La Virgen de Schoenstatt les dio el milagro de la vida
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Por Viviana Orrego
viviana.orrego@gruponacion.com.py
Este 18 de octubre, la feligresía católica paraguaya celebra el aniversario de alianza con la Virgen de Schoenstatt; este 2020 se cumplen 39 años de la bendición del Santuario Nacional de Tupãrenda, ubicado en la Ruta PY02, kilómetro 34 de Ypacaraí, donde llegan miles de devotos que por la intercesión de la Mater piden que Dios obre en sus vidas.
Así ocurrió con Juan Carlos Rotela Martínez. Un joven devoto de la Virgen de Schoenstatt, quien pidió hace poco más de un año, junto con su esposa Nathalia Silva, el milagro de que esta quede embarazada, ya que los pronósticos eran desalentadores a causa de la existencia de un mioma de gran tamaño y quistes en la matriz, y contó su testimonio de fe a La Nación.
Ante un multitudinario público, en pleno día en que los Cavevi de todo el país visitan el Santuario, Rotela le propuso matrimonio hace un año a Nathalia en Tupãrenda. Foto: Gentileza.
La catequesis
Rotela desde muy pequeño participó de la catequesis que ofrece la iglesia católica a los niños para la enseñanza sobre los sacramentos de la iglesia, que son signos de la gracia de Dios y mediante los cuales se otorga la vida divina. De adolescente, cuando inició la catequesis en el nivel Cavevi (Camino, verdad y vida, Juan capítulo 14) conoció a la Virgen de Schoenstatt. Desde entonces se convirtió en su principal seguidor y, en ocasiones, él sentía que lo escuchaba.
“Mi abuela Eloínasiempre rezaba el rosario y yo la escuchaba. Ya de joven decidí ser catequista y fue gracias a mi hermano mellizo que fuimos a la formación de catequistas de la parroquia San Miguel Arcángel de San Lorenzo. Grande fue mi sorpresa que encontré a mis catequistas de Cavevi dando la formación”, relató Rotela Martínez.
La formación para ser catequista duró un largo año, luego le designaron el grupo de Primera Confesión, que es el grupo de niños que se prepara para la primera comunión que es uno de los sacramentos que manda la iglesia. Allí sirvió de catequista durante tres años, hasta que le dieron la oportunidad de trabajar con los adolescentes, que era lo que él deseaba.
“Me designaron el grupo de Primera Confesión y estuve tres años con los niños, hasta que a la par, por fin, se me dio la oportunidad de ser catequista de Cavevi y servía en la capilla Santa Librada, donde trabajé durante un año. Y un día decidí dedicarme a la catequesis de la Mater, dejé todo y empecé a trabajar por Cavevi en mi parroquia San Miguel”, siguió relatando.
Su devoción hacia la Mater se hacía más y más fuerte, según afirma. Años después conoció a su novia, Nathalia Silva, y cuando cumplieron los cinco años de noviazgo se enteraron de la terrible noticia de que a causa de unos miomas que crecían en la matriz de Nathalia, ella no tendría la posibilidad de convertirse en madre, como tanto ella y Rotela anhelaban.
“Mi novia, hoy día mi esposa, decayó tanto y durante dos años de estudios y controles los médicos tratantes que confirmaron que en definitiva ella no sería mamá”, fue el duro golpe que recibió la joven pareja, al romperse en pedazos aquellas ilusiones que tenían de gestar un bebé.
Durante la petición de matrimonio, sin saberlo, Nathalia ya estaba esperando a Joaquín. Foto: Gentileza.
El jardín de la Mater
Tras la noticia, un día 20 de julio del 2019, Rotela invitó a su esposa que la acompañara a un lugar, ese lugar fue el Santuario Tupãrenda de Ypacaraí, donde con rezos, cantos y plegarias pidieron por intercesión de la Mater el milagro de la vida.
“Fuimos a Tupãrenda, yo le llamo el jardín de la Mater. Al llegar en el santuario sagrado no había nadie y comenzamos a rezar. Pedí que así como ella –María– aceptó cargar al Salvador del mundo en su vientre y sintió ese amor de madre, que le permita también a mi esposa la gracia de ser mamá”, relató sobre su íntima petición a la madre.
