El fiscal Álvaro Rojas Almirón investiga sobre el ingreso de tres ciudadanos orientales supuestamente en forma ilegal, violando así la cuarentena sanitaria, por la frontera de Ponta Porá - Pedro Juan Caballero. Todos de nacionalidad china.
Los ciudadanos orientales fueron identificados como Jiang Chenda (29), Yuwei Guang (28) y Qiu Zhipei (22).
Mirá También: “No respetan ni controlan distancia de dos metros en filas”
En ese sentido como primera diligencia, el fiscal dispuso la inmediata comunicación a las autoridades de salud, para el cumplimiento de lo establecido en el Protocolo de Salud.
Vecinos alertaron del ingreso de los tres ciudadanos orientales a efectivos policiales, quienes procedieron a la aprehensión de los tres ciudadanos orientales, dos hombres y una mujer, Jiang Chenda, Yuwei Guang y Qiu Zhipei, quienes aparentemente ingresaron a nuestro territorio traspasando la valla perimetral (cerca de alambres) ubicada sobre las calles Avda. Dr. Francia c/ Curupayty del barrio Perpetuo Socorro, frontera de Pedro Juan Caballero, Ponta Porá.
Estas tres personas se encontraban frente a un comercio cuando fueron abordados por los uniformados, sobre la calle Mcal. López c/ Curupayty. Ellos alegan que ingresaron a las 5 de la madrugada del día de hoy con el objetivo de ir a su comercio, ubicado en esta localidad, desatendiendo que las fronteras están cerradas.
Lea más: Día de la Enfermera: Piden insumos de protección y mejor remuneración
Hay que resaltar que al respecto, el Ministerio de Salud Pública dispondrá si se activará el protocolo o se procederá a la expulsión del país.
El doctor Nelson Collar, director de la XIII Región Sanitaria, quien inspeccionó a los aprehendidos, manifestó que no se cuenta con albergue sanitario para ciudadanos extranjeros.
Dejanos tu comentario
La decisión que transformó una frontera disputada en una zona de paz
- Embajador Carlos José Fleitas
- Fotos: Gentileza
A lo largo de su historia, Paraguay recurrió en tres momentos decisivos al arbitraje para resolver controversias territoriales. El primero fue el laudo Hayes con la Argentina en 1878, que reconoció la soberanía paraguaya sobre el territorio situado entre los ríos Verde y Pilcomayo; el segundo, el laudo arbitral del Chaco del 10 de octubre de 1938, que fijó la frontera con Bolivia después de la guerra del Chaco; y el tercero, conocido como el arbitraje del cerro Chovoreca, culminó con el fallo del 11 de julio de 1969 y determinó la ubicación correcta de uno de los vértices establecidos en 1938.
Pese a su importancia para la definición territorial del país, el laudo de 1938 ha recibido menor atención que los otros dos casos. Detrás de su pronunciamiento existió, además, un episodio poco conocido y todavía controvertido: el acta reservada del 9 de julio de 1938, mediante la cual las partes y los países mediadores anticiparon el trazado fundamental de la futura frontera antes de la firma del Tratado de Paz y del fallo formal de los árbitros.
DE LA TREGUA AL ARBITRAJE
El Protocolo de Paz firmado en Buenos Aires el 12 de junio de 1935 puso fin a las hostilidades de la guerra del Chaco y abrió las negociaciones para resolver la cuestión territorial. La Conferencia de Paz del Chaco, integrada por representantes de Argentina, Brasil, Chile, Estados Unidos, Perú y Uruguay, asumió la tarea de acercar las posiciones de los antiguos contendientes.
Las negociaciones se extendieron durante más de tres años, prueba de que el cese del fuego no había resuelto automáticamente el problema de límites. Finalmente, el 21 de julio de 1938, Paraguay y Bolivia firmaron en Buenos Aires el Tratado de Paz, Amistad y Límites, bajo los auspicios y la garantía moral de los seis Estados mediadores.
