Con la “Ronda de la Caridad” que consistió en llevar 600 porciones de comida y canastas de alimentos no perecederos a familias afectadas por la crisis económica causada por la pandemia del COVID-19, la Legión de la Buena Voluntad (LBV) celebró 37 años de labor de amor y solidaridad.
La LBV desarrolla programas y proyectos destinados a miles de familias de escasos recursos y en situación de vulnerabilidad en ciudades como Asunción, Lambaré, Gran Asunción y kilómetro N° 9 Acaray de Ciudad del Este.
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La organización realiza acciones enfocadas a la educación y a la inclusión social que buscan el desarrollo integral de las personas con el objetivo de contribuir en la mejora de la calidad de vida.
Sin fines de lucro
La LBV es una Organización de la Sociedad Civil Internacional sin fines de lucro, y fue Paraguay el primer país en adoptar, después de Brasil, el ideal de la Buena Voluntad con el trabajo social y educacional.
En este tiempo de aislamiento es cuando la organización necesita el apoyo de personas de buen corazón que quieran ayudar brindando su colaboración para el sostenimiento de las acciones que desarrolla la institución y así poder seguir llegando a cientos de familias de escasos recursos.
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“Quien hace caridad, persistiendo en ella, recibe de Dios la caridad de él, o sea, su infinita misericordia”, fueron las palabras de José de Paiva Netto, presidente y fundador de la Legión de la Buena Voluntad.
Los interesados en realizar sus donativos pueden hacerlo a través de giros al: 0985 677662 y al 0981 200840, mientras que los que quieran hacer depósitos bancarios pueden hacerlo a través de la Caja de Ahorro del Banco Visión N°2030929, o la caja de ahorro N°72000427/4 del Banco Itaú o las tarjetas de crédito de Bancard, Visa y Mastercard. El Ruc LBV 800 12712-9.
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Directora de Garantías Constitucionales cumple con los requisitos para el cargo
La Dirección de Asuntos Jurídicos de la Corte Suprema de Justicia hizo mención a cuáles son los requisitos para acceder a un cargo titular cualquier dirección general en el Poder Judicial. En ese sentido, recordó que las acordadas dictadas en los años 2019, 2020 y 2022 no introdujeron la exigencia de título universitario para ser designado como director general en el Poder Judicial, sino que reconocieron expresamente la naturaleza de confianza de las Direcciones Generales y establecieron un régimen compatible con la permanencia de quienes ya las ejercían.
Esta aclaración se dio en vista de las publicaciones periodísticas en las que se cuestiona que la titular de la Dirección General del Poder Judicial no cuenta con título universitario.
El dictamen hace mención a los requisitos establecidos para ocupar el cargo de director/a general, en cualquier Dirección General del Poder Judicial, cargo que actualmente ocupa la señora Verónica Lina Sienra Bertón quien ejerce funciones en esa dependencia hace aproximadamente tres décadas.
Primeramente, el artículo 47, numeral 3, de la Constitución de la República, garantiza el acceso igualitario a las funciones públicas no electivas sin más requisito que la idoneidad.
El dictamen explica que esta idoneidad no se identifica necesariamente con un título universitario, en tanto que dicha exigencia comprende la formación, la experiencia, los conocimientos y la trayectoria necesarios para el adecuado desempeño del cargo. Un título académico sólo es exigible cuando una norma o el perfil específico del puesto lo establece expresamente, y ninguna disposición aplicable a la Dirección General de Garantías Constitucionales lo hace.
Seguidamente, no puede dejarse de mencionar la trayectoria de la funcionaria. La señora María Verónica Lina Sienra Bertón ingresó al Poder Judicial el 11 de septiembre de 1998, contratada como jefa de la dependencia de Garantías Constitucionales, Remates y Peritos Judiciales, cuando el actual ministro Luis María Benítez Riera todavía no integraba la Corte Suprema de Justicia. Desde entonces, desempeñó de manera continua funciones de jefatura en la misma dependencia: fue nombrada en el año 2000, confirmada como jefa supervisora en 2002 y designada como jefa de sección en 2008.
Su nombramiento como directora general, el 31 de enero de 2012, no significó el ingreso de una persona ajena a la institución ni el acceso repentino a un cargo gerencial, sino la culminación de más de trece años de carrera desarrollada en el área cuyos procedimientos conocía desde todos los niveles de responsabilidad.