Eso ocurrió en julio del 2019, desde entonces la fe de esta pareja se fortaleció aún más, ya que no se cansaban de pedir a la madre que les conceda un hijo. Posterior a ese encuentro de pareja con la madre, el fin de semana siguiente volvieron al santuario, pero esta vez para consagrarse como matrimonio a ella.
Tras ese acto de profunda fe demostrada a la Mater, ella obró y Nathalia se enteró que quedó embarazada el 24 de agosto del 2019, justamente en el Día del Catequista, que celebra la iglesia recordando a los laicos que enseñan el evangelio a sus pares.
“La gran noticia ya estaba, la Mater obró en nosotros. Fue así que en forma de agradecimiento y queriendo tener el mejor de los recuerdos, ya que en sus jardines en Tupãrenda el día en que Cavevi visitó a la Mater un 20 de octubre, ante todos los chicos y comunidades catequísticas de varios lugares del país, le regalé un rosario con la imagen de madera del santuario con la Virgencita y consagrados en un solo corazón con la Mater le pedí para que sea mi esposa”, recordó con alegría Rotela.
Tras nueve meses de embarazo, Nathalia dio a luz a su bebé, a quien le llamaron Joaquín Nathanael. El primer nombre en honor al papá de la Virgen y Nathanael por ser el mayor regalo de sus vidas, quien nació el 9 de abril de este 2020, en pleno Jueves Santo en el Hospital Central del IPS. “Nosotros confiamos ciegamente y con certeza de que Joaquín es enviado de Dios por intercesión de la Mater”, finalizó Rotela.
Familia se salvó de morir ahogada tras vuelco de embarcación en el río Paraná
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En el departamento de Misiones se reportó una desgracia con suerte, luego de que todos los miembros de una familia se salvaron de milagro tras el vuelco de una embarcación en el río Paraná. Hasta el momento se desconoce por qué se produjo el percance, pero está siendo investigado por las autoridades.
Según el reporte dado por la comisaría 8va., el hecho se registró cerca de las 20:00 del Viernes Santo en la localidad de Ayolas. La familia integrada por cinco personas volvía a tierra firme luego de un paseo, pero se produjo el repentino vuelco del bote.
Una de las víctimas indicó que cuando estaba en la zona denominada “Lichi Cue” del barrio San Antonio, la embarcación comenzó a tener fallas y se volcó repentinamente. Refirió que al momento del incidente no re registró ninguna ventisca u oleaje fuerte que pudieran provocar el vuelco.
Fueron rescatados: Magdalena Figueredo López, de 32 años quien confirmó que se encontraba a bordo de la embarcación con su pareja, Calixto Martínez, y su hija de 11 años. Además, iban los compadres de la pareja, Everson Palacios y Norma Miltios, quienes se encontraban de visita en la ciudad.
Figueredo indicó que en la zona se encontraban otros navegantes y que tras el vuelvo repentino del bote actuaron rápidamente para el rescatarlos. Las víctimas fueron trasladadas al Hospital Integrado Ayolas para recibir atención médica, donde se constató que no presentaban lesiones.
El incidente fue reportado a la Policía Nacional y a los bomberos de la ciudad quienes llegaron hasta la costa para auxiliar a las ocupantes del bote. Los intervinientes se encuentran investigando las posibles causas del accidente y esperan el informe técnico.
Camión cisterna perdió el control y casi arrolló a una mujer en Itapúa
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Este martes, se hizo viral un video en el que se puede ver el momento exacto en el que un camión de gran porte perdió el control, se salió de la ruta y casi embistió a una mujer que estaba caminando en el departamento de Itapúa. La peatón tuvo que correr para salvar su vida y el camionero no detuvo la marcha para saber cómo quedó tras el susto.
Según el reporte policial el hecho se registró sobre la ruta PY06 a la altura del kilómetro 13 de la localidad de Pirapó, cuando el conductor de un camión tipo cisterna que presuntamente iba cargado perdió el control de su rodado. Todo quedó grabado en imágenes de cámaras de seguridad de la zona.
En el material que fue compartido en redes sociales se puede ver cómo el camión venía detrás de tres vehículos, un camión de mediano porte y dos automóviles. Así también, se puede apreciar que una mujer venía caminando al costado de la ruta, en la zona se cuenta con un pequeño espacio de tierra y luego la cuneta.