Por Paraguay participaron, entre otros, Cecilio Báez, José Félix Estigarribia, Luis A. Riart y Efraím Cardozo; por Bolivia, Eduardo Diez de Medina y Enrique Finot. Los instrumentos de ratificación fueron intercambiados el 29 de agosto de 1938 (González de Bosio, 2022).
ACUERDO RESERVADO
Antes de la firma pública del Tratado de Paz, Amistad y Límites, en la madrugada del 9 de julio de 1938 las delegaciones de Paraguay y Bolivia rubricaron, junto con los mediadores, el proyecto de tratado, aunque debían someterlo a la aprobación de sus respectivos gobiernos. En esa misma fecha se suscribió un documento reservado titulado “Paraguay-Bolivia.
Acta rubricada en la ciudad de Buenos Aires, 9 de julio de 1938”, en el cual los representantes de las partes y de los países mediadores anticiparon el recorrido general que debía respetar el futuro laudo arbitral.
El acta afirmaba que la Conferencia de Paz había identificado, con el asesoramiento de sus técnicos militares y después de escuchar separadamente a las partes, una delimitación transaccional basada en los puntos de coincidencia existentes. En él se anticipó una línea que comenzaba en Esmeralda, sobre el río Pilcomayo; se dirigía hacia 27 de Noviembre, dejando Yrendague al este; continuaba por Capitán Ustares, Palmar de las Islas, Fortín Paredes y cerro Chovoreca; y llegaba al río Negro u Otuquis y a su desembocadura en el río Paraguay.
El documento declaraba que el futuro laudo respetaría esa solución “fiel y escrupulosamente”, considerándola razonable y definitiva por los negociadores (Rout, 1970).
Los compromisos del 9 de julio fueron confirmados y complementados, ya que el 19 de julio Bolivia solicitó nuevas garantías de que el Colegio Arbitral respetaría lo acordado, mientras Paraguay recibió seguridades escritas sobre el sector occidental de la frontera y la permanencia de los fortines Patria y Galpón bajo su jurisdicción.
El acta no fue un documento aislado, sino la pieza central de una negociación reservada más amplia que preparó el camino para la firma pública del Tratado de Paz, el 21 de julio, y para el laudo arbitral del 10 de octubre. Aunque el fallo mantuvo la orientación general del acta, incorporó referencias geográficas como Villazón, el punto situado diez kilómetros al oeste de Estrella; Cerrito Jara y determinadas intersecciones de paralelos y meridianos. Es decir, el trazado definitivo mantuvo la orientación fundamental del acuerdo previo, pero no lo reprodujo literalmente. El documento, por tanto, no sustituye al laudo arbitral, aunque permite comprenderlo como la culminación jurídica de una solución política negociada previamente y mantenida bajo reserva.
CONTROVERSIA
El acta ha generado controversias históricas, su carácter reservado y su divulgación pública muchos años después motivaron cuestionamientos sobre la transparencia de las negociaciones. Además, al afirmar que el futuro laudo respetaría “fiel y escrupulosamente” la línea acordada, abrió la discusión sobre el margen de decisión que conservaron los árbitros. También provocó reparos jurídicos porque fue rubricada antes de que las delegaciones obtuvieran la aprobación definitiva de sus gobiernos y antes de la firma y ratificación del Tratado de Paz. A ello se sumaron las diferencias internas de la representación paraguaya ante las concesiones territoriales discutidas.
BASE JURÍDICA
El tratado no sometió nuevamente a discusión la totalidad del Chaco Boreal. Reconoció directamente determinados espacios y estableció una zona dentro de la cual los árbitros debían fijar la línea definitiva. La decisión tendría el carácter de un arbitraje de equidad: los árbitros debían pronunciarse según su leal saber y entender, considerando la experiencia de la Conferencia de Paz y los dictámenes de sus asesores militares.
A diferencia de un arbitraje estrictamente jurídico, centrado principalmente en la aplicación de tratados anteriores, títulos coloniales y otras normas de derecho, los árbitros de equidad podían buscar una solución considerada justa, razonable y viable para ambas partes. Debían pronunciarse según su “leal saber y entender”, tomando en consideración los antecedentes reunidos por la Conferencia de Paz, los dictámenes de los asesores militares y las condiciones geográficas, económicas y de seguridad de los dos países. La finalidad era alcanzar una fórmula que pudiera cerrar el conflicto y evitar una nueva guerra.
