Cuatro postes y una carpa negra son el hogar de una pequeña familia en la zona de San Pedro Poty. Liz Mariela Idalgo, de 24 años, junto con sus tres hijos: de seis meses, tres y siete años de edad se encuentran viviendo en situación de extrema pobreza, por lo que apelan a la solidaridad de la ciudadanía para poder construir al menos una habitación para ella y sus hijos por los fuertes temporales.
“Su situación es muy difícil, muy joven quedó sin la protección de sus padres que ya han fallecido y acá en el asentamiento San Pedro Poty le dimos un pedazo de tierra para que construya para su casita y que viva ahí con sus hijos. Lo que más necesita en estos momentos es la construcción de una pieza para que estén guarecidos de las lluvias. Nosotros queremos ayudarles, pero acá en la campaña la situación no es fácil para nadie, por eso apelamos a la solidaridad de la gente”, indicó Elvio Zárate, vecino de la mujer en contacto con La Nación.
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El vecino, quien le cedió parte de su terreno, puso a disposición su número celular (0985) 525-430 para las personas de buen corazón que deseen dar una mano a esta joven madre y manifestó que entre otras cosas necesita ropa para sus hijos, alimentos y principalmente maderas, chapas, ladrillos para la construcción de una pieza.
La mujer, por su parte, reconoció que recibe el apoyo de los vecinos, agradeció que le hayan cedido el terreno donde vive con sus hijos y pidió un trabajo en el que pueda desempeñarse en compañía de sus pequeños hijos para mantenerlos. “Necesito trabajo y para mi casita”, dijo Idalgo en contacto con canal Trece.
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Diputados insta a la UNA a tomar las previsiones presupuestarias para habilitar filial en San Pedro
El pleno de la Cámara de Diputados aprobó un proyecto de declaración que insta a las autoridades de la Universidad Nacional de Asunción (UNA) a incluir en el Presupuesto General de la Nación (PGN 2027), los recursos necesarios para el funcionamiento de las actividades académicas en la filial de Capiibary, departamento de San Pedro.
Según los proyectistas, la sede universitaria fue construida e inaugurada hace cinco años, pero hasta la fecha permanece sin actividad académica.
Explicaron que la filial en Capiibary pretende dar respuesta a una demanda sostenida por la comunidad, luego de años de gestiones y movilizaciones ciudadanas.
Así también, la facultad permitirá ampliar el acceso a la educación superior pública y de calidad para cientos de jóvenes de San Pedro, especialmente aquellos provenientes de familias de escasos recursos que actualmente deben trasladarse a otras ciudades para continuar sus estudios.
Es por ello que consideran necesario que las autoridades universitarias adopten las medidas administrativas, académicas y presupuestarias que permitan iniciar las actividades en la filial y cumplir con los compromisos asumidos con la comunidad.
La declaración aprobada insta al Rectorado, al Consejo Superior Universitario y a las demás autoridades competentes de la UNA a disponer, con carácter prioritario, el inicio de las actividades académicas en Capiibary, mediante la habilitación de las carreras comprometidas.
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Terremoto en Venezuela: “No preguntamos quién es, sino cómo ayudar”
Juan Carlos Dos Santos G. | X:@juancads
El mayor de reserva, Roni Kaplan, integrante de la delegación de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) enviada tras el doble terremoto del 24 de junio, relató a La Nación cómo el equipo diseñó el sistema de clasificación de estructuras que hoy guía la reconstrucción venezolana.
Un mes y medio después de que dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 sacudieran el centro-norte de Venezuela —el sismo más fuerte que ha golpeado al país en más de 125 años, con más de 6.100 muertos confirmados según cifras oficiales—, uno de los oficiales que integró la delegación humanitaria israelí enviada al país compartió con La Nación los detalles de una misión que, según sus propias palabras, fue “la más larga en la historia de las delegaciones humanitarias de Israel”.