En un momento dado el camión se sale de la capa asfáltica, hacía de izquierda y luego vuelve a retomar su camino. La mujer al percatarse de la maniobra que realizó en conductor comenzó a correr para evitar ser arrollada y salvar su vida. Afortunadamente, logró salir de la zona y vivió para contarlo.
Hasta el momento se desconoce qué fue lo que ocurrió, entre las primeras hipótesis se presume que este perdió el control, porque el camión de menor porte quería girar a la derecha y paró, por lo que ya no le dio tiempo de reducir la marcha. En el percance rozó a uno de los rodados, pero logró evitar una tragedia.
La mujer logró escuchar los bocinazos y salió corriendo, por lo que evitó ser embestida. El camión pudo retomar su camino, pero no se quedó en la zona tras la gran maniobra y chocar al otro rodado. Tampoco se reportó alguna denuncia en el caso, solo se tienen las imágenes compartidas.
Bomberos de CDE salvaron la vida de una joven que se atragantó con un pedazo de asado
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En Ciudad del Este, departamento de Alto Paraná, una joven estaba compartiendo una cena y se atragantó con un pedazo de asado. Sus familiares la azaron en un automóvil y la llevaron hasta el cuartel de los Bomberos Voluntarios, donde le salvaron la vida. Luego, la mujer fue llevada hasta el Hospital Regional donde fue estabilizada.
Según el reporte dado por los bomberos del Área 4 de Ciudad del Este, el hecho se registró durante la noche de ayer martes en el barrio Santa Ana, cuando la joven de estaba cenando con su familia, en un momento dado se atragantó con un pedazo de carne, que le obstruyó por completo las vías respiratorias.
Al ver la desesperación de la joven, su novio y otro familiar la alzaron a un automóvil, la llevaron hasta la base de los bomberos. Estos, que estaban de guardia, la recibireron alertados por los bocinazos y uno de ellos aplicó la maniobra de Heimlich, con la que lograron desatorar la vías aéreas.
Sin embargo, no logran despejar las vías y decidieron abordar el camión hidrante para trasladarla hasta el centro asistencial de la zona. “Supuestamente estaba comiendo asado, una vez que se le hizo la maniobra se le destrabó la vía, nos dimos cuenta cuando empezó a respirar y llorar. Ahí la trasladamos con suma urgencia al centro asistencial”, detalló el bomberos Leonardo Álvarez, en Telefuturo.
Explicó que en ese momento no tenían disponible la ambulancia ya que se encontraba en otro servicio. Los voluntarios instan a la ciudadanía a aprender a aplicar esta maniobra para casos de asfixia en los que los segundos son valiosos para salvar la vida de las personas que están en aprietos.
Operación Sallustro: vida, pasión y muerte de un tano y paraguayo
Ricardo Rivas
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Ricardo Rivas
Periodista
X: @RtrivasRivas
Fotos: Gentileza
Me impresiona esta novela periodística que está preñada de las voces y los silencios que las y los periodistas, donde fuere que intervengamos, atesoramos desde el primero de nuestros días de trabajo cuando procuramos informamos para informar.
“Me mataron de la manera más artera que se puedan imaginar: un balazo en el pecho y otro en la nuca”, escribe Pablo Sirvén, colega periodista, escritor y amigo desde poco antes del 17 de noviembre de 1982, cuando coincidimos en la redacción del diario Tiempo Argentino.
Esas veintiuna palabras se las hace decir post mortem a Oberdan Guillermo Sallustro, un paraguayo que el 10 de abril de 1972 fue asesinado por Mario Raúl Klancho, Guiomar Schmidt, Juan Manuel Carrizo, Roberto Coppo y Benito Urteaga, integrantes de una célula del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), una organización guerrillera marxista que clandestinamente operaba en la Argentina cuando transcurría la década de los años 70.
Hasta la puerta de la escena de aquel crimen, Castañares 5413, en el barrio de Villa Lugano, un suburbio capitalino bonaerense, en el preciso momento del trágico desenlace, había llegado un grupo de policías federales que procuraba su liberación. Era el 21 de marzo de 1972 cuando Oberdan, nacido en mi querida Asunción el 17 de julio de 1915, cuando salía de su casa, en Carlos Casares 2600, en la zona de Martínez, una barriada de clase alta, unos 25 kilómetros al norte de la capital argentina, fue interceptado y secuestrado por el ERP cuando bien temprano iba a trabajar a la empresa Fiat, donde era director general.