El Tratado fijó los márgenes que la decisión no podía sobrepasar. En el sector occidental, la línea debía situarse dentro de una franja determinada entre el río Pilcomayo y el meridiano del fortín 27 de Noviembre. En el norte y el este, debía mantenerse entre la propuesta presentada por la Conferencia de Paz el 27 de mayo de 1938 y la contrapropuesta paraguaya del 24 de junio. Además, el litoral del río Paraguay situado al sur de la desembocadura del río Negro u Otuquis quedó expresamente excluido del arbitraje.
Los árbitros eran los presidentes de Argentina, Brasil, Chile, Estados Unidos, Perú y Uruguay, quienes delegaron sus funciones en representantes plenipotenciarios. Argentina designó a José María Cantilo, Isidoro Ruiz Moreno y Pablo Santos Muñoz; Brasil, a José de Paula Rodrigues Alves; Chile, a Luis Barros Borgoño y Manuel Bianchi; Estados Unidos, a Spruille Braden; Perú, a Felipe Barreda Laos y Luis Fernán Cisneros; y Uruguay, a Eugenio Martínez Thédy. Sus poderes los facultaban para deliberar y suscribir el fallo en nombre de los respectivos jefes de Estado (Comisión Mixta Demarcadora de Límites Boliviano-Paraguaya, 2007).
EL FALLO
Cumplidas las ratificaciones, los delegados de los seis presidentes mediadores se reunieron en Buenos Aires como Colegio Arbitral y el 10 de octubre pronunciaron el fallo que determinó la línea divisoria.
Paraguay y Bolivia fueron oídos en una audiencia especial y presentaron alegatos acompañados de documentación y una Comisión Militar Asesora realizó un relevamiento aerofotográfico y reconoció las zonas definidas. El Colegio Arbitral no examinó solamente los antecedentes jurídicos e históricos, sino también las condiciones geográficas, económicas y de seguridad de ambas partes. Sobre esa base, concluyó que la línea adoptada representaba una solución equitativa y aprobó el fallo por unanimidad.
La frontera quedó organizada en dos grandes zonas que convergían en 27 de Noviembre o Gabino Mendoza. En la zona occidental, la línea partía de ese punto, descendía hacia Villazón, pasaba diez kilómetros al oeste de Estrella y terminaba en el thalweg o canal navegable del río Pilcomayo. En la zona norte, avanzaba hacia el cerro Capitán Ustares, la Cañada del Palmar de las Islas y la intersección del meridiano de Fortín Paredes con el paralelo de Fortín Ravelo. Luego alcanzaba el punto más alto del cerro Chovoreca y Cerrito Jara, llegaba al río Negro u Otuquis y seguía su thalweg hasta la desembocadura en el río Paraguay.
El uso de fortines, elevaciones, palmares, cursos de agua, paralelos y meridianos muestra que la frontera combinó referencias militares, accidentes naturales y líneas geométricas. El documento fue dado en Buenos Aires en tres ejemplares redactados en español, inglés y portugués, y dispuso que el texto en español prevalecería en caso de duda.
DELIMITAR VS. DEMARCAR
El laudo delimitó la frontera: determinó jurídicamente por dónde debía pasar. Todavía era necesario demarcarla, es decir, identificar sus puntos en el terreno, calcular coordenadas, abrir picadas y construir los hitos que harían visible la separación entre los dos Estados.
El acta del 25 de noviembre de 1938 constituyó la Comisión Mixta Demarcadora de Límites. Bolivia estuvo representada por el coronel Abelardo Prieto y el mayor Walter Salinas; Paraguay, por el teniente coronel Abdón Palacios y el teniente primero de Marina Néstor Rodríguez. Como quinto miembro y presidente fue designado el coronel argentino Ernesto Florit, en representación de los países mediadores.
