuta el proyecto “Mujerrres”, ofreciendo espacios de formación y equipos de protección para el reciclaje seguro, con el apoyo de la Mancomunidad de Municipios de Beturia, Giahsa y la Asociación Traperos de Emaús.
El proyecto está dirigido a cientos de mujeres que trabajan reciclando, tanto dentro como fuera del Vertedero Municipal Cateura, en Asunción, en terribles condiciones de insalubridad y sin equipos de protección que puedan prevenir enfermedades. Además, “Mujerrres” promueve el desarrollo de capacidades para la manufactura y producción de objetos novedosos en base a lo reciclado.
Asimismo, apoya la participación de estas mujeres con sus trabajos en ferias locales y ferias comunitarias para la venta de sus productos, para que esto les permita obtener ingresos y hacer sensibilización sobre consumo responsable y economía solidaria.
La asociación Mil Solidarios es la contraparte en el territorio paraguayo, de una zona poblada por unas 25.000 personas que viven en situación de pobreza y extrema vulnerabilidad, trabajando en el sector informal con una economía de subsistencia. Las mujeres son quienes sufren esta situación, debido a los bajos niveles de escolarización y nula capacitación para el acceso a un trabajo digno, se añade la circunstancia de que el Bañado tiene uno de los niveles de maternidad temprana más altos del país.
“Mujeres con tres R”
El proyecto lleva el nombre de ‘Mujerrres’ y contiene las tres erres que representan: reciclaje, reducción y reutilización. Técnicos de Traperos de Emaus, realizaron tres visitas técnicas en el lugar acompañados por un técnico del Servicio de Cooperación Internacional de la Diputación Provincial de Huelva, y dos técnicos de Giahsa.
Estas últimas visitas han permitido conocer la realidad en la se ejecuta el proyecto y, sobre todo, realizar formaciones tanto para los profesionales de la Asociación Mil Solidarios, para mejorar el trabajo que realizan en el terreno, como formaciones y capacitaciones para las mujeres beneficiarias del proyecto.
La Delegación de la Unión Europea (UE) en Paraguay inauguró este jueves su primer EcoPunto, en el marco de una alianza con la Municipalidad de Asunción y Soluciones Ecológicas. Foto: Pánfilo Leguizamón
La Unión Europea inauguró su primer EcoPunto en Asunción para promover el reciclaje
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La Delegación de la Unión Europea (UE) en Paraguay inauguró este jueves su primer EcoPunto, en el marco de una alianza con la Municipalidad de Asunción y Soluciones Ecológicas. El evento se llevó a cabo en la sede de la Delegación de la Unión Europea en Paraguay.
El EcoPunto es un contenedor de tres compartimientos destinados a la separación en origen de residuos reciclables, plásticos, metales, papeles y cartones y estará disponible de forma permanente sobre la avenida General Máximo Santos para uso de toda la ciudadanía.
El contenedor estará a cargo de un reciclador de base, quien retirará periódicamente los materiales y los reincorporará a la cadena productiva. De esta manera, no solo facilita el reciclaje, sino que también ofrece a los recicladores de base una forma más digna de desarrollar su labor, reconociendo el papel fundamental que cumplen en la economía circular.
Habilitación del EcoPunto, un contenedor de tres compartimientos. Foto: Pánfilo Leguizamón
Al mismo tiempo, busca fomentar la participación de toda la ciudadanía en el cuidado del ambiente. Este proyecto se suma a una serie de compromisos concretos de la Delegación de la UE con el medio ambiente. La sede de la UE en Asunción fue el primer edificio en Paraguay en obtener la certificación LEED Gold, distinción internacional que reconoce su diseño sustentable y su alto rendimiento en eficiencia energética, manejo del agua y calidad ambiental interior.
El edificio opera además con paneles solares, y la movilidad del equipo de la Delegación se realiza a través de un vehículo híbrido. El EcoPunto completa así un ecosistema de sostenibilidad que refleja el compromiso de la UE con el cuidado del ambiente. La ciudadanía está invitada a sumarse a esta iniciativa y utilizar el nuevo punto de reciclaje que estará disponible de manera permanente sobre la avenida General Máximo Santos casi España.
