Con la crisis instalada a consecuencia de la pandemia a nivel mundial, en Paraguay también se registra una fuerte caída de los salarios de manera general. En este sentido, Enrique López Arce, director de Empleo de la ANR, mencionó que existen varios factores por los cuales se redujo notablemente el porcentaje de los salarios, siendo uno de los principales, la pandemia.
”Una postulación a ese nuevo cargo un año antes, antes de la cuarentena, tenía un salario de G. 5 millones y una postulación actual en cuarentena con el mismo cargo, tiene un 20% menos”, mencionó el profesional.
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Igualmente, explicó que el mercado laboral reacciona según la oferta y la demanda y en este momento hay un aumento de buscadores de empleo. “Eso significa que al haber más personas buscando trabajo, al tener menos ingresos las empresas, evidentemente eso está ocurriendo también con las nuevas postulaciones”, manifestó.
Por otra parte, citó otros dos factores agravantes para esta situación, que es el retorno de compatriotas al país, por un lado y por el otro, la masiva migración de venezolanos en los últimos tiempos.
“Las personas que volvieron del exterior que son casi 5.000 paraguayos, que no tienen problema en trabajar en lo que sea, mientras sea el salario mínimo, otro agravante es la gran cantidad de venezolanos profesionales con buenos títulos, inclusive con experiencia multinacional que tampoco tienen problemas en trabajar en lo que sea”, sentenció.
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MIC simplifica la emisión de certificados para empresas del programa Hambre Cero
El Ministerio de Industria y Comercio (MIC), aprobó una medida para simplificar la emisión del Certificado de Producto y Empleo Nacional (CPEN) y facilitar la participación de empresas nacionales en los llamados de adquisición del programa Hambre Cero.
Según informaron desde la cartera, las empresas que soliciten el CPEN para los servicios de almuerzo y cena deberán gestionar un solo certificado por servicio, bajo las modalidades de “cocinando en las escuelas” o “catering”, en reemplazo del esquema anterior de certificación por producto, denominado plato por plato.
Asimismo, para solicitar el certificado correspondiente al servicio de “almuerzo/cena” en la modalidad “cocinando en las escuelas”, las empresas deberán contar con el Registro de Prestadores de Servicio (Repse) vigente y declarar la actividad “Otros suministros de comidas sin los servicios de restaurante”, identificada con el código NSP 1.0301.29.
La disposición contempla procedimientos diferenciados según el tipo de servicio y los productos ofrecidos. Para almuerzos y cenas, el certificado se gestionará por servicio, mientras que para desayuno y merienda continuará la emisión por cada producto, con el correspondiente detalle de las materias primas e insumos utilizados.
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“Además, el establecimiento declarado deberá contar con el registro del establecimiento y el certificado de buenas prácticas de manufactura, expedido por la autoridad competente”, mencionaron en el comunicado.
Para la emisión del CPEN de cada producto correspondiente a la modalidad “Desayuno/Merienda”, las empresas deberán contar con el Registro Industrial vigente. En este documento se deberá detallar el producto final que se desea ofrecer, así como las materias primas e insumos correspondientes a cada producto, con su respectiva nomenclatura arancelaria vigente.
Con esta disposición, el MIC busca simplificar el trámite de certificación para las empresas nacionales interesadas en participar en los procesos de adquisición del Programa Hambre Cero, de acuerdo con el comunicado institucional.
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Alertan sobre impacto de la crisis climática en la vida, educación y salud de niñas y adolescentes de Paraguay
La organización Plan International Paraguay pone en el centro las voces de niñas y adolescentes frente a la crisis climática a través de un sondeo realizado en cuatro departamentos de nuestro país.
La encuesta arrojó que el 51 % de niñas y adolescentes encuestadas faltó a clases por algún evento climático y el 46 % se sintió menos segura después de una emergencia.
El objetivo del estudio fue visibilizar cómo el cambio climático y las emergencias afectan la salud, educación, seguridad y bienestar de niñas y adolescentes, y la importancia de que sus voces sean consideradas en las respuestas.
Para el efecto, el organismo realizó un sondeo a 242 niñas, niños, adolescentes y jóvenes de entre 10 y 24 años de Guairá, Paraguarí, San Pedro y Caaguazú, aclarando que los resultados reflejan exclusivamente las experiencias de quienes participaron y no son representativos a nivel nacional.
Entre las niñas y adolescentes encuestadas, 8 de cada 10 señalaron que el calor o los cambios del clima afectan su salud. Asimismo, el 51 % de las participantes faltó a clases durante el último año a causa de algún evento climático, mientras que el 46 % señaló haberse sentido menos segura después de una emergencia climática.