En cuanto al marco normativo, señala el dictamen que no existe reglamentación alguna al tiempo del nombramiento en el 2012, que exigiera un título universitario para acceder al cargo de Directora General y, conforme al principio de irretroactividad del artículo 14 de la Constitución de la República y la regla tempus regit actum, la validez de una designación debe juzgarse según las normas vigentes al momento de dictarse.
Las Acordadas posteriores (N° 1.309/2019, N° 1.479/2020 y N° 1.679/2022) tampoco incorporaron esa exigencia: declararon a las Direcciones Generales como cargos de confianza, contemplaron expresamente la permanencia de quienes ya los ocupaban y, al referirse al “nivel académico necesario”, emplearon una fórmula funcional que no impone una titulación específica.
A su vez, la Acordada N° 1.815/2025 define a la Dirección General de Garantías Constitucionales como una unidad administrativa de asistencia jurisdiccional que no ejerce jurisdicción, así como tampoco exige una profesión reglamentada.
En conclusión, las acordadas dictadas en los años 2019, 2020 y 2022 no introdujeron la exigencia de título universitario para ser designado como director general en el Poder Judicial, sino que reconocieron expresamente la naturaleza de confianza de las Direcciones Generales y establecieron un régimen compatible con la permanencia de quienes ya las ejercían.
Asimismo, la Acordada N° 1.815/2025 define a la Dirección General de Garantías Constitucionales como una unidad de estructura administrativa de asistencia jurisdiccional y no exige para su titularidad una profesión reglamentada ni un título universitario de grado determinado. Dicha dependencia no resuelve casos judiciales, ni ejerce función jurisdiccional algunos reservados a los jueces.
En consecuencia, concluye el dictamen, no corresponde inferir la irregularidad en la designación o la permanencia de la funcionaria en el cargo, a partir de la ausencia de una titulación universitaria que ninguna disposición aplicable exige.
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Gobierno protege como bien patrimonial cultural el legado del Pa’i Puku en el Chaco
El Gobierno, a través de la Secretaría Nacional de Cultura, declaró como bien de valor patrimonial cultural al conjunto histórico del Vicariato Apostólico del Pilcomayo, ubicado en la ciudad de Mariscal José Félix Estigarribia, departamento de Boquerón. El sitio mantiene además una estrecha vinculación con la vida y la labor de monseñor Pedro Shaw OMI, que fue conocido como Pa’i Puku, cuyos restos descansan en la iglesia.
Esta declaratoria se estableció mediante la Resolución SNC n.º 394/2026, del 6 de julio de 2026, y comprende tres manzanas: la Iglesia San Miguel Arcángel y sus construcciones anexas; la Casa Episcopal, conocida como San Miguel Róga, y sus anexos; los talleres de los antiguos colonos menonitas.
De acuerdo con el documento, el reconocimiento se sustenta en el valor arquitectónico, histórico y simbólico del conjunto. Las edificaciones conservan características constructivas propias de su periodo de origen, entre ellas el uso de ladrillos a la vista, galerías laterales, cubiertas a dos aguas y aberturas con arcos de medio punto. Su disposición dentro de tres manzanas forma parte de la configuración histórica del área urbana del distrito de Mariscal Estigarribia.
Al respecto, resaltan que la Iglesia San Miguel Arcángel y la Casa Episcopal fueron construidas en 1956. La iglesia funcionó como sede principal del Vicariato Apostólico del Pilcomayo y el conjunto estuvo vinculado al proceso de evangelización desarrollado por los Misioneros Oblatos en el Chaco Central y sus áreas de influencia.
Legado
Mencionan que el sitio mantiene una estrecha relación con la vida y la labor de monseñor Pedro Shaw OMI, conocido como Pa’i Puku, quien desarrolló su misión en el Chaco desde 1952 y fue vicario apostólico del Pilcomayo desde 1981 hasta su fallecimiento, en 1984. Sus restos descansan en la Iglesia San Miguel Arcángel y, entre los bienes vinculados a su memoria, se conserva la Land Rover de la misión en la que viajaba cuando sufrió el accidente que causó su muerte, el 21 de junio de 1984, sobre la ruta Transchaco.
