El viceministerio de Trabajo informó esta tarde que ante la próxima flexibilización de la cuarentena sanitaria ha mermado el pedido de suspensión temporal de los trabajadores por parte de empresas formales.
El viceministro Luis Orué manifestó que quedaron en 4.000 las empresas que recurrieron a esta alternativa mientras dure la emergencia sanitaria a causa del coronavirus y que afectaría a alrededor de 45.000 empleados.
“La suspensión temporal aprobada por el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social (MTESS) fue de 15, 30 y 60 días”, aseguró.
Agregó que de los 4.000 expedientes presentados, 600 ya fueron resueltos y se encuentran en poder del Instituto de Previsión Social (IPS) para proceder al pago de ayuda a los trabajadores.
Foto: Archivo.
“El aporte que realizará el IPS es un subsidio que suple a la falta de un seguro de desempleo, que no está contemplado en Paraguay. En la semana se estaría presentando al Congreso Nacional un proyecto de ley que establezca esta figura”, sostuvo.
Afirmó que el cese de las actividades es una figura creada en el Código Laboral ante circunstancias externas del empleador.
“En caso fortuito, de fuerza mayor o una circunstancia externa, lo obligan a una interrupción temporal para que la patronal no abone el salario por hasta 90 días y luego debe reincorporar a todos sus obreros cesados”, dijo.
Aclaró que la terminación del contrato es cuando se extingue el vínculo laboral por medio del despido justificado o injustificado, que hasta el mes de marzo se dieron 3.000 denuncias por despidos, cifra que está dentro del rango de lo normal.
“Todavía no se puede hablar de despidos masivos, pero habría que esperar este fin de mes o la quincena de mayo para constatar lo que dejará esta cuarentena tras la flexibilización. El aguinaldo se establece por todos los meses del año en que se percibió el salario dividido 12. No se debe computar el tiempo de cese laboral”, puntualizó.
IPS exoneró millonarias multas a firma ligada a familiares de Abdo
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Durante el gobierno de Mario Abdo Benítez, la administración del IPS exoneró el pago de sumas millonarias a la empresa de su familia política. Los documentos sobre el cobro del Instituto de Previsión Social (IPS) a la empresa hotelera muestran una verdad irrefutable: la exoneración de multas e intereses millonarios por parte del ente, pese a litigios ganados. En la administración de Jorge Brítez la situación se revirtió y de G. 5.557 millones “arreglados” en la era Abdo se logró ingresar G. 9.391 millones a las arcas de la institución.
Los hechos son muy claros y hablan por sí solos, pese al redireccionamiento de cuestionamientos que se quiere hacer del sonado caso del Consorcio Hotelero Sudamericano SA, propiedad de la familia política del expresidente de la República Mario Abdo Benítez, que arrastraba multimillonarias deudas con el Instituto de Previsión Social (IPS) en concepto de aporte obrero patronal.
Después de un largo litigio por el cobro de la mencionada deuda y pese a los juicios ganados para cobro de capital, intereses y multas, por una resolución de fecha 6 de diciembre de 2018, el entonces Consejo de Administración perdonó estas obligaciones a la empresa de la familia de la esposa de Abdo Benítez. Con esta decisión, el monto a percibir por la previsional se redujo a G. 5.557 millones, con facilidades de pago en cómodas cuotas para la firma deudora que aprovechó sus privilegios al punto de incumplir hasta lo acordado. La situación mencionada cambió en el 2024 cuando la Dirección Jurídica de la previsional verificó el incumplimiento y exigió el pago correspondiente por medio de ejecución de cobro, logrando así el IPS cobrar en una primera instancia la suma de G. 7.500 millones y posteriormente la suma de G. 1.891 millones, sumando así un ingreso total de G. 9.391 millones a las arcas de la institución.
Se impulsó igualmente una causa penal por evasión, habiéndose verificado que se descontaba a los empleados, pero no se aportaba al IPS, privando así el Consorcio, familia política de Abdo Benítez, a sus trabajadores de las prestaciones médicas y del derecho a la jubilación, pese a los descuentos que les realizaban en concepto de seguridad social.