El mayor Roni Kaplan, quien participó como parte del Comando de Defensa Civil de las Fuerzas de Defensa de Israel, explicó que la decisión de intervenir se tomó pese a que Israel y Venezuela no mantenían relaciones diplomáticas formales desde 2009, cuando Caracas rompió vínculos con Jerusalén en el marco de la llamada Operación Plomo Fundido en Gaza. “El sufrimiento humano no necesita diplomacia”, afirmó Kaplan. “Cuando otro pueblo sufre no preguntamos quién es, sino que preguntamos cómo podemos ayudar”.
Una misión pequeña, pero altamente especializada
Según relató el oficial, el objetivo central del equipo israelí —integrado por especialistas del Ministerio de Relaciones Exteriores y del Comando del Frente Interno de las FDI— fue “ayudar a Venezuela a pasar de la etapa de emergencia a la etapa de reconstrucción”, concentrando sus esfuerzos en la clasificación de estructuras dañadas por el sismo.
“Decidir qué edificio es seguro puede ser una cuestión de vida o muerte”, señaló, al detallar que ese proceso de triaje —codificado con un sistema de colores para determinar qué construcciones debían demolerse y cuáles podían ser rehabitadas— permitió “establecer prioridades en rehabilitación, impedir el ingreso a estructuras peligrosas y permitir el regreso seguro de la población”.
El trabajo, coordinado estrechamente con las autoridades venezolanas, incluyó también el diseño de un sistema nacional computarizado para el mapeo de la situación y la toma de decisiones en materia de clasificación edilicia, además de recomendaciones específicas para la gestión de los escombros: la delegación propuso la creación de un parque ecológico de reciclaje para los residuos de la construcción demolida, e invitó a una comitiva venezolana a conocer in situ las prácticas israelíes en la materia.
El trabajo con los cuerpos bajo los escombros
Uno de los aspectos más sensibles de la misión, según Kaplan, fue la elaboración de planes técnicos para la extracción de personas que llevaban largo tiempo atrapadas y de las que ya no había esperanza de encontrarlas con vida. El objetivo, explicó, era diseñar una forma de “demoler de forma quirúrgica” ciertas estructuras para poder recuperar los cuerpos de las víctimas “tanto para la memoria eterna de ellos como para las familias que tuvieron la pérdida”.
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Reunión con Delcy Rodríguez
“Estaba allí la presidenta del gobierno interino de Venezuela, estaba allí también el ministro de Infraestructura, el ingeniero Ramírez, con el que trabajamos realmente en el día a día, y otros ministros también, el ministro de Exteriores. Y la reunión fue una reunión en la cual nosotros le presentamos a la presidenta todo el trabajo que veníamos haciendo con las distintas autoridades civiles y militares en torno a la reconstrucción”, explicó.
Coincidentemente y tras la importante presencia de profesionales israelíes en Venezuela, el gobierno de Rodríguez decidió reestablecer las relaciones diplomáticas con el Estado de Israel. Aunque nada se puede comparar con la magnitud de la tragedia que sufrió Venezuela, este acto muestra la buena voluntad de ambos gobiernos para enlazarse de nuevo diplomáticamente.
Recepción y balance de la misión
Ante las manifestaciones antisemitas en redes sociales, y que cuestionaban la presencia de la delegación de Israel en Venezuela, Kaplan destacó el trato recibido por parte de la población y de las autoridades venezolanas. “La verdad no fue esa (lo que se pregonaba en redes sociales). No solamente que no fue esa, sino que encontramos un afecto gigante por parte de la gente en las calles, con quienes mantuvimos muy buenos diálogos y mesas de trabajo oficiales”. Recordó también un mensaje que, según contó, repitieron varias veces durante la misión: que la reconstrucción “no consiste solamente en reconstruir edificios, sino en devolverle a las personas la posibilidad de reconstruir sus vidas”.