La declaratoria fue impulsada a partir de la solicitud presentada por el entonces administrador apostólico del Vicariato Apostólico del Pilcomayo, padre Miguel Fritz OMI. El procedimiento incluyó la verificación del sitio y la evaluación de sus valores patrimoniales por parte de la Dirección de Bienes Culturales, dependiente de la Dirección General de Patrimonio Cultural de la SNC.
“Con esta resolución, el conjunto de inmuebles queda incorporado al régimen de protección de bienes culturales establecido por la Ley n.º 5621/2016, de Protección del Patrimonio Cultural. La medida forma parte de las acciones desarrolladas por la Secretaría Nacional de Cultura para identificar, registrar y proteger bienes vinculados a la historia, la arquitectura y la memoria de las comunidades del país”, concluye el informe.
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Salud recuerda cuidados clave para pacientes con enfermedades crónicas
El Ministerio de Salud reiteró la importancia de que las personas con enfermedades crónicas, como obesidad, diabetes o hipertensión arterial, mantengan los cuidados necesarios durante la Semana Santa, evitando excesos alimentarios y cumpliendo estrictamente con las indicaciones médicas.
Desde la cartera de Salud señalaron que esta época se caracteriza por una mayor disponibilidad de alimentos tradicionales con alto contenido calórico, ricos en hidratos de carbono y grasas, lo que puede representar un riesgo para quienes padecen patologías de base. En ese sentido, advirtieron que una alimentación inadecuada podría derivar en descompensaciones y complicaciones de salud.
Las autoridades sanitarias recomendaron consumir con moderación platos típicos como chipa, sopa paraguaya y chipa guasu, procurando mantener una dieta equilibrada. Asimismo, insistieron en la necesidad de planificar la alimentación, incorporando frutas, verduras, proteínas magras y alimentos ricos en fibra.
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Entre las principales sugerencias, el Departamento de Factores de Riesgo aconseja reducir el consumo de sal, reemplazándola por hierbas y especias naturales; mantener una adecuada hidratación, con una ingesta diaria de entre dos y tres litros de agua; y limitar el consumo de bebidas azucaradas, alcohol y productos ultraprocesados.
Igualmente, se enfatizó la importancia de sostener la actividad física diaria, con al menos 30 minutos de ejercicio, a fin de contribuir al control del peso, la presión arterial y los niveles de glucosa.
Finalmente, Salud recordó a los pacientes bajo tratamiento farmacológico la necesidad de no interrumpir la medicación y seguir las indicaciones de su médico tratante, a fin de evitar complicaciones durante estos días de recogimiento.
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El Ministerio de Salud recomienda consumir comidas típicas de Semana Santa con moderación
El Ministerio de Salud recuerda que es importante cuidarnos con las comidas en Semana Santa, pero sin necesidad de privarse de los alimentos tradicionales como la chipa y el cocido, aunque pide consumirlos con moderación. Además, acompañar la comilona con ejercicios físicos para llegar a la Pascua vital y en paz.
Los especialistas advierten a las personas con diabetes que estos días de asueto no son sinónimo de vacaciones en el tratamiento. Deben mantener los horarios habituales de la medicación para disfrutar con tranquilidad.
“En cuanto a la alimentación, derribar el mito de que ‘todo está prohibido’. La clave está en las porciones y en las elecciones inteligentes”, puntualizan.
Para la población general y especialmente para quienes viven con diabetes, recomiendan optar por preparaciones al tatakua (horno) en lugar de frituras, controlar las porciones de alimentos con harina y elegir cocido cuartel (sin azúcar quemada).
“No privarse de la chipa, pero disfrutar de una porción moderada en el desayuno o la merienda, y acompañarla con una buena fuente de fibra o proteína para evitar picos de glucosa en sangre”, señalan desde la cartera sanitaria.
Tampoco olvidar mantener una buena hidratación con suficiente agua, alternando con tereré o mate, evitando gaseosas y/o bebidas azucaradas.
Y no olvidar movernos. La actividad física es considerada gran aliada para mantener estables los niveles de glucosa y para sentirnos activos.
“Aprovechar los paseos al aire libre: una caminata, un recorrido por la plaza, un paseo en bicicleta o simplemente jugar con los niños en el patio son formas sencillas y efectivas de activar el cuerpo”, refieren los médicos.
Estos pequeños gestos, sumados a la constancia con la medicación y a una alimentación consciente, permiten cerrar la semana con la satisfacción de haber celebrado en armonía con nuestra salud.
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