El joven es ejemplo de resistencia y esperanza. Anhela poder terminar la carrera y volver a trabajar en su natal Fuerte Olimpo. Junto con su madre honran la vida cada día. Foto: Gentileza.
José Zaván recibirá apoyo de la UNA para gestiones necesarias hasta su recuperación
Compartir en redes
A sus 19 años, José Daniel Zaván Vaccari es estudiante del tercer semestre de la carrera de Ingeniería Agronómica de la Universidad Nacional de Asunción (UNA). El joven mantiene la esperanza de terminar la carrera y volver a trabajar en su natal Fuerte Olimpo, Alto Paraguay, tras el accidente aéreo que sufrió en febrero de este año y del cual es el único sobreviviente.
A 6 meses del siniestro y con el milagro de la vida, el joven se recupera en la casa de su mamá Blanca Vaccari, en Capiatá. Allí recibió ayer la visita de las autoridades de la UNA, Zully Vera de Molinas, rectora, y Miguel Torres, vicerrector. Acompañaron a la comitiva Emilio Aquino y Rodrigo Rojas, de la Dirección de Extensión Universitaria, así como también Angélica Riveros, miembro estudiantil, por la Facultad de Ciencias Agrarias, del Consejo Superior Universitario (CSU).
Foto: Gentileza.
Durante el encuentro, la rectora anunció que la UNA le brindará todo el apoyo a través de gestiones necesarias hasta la recuperación. Cuando le preguntaron sobre sus clases virtuales, Zaván levantó la mirada hacia su mamá y respondió: “Ella es mi mano y yo soy sus ojos “, al explicar que todavía no mueve bien las manos, pero que espera lograrlo para manejar las teclas de su computadora.
El joven recordó además en todo momento su pasión por la apicultura, rubro al que se dedicaba con su madre. “Hace 7 años que mi mamá comenzó con la producción de la miel del Pantanal; somos pioneros”, agregó y resaltó la importancia de las abejas para el medioambiente.
Con relación a Blanca Vaccari Irrazábal, a quien el joven llama cariñosamente Quebracho, tiene en las venas la sangre de su tío Luis Irrazábal, nada menos que aquel quien comandó, resistió y recuperó el Fortín Nanawa durante la Guerra del Chaco (1932-1935).
El equipo técnico de la Universidad Nacional de Asunción (UNA) se trasladó al Congreso Nacional para defender el presupuesto del próximo año. Foto: Gentileza
Comisión Bicameral analiza presupuesto para la UNA
Compartir en redes
Las autoridades de la Universidad Nacional de Asunción (UNA) fundamentaron sus necesidades en diferentes ámbitos para el próximo año ante la Comisión Bicameral de Presupuesto (CBP) en el marco del estudio del Proyecto de Ley de Presupuesto General de la Nación (PGN 2027).
Solicitaron prever recursos para dar continuidad a obras de infraestructura, así como para el escalafonamiento docente. Además pidieron contemplar una asignación presupuestaria para inversión, equipamiento tecnológico y mantenimiento de laboratorios, entre otros puntos.
Específicamente para el rubro de recursos humanos, la asignación presupuestaria solicitada es de G. 79.095.063.050 para crecimiento vegetativo; G. 48.643.472.763 para nivelación salarial; y G. 34.142.360.630 para contrato colectivo.
Bajo la presidencia del senador Silvio Ovelar, la Comisión Bicameral debatió este jueves sobre los planteamientos de las autoridades académicas.
El equipo técnico de la UNA acudió al Congreso Nacional para la defensa del presupuesto para la institución, para el ejercicio fiscal 2027.
Durante la audiencia, se analizaron los lineamientos, montos y prioridades del proyecto, en cumplimiento del rol constitucional de la CBP de estudiar y dictaminar el Presupuesto General de la Nación- (PGN2027).
Para el Hospital de Clínicas, dependiente de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNA, se solicita tomar las previsiones presupuestarias que demandarán la continuidad de obras en las áreas de pediatría y anatomía patológica.
Se precisa igualmente fondos para el mantenimiento de equipos médicos de alta complejidad y de la tecnología del hospital escuela.
