Vecinos de Barrio Obrero de Asunción se autoconvocan para realizar una búsqueda y rastrillaje del niño José Miguel Ozuna, quien está desaparecido hace 12 días tras salir de su casa. Su familia está desesperada y aguarda información sobre el pequeño de 12 años.
Los pobladores se agruparán en frente a la iglesia Santa Ana para luego ayudar en la búsqueda en zona del Bañado Sur, este miércoles 6 de julio a partir de las 9:00. En ese sentido, piden llevar ropa adecuada para caminar, agua e incluso llevar megáfonos o carteles.
La mamá del niño señaló este lunes que hasta el momento no sabe nada del paradero de su hijo y pidió a la ciudadanía comunicar cualquier dato a la comisaría más cercana o comunicarse al (0982) 776-433. En tanto que, desde la Fiscalía se solicitó y reiteró que imágenes del niño sean difundidas en todas las comisarías del país.
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Lamentó la negativa de los pobladores de Barrio Obrero para mostrar las imágenes de circuito cerrado de sus domicilios, lo que complica la búsqueda del menor desaparecido. Una cámara que está a una cuadra de su casa fue revisada, pero ya no contaba con las imágenes del día de la desaparición.
Su madre también solicitó mayor atención al Ministerio Público debido a que recién una semana después se constituyeron en la zona de su desaparición. El pequeño padece de epilepsia y tiene que ser medicado, por lo que sus familiares se encuentran angustiados de que pueda padecer un ataque sin sus medicamentos.
Para brindar cualquier información que pudiera ayudar a localizarlo llamar al Sistema 911, a la comisaría o sede fiscal más cercana, o la Fiscalía Sector 1, ubicada sobre la avenida Félix Bogado casi 21 Proyectadas. La familia también ya fue víctima de personas que intentan extorsionar por información a cambio de dinero.
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La búsqueda de la santidad como camino hacia la felicidad
- Fotos: Archivo
El Día de Todos los Santos invita a recuperar el sentido profundo de una celebración que va más allá de la memoria de quienes alcanzaron la gloria de los altares. Para el sacerdote Víctor Luis Cabañas, fundador del canal católico Ñandejára Ñe’ê, la santidad no es un privilegio reservado a unos pocos, sino una vocación que compromete a todos los cristianos con la búsqueda de la felicidad, la realización personal y el amor al prójimo.
Cada 1 de noviembre, la Iglesia católica celebra el Día de Todos los Santos, una fecha que recuerda a quienes, a lo largo de la historia, hicieron de su vida un testimonio de fe y entrega. En Paraguay, la jornada también se entrelaza con las costumbres populares y con las visitas a los cementerios, donde muchas familias se acercan a recordar a sus seres queridos fallecidos. Sin embargo, detrás de estas manifestaciones de devoción y memoria, existe una invitación que trasciende los rituales: comprender la santidad como una posibilidad concreta de la existencia humana.
El sacerdote Cabañas propone volver a ese significado esencial. Para él, la solemnidad no debería limitarse al homenaje de figuras veneradas por la Iglesia, sino convertirse en una oportunidad para reflexionar sobre el compromiso que cada cristiano asume con su bautismo. La santidad, en esta perspectiva, no constituye una meta distante ni una condición reservada a personas extraordinarias, sino un camino de realización personal y de búsqueda de la felicidad.
“Estas personas son igualitas a nosotros”, afirma Cabañas al referirse a los santos. La diferencia, explica, radica en que ellos fueron capaces de vivir profundamente su bautismo, asumiendo con seriedad las exigencias de la fe. En sus vidas, la creencia religiosa dejó de ser una declaración de principios para convertirse en una forma de actuar, de relacionarse con los demás y de afrontar las dificultades.
Esta mirada propone una concepción cercana de la santidad. No se trata necesariamente de realizar grandes hazañas ni de protagonizar acontecimientos excepcionales, sino de responder, desde la propia existencia, a una vocación que compromete a la persona en su totalidad. Ser santo significa, en definitiva, buscar una vida plena, orientada por valores que permitan no solo la realización individual, sino también el bienestar de quienes nos rodean.
ORIGEN
La historia de la celebración ayuda a comprender cómo se fue construyendo esta tradición. Desde los primeros siglos del cristianismo, las comunidades comenzaron a recordar a los mártires que habían entregado su vida por Cristo. Su fidelidad, incluso frente a la persecución y la muerte, los convirtió en ejemplos de perseverancia y compromiso con la fe. Posteriormente, la festividad adquirió una dimensión más amplia y se consolidó como una celebración dedicada a todos los santos.
