El presidente de la Federación de Cooperativas de Producción (Fecoprod), Alfred Fast, se refirió acerca de los precios internacionales de los granos, haciendo hincapié en la importancia de apuntar a mejores montos, con el objetivo de permitir mayores oportunidades de desarrollo especialmente a los pequeños productores.
“Notamos que en los últimos años se registra un incremento en el precio de los insumos, pero no suben los precios internacionales para los granos. Esto nos preocupa porque notamos que el productor tiene más gastos, volviéndose cada vez más pequeña la ganancia”, expresó para La Nación/Nación Media.
Fast remarcó que esto se traduce en problemas puntuales para los pequeños productores, pues no se paga el gasto de maquinarias por los bajos precios, por ello reiteró la preocupación mantenida desde la Fecoprod, atendiendo la realidad con la cual trabajan en el campo paraguayo.
“El productor no puede elegir los precios determinados sobre sus productos porque depende de condimentos internacionales, pero sí puede mirar la eficiencia con la cual trabaja. El productor prácticamente debe ser un malabarista hoy en día para ganar dinero”, expresó.
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La producción
Con respecto a la ganadería, el titular de la Fecoprod habló de la preocupación en torno al casi nulo aumento del hato ganadero. “Estamos con poco más de un millón de animales desde hace unos años y mantenemos esa cifra”, subrayó.
Indicó que ese factor se debería, posiblemente, a la sequía instalada por casi tres años en el Chaco paraguayo y el norte de la Región Oriental. No obstante, Fast indicó la necesidad de analizar cómo aumentar la eficiencia y perfeccionar el trabajo de los productores.
“Tenemos que mantener viables la agricultura y la ganadería, lo cual debe ser una constante. Quiero animar a los productores de todo el país, sean los pequeños productores o de cooperativas o del sector privado porque, al final del día, casi el 75 % de los ingresos por exportaciones viene del campo”, sentenció.
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Volumen y calidad: el gran reto de los pequeños productores tras abrirse a nuevos mercados
El ministro de Agricultura y Ganadería, Carlos Giménez, fue consultado sobre el acceso a nuevos mercados a nivel internacional y la participación de los pequeños productores en ese comercio a gran escala. El secretario de Estado manifestó que todavía falta un trecho largo para que los de menor envergadura puedan cruzar la frontera, por cuestiones de volumen y calidad.
“Tenemos un sector agroexportador que se potencia, que conquista al mundo, con calidad, con volúmenes. Cuando hablamos de mercados, la apertura nunca fue difícil, porque tenemos condiciones sanitarias y otros factores que hacen que el país pueda posicionarse a nivel global”, comenzó señalando en diálogo mantenido con GEN y Universo 970/Nación Media. Seguidamente, explicó que quienes gozan de mejores condiciones económicas y disponen de grandes inversiones pueden posicionar sus productos de manera efectiva.
Con relación a los productores de menor calibre, fue tajante al citar dos factores que les juegan en contra. “Tenemos que primero hablar de volumen y, por supuesto, de calidad, y ahí no entran nuestros pequeños productores. Tenemos que hablar de algo muy simple, nosotros ni siquiera fuimos capaces de cubrir nuestra demanda interna de hortalizas, tomates”, citó. Recordó que cuando asumió había una crisis en el rubro del tomate con costos que llegaban a G. 30.000 el kilo y ahí se preguntó qué se hizo con tanto dinero que se repartió durante años a diferentes organizaciones, sin tener avances.
Amplió destacando que las ferias que se realizan a nivel local permitirán que los productores tengan un ejercicio de producción continua y que en el “futuro lejano” puedan apuntar a elevar el volumen.
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Prioridad
Con relación a la prioridad en su gestión, dijo que se está buscando cubrir el mercado con productos locales la mayor parte del año. “Este año nuestra prioridad es no volver a tener sobreoferta en cierto periodo de tiempo y luego dejar de tener; estamos tratando de que nuestra gente tenga una producción planificada, la distribución escalonada de cosecha durante todo el año en todos los productos y ahí pensar en oportunidades de exportar, porque tenemos un gran mercado”, destacó, entre otras cosas.
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Aumentarían compras a los pequeños productores
El MDS abre posibilidad de aumentar volumen de compra a pequeños productores y mipymes para el programa de alimentación escolar.
El ministro de Desarrollo Social, Tadeo Rojas, afirmó que el programa Hambre Cero atraviesa una etapa de consolidación y aseguró que los controles actuales obligan la compra a productores de la agricultura familiar y mipymes.
El Gobierno defendió la estructura actual del programa Hambre Cero y marcó distancia del proyecto legislativo que propone transferir a los municipios parte de la administración de los recursos destinados a la alimentación escolar.
El secretario de Estado acudió a la Comisión de Hacienda y Presupuesto del Senado para exponer la postura del Ejecutivo sobre la iniciativa presentada por el senador Colym Soroka, que plantea descentralizar el manejo del programa hacia las municipalidades.
