La Policía Nacional halló los cuerpos sin vida de Diego Osorio y Rigoberto Bareiro Vargas, que desaparecieron en San Pedro del Paraná, departamento de Itapúa, el pasado 10 de octubre. Se sospecha que la muerte de ambos fue en consecuencia de una disputa entre bandas de narcos para quedarse con territorios de tráfico.

Alrededor de las 4:30 se encontraron los cuerpos, que fueron extraídos y dejados a cargo del Ministerio Público y del equipo forense. Los cuerpos fueron hallados en San Pedro del Paraná, estaban en un pozo de 6 metros y estaban uno encima del otro en una zona de difícil acceso.

“Tenemos dos hipótesis: una nos dice Fernando Araújo Ibarra que vino gente del extranjero por una deuda. Creemos que puede ser por ganarle la ruta, quitarle el espacio a esta gente. El hermano de Rigoberto, “Peloncho”, era el líder de la zona”, afirmó el comisario Nimio Cardozo.

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Ambos se encontraban con paradero desconocido y luego supuestamente se realizó un millonario pedido de rescate valuado en 50 mil dólares. Rigoberto Bareiro Vargas contaba con orden de captura pendiente desde el 2017 por un caso de narcotráfico. “Todas las negociaciones se hicieron a través del celular de Rigoberto. El lunes ya no tuvieron contacto con los secuestradores y la familia se acercó a nosotros”, expresó Cardozo, jefe de Antisecuestros de la Policía Nacional, en contacto con 1000 AM.

Supuestamente, ambos fueron llevados a la fuerza por parte de desconocidos cuando circulaban a bordo de un vehículo en un camino vecinal. En tanto que el automóvil de la marca Toyota, que pertenece al joven, fue encontrado totalmente incinerado en Carmen del Paraná.

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