Pese las múltiples campañas, la ciudadanía aún no toma conciencia de la importancia de depositar los residuos en los lugares correctos. Foto: Nadia Monges.
Inconciencia ciudadana: basuras taponan los desagües pluviales
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Pese a las múltiples campañas de concienciación que se emprende desde los distintos sectores, tanto estatal como organizaciones no gubernamentales, todavía no se ha logrado que la ciudadanía tome conciencia de la importancia de la disposición de las basuras.
Al caminar por las calles es común ver bolsitas, servilletas, latas de cerveza, botellas de gaseosa, etc, que se “caen” en la vereda o camino. Lastimosamente en nuestro país todavía no existe la costumbre de llevar la basura a la casa cuando no se tiene un basurero cerca y se la “deposita” en la vía pública.
Si bien muchas ciudades tienen personas encargadas del aseo urbano, ante las lluvias no siempre se tiene ocasión de juntarlas y con los raudales todos los desperdicios van a para a los causes hídricos o en la rejillas de los sumideros.
Ramas, hojas, latas, botellas, ropas son solo algunos de los objetos que quedan en los desagües pluviales. Foto: Nadia Monges.
Con cada lluvia un tendal de basura va a parar a los causes hídricos. Lo que no llega a los arroyos o ríos queda entre las rejas de los desagües pluviales, taponándolos y generando así raudales, especialmente en Asunción y en las ciudades del Área Metropolitana.
En los sumideros no solo se encuentran basuras domiciliaras, plástico, botellas, cartones, hojas y ramas, sino además ropas, neumáticos y hasta metal. El una ocasión se llegó a encontrar incluso un sofá y otros pedazos de muebles. Tras cada lluvia ya resulta común ver una alfombra de basura en los sumideros.
Con cada lluvia, cientos de kilos de desechos llegan a los sumideros. Foto: Nadia Monges.
Concepción
En Concepción, uno de los principales problemas por el que se inundó la ciudad es el taponamiento de los causes hídricos basura. Así lo indicó en comunicación con canal GEN, Javier Vergara, encargado de despacho municipal de Concepción.
“Tiran basura en arroyos y riachos, ese es un problema también que nosotros tenemos que concienciarnos como concepcioneros de no tirar más la basura. Eso dificulta enormemente para que el desagüe sea de manera rápida”, lamentó.
Este domingo Toni nos trae la increíble historia de una cena que no pudo ser en la casa del Gral. Rodríguez, donde estaba invitada la inolvidable dama y luchadora social doña Carmen de Lara Castro, más conocida como doña Coca, a causa de un implacable raudal en Asunción.
Era tal vez el último año de la década del 80 o el primero de los años 90. El tiempo se venía abajo, era el preludio del gran raudal que llegaba con cada lluvia, en el que fuera el viejo Paraje Manorá, después convertido en barrio. Una zona del este de Asunción, que hasta los años 50 era los confines de la ciudad hacia el este, empezaba a tener elegantes chalets de clase media.
En uno de ellas vivía en aquella época doña Carmen Casco de Lara Castro, conocida popularmente como doña Coca, destacada activista de los derechos humanos y de las mujeres, que fuera senadora de la Nación.
DOÑA COCA Y DOÑA NELLY
Una mañana, suena el teléfono, atiende ella, era la primera dama de aquella época, doña Nelly Reig de Rodríguez, que le invitaba a cenar en su casa esa noche, recibiendo una respuesta afirmativa de doña Coca. Llegó la tardecita y el servicio de la residencia estaba poniendo a punto la mesa para los comensales.
Se aproximaba la hora y se venía uno de esos “diluvios universales” a los que hasta hoy están acostumbrados los encumbrados vecinos de esa zona, entre ellos, Mario Paz y Graciela López Caballero, Juan Carlos Altieri, María Helena González Segnana, Fernando Lara Castro y sus respectivas familias, los herederos de Rosa Nidia Acuña de García de Zúñiga, también el recordado Daniel Balbastro, en una cuya casa hoy vive Lucía Sapena y su familia, entre otros vecinos.