El Consorcio Hotelero Sudamericano SA, propiedad de la familia política de Mario Abdo Benítez, arrastraba multimillonarias deudas con el IPS en concepto de aporte obrero patronal
ACUERDOS
Así, surgió un primer acuerdo con la empresa Consorcio Hotelero en 2018 con el compromiso de cancelar la deuda a noviembre de ese año, pero esto iba atado a millonaria exoneración de G. 5.224 millones, es decir, casi el 50 % de la deuda, incluso de obligaciones que versaban al año 2003. Por si fuera poco, desde noviembre del 2018 hasta el inicio de la ejecución en febrero de 2024, el Consorcio Hotelero no cumplió con ningún punto del acuerdo homologado, pese a todos los beneficios. Con la actual administración se revirtió la concesión que le dieron en el gobierno anterior a la empresa de la familia política de Abdo Benítez y el IPS logró el cobro de G. 7.500 millones inicialmente y luego, en el primer semestre de 2025, se canceló el total adeudado a la fecha de pago, lo que llevó a que en menos de un año se cobre la suma de más de G. 9.391 millones a favor de los asegurados. Es importante remarcar que, si es que se aceptaba el acuerdo anterior del 2018, IPS iba a tener G. 1.900 millones menos en recursos y deja en evidencia a quienes intentaron sacrificar los derechos de los asegurados con regalías que constituyen un saqueo a la previsional.
HONORARIOS
Además del pago de millonarias multas e intereses, el Consorcio fue obligado a pagar las costas del juicio, decisión judicial utilizada como revancha mediática del abdismo y redireccionó el tema colocando en centro de escándalos al exdirector jurídico y su equipo. Los tiroteos mediáticos ignoran que el propio Consorcio realizó propuestas de pago, e incluso de dación en pago de inmuebles, que fueron rechazadas por no ser convenientes a los intereses del IPS. La empresa tuvo que asumir lo que correspondía, el pago del capital que adeudaban con intereses. En la misma propuesta presentada, solicitaron el pago del 5% (mínimo legal) a los abogados, todo ello abonado y pagado por el Consorcio. Si el propio Consorcio moroso planteó este pago, conforme a las costas que veía venir y considerando todo el regateo a la previsional para esquivar deudas históricas, ¿que presunción puede haber sobre su sorpresiva iniciativa de cubrir los gastos que conlleva cualquier juicio?
Los costos que recayeron en la parte perdidosa, ejecutados conforme a propuesta de la misma en el marco de la Ley, se convirtió en gigantesca campaña mediática con medias verdades. La prensa sangra por la herida de la empresa de la familia política de Abdo Benítez antes que defender el interés de los asegurados e IPS.
Caso Braulio Vázquez: IPS apunta a negligencia médica
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El consejero de Instituto de Previsión Social (IPS), Víctor Insfrán, opinó que en el caso Braulio Vázquez puede hablarse incluso de negligencia médica y operativa. Anunció que el martes que viene analizarán en el Consejo la auditoría de la Superintendencia de Salud que será comparada con una auditoría interna de la previsional.
“Estoy enterado que llegó el informe a la institución y se va a alzar ahora a Gobernanza, que para nosotros significa recibir todos los consejeros para su tratamiento el día martes que tenemos sesión”, expresó en declaraciones a la 1080 AM.
Dijo, asimismo, que de confirmarse irregularidades, se ordenará un sumario administrativo para determinar responsabilidades.
El paciente Braulio Vázquez falleció esperando un procedimiento de cateterismo. Foto: Gentileza
Si el Consejo tiene responsabilidad, los consejeros deberían renunciar, afirmó. “Me enteré de algunos puntos por la prensa, y nuestra posición es revisar puntualmente todos los informes y una vez que tengamos, tanto la auditoría interna y de la Superintendencia de Salud, nosotros vamos a tomar la decisión de disponer un sumario administrativo a fin de deslindar todas las responsabilidades”, acotó.
Añadió que luego, el caso será derivado a la instancia correspondiente de acuerdo a los alcances de la medida. “Si el Consejo tiene responsabilidad, no tiene otro camino que renunciar. En caso de que un paciente tenga código verde significa que no hay ningún apuro, que puede esperar. Pero una persona infartada, definitivamente, no puede”, subrayó el directivo.
En esos casos, debe entrar inmediatamente a un código rojo de atención prioritaria, manifestó. “El personal médico o de enfermería de urgencia que le recibió a este paciente, determinado con código verde, teniendo un infarto, definitivamente hay un error profesional garrafal”, apuntó.
La Superintendencia de Salud investigó durante un mes las causas que rodearon a la muerte de Braulio Vázquez el pasado 28 de enero en el Hospital Central del IPS. Los familiares denunciaron que gastaron casi G. 11 millones y que hubo retrasos en la cirugía para el cateterismo.