Cabañas recuerda que la conmemoración de los mártires ya existía en el siglo IV, mientras que la celebración de Todos los Santos se extendió durante los siglos posteriores. Más allá de las etapas históricas de su institucionalización, el sentido de esta tradición permanece vinculado a la memoria de quienes hicieron de sus convicciones una forma de vida.
Los santos aparecen así como testigos de una fe llevada hasta sus últimas consecuencias. Su legado no reside únicamente en los sacrificios que realizaron, sino también en la capacidad de transformar sus creencias en acciones concretas. Son modelos porque demostraron que los principios religiosos pueden orientar la conducta humana aun en circunstancias adversas.
SIGNIFICADO
Pero ¿cómo trasladar ese ejemplo a la vida cotidiana? Para el sacerdote, el primer paso consiste en comprender qué significa realmente la santidad. De ahí la importancia de la catequesis, entendida como un proceso de formación que permite conocer el mensaje cristiano y descubrir sus implicancias para la existencia.
Así, la vida, la realización y la felicidad de las personas no serían cuestiones ajenas a la experiencia religiosa, sino dimensiones centrales de una existencia orientada hacia Dios.
Desde esa perspectiva, la santidad no puede separarse de la vida concreta. Se expresa en las decisiones diarias, en la manera de tratar a los demás, en la responsabilidad asumida frente a la comunidad y en la disposición para actuar con justicia y solidaridad. La fe encuentra su sentido más profundo cuando deja de ser una práctica aislada y se convierte en una conducta capaz de transformar la realidad.
Por eso, honrar a los santos supone algo más que recordar sus nombres, venerar sus imágenes o participar de una celebración litúrgica. Implica intentar reproducir en la propia vida los valores que ellos encarnaron. Cabañas insiste en la necesidad de conocer el mensaje de Cristo y llevarlo a la práctica, especialmente a través de los mandamientos, cuyo núcleo fundamental se resume en el amor a Dios y al prójimo.
SÍNTESIS
En esa síntesis se encuentra una de las claves de su reflexión. La santidad no se mide únicamente por la intensidad de la devoción personal, sino también por la capacidad de amar y contribuir a la felicidad de los demás. Quien busca realizarse sin considerar a quienes lo rodean pierde de vista una dimensión esencial de la propuesta cristiana: la vida plena no puede construirse al margen de la comunidad.
El sacerdote encuentra en la Biblia una fuente inagotable para descubrir ese camino. En sus páginas, señala, se despliega una propuesta de vida que invita a comprender la voluntad de Dios y a encontrar en ella una orientación para la felicidad humana. Leer, interpretar y llevar a la práctica ese mensaje constituye, en consecuencia, una forma concreta de aproximarse al ideal de santidad.
La celebración del 1 de noviembre adquiere así un significado que supera la evocación del pasado. Los santos pertenecen a la memoria de la Iglesia, pero su ejemplo interpela el presente. Sus historias no están destinadas únicamente a la admiración, sino que ofrecen preguntas sobre la manera en que cada persona vive sus convicciones, ejerce la solidaridad y asume su responsabilidad hacia los demás.
La mejor manera de celebrar el Día de Todos los Santos, entonces, no consiste únicamente en recordar a quienes alcanzaron la santidad, sino en intentar vivir de acuerdo con los valores que guiaron sus vidas. Porque, si la santidad es un camino hacia la felicidad, su expresión más auténtica se encuentra en una existencia capaz de encontrar sentido en el amor, hacer el bien y contribuir a que también los demás puedan vivir plenamente.
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Vecinos de Limpio denuncian ola de robos de medidores de agua
Pobladores de la ciudad de Limpio reportan millonarias pérdidas materiales y masivos cortes del suministro debido a una ola de robo de medidores de agua. El objetivo de los delincuentes es extraer las piezas de bronce para poder venderlas a las recicladoras. Los afectados exigen mayor patrullaje policial en la zona.
Se trata de vecinos residentes en el barrio El Portal de la citada ciudad, quienes han sido víctimas de los delincuentes que salen durante las noches y madrugadas para alzarse con los artefactos que dejan sin agua a los usuarios. Pero también dañan las veredas y calles, por la presión del agua.
Los pobladores que cuentan con cámaras de seguridad pudieron hacer un comparativo de los vídeos y determinaron que serían las mismas personas las que salen a recorrer para alzarse con los medidores. Los mismos ya radicaron sus denuncias ante la Policía Nacional y se encuentran en alerta para intentar reducir a los maleantes.