Llegó la hora fijada para el encuentro y esta gran mujer paraguaya y senadora en aquellos años, no llegaba. El agua, que no perdona, empezaba a hacer lo suyo y subía con toda su furia, en muchos casos, hasta la puerta principal de las casas.
“LA ESTAMOS ESPERANDO”
Un rato después, le llama el propio presidente Andrés Rodríguez y con su particular manera de hablar le pregunta: “¿Doña Carmen, no va a venir? La estamos esperando”. A lo que responde: “General, el agua está llegando hasta la sala de mi casa, esto es un diluvio. El problema es que el agua no corre y esto es una gran laguna, le pido disculpas”.
Él le sigue preguntando: “¿Y qué se puede hacer, señora?”. Ella le responde: “Ahora nada, hay que entubar un pasillo que conecta con la calle Presbítero Román para desaguar la calle Doctor Migone”.
DESPUÉS DE LA TORMENTA
Al día siguiente, muy temprano, después de la gran tormenta, aparece una cuadrilla de militares para hacer un muro de piedras para encausar el agua. El predio era un terreno privado, a partir de ahí, las aguas ya no llegaron tan alto y doña Coca ya podría aceptar una cena en la residencia de la calle Ntra. Sra. Del Carmen y San Rafael, a unas escasas tres cuadras del lugar de los hechos.
Es increíble cómo unos muros que se encuentran en algún punto de la ciudad tienen tanto que contar. Todo esto me vino a la memoria, cuando en una reunión con el intendente Bello, le preguntábamos a la ingeniera Acha: “¿por dónde iba a correr el entubamiento?”
LAS POÉTICAS AGUAS QUE DESEMBOCAN EN LA BAHÍA DE ASUNCIÓN
Ese cauce que fuera poético en otros tiempos, desemboca en el Mburicaomi, que se encuentra aguas abajo con el arroyo Mburicaó, que en la zona de Recoleta se une con el arroyo Tembetary, mal llamado Mburicaó, en el tramo desde Choferes del Chaco y Eusebio Ayala hasta Recoleta, y que corre hacia el norte para desembocar después en la bahía de Asunción.
EL RAUDAL DE DOÑA COCA, “TORMENTA” DE EDITH JIMÉNEZ Y BELLO
Al final del encuentro, le digo: “Intendente, la próxima le contamos la historia del raudal de doña Coca”, un hecho muy poco conocido, que hoy ya se inscribe en la memoria urbana de Cuadernos de Barrio en el capítulo “Raudales de Asunción”, en este caso en “El raudal de doña Coca” al que le compaña una pintura de los años 80, titulada “tormenta” de su vecina de otros viejos raudales asuncenos, la excelsa artista Edith Jiménez.
Se confirmó lo peor: cuerpo hallado es el de Tobías
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El cuerpo de Tobías Suárez, el niño de 12 años que fue arrastrado por un raudal el pasado viernes en la zona de Tayuazapé, fue hallado este miércoles en un área limítrofe entre las ciudades de San Lorenzo, Luque y Capiatá. El descubrimiento se produjo poco después del mediodía, tras varios días de intensa búsqueda encabezada por familiares, vecinos y equipos de emergencia.
El Dr. Lemir habla con el abogado de la familia. Según Miguel Godoy, el padre de Tobías reconoció visualmente que el cuerpo encontrado es el de su hijo. Foto: Mariana Díaz
Aunque oficialmente aún no se tienen los resultados de la autopsia, desde la morgue judicial el abogado de la familia de Tobías, Miguel Godoy, indicó que el padre de Tobías pudo reconocer el cuerpo hallado como el de su hijo.
El padre del menor reconoció visualmente el cuerpo como el de su hijo, sin embargo la identificación científica y la autopsia realizada por el doctor Pablo Lemir aún están pendientes.
La autopsia realizada por el médico Pablo Lemir confirmó que el cuerpo hallado en el arroyo Tayazapé pertenece al niño desaparecido Tobías Ariel.
