Un equipo de la Dirección General de Migraciones del Ministerio del Interior se trasladó hasta ciudades fronterizas entre Paraguay y Brasil, en el departamento de Canindeyú, para verificar la seguridad en cuanto al cruce tras el cierre de fronteras vigente para mitigar el riesgo de propagación del COVID-19.

Los funcionarios realizaron controles aleatorios y patrullajes a lo largo de la frontera seca, en cuanto a detección de puntos clandestinos de ingreso irregular y verificación de la presencia de personas, sean ciudadanos paraguayos o brasileños, en alrededores.

Durante el recorrido por la zona de Pindoty Porã, barrio 29 de Setiembre y Puerto de Salto del Guairá, se evitó el ingreso y la salida del territorio nacional de aproximadamente 45 ciudadanos, paraguayos y brasileños, que buscaban cruzar la frontera a bordo de motocicletas y a pie.

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En consecuencia, la Dirección General de Migraciones solicitará mayor presencia de policías en los puntos clandestinos identificados. Actualmente, son dos los pasos fronterizos habilitados en este departamento.

Además, se realizan controles sanitarios y registros migratorios correspondiente de los camioneros de empresas de transporte de cargas y de las personas que cuentan con autorización del Centro de Coordinación Interinstitucional (CCI) de apoyo al Ministerio de Salud para ingresar al país.

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