Reparando el mundo
Esa idea de deber remite a un concepto central de la tradición judía: el tikún olam, literalmente “reparación del mundo”, que postula que cada persona tiene la responsabilidad de contribuir a corregir el sufrimiento y las fracturas del mundo, más allá de fronteras, ideologías o relaciones diplomáticas. Bajo esa lógica, la misión de las FDI en Venezuela no fue solo un despliegue técnico de ingenieros y especialistas en estructuras, sino la traducción práctica de un mandato ético: allí donde hay dolor, hay una llamada a actuar. “Nuestra historia no solamente nos enseñó a sobrevivir, sino que nos enseñó el deber de ayudar”, resumió Kaplan, en una frase que condensa ese principio.
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Nueva Germania: personas de buen corazón hicieron llegar sus aportes a abuelos alemanes
El espíritu solidario de los paraguayos se hizo sentir una vez más con un par de humildes abuelos residentes en la localidad de Nueva Germania, departamento de San Pedro.
Se trata de los hermanos de origen alemán Federico Schweiger (81) y Máximo José Schweiger (87), quienes habían apelado a la ciudadanía solicitando víveres para su alimentación.
Tras darse a conocer la difícil situación que afrontan a través de una entrevista del portal 4dmasnoticias, los adultos mayores recibieron la ayuda de personas de buen corazón.
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Los ancianos calificaron el gesto como “una bendición de Dios”, y expresaron su profundo agradecimiento a las personas que hicieron llegar sus aportes en efectivo así como artículos de limpieza y electrodomésticos.
“Visiblemente contentos, Federico y Máximo agradecieron cada gesto solidario y a todas las personas que, de una u otra manera, les están tendiendo una mano para que puedan seguir adelante”, expresó el portal noticioso.
Ambos hermanos son solteros y viven juntos en una precaria vivienda. A pesar de sus avanzadas edades y de las necesidades que enfrentan diariamente, los dos hermanos continúan luchando para salir adelante.
En ese sentido, se dedican al cultivo de verduras y hortalizas y la venta de leñas para su sustento. Por ese motivo, la solidaridad ciudadana representa para ellos una importante ayuda y, sobre todo, una muestra de cariño y acompañamiento. Las personas que deseen colaborar pueden hacerlo al 0987 418-600.
El portal 4dmasnoticias agradece profundamente a todas las personas de buen corazón que se sumaron a la campaña solidaria emprendida por el medio digital.
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Hermanos alemanes viven en precarias condiciones y piden donación de alimentos
Dos hermanos ancianos, descendientes de alemanes, solicitan ayuda de sus paisanos y de la ciudadanía en general debido al difícil momento que están afrontando a falta de recursos económicos. Necesitan, sobre todo, alimentos.
Ellos residen en una comunidad de Nueva Germania, departamento de San Pedro. Comentaron que llevan viviendo en el lugar hace cincuenta años. “El sitio le pertenece a nuestro abuelo, él nos trajo acá”, relató Federico Schweiger (81) para el portal noticioso 4D Más noticias. El adulto mayor vive junto a su hermano, Máximo José Schweiger (87).
No formaron familia, ambos son solteros y residen en la localidad de Costa Norte, distrito de Nueva Germania. Pese a que conservan su idioma original, hablan en un perfecto guaraní.
Viven en una precaria vivienda y solicitan el apoyo de personas de buen corazón para mejorar sus condiciones de vida. Federico comentó que, pese a sus avanzadas edades, siguen trabajando para conseguir su sustento. Cuentan con una huerta en su propiedad, donde cultivan verduras y frutas para el autoconsumo.
También se dedicaban a la venta de leña para obtener algunos ingresos. “Pero la plata no alcanza”, indicaron. Además, son víctimas de constantes robos, mencionaron.
Les robaron una motosierra que utilizaban para trabajar y actualmente deben contratar a otra persona con motosierra para poder cortar la leña y tratar de ganar algo de dinero para su manutención.
Por su parte, Máximo hizo un llamado solidario principalmente para recibir víveres y pidió el apoyo de otros descendientes de alemanes, así como de todas las personas de buena voluntad que quieran tenderles una mano.
“Pedimos ayuda porque no estamos bien. Lo que más necesitamos son víveres”, indicó. Las personas interesadas en darles una manito colaborando pueden llamar al 0987 418600