Solo lo acompañaba José Fuentes, conductor del Fiat 1600 en el que viajaban, a quien lo balearon en uno de sus brazos. Entre los irregulares, según algunos datos que emergieron informalmente a la prensa por aquellos años, también se encontraban José Luis da Silva Parreira, seminarista católico y su hermana Elena María; José Luis “Joe” Baxter, Ángel Averame, Elena Codan y Carlos Tomás Ponce de León. Encapuchado por sus captores, fue introducido en un utilitario en el que huyeron con rumbo desconocido.
RESCATE
¿Por qué se lo llevaron? Al parecer, “el objetivo era secuestrarlo por 48 horas y pedir cinco puntos: un millón de dólares para el PRT (Partido Revolucionario de los Trabajadores), un millón de dólares para reparto (popular), reincorporación de los obreros (despedidos) de la Fiat, la liberación de los (gremialistas) detenidos de (los sindicatos) Sitrac-Sitram (de la corriente sindical clasista) y la salida de la Gendarmería (instalada en) la fábrica (de Fiat ubicada en la provincia de Córdoba). No había más”, explicó el 22 de marzo de 2022 justamente Ponce de León al periodista e historiador Marcelo Larraquy.
Pero todo salió mal. De hecho, Enrique Gorriarán Merlo (1941-2006), líder el ERP, apodado como el Pelado, uno de los asesinos de Anastasio Somoza Debayle en Asunción el 17 de setiembre de 1980, entrevistado por el historiador Felipe Pigna, admitió que “uno de los compañeros (que cometieron el secuestro y asesinato) interpretando mal una orden que evidentemente estaba mal dada, disparó sobre Sallustro. Fue un grave error…”
“Estimado amigo Dr. Aurelio Peccei. Me han informado que usted está en B. Aires: más que el jefe está aquí el amigo. Resuelva todo con serenidad y equilibrio, como siempre. Sócrates, antes de tomar la cicuta, deploraba la actitud llorona de sus discípulos y de Santippe: los juzgaba de envidiosos porque él conocería, antes que los demás, la Verdad. A descargo de su conciencia, sepa que estoy muy sereno yo también porqué (sic) finalmente conoceré la verdad de Giorgio y de Dios. Cordialmente. (Firma) Sallustro”.
Sobre el margen izquierdo de la improvisada esquela, agrega una despedida: “SALLUTTI A TUTTI (sic). Particolari per Fuentes”, dice en esa carta póstuma, escrita de puño y letra, por Oberdan Guillermo Sallustro a su amigo y “protector”, Aurelio Peccei. Ese brevísimo testimonio –conmovedor– fue hallado en uno de los bolsillos del pantalón que vestía cuando fue ejecutado.
La policía encontró esta esquela en uno de los bolsillos del pantalón del cuerpo sin vida de Oberdan Sallustro, en el lugar en que fue ejecutado por sus secuestradores, integrantes de una célula del irregular ERP (Ejército Revolucionario del Pueblo)
“LOS CADÁVERES HABLAN”
“Los cadáveres hablan”, suelen afirmar los médicos forenses. Así significan a los múltiples indicios y evidencias que recolectan en la escena del crimen. Esas 89 palabras que escribió Oberdan las percibo, interpreto y significo en esa línea de pensamiento. Siento que Sallustro –vital aún– se sabía muerto al momento de escribirlas. Se despidió de Peccei. Celebró el reencuentro que tenía la certeza que habría de tener con su hijo Giorgio, fallecido y –profundo creyente– aguardaba la revelación divina o, más aún, su resurrección en la esperanza de la vida eterna.
Morir y dejar vivir. Oberdan sabía de la vida… y de la muerte. Hijo de Gaetano y Anna D’Amato Volpe, napolitanos que en el sur peninsular “tuvieron su boda religiosa en la parroquia San Antonio de Padua” cuando “papá tenía treinta años y mamá, diecinueve”. Tiene claro ser “paraguayo de nacimiento, pero italiano hasta la médula y con todo mi árbol genealógico cargado de antepasados de esa nacionalidad”.
