Paraguay continúa consolidándose como un destino estratégico para la inversión y el desarrollo empresarial en la región. Así lo demuestra el caso del empresario brasileño al frente de Cellshop Importados Paraguay, Jorbel Griebeler, quien asegura alcanzar ventas superiores al millón de dólares diarios, en un entorno que según afirma favorece el crecimiento sostenido de los negocios.
Más allá del impacto de la cifra, su testimonio pone en relieve uno de los principales diferenciales del país: la competitividad fiscal. “La carga impositiva de Paraguay es mucho más baja, y eso nos hace más competitivos”, señala en un video del creador digital Matheus Vinicius, al tiempo de explicar que esta condición atrae a miles de consumidores de países vecinos como Brasil y Argentina, dinamizando el comercio y fortaleciendo el flujo económico.
El modelo no solo se traduce en altos niveles de facturación, sino que también en una significativa generación de empleo. Su estructura empresarial asentada en Ciudad del Este, Alto Paraná, involucra a unas 1.200 personas, con un movimiento diario relevante en salarios y costos operativos, lo que evidencia el efecto multiplicador que puede tener una empresa consolidada en el país.
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En paralelo, el empresario ha avanzado hacia la creación de marcas propias, apostando por la diversificación y el valor agregado. Desde líneas de indumentaria hasta productos de belleza y cuidado personal, su estrategia refleja una evolución desde el comercio hacia la construcción de identidad empresarial, apoyada en un principio que considera innegociable: la calidad.
El caso ilustra una tendencia más amplia. Paraguay ofrece condiciones que, combinadas, resultan especialmente atractivas: estabilidad macroeconómica, presión tributaria moderada y una ubicación geográfica que facilita el acceso a mercados regionales. Este escenario permite que tanto inversionistas locales como extranjeros encuentren un terreno propicio para escalar sus operaciones.
A nivel personal, el empresario reconoce haber superado sus propias expectativas iniciales. Sin embargo, lejos de conformarse, proyecta nuevos desarrollos y marcas, reafirmando una visión de crecimiento continuo.
Su mensaje final apunta a las nuevas generaciones: apostar por aquello que despierte pasión y compromiso. En un país donde las condiciones acompañan, sostiene, el diferencial está en la capacidad de cada emprendedor para convertir oportunidades en resultados concretos.
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