Paraguay se entrena para convertir residuos en desarrollo
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En un contexto global donde la sostenibilidad dejó de ser una tendencia para convertirse en una urgencia, Paraguay comienza a dar pasos concretos hacia un modelo más circular, eficiente y resiliente. La Agencia de Cooperación Internacional de Corea (KOICA) abre una nueva oportunidad que apunta justamente a ese cambio: el Programa de Fortalecimiento de Capacidades en Gestión de Residuos Sólidos, que se realizará en Busan, Corea del Sur, del 9 al 22 de agosto.
Paraguay enfrenta un desafío creciente en la gestión de residuos urbanos. El crecimiento acelerado de las ciudades, el aumento del consumo y la presión sobre los sistemas de disposición final hacen cada vez más necesario repensar las formas de manejo de la basura.
En ese contexto, la economía circular surge como un cambio de paradigma clave, pues propone dejar de ver los residuos como un problema para empezar a entenderlos como recursos que pueden volver al sistema productivo.
Con esa visión, la Agencia de Cooperación Internacional de Corea (KOICA), a través del Programa de Becas CIAT, invita a postular al Programa de Fortalecimiento de Capacidades en Gestión de Residuos Sólidos, que se realizará en Busan, Corea del Sur, del 9 al 22 de agosto.
La iniciativa busca formar a profesionales paraguayos en áreas estratégicas del desarrollo urbano actual, como la gestión integral de residuos, la economía circular y el uso sostenible de los recursos.
Corea del Sur es uno de los países referentes en políticas de reciclaje, innovación ambiental y economía circular. En particular, la ciudad de Busan se ha convertido en un laboratorio urbano donde se combinan tecnología, planificación y políticas públicas orientadas a reducir al máximo el desperdicio.
Durante las dos semanas de formación, los participantes accederán a clases especializadas, estudios de caso, visitas técnicas y experiencias prácticas sobre sistemas modernos de reciclaje, estrategias climáticas y eficiencia en el uso de recursos. El objetivo es claro: aplicar conocimientos internacionales para generar cambios concretos a nivel local.
El programa es una beca integral que incluye pasaje aéreo internacional, visa, alojamiento, alimentación y un estipendio diario, lo que permite que los seleccionados se concentren exclusivamente en su formación.
En total se habilitan 15 plazas, dirigidas a funcionarios municipales del Área Metropolitana de Asunción, representantes del Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADES), así como expertos y emprendedores del sector ambiental.
Impulsada por KOICA, la capacitación busca formar perfiles capaces de liderar la transición hacia un modelo más sostenible, donde la gestión de residuos deje de ser solo un problema operativo y pase a convertirse en una oportunidad de desarrollo.
Las postulaciones estarán abiertas hasta el 30 de junio a través del portal de becas del INAPP.
Más que una oportunidad académica, esta iniciativa se presenta como una invitación a repensar el desarrollo desde la sostenibilidad, colocando a la economía circular en el centro de las decisiones.
Los residuos generados por la construcción y demolición representan uno de los principales desafíos ambientales para las ciudades modernas. En Paraguay, gran parte de estos materiales termina acumulándose en vertederos o siendo descartada de forma inadecuada, con impactos negativos sobre el suelo, el agua y el paisaje urbano.
En ese marco, el proyecto “Valorización de Residuos de Construcción para una Economía Circular y Sostenible”, financiado a través del instrumento Fortalecimiento de Mipymes Paraguayas con un abordaje de innovaciones verdes y sostenibles – Convocatoria 2025 del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), busca transformar estos desechos en recursos útiles para una construcción más sostenible.
ÁRIDOS RECICLADOS
En el sector de la construcción, los llamados Residuos de Construcción y Demolición (RCD) incluyen restos de hormigón, ladrillos, cerámicas y otros materiales que, tras un adecuado procesamiento, pueden reincorporarse a nuevos procesos productivos.
El citado proyecto plantea la transformación de estos residuos en áridos reciclados de calidad, materiales que pueden utilizarse nuevamente en obras de infraestructura y construcción, disminuyendo la necesidad de extraer recursos naturales y reduciendo la cantidad de desechos enviados a disposición final.
Además de contribuir a una gestión más eficiente de los residuos, la iniciativa apunta a disminuir la huella ambiental asociada al sector de la construcción.
La firma local Nutrihuevos ingresó al portal internacional de casos de estudio del Pacto Global de Naciones Unidas gracias a un sistema de “doble reciclaje”, que reutiliza papel y recupera pulpa residual para fabricar nuevos embalajes. Esto, a la vez, logra reducir hasta 70 % el consumo de agua durante el proceso.