La Comisión debía dictar su reglamento, acordar el plan de acción y definir los métodos de trabajo. El presidente dirigía los debates, verificaba la ejecución de las decisiones y resolvía definitivamente las cuestiones técnicas y prácticas en las que las partes no alcanzaran un acuerdo.
LEGADO
El Tratado de Paz estableció la fórmula política y jurídica; el laudo determinó la línea dentro de la zona acordada; y la Comisión Mixta se encargó de reconocerla y demarcarla materialmente.
Los documentos producidos durante la demarcación –actas, mapas, croquis, fotografías, informes y libretas de campo– muestran una dimensión de la historia fronteriza que suele quedar oculta detrás de los grandes acontecimientos diplomáticos. La frontera no fue únicamente una línea decidida por presidentes y cancilleres: también fue recorrida por técnicos, topógrafos, militares, ingenieros y delegados que debieron confrontar las palabras del fallo con la geografía del Chaco.
El carácter equitativo del arbitraje permite comprender por qué la solución de 1938 no coincidió plenamente con las aspiraciones territoriales máximas de ninguna de las partes. Aunque la consigna del Dr. Manuel Domínguez –“Ni más allá ni más acá del Parapití”– había expresado durante años la reivindicación paraguaya de reconocer aquel río como límite histórico del Chaco, la frontera definitiva surgió de una realidad más compleja.
Las consecuencias de la guerra, las posiciones de Paraguay y Bolivia, la intervención de los mediadores y la necesidad de evitar un nuevo enfrentamiento exigieron concesiones y una intensa negociación diplomática. Para el Paraguay significó el reconocimiento de la mayor parte del Chaco Boreal y la preservación de su soberanía sobre el litoral del río Paraguay; para Bolivia, consolidó el dominio sobre el sector noroccidental.
El laudo no satisfizo todas las aspiraciones territoriales de ambos países, pero alcanzó algo que décadas de conversaciones, protocolos y mediaciones no habían conseguido: transformar el final de la guerra de dos naciones hermanas en una frontera jurídicamente definida y así abrir una nueva etapa de paz entre Paraguay y Bolivia.
Dejanos tu comentario
Buscan a conductor paraguayo que arrolló y mató a un hombre en silla de ruedas en Posadas
La Policía de Misiones, Argentina y de Paraguay, trabajan en conjunto para localizar un automóvil blanco con patente paraguaya que arrolló y mató a un hombre que estaba en silla de ruedas en Posadas. El conductor huyó y los investigadores sospechan que cruzó la frontera hacia Encarnación inmediatamente después del hecho.
El terrible suceso se registró durante la noche del pasado miércoles, en la esquina de las avenidas Marconi y Mariano Moreno. En este punto de la ciudad el fallecido, identificado como Plácido Facundo Martínez, que se movilizaba en silla de ruedas, acostumbraba a pedir ayuda monetaria a los conductores que circulan por la zona.
En vídeos socializados por las autoridades se puede ver que el hombre estaba en medio de la avenida pidieron dinero, pero en un momento dado un automóvil de color blanco, en vez de detener la marcha aceleró y chocó a Plácido, quien fue despedido para luego quedar tendido en la capa asfáltica.
Tras analizar las imágenes de las cámaras de seguridad, se pudo constatar que el automóvil tenía chapa paraguaya como lo indicaron los testigos. Los investigadores del vecino país presumen que luego de cometer el percance el conductor continuó su marcha sin detenerse y cruzó la frontera hacia Encarnación.
Hoy, agentes de Inteligencia de Frontera de la Policía de Misiones trabajan junto a la Policía Nacional de Paraguay para establecer la identidad y dar con el conductor. Así también, continúan analizando las imágenes de videovigilancia para conocer la ruta que tomó el automóvil y recabando testimonios de las personas que se encontraban en el lugar al momento del accidente.
Dejanos tu comentario
Militares y policías de Perú se enfrentan con disidentes de las FARC en frontera con Colombia
Militares y policías de Perú se enfrentaron a miembros del grupo armado Comandos de la Frontera, conformado por disidentes de la guerrilla colombiana de las FARC, en una zona fronteriza con Colombia, informó el gobierno peruano.