Tano y paraguayo. Papá Gaetano “abrió (en Asunción) una farmacia que llamó El Ciervo, ubicada en Estrella y 15 de Agosto. Ella (mamá Anna), a su vez, a pocas cuadras, en Estrella 256, instaló una joyería, en la que ofrecía preciosas creaciones de la orfebrería italiana provenientes directamente de Torre del Greco”, dice Sirvén que –para escribir esta novela periodística, su décimo libro publicado– hace suyo el sentir de Oberdan para ser la voz de quien nunca se hizo escuchar en público. Es palabra de Sallustro. No eran aquellos tiempos de selfies ni de teléfonos que cada día se usan menos para hablar y mucho más para mostrarse y que todos sepan qué sos y dónde estás.
“Era un hombre poderoso y, aunque no me daba corte con eso, por debajo de mi dirección (empresarial) había cerca de veinte mil empleados distribuidos entre nuestras distintas plantas fabriles, oficinas de administración y concesionarias. Abastecíamos al treinta por ciento del mercado automotor argentino; éramos la filial Fiat más importante fuera de Italia. Liderábamos la fabricación de vehículos, tractores, material ferroviario y motores diésel del país. (Y) desde la Argentina comenzábamos a expandirnos al resto del continente”.
TANO Y PARAGUAYO
Valiosos datos. Tano y paraguayo reseña su nacimiento “en Asunción, como el resto de mis hermanos, salvo el último, que nació en Italia. Fui el sexto en orden de aparición después de Iolanda, Manlio, Clelia, Attila y Orestes, mis hermanos mayores. Los que vinieron después fueron Cleodora Piave, Otavio Ángel y el benjamín con el nombre del célebre historiador de la Antigua Roma, Tito Livio, el único nacido en Nápoles (…) Éramos italianos por el ius sanguinis”.
Tano y guaraní. De allí su orgullo al recordar que su “hermano Attila Sallustro fue a su manera también un emperador, pero en las canchas de fútbol, como jugador de primera división en Asunción, luego como figura descollante en el Club di Napoli, entre 1926 y 1937, y también luciendo la gloriosa maglia azzurra (la camiseta azul del seleccionado italiano)”.
“Como autor he tenido muchísimo cuidado para tratar de ser lo más fiel al ideario y el temperamento de Oberdan Sullustro, haciendo que su relato en primera persona sea verosímil como testigo de la época”, sostiene Pablo Sirvén, periodista y escritor
Sirvén –la voz de Oberdan– recuerda que “otro de mis hermanos, bautizado Ottavio (…) llegó a ser un dirigente importante del Club Olimpia (y que, en lo personal) siendo alumno de la Escuela de Farmacia participé del Primer Torneo Universitario del Paraguay como integrante de su equipo de fútbol (y) hasta pude jugar en el Club Nacional de la primera división de la Liga Paraguaya de Fútbol!”.
Recuerda también que, ya en la Argentina, a una quinta de su propiedad ubicada en localidad bonaerense de Pilar, la llamó “con nombre paraguayo: Yei Porá”, donde con frecuencia “entre amigos (...) era DT Guillermo Stabile, el primer goleador en la historia de la Copa del Mundo, con sus ocho goles (…) en 1930”. ¿Y el amor? “Durante un baile en el Círculo Italiano (...) quedé prendado de Ida Laura Burgstaller”, hija de Hugo, “a cargo de la agencia marítima Italmar, que representaba en Asunción a los trasatlánticos italianos”.
AMOR A PRIMERA VISTA
El enamoramiento, a primera vista, avanzó indetenible. Ida Laura rompió con un pretendiente. “Lo nuestro prosperó hasta casarnos el 4 de julio de 1939 y seguir juntos en la vida (...) La ceremonia religiosa (fue) en la casa de ella. El cura celebrante fue el padre Agustín Bogarín Argaña, párroco de la iglesia de la Encarnación”. Ida, como yo, había nacido en Paraguay, aunque era descendiente de familias austríaca e italiana”. Es memoria de Sallustro, asesinado cuando tenía 56 y “todavía tenía mucho para dar al Grupo Fiat y, por añadidura, a la República Argentina”.
Tano y paraguayo. Tensionaba Europa. Oberdan sintió que su lugar estaba en la tierra de sus ancestros. Adolfo Hitler y Benito Mussolini avanzaban sobre la libertad de un continente cuyo cielo una vez más era cubierto por negros nubarrones. Se ofreció como voluntario para defender la patria de sus padres que sentía como propia. La familia se agrandó desde el nacimiento de Flavia, la primera hija del matrimonio.