La auditoría realizada en el hospital central del Instituto de Previsión Social (IPS) en el caso de Braulio Vázquez revela una serie de demoras, falta de protocolo y previsión ante fallos técnicos que condujeron al fallecimiento del paciente, señala el informe proveído por la Superintendencia de Salud.
La auditoría se ordenó el pasado 29 de enero, luego de que compañeros y familiares del hombre de prensa denunciaran que el asegurado falleció esperando ser sometido a un cateterismo tras un infarto, por falencias en la atención y en el equipo médico.
“Nos basamos en todas las declaraciones y entrevistas que le hicimos a una gran cantidad de personal de servicio; médicos, enfermeras, de distintos servicios involucrados en todos los procesos”, señaló el doctor Roberto Melgarejo, superintendente de Salud, en comunicación con la 1020 AM. Una de las conclusiones dice que en la verificación in situ aparecieron 22 minutos después los médicos. “Posterior al hecho, hicimos una visita relámpago. Alrededor de las 21:30 fueron los auditores a verificar, mirar los equipos y conversar y los médicos no se encontraban”, refirió.
Ante esta ausencia, los responsables de enfermería que se encontraban de turno convocaron al servicio a los especialistas. “Las enfermeras llamaron a los médicos de guardia, quienes aparecieron 22 minutos después, diciendo que estaban cenando”, confirmó Melgarejo.
“Nosotros no podemos decir ni tapar algo sobre lo que no tenemos cien por ciento de certeza. Pero, narramos y mostramos paso a paso los hechos objetivos que encontramos”, aseguró.
También se confirmó el faltante de insumos para el procedimiento correspondiente, debiendo ser adquiridos por los familiares, y fallas técnicas reiteradas del equipo de Hemodinamia.
Caso Braulio Vázquez: auditoría confirma serie de fallas que derivaron en la muerte del paciente
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La auditoría realizada en el hospital central del Instituto de Previsión Social (IPS) en el caso Braulio Vázquez revela una serie de demoras, falta de protocolo y previsión ante fallos técnicos que condujeron al fallecimiento del paciente, señala el informe proveído por la Superintendencia de Salud.
La auditoría se ordenó el pasado 29 de enero, luego de que compañeros y familiares del hombre de prensa denunciaran que el asegurado falleció esperando ser sometido a un cateterismo tras un infarto, por falencias en la atención y en el equipo médico.
“Nos basamos en todas las declaraciones y entrevistas que le hicimos a una gran cantidad de personal de servicio; médicos, enfermeras, de distintos servicios involucrados en todos los procesos”, señaló el doctor Roberto Melgarejo, superintendente de Salud, en comunicación con la 1020 AM.
Una de las conclusiones dice que en la verificación in situ aparecieron 22 minutos después los médicos. “Posterior al hecho, hicimos una visita relámpago. Alrededor de las 21:30 fueron los auditores a verificar, mirar los equipos y conversar y los médicos no se encontraban”, refirió.
Ante esta ausencia, los responsables de enfermería que se encontraban de turno convocaron al servicio a los especialistas. “Las enfermeras llamaron a los médicos de guardia, quienes aparecieron 22 minutos después, diciendo que estaban cenando”, confirmó Melgarejo.
Braulio Vázquez murió esperando un procedimiento de cateterismo. Foto: Archivo
Dicha versión se hizo constatar en acta. “Nosotros no podemos decir ni tapar algo sobre lo que no tenemos cien por ciento de certeza. Pero, narramos y mostramos paso a paso los hechos objetivos que encontramos”, aseguró.
En ese sentido, la auditoría tuvo por objetivo evaluar de manera sistemática, objetiva y técnica el proceso completo de atención brindado a Braulio Vázquez con diagnóstico de infarto agudo de miocardio, desde su ingreso al servicio de Urgencias del IPS Ingavi hasta su fallecimiento en el Hospital Central del IPS.
También se confirmó el faltante de insumos para el procedimiento correspondiente, debiendo ser adquiridos por los familiares. “Según declaraciones del personal médico del servicio de Hemodinamia, durante la mañana se realizaron gestiones para disponer de los insumos necesarios, los cuales no se encontraban disponibles en stock institucional”, señala el informe.
Asimismo, se constataron fallas técnicas reiteradas del equipo de Hemodinamia, según informe proporcionado por el servicio. A partir de los hallazgos, la Superintendencia de Salud realizará el seguimiento periódico de cumplimiento de las medidas recomendadas al plantel médico de la previsional.