De acuerdo con los intervinientes, el cuerpo fue localizado a unos 10 metros de un cauce hídrico y a aproximadamente cuatro kilómetros del punto donde el menor fue visto por última vez.
Tras finalizar la autopsia, esta tarde el Dr. Lemir brindó una conferencia de prensa. Foto: Mariana Díaz
El rescate estuvo a cargo de personal militar, de emergencias y bomberos, que posteriormente trasladaron el cuerpo a la morgue judicial para los procedimientos de rigor.
El trágico desenlace enluta a todo el país y vuelve a poner en debate los riesgos que representan los raudales durante episodios de lluvias intensas.
El objetivo es la identificación del cadáver, que según los rescatistas, reúne todas las características del niño desaparecido el pasado viernes. Foto: Captura de pantalla
Padre de Tobías ingresó al predio para identificación del cuerpo
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El padre del niño Tobías, el señor Reinaldo Suárez, ingresó al predio privado donde se encontró un cuerpo a metros del cauce hídrico, en la zona del barrio San Blas, en San Lorenzo. Posteriormente, volvieron a salir a pedido de las autoridades.
El objetivo es la identificación del cadáver y saber si se trata de Tobías, que según los rescatistas, reúne todas las características del niño desaparecido el pasado viernes, tras ser arrastrado por el raudal.
Asimismo, el fiscal Éver García, así como personal de Codeni también ya se encuentran en el sitio, donde constatará el hallazgo y se verificará la escena, para posteriormente ordenar la entrega del cadáver a sus familiares.
Según los rescatistas, en la zona había un montículo de basura y fue allí donde se concentraron en la búsqueda y donde encontraron el cuerpo. Si bien el sábado también ya estuvieron en la zona, en esa oportunidad no encontraron nada. No obstante, se intensificó la tarea y hoy se produjo el hallazgo.
El sitio del hallazgo es una propiedad privada de difícil acceso, sin embargo, la tarea de búsqueda se hizo desde el interior, ya que se avanzó por el cause hídrico. El hallazgo se produjo a unos 4 kilómetros de donde fue visto por última vez el niño Tobías.
Los rescatistas que está en la búsqueda del niño Tobías Suárez, informaron que hallaron un cuerpo, pero se desconoce si pertenece al niño. El padre de Tobías y los familiares ya se encuentra en la zona.
De acuerdo a lo informado por los rescatistas, el cuerpo tiene una remera puesta. El encargado de la búsqueda informó, el cadáver reúne las características de una persona que pequeña.
El hallazgo se produjo en la zona del barrio San Blas, Luque, distante a 4 kilómetros de donde se perdió el niño. Las autoridades, como el forense y los fiscales están en camino para el levantamiento de cadáver.
Se trata de un área verde, una propiedad privada, bastante grande, denominada Cabaña Don Ovidio. El personal militar ya ingresó al sitio para continuar con los trabajos, ya que se trata de un lugar de acceso difícil. El cuerpo estaría a unos 10 metros del cauce hídrico, lo que indicaría que la fuerza del agua lo dejó a varios metros del arroyo, según los informes preliminares.
Tobías está desaparecido desde el viernes, cuando fue arrastrado por el raudal en la zona de Tayuazape, San Lorenzo. De acuerdo a lo informado por algunos vecinos, lo vieron cuando fue arrastrado por el agua.
Días pasados, los rescatistas hallaron el gorro (kepis) que tenía puesto, y ayer, en horas de la tarde, encontraron una remera, que según los familiares pertenece a Tobías.
De acuerdo a las informaciones preliminares, el cuerpo estaría aún completo, aunque ya habría comenzado el proceso de descomposición debido a las condiciones climáticas de estos días.
Los vecinos indicaron que se vieron las manos del niño, ya que el cuerpo estaba completamente tapado por la basura y la mitad del cadáver estaba abajo. Se confirma que tendría una remera puesta todavía.
El personal militar informó que desde el sábado estaban trabajando en esa zona, debido a que justamente es una zona donde podría quedar el cuerpo.