El horror de la nueva Gran Guerra –la Segunda– se inició en setiembre de 1939. Ida Laura comprendió. Su esposo partió. En Asunción lo despidieron su esposa y la bebé. Pronto supieron que, “como oficial de artillería” del Ejército italiano fue a combatir “en el frente griego”. Ida Laura extrañaba. Fue al reencuentro del soldado Oberdan que también sentía la soledad.
“Era una alegría poder reencontrarme con Ida y mi pequeña Flavia. Pronto se sumaría un nuevo integrante a la familia, Ulpio, el único hijo mío que nació en Italia. Décadas más tarde, cuando nos radicamos en la Argentina, tendremos otros tres: Aldo, Buno y Giorgio”. Afincado en Turín, dejó de ser soldado. Volvió a estudiar. En la Università degli Studi di Torino comenzó su simpatía con el clandestino Esercito Nazionale di Liberazione.
Ida Laura Burgstaller, esposa de Sallustro, pide a través de la prensa la liberación de su marido
PARTISANO
Como combatiente irregular, partisano, “guerrillero que sigue a un partido”, alentó la constitución del Comitato di Liberazione Nazionale. Allí es donde “conocí a Aurelio Paccei cuando revistaba en las Brigate Giustizia e Libertà. (Aurelio) reportaba a Sandro Pertini, quien con el tiempo llegaría a ser presidente de Italia”. Fue el inicio de una sólida amistad que se mantuvo hasta mi último aliento… Para el gran público Sallustro –un desconocido– era y es un gran desconocido.
De él se supo solo sobre su secuestro y asesinato. Incluso, después de su muerte no es tarea sencilla recolectar datos. En la tarde del martes 10 de febrero con Pablo Sirvén no reencontramos después de largo tiempo, aunque siempre estamos en contacto. Caminamos brevemente por la Villa Victoria Ocampo, en Mar del Plata, donde, pese al abandono que se percibe por parte de las autoridades del Municipio de General Pueyrredón, se respira intelectualidad. Allí, en un muy austero salón con paredes y techos blancos, el autor compartió con un nutrido grupo de lectores de sus obras –literarias y periodísticas– entre los que me encuentro su “Operación Sallustro”.
Sé, desde hace muchas décadas, de su compromiso con el oficio de periodista y con la ciencia de la comunicación; pero desde ese momento estoy cierto de haber estado –además de con el amigo y respetado colega– con quien procura darle voz a Oberdan Guglielmo Sallustro para que, en, desde y con él, se conozcan sobre las dramáticas tensiones y las enormes tragedias que atravesaron –en todas direcciones– varias décadas del siglo XX, la centuria de las crueldades.
Las voces de Sallustro y del imaginario Nahuel Sima aportan. Declino de hablar del pasado o del futuro. Procuro no perder de vista –ni siquiera a la hora de la reflexión y haber transitado muchos de aquellos sucesos– que tanto lo que suponemos que “ya fue” y, por ende, creemos que dejó de ser, como el amanecer del día después, siempre (si y solo si) lo miramos desde el presente, que con cada suspiro es inmediatamente el pasado.
VOCES Y SILENCIOS
De allí que Pablo me impresiona con esta creación (con esta novela periodística, insisto) que está preñada de las voces y los silencios que las y los periodistas, donde fuere que intervengamos, atesoramos desde el primero de nuestros días de trabajo cuando procuramos informamos para informar.
“Los periodistas somos ricos en historias”, dijo Pablo esa misma tarde ante un grupo de sus lectores y lectoras que le pedían que firmara y les dedicara el libro que recién habían comprado. También firmó el mío. Para decirlo en italiano… un vero capo lavoro. “Tembiapokue iporãmbajepéva”, en guaraní como corresponde categorizar cuando se trata de un tano y paraguayo. De aquellas tragedias como la que comparten y tienen a Oberdan Sallustro como víctima y/o a Nahuel, en este caso, como victimario, no somos escasas las personas que quieren y queremos saber más.
El periodismo es también informarnos para informar, como tantas veces se dijo en estas historias de cada domingo. Y ese es el trabajo que hace Pablo Sirvén, que se le disparó con “una conversación al paso y casual con Carlos Tonelli (quien fuera) el asistente más cercano de Sallustro”, ese tano y paraguayo cuya vida, pasión y muerte no fueron solo veinte días.