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En las imágenes se puede ver que son dos hombres los que salen a recorrer las calles, uno de ellos es el que se encarga de sacar el medidor y otro funge de campana en caso de que aparezca alguna personas por la zona. Una vez que logran el objetivo huyen del sitio, dejando que el agua corra.
Sospechan que los elementos de bronce son comercializados en el mercado negro del reciclaje, dejando a las familias con costosos daños y sin el servicio básico. Los afectados difunden imágenes para reconocer a los responsables y exigen una mayor presencia policial en la zona.
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En el Este denuncian desaparición de una mujer que está con tratamiento médico
Ciudad del Este. Agencia Regional.
La Subcomisaría 14 del Km 14 Monday de Minga Guazú recibió la denuncia sobre la desaparición de una mujer desde la mañana de este lunes, a las 06:00. Se trata de Myrian Molas López, de 38 años, domiciliada en fracción Los Álamos del Km 15 Acaray. Su sobrina Laura Beatriz Molas López, de 30 años, fue quien acudió a la Policía a reportar el hecho.
La misma relató al personal policial que a las 06:00 de hoy, su tía Myrian Molas fue trasladada por su hermano Jonathan Samuel Molas Ruiz y dejada frente al Hospital Los Ángeles del barrio Don Bosco de Ciudad del Este.
Posteriormente, a las 11:00 aproximadamente, a través de redes sociales la familia se enteró sobre el hallazgo de pertenencias personales de la mujer en la pasarela peatonal del conocido como “puente seco”, sobre el río Acaray, ubicado a un kilómetros aproximadamente del hospital mencionado.
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Los objetos encontrados fueron una cartera, una campera de color rosa y un calzado tipo chatita; desconociéndose el paradero de la citada ciudadana hasta el momento. La sobrina refirió que su tía es de cutis blanca, contextura delgada y estatura mediana.
Asimismo, la denunciante añadió que la mujer se encuentra bajo tratamiento médico activo por cuadros de depresión y ansiedad.
El caso fue comunicado a la fiscal Estela Mary Ramírez, quien ordenó la búsqueda y localización de la misma y se procedió a registrar la misma orden en el Sistema de Emergencias Policial 911.
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Vecinos de Lambaré levantan nicho en memoria a Deysi Paola, víctima de feminicidio
Los vecinos del barrio Santa Lucía de Lambaré se unieron para levantar un nicho memorial en honor a la joven Deysi Paola Giménez Segovia, víctima de feminicidio. Su memoria sigue intacta y el pedido de justicia resuena más fuerte que nunca. “No la olvidamos”, afirman los residentes de la zona donde se registró el trágico suceso.
Igualmente, en las redes sociales se viralizó un video del nicho erigido en memoria de la joven fallecida. Diversos usuarios expresaron su pesar con comentarios como: “Es una pena, tenía un futuro brillante”, mientras que otros recalcaron que “a ella nunca se debe olvidar y se exige justicia por el terrible suceso”.
El atroz crimen ocurrió en la noche del 8 de octubre, cuando Deysi Paola, de 22 años —quien se encontraba a solo un mes de culminar la carrera de Derecho—, caminaba hacia su lugar de trabajo en plena vía pública de Lambaré.
El presunto autor del feminicidio fue identificado como su expareja, Aldo Alexis Duarte Moreira, de 26 años. De acuerdo con las investigaciones y los desgarradores testimonios de la familia, la joven venía soportando un calvario de constantes acosos, hostigamientos y agresiones físicas por parte del hombre.
Semanas antes del crimen, específicamente el 18 de septiembre, Deysi había tenido el valor de denunciar formalmente a su agresor ante la Policía Nacional y el Juzgado de Paz, logrando que se dictara una orden de restricción y alejamiento. No obstante, la medida de protección resultó insuficiente ante la desprotección estatal y la falta de acción oportuna del sistema de justicia.
En el fatídico día, el sujeto la interceptó a bordo de un automóvil, le cerró el paso y, sin piedad, la acribilló a balazos a pocas cuadras de su destino. Tras perpetrar el ataque, el sospechoso se dio a la fuga, pero días después fue capturado por las autoridades policiales e imputado por la Fiscalía, quedando recluido mientras avanza el proceso judicial que busca esclarecer el hecho y castigar con todo el peso de la ley a los responsables de una tragedia que enluta a todo el país.