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El calor extremo y las sequías también repercuten en la vida y los medios de subsistencia de las comunidades. El 38 % de las personas señaló la pérdida de cultivos o animales y el 26 % reportó pérdida de ingresos familiares.
Además, muestran que los fenómenos climáticos pueden profundizar desigualdades, generando mayores barreras para acceder a la educación, el agua y la higiene, aumentando los riesgos de violencia y abuso y las tareas domésticas y de cuidado.
Las participantes también expresaron preocupación, estrés y ansiedad frente a la crisis climática, pero manifestaron interés en participar y ser escuchadas en las decisiones relacionadas con estos desafíos, así como aportar ideas para construir comunidades más preparadas y resilientes.
En ese sentido, Noelia Errecarte, representante de Plan International Paraguay, señaló que “las niñas no solo están viviendo los impactos de la crisis climática, también tienen ideas, propuestas y soluciones que pueden enriquecer las respuestas que impulsan las instituciones”.
Durante el último año, la organización ha brindado apoyo humanitario a 2080 personas afectadas por emergencias en Paraguay, como parte de sus acciones de preparación, respuesta y recuperación.
Plan International también impulsa acciones anticipatorias que buscan reducir los impactos antes de que una emergencia ocurra, así como intervenciones ante situaciones de sequía, inundaciones y otras emergencias.
Plan International es una organización independiente, humanitaria y de desarrollo que trabaja en más de 80 países para promover los derechos de la niñez y la igualdad de las niñas.
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Itapúa busca convertir el verano en un motor de negocios y empleo
Con Encarnación como principal polo de atracción, Itapúa apunta a diversificar sus propuestas, captar inversiones y extender el movimiento turístico a más distritos. El Carnaval Encarnaceno, que generó cerca de USD 20 millones en 2026, evidencia el impacto económico de una actividad con potencial para dinamizar la región durante todo el año.
El verano representa una de las principales oportunidades económicas para Itapúa. La llegada de visitantes dinamiza hoteles, restaurantes, comercios, transporte y una extensa red de emprendedores y prestadores de servicios.
Con miras a una nueva temporada, la Gobernación busca ampliar ese impacto más allá de Encarnación, mediante la promoción del destino y el desarrollo de experiencias que incentiven a los turistas a permanecer más tiempo en el departamento.
Desde la Secretaría de Turismo de la Gobernación, Verónica Stéfani explicó que el desafío no consiste solamente en atraer visitantes, sino en conseguir que recorran más localidades, consuman productos regionales y generen oportunidades de ingresos para las comunidades. “Para ello, el trabajo conjunto entre instituciones públicas, municipios y sector privado resulta fundamental”, destacó.
Un movimiento que trasciende las playas. El peso económico del turismo tiene uno de sus ejemplos más visibles en el Carnaval Encarnaceno. Según estudios de la Universidad Nacional de Itapúa difundidos públicamente, el evento generó un movimiento económico estimado en USD 16 millones en 2024 y USD 18 millones en 2025, mientras que en su edición centenaria de 2026 rondó los USD 20 millones.
Las cifras corresponden al carnaval y no al movimiento total de la temporada. Sin embargo, permiten dimensionar el potencial de una actividad que también involucra alojamientos, gastronomía, entretenimiento y servicios complementarios.
Desde la Gobernación reconocen la necesidad de mejorar la medición del turismo departamental, incorporando datos sobre la permanencia de los visitantes, sus hábitos de consumo y la distribución territorial del gasto, señaló Verónica. “Contar con información confiable permitiría orientar mejor las inversiones y evaluar el impacto económico de cada temporada”, expresó.
Diversificar para generar nuevas oportunidades. Aunque las playas de Encarnación constituyen uno de los principales atractivos, Itapúa cuenta con recursos para ampliar su propuesta. Las Misiones Jesuíticas, la tradición yerbatera, la gastronomía regional, el turismo de naturaleza y las colonias de inmigrantes ofrecen alternativas para captar distintos perfiles de visitantes.
En esa estrategia se inscribe el proyecto Tesoros de Itapúa, que busca poner en valor elementos representativos de los distritos. Una de sus iniciativas es la Tienda de los Tesoros, impulsada por la Gobernación, el Consejo de Turismo de Itapúa, la Municipalidad de Encarnación y la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA).
El espacio permite comercializar productos locales, artesanías y expresiones de la identidad regional, conectando a productores y visitantes. Además de generar oportunidades comerciales, la propuesta puede despertar el interés por conocer lascomunidades de origen de esos productos.