Lo que comenzó como una solución ambiental terminó convirtiéndose en una innovación productiva con impacto global. Esa es la premisa detrás del sistema de economía circular desarrollado por Nutrihuevos, para la fabricación de sus maples de cartón para huevos, un modelo que hoy posiciona a la compañía paraguaya dentro de la plataforma internacional de casos de estudio del Pacto Global de Naciones Unidas.
La iniciativa se basa en un proceso de “doble reciclaje”, pues la empresa ya utilizaba papel y cartón reciclado adquirido de recicladores locales para producir sus propios embalajes, pero decidió avanzar un paso más incorporando una planta de tratamiento de efluentes capaz de recuperar nuevamente la pulpa residual tras el proceso industrial.
“Lo innovador es justamente esa lógica de doble reciclaje, ya que primero reciclamos papel y cartón para fabricar embalajes, y luego recuperamos nuevamente parte de esa materia prima desde la planta de tratamiento para reincorporarla al proceso”, explica Lucas Brítez, gerente de Sostenibilidad de la empresa.
Lucas Brítez, gerente de Sostenibilidad de la empresa. Foto: Gentileza
El sistema permite recuperar actualmente 3,5 kilos de pulpa por cada metro cúbico de efluente tratado, lo que equivale a más de 220 kilos mensuales de material reutilizable que vuelve a convertirse en embalaje. Además, la reutilización de agua dentro del circuito industrial logra reducir hasta 70 % el consumo de agua dulce.
La fabricación de embalajes reciclados forma parte de la operación de Nutrihuevos desde 2009. Sin embargo, en 2019 la compañía decidió ampliar su capacidad de producción, triplicando el procesamiento de maples de cartón hasta alcanzar actualmente más de 1,7 millones de kilos de papel reciclado al año.
Ese volumen permite producir más de 17 millones de maples de cartón anualmente y cubrir el 100 % de las necesidades de empaque de la operación central de la empresa, que es la producción de huevos. Además, abrió una nueva línea de negocios orientada a proveer embalajes sustentables a pequeñas granjas y otros actores del sector avícola.
El modelo consiste en un proceso de “doble reciclaje”, que reutiliza papel y recupera pulpa residual para fabricar nuevos embalajes. Foto: Gentileza
Con el crecimiento de la producción surgió también un nuevo desafío, el de recuperar los residuos generados dentro del propio proceso industrial. Así nació el proyecto de tratamiento de efluentes, que durante 2024 atravesó etapas de pruebas piloto, instalación y puesta en marcha. “El desafío ya no es solo reciclar, sino recuperar lo que el propio proceso industrial descarta”, sostiene.
El impacto ambiental y operativo del proyecto llevó a la firma a integrar el portal internacional de casos de estudio del Pacto Global de Naciones Unidas, una plataforma que reúne experiencias empresariales con resultados medibles y potencial de replicabilidad.
Ser parte de esta plataforma exige atravesar un proceso técnico de evaluación y demostrar innovación, impacto ambiental verificable y generación de valor operativo. “Este reconocimiento demuestra que desde Paraguay también se pueden desarrollar soluciones industriales con impacto global”, afirma el ejecutivo.
Actualmente la empresa alcanza más de 1,7 millones de kilos de papel reciclado al año. Foto: Gentileza
La estrategia de sostenibilidad de la compañía no termina en los embalajes. Actualmente la compañía impulsa nuevos proyectos vinculados a economía circular y reaprovechamiento de materiales. Uno de ellos es Organitec, unidad enfocada en transformar más de 42.000 toneladas anuales de gallinaza en fertilizantes orgánicos destinados nuevamente al sector agrícola.
Además, junto a Centro de Innovación y Reciclaje de Valor Agregado (CIRVA), la empresa trabaja en iniciativas de revalorización de subproductos para dar nuevos usos industriales a más de 129.000 kilos de cáscara de huevo y más de 430.000 kilos de huevo que anteriormente no ingresaban a otros procesos productivos.
A partir de estos materiales, Nutrihuevos desarrolla alternativas orientadas a industrias como cosmética sostenible, higiene natural y productos domisanitarios. “Convertimos residuos en materia prima y eficiencia operativa”, resume Lucas.
La firma además reutiliza agua dentro del circuito industrial, logrando reducir hasta 70 % el consumo de agua dulce. Foto: Gentileza