En violento asalto roban vehículo de una mujer que luego fue recuperado
Compartir en redes
Ciudad del Este. Agencia Regional.
Una mujer compró para su vehículo hace quince días y esta tarde se lo robaron tras sufrir un violento asalto. Estaba con su hijo joven, quien fue golpeado. Fueron autores dos motociclistas que con arma de fuego en mano hicieron que las dos personas bajen del vehículo. Uno de los delincuentes abordó el rodado y huyó del lugar, seguido del otro motociclista.
Fueron víctimas Nilsa Elizabeth Colmán Martínez (38) y su hijo Walter Ariel Colmán (20). El asalto ocurrió esta tarde a las 16:30 en la vía pública del barrio 23 de octubre de Ciudad del Este, según reportó la Comisaría 6ª. de Presidente Franco.
El vehículo robado y recuperado es de la marca Toyota, modelo Sienta, negro, con chapa AAFB703. Fue abandonado en el barrio San Miguel, zona baja de Presidente Franco.
De acuerdo al relato de las víctimas a los agentes policiales, los mismos se encontraban frente a su vivienda y abordaron el vehículo para ir a comprar helado para la otra hija de la mujer, pero en ese momento fueron interceptados por una moto, del cual descendió un hombre y, apuntando a sus víctimas con arma de fuego, exigió que bajen.
Al inicio, el joven intentó resistirse al asalto recibiendo golpes en la cabeza. Luego, uno de ellos abordó el automóvil y huyó del sitio seguido del que quedó al mando de la motocicleta.
Las víctimas llamaron a la Policía y también a la central del sistema de alarmas que hace el rastreo del rodado. El vehículo fue ubicado y los policías realizaron el seguimiento del mismo con apoyo de agentes del Grupo Lince y del personal de comisarías aledañas.
Ante tal persecución, el vehículo fue abandonado y su ocupante huyó. Minutos después, los agentes encontraron el automóvil, sitio hasta donde llegaron también las víctimas del atraco. El caso fue comunicado al fiscal de turno Edgar Delgado.
La víctima señaló al personal policial que hace tres días nada más que mando instalar en su vehículo el sistema de rastreo, lo que permitió que pueda ubicarse rápido y hacer intervenir al personal policial.
Clínicas atenderá por sistema de guardias por asueto de la UNA y feriado nacional
Compartir en redes
La Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Asunción (UNA) y el Hospital de Clínicas comunican a la comunidad que este jueves 24 de septiembre, se suspenden las actividades académicas y administrativas, atendiendo el asueto establecido con motivo del aniversario de fundación de la UNA.
Por lo tanto, los servicios asistenciales del Hospital de Clínicas funcionarán bajo sistema de guardias, garantizando la atención de los servicios esenciales, conforme al calendario establecido por la Resolución N.º 3448/2025 del Consejo Superior Universitario de la UNA
Asimismo, el lunes 28 de septiembre, debido al feriado nacional por la Victoria de Boquerón, que fue trasladado por Decreto del Ejecutivo, las actividades académicas y administrativas estarán suspendidas.
Y los servicios asistenciales se desarrollarán bajo sistema de guardias. Ante dicha situación, solicita a estudiantes, docentes, funcionarios y usuarios de Clínicas tener en cuenta estas disposiciones para la organización de sus actividades y consultas.
El presidente de la República, Santiago Peña, dispuso el traslado del feriado que conmemora la victoria paraguaya en la Batalla de Boquerón considerando argumentando que el cambio permitirá, por un lado, celebrar esta fecha tan significativa para la historia nacional.
Y, por el otro, se constituirá en una oportunidad de gran valía para generar un mayor movimiento turístico y económico, por la posibilidad de consumo de bienes y servicios relacionados con el movimiento de personas hacia el interior del país.
La investigadora Claudia Vargas busca convertir los residuos de una fruta de estación en fibras textiles, llevando la economía circular del descarte a una nueva frontera de innovación.