El fuego cruzado se produjo en un pequeño centro poblado de la región de Putumayo, en el noreste peruano, luego de que el grupo fuera ubicado tras labores de inteligencia.
El enfrentamiento, de cuya fecha no informan las autoridades, “obligó a los criminales a huir”, según un comunicado del Ministerio de Defensa. Tres de ellos cayeron al río Yaricaya.
“Las condiciones de seguridad, así como la profundidad y el caudal del río, imposibilitaron las labores de búsqueda de los cuerpos”, señalaron las autoridades.
Las fuerzas de seguridad peruanas retomaron el control de la zona donde encontraron un fusil M16 con cargadores, dos pistolas, una granada de guerra y municiones.
También se incautaron “equipos ligeros de combate, uniformes tipo ejército de Colombia, mantas de camuflaje, medicamentos y herramientas”, según la institución.
El ministerio indicó que la operación “Zancudo” de las fuerzas combinadas tenía por objetivo el control territorial de la zona fronteriza y garantizar la seguridad de la población local.
Comandos de la Frontera es uno de los grupos disidentes de la disuelta guerrilla marxista FARC, que dejó de existir a mediados de la década pasada al entregar sus armas al gobierno colombiano, con el que firmó un acuerdo de paz.
El viernes pasado el recientemente asumido gobierno del presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, extraditó a Estados Unidos a Geovany Andrés Rojas, capturado jefe de los Comandos de la Frontera.
Entre el 21 y 25 de setiembre, las Fuerzas Armadas de Perú y Colombia se reunieron en Lima para firmar acuerdos de seguridad y cooperación fronteriza.
- Fuente: AFP
Dejanos tu comentario
Paraguay y Brasil preparan respuesta sanitaria ante el avance del Corredor Bioceánico
Paraguay y Brasil avanzan en el fortalecimiento de la cooperación sanitaria en el eje Carmelo Peralta–Porto Murtinho, en el marco de la Reunión Bilateral de Coordinación Sanitaria de Frontera, que reunió durante dos días del 24 al 25 de septiembre, a autoridades y equipos técnicos de ambos países. El proceso cuenta con el acompañamiento técnico de la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS), en articulación con los esfuerzos vinculados al Corredor Bioceánico.
Este encuentro da continuidad a un proceso de diálogo y trabajo bilateral iniciado años atrás, y busca anticipar las necesidades sanitarias que surgirán con la próxima operatividad del Puente Internacional y la consolidación de la Ruta Bioceánica.
Le puede interesar: Defensa de Marset asume narcotráfico, pero alega que no operó en EE.UU.
La nueva conexión incrementará la movilidad de personas y cargas y transformará la dinámica de las comunidades fronterizas. Ante este escenario, ambos países trabajan en la coordinación de sus redes asistenciales, la atención de emergencias, la vigilancia epidemiológica, el intercambio de información y la respuesta ante eventos de salud pública.
De la cooperación al territorio
Durante la apertura se destacó la importancia de avanzar desde el diálogo institucional hacia mecanismos concretos de coordinación en territorio. Uno de los conceptos centrales es que la cooperación “baje a terreno”, poniendo énfasis en la necesidad de traducir el trabajo bilateral en protocolos, canales de comunicación, redes articuladas y respuestas coordinadas que permitan garantizar una atención oportuna a las personas.
La reunión apunta a avanzar en un diagnóstico compartido de las capacidades y necesidades sanitarias y definir líneas de trabajo que puedan convertirse en una hoja de ruta para las autoridades y equipos técnicos de ambos países.
De esta manera, Paraguay y Brasil buscan que el futuro puente entre Carmelo Peralta y Porto Murtinho sea también un puente de cooperación sanitaria, fortaleciendo la respuesta de ambos países ante una nueva realidad territorial y acompañando el proceso de integración fronteriza.
Siga informado con: Cartes y Alliana se reúnen de cara a las municipales y proyectan el 2028