La diversificación también abre posibilidades para pequeños negocios vinculados con experiencias rurales, circuitos culturales y actividades al aire libre, sin depender exclusivamente de grandes inversiones hoteleras.
Inversión y empleo más allá del verano. Para Verónica, el crecimiento turístico abre oportunidades para ampliar establecimientos, desarrollar servicios gastronómicos, incorporar propuestas recreativas y profesionalizar experiencias locales. Sin embargo, explicó que el potencial económico requiere condiciones que acompañen las inversiones, como infraestructura, información accesible, capacitación y coordinación entre los sectores público y privado.
En ese marco, resaltó que la Gobernación apuesta por fortalecer la promoción digital del departamento y la articulación con los municipios y prestadores turísticos. “El objetivo es posicionar una oferta más amplia y conseguir que el movimiento generado por los principales eventos beneficie a otros distritos”, agregó.
Para Itapúa, el desafío es transformar la temporada alta en una plataforma de crecimiento sostenido. Más visitantes, mayor permanencia y una distribución más amplia del consumo pueden traducirse en nuevos ingresos, empleo y oportunidades para emprendedores. “La meta es que el turismo deje de depender exclusivamente del verano y se consolide como un motor económico durante todo el año”, concluyó.
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Exviceministra propone conectar educación, empleo y salud frente a los desafíos de la IA
“Un joven no vive dividido en ministerios. Es simultáneamente estudiante, trabajador potencial, miembro de una familia, ciudadano y persona con necesidades afectivas, económicas y de salud”, afirmó la Dra. María del Carmen Giménez, miembro de la Junta Directiva del Instituto de Desarrollo del Pensamiento Patria Soñada (IDPPS). Con esta premisa, la exviceministra de Educación Básica sostiene que la respuesta del país ante la transformación digital y la inteligencia artificial debe articular las áreas de educación, empleo, salud y protección social mediante un enfoque sistémico e intersectorial.
La especialista advirtió que, si bien la IA puede democratizar el conocimiento y acortar distancias, también conlleva el riesgo de profundizar las brechas de desigualdad existentes. Quienes poseen una base sólida aprovechan la herramienta para investigar y producir, mientras que los sectores vulnerables corren el riesgo de no poder evaluar críticamente los contenidos. En ese contexto, la educadora enfatizó la necesidad de fortalecer primero el pensamiento crítico y la comprensión: “Claramente tener acceso a tecnología no significa necesariamente saber utilizarla para pensar”, sostuvo.
Ante este panorama, la propuesta del IDPPS contempla una agenda estratégica de cinco a diez años enfocada en garantizar los aprendizajes fundamentales desde la primera infancia y en establecer mecanismos continuos de nivelación. Respecto a los procesos de acompañamiento académico y la prevención de la deserción escolar, Giménez subrayó la necesidad de aplicar una estrategia rigurosa y dinámica: “si un niño no aprende, lo detectamos; si lo detectamos, intervenimos; si la intervención no funciona, cambiamos la estrategia”, expresó.
Una estrategia nacional
Asimismo, el plan plantea el desarrollo de una estrategia nacional de capacidades para toda la vida, vinculando la formación técnica y universitaria con las demandas productivas del país. Sobre la jerarquización de las carreras operativas y tecnológicas, la profesional indicó que “la formación técnica debe ganar escala y prestigio”. Además, insistió en que el objetivo de las políticas públicas debe trascender la mera inserción laboral inicial: “No debemos preparar solamente trabajadores; debemos preparar personas capaces de construir una vida”, manifestó.
En cuanto al trabajo en el aula, la experta propone rediseñar los procesos pedagógicos para que la tecnología actúe como un insumo analítico y no como un sustituto del esfuerzo intelectual. Para guiar el uso responsable de la inteligencia artificial entre estudiantes y docentes, recomendó seguir un criterio metodológico claro: “primero pienso; después uso la herramienta; finalmente vuelvo a pensar sobre lo que la herramienta produjo”. Esta perspectiva busca que los estudiantes argumenten, diseñen y defiendan sus conclusiones de forma autónoma.
El instituto insta a las instituciones educativas y a la sociedad a evaluar el impacto real de la formación más allá de la obtención de títulos académicos. Para la doctora Giménez, el verdadero desafío radica en convertir las políticas en aprendizajes prácticos que doten a las personas de autonomía, habilidades digitales y criterio propio. “El desafío es responder con qué sale realmente una persona de aquí, además del título”, concluyó, reafirmando la necesidad de formar ciudadanos capacitados para resolver problemas y adaptarse activamente a un entorno global dinámico.