En Paraguay, el mango está a punto de ser nuevamente protagonista. Faltan apenas tres meses para que comience la temporada y miles de frutas vuelvan a llenar árboles, patios y calles. Muchas terminarán en la mesa; otras, en el suelo. Sin embargo, una investigadora paraguaya está mirando ese escenario desde otro ángulo: ¿y si el mango que hoy se descarta pudiera convertirse en tela, fibra o un nuevo biomaterial?
Esa es la pregunta que llevó a la ciencia a poner el mango bajo la lupa y explorar el potencial de sus residuos como materia prima para desarrollar materiales con valor agregado. Claudia Violeta Vargas Benítez, docente e investigadora de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Arte de la Universidad Nacional de Asunción (FADA-UNA), investiga las propiedades textiles de los residuos del mango y su potencial para desarrollar nuevos biomateriales.
La propuesta cambia la mirada sobre una fruta que forma parte del paisaje cotidiano del país. Ya no se trata solamente de aprovechar el mango como alimento, sino de preguntarse qué más puede producirse a partir de él y cuánto valor puede generarse antes de que aquello que sobra termine convertido en desperdicio. “Esa inquietud me llevó a investigar fibras textiles obtenidas del mango y, posteriormente, a profundizar el estudio gracias al financiamiento de proyectos de investigación”, explicó Claudia.
¿Cómo se transforma? El proceso comienza con algo tan simple como separar y preparar los residuos. La materia prima se lava y seca para luego analizar sus características. A partir de allí, la investigación busca modificar las fibras mediante tratamientos que permitan extraer o reducir componentes que dificultan su procesamiento.
Después llega una etapa clave: convertir esas fibras en un material que pueda trabajarse. Ahí se evalúan variables, realizan pruebas, desarrollan prototipos y registran los resultados para determinar qué combinación ofrece mejores características.
Es justamente ese recorrido -de residuo a material- el que convierte la investigación en una propuesta de biotecnología aplicada al diseño. La propia UNA destaca que el trabajo combina revisión bibliográfica, experimentación de laboratorio, prototipado y validación sistemática.
Paraguay ya está probando el negocio. La investigación académica tiene además un correlato empresarial. Maigotex, emprendimiento paraguayo impulsado por Verónica Alegre y Maura Martí, desarrolla un cuero vegetal a partir de residuos de mango. Según la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI), el proceso parte de mangos recolectados durante la temporada, que son deshidratados, convertidos en polvo y posteriormente mezclados con polímeros naturales.
Tras casi un año de investigación y más de 1.500 pruebas, el emprendimiento logró desarrollar un material flexible, resistente, impermeable y biodegradable, pensado para productos como billeteras, carteras, calzados, tapizados y decoración. Actualmente se encuentra en etapa piloto y proyecta escalar su producción.
La investigación internacional también amplía el mapa de posibilidades. Estudios recientes exploran residuos de mango para obtener bioplásticos y otros materiales biodegradables, demostrando que cáscaras y semillas pueden convertirse en fuentes de nuevos polímeros.
Del residuo al negocio. Ese es quizás el punto más interesante para Paraguay. El mango no aparece aquí solamente como una fruta de estación, sino como una plataforma de innovación.
La investigación de Claudia busca que los biomateriales puedan transferirse al sector productivo y convertirse en soluciones de mayor valor agregado. Para lograrlo, la especialista considera fundamentales el financiamiento, el trabajo interdisciplinario y la conexión entre academia y empresas.
Cuando llegue diciembre y los mangos vuelvan a llenar los árboles, también habrá una nueva forma de mirarlos. Porque detrás de una fruta que durante décadas fue parte del paisaje paraguayo puede existir una cadena completamente diferente: residuo, ciencia, biomaterial, diseño y negocio.
Y esa transformación puede ser, precisamente, una de las caras más concretas de la economía circular: hacer que el final de una cadena productiva sea el comienzo de otra.
Su trabajo fue reconocido con el tercer puesto en el área de Ciencias Sociales, categoría Estímulo, del Premio Mujeres Paraguayas en la Ciencia.
Así, cuando en diciembre vuelva la temporada de mangos, quizás valga la pena mirar esa fruta desde otra perspectiva. Porque lo que parece simplemente un fruto de estación también puede esconder una nueva materia prima, una innovación y, potencialmente, una oportunidad de negocio.