COBERTURA PLENA
Rojas recordó que Hambre Cero comenzó en 2024 en 90 distritos y que desde este año alcanzó cobertura plena dentro del esquema previsto por el Gobierno. En ese contexto, sostuvo que el 2026 representa recién el segundo año completo de implementación nacional y que todavía existen procesos de ajustes permanentes propios de un programa de gran alcance social.
“El programa está en pleno proceso de consolidación”, expresó el ministro al insistir en que actualmente el sistema funciona en condiciones satisfactorias.
MDS NIEGA INCUMPLIMIENTOS
Uno de los cuestionamientos planteados por sectores que impulsan la descentralización apunta a una supuesta exclusión de productores nacionales y agricultores familiares dentro de la provisión de alimentos. Sobre ese punto, Rojas negó incumplimientos y aseguró que existen mecanismos obligatorios de control.
Explicó que un decreto establece porcentajes mínimos de compra a la agricultura familiar y a las mipymes, requisitos que las empresas proveedoras deben cumplir obligatoriamente para avanzar en los procesos administrativos de cobro.
SISTEMA DE CONTROL
Según detalló, el control se realiza mediante el Sistema Integrado de Alimentación Escolar (SIAE), plataforma digital donde las proveedoras cargan facturas y documentaciones que acreditan las adquisiciones realizadas a productores nacionales.
El ministro insistió en que los mecanismos actuales funcionan y advirtió que modificar la ley en esta etapa podría alterar el proceso de consolidación de uno de los programas sociales de mayor impacto impulsados por el gobierno de Santiago Peña.
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Agricultura familiar podría acceder a nuevos ingresos mediante conservación ambiental
El Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades), en conjunto con el programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, avanza en el diseño de mecanismos para facilitar el acceso de la Agricultura Familiar Campesina (AFC) al Mercado de Servicios Ambientales, con el objetivo de generar nuevas oportunidades económicas para pequeños productores rurales y fortalecer la conservación de los recursos naturales.
La iniciativa se desarrolla en el marco del proyecto Paraguay + Verde y está enfocada especialmente en fincas de entre 2 y 20 hectáreas, segmento que actualmente enfrenta mayores dificultades para incorporarse al sistema nacional de Pagos por Servicios Ambientales.
Para avanzar en este objetivo, el Mades llevó adelante un taller institucional que reunió a equipos técnicos de distintas áreas de la institución, con el propósito de identificar las principales barreras que limitan la participación de pequeños productores y construir propuestas más inclusivas y accesibles.
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Durante la jornada se analizaron alternativas para simplificar los procesos de certificación y reducir trabas administrativas y técnicas que actualmente dificultan el ingreso de fincas de menor escala al mercado de servicios ambientales. Además, el espacio permitió coordinar criterios entre las diferentes dependencias involucradas en la implementación del régimen.
El Mercado de Servicios Ambientales permite que propietarios de tierras reciban compensaciones económicas por prácticas de conservación, protección de bosques y manejo sostenible de recursos naturales.
Sin embargo, históricamente los pequeños productores rurales tuvieron menores posibilidades de acceder a estos mecanismos debido a los costos técnicos, requisitos administrativos y limitaciones de escala.
En Paraguay, la Agricultura Familiar Campesina representa un sector clave tanto para la producción de alimentos como para la economía rural y el arraigo de miles de familias. En ese contexto, la inclusión de pequeños productores en esquemas de sostenibilidad ambiental es vista también como una herramienta para diversificar ingresos y generar incentivos económicos vinculados a la conservación.
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El verdadero legado materno, inspirar
Por: Alba Delvalle
Cuando la pasión se convierte en ejemplo, deja de ser herencia para transformarse en impulso. Madre e hijas llevan la ganadería a una nueva etapa, donde tradición y conocimiento construyen una nueva forma de hacer empresa.
En el campo, hay cosas que se aprenden, otras simplemente se viven. Y en algunos casos, como el de Romy Orué y sus hijas, Luján y Monserrat, esa pasión no solo se hereda, se transforma, evoluciona y se proyecta en nuevas formas de hacer empresa.
Lo que empezó como una decisión en un momento clave, hoy es una historia de continuidad, pero también de cambio generacional. Para Romy, su camino en la ganadería no nació como un plan, sino como una respuesta. “Una noche cuando mamá me dijo; ‘hija, ya no puedo más’. En ese momento fue como un aviso, es aquí donde hoy te necesito”, recuerda.
Aunque siempre estuvo cerca del campo familiar, fue ese momento el que la llevó a asumir un rol activo. Ahí empezó el desafío de hacerse cargo y construir algo propio dentro de esa historia. Con el tiempo, ese compromiso se convirtió en algo más grande: un proyecto de vida.
Para sus hijas, el camino fue distinto, pero igual de profundo. Luján Rolón Orué, ingeniera zootecnista, lo explica desde la experiencia cotidiana. “Desde chica iba al campo con mi familia, se volvió parte de mi rutina los fines de semana. Eso hizo que desarrollara esas ganas de meterme más a fondo en el manejo, los animales y el trato al personal”, expresa.
En el caso de Monserrat, quien es médica veterinaria, la conexión fue aún más natural. “Desde que tengo memoria voy a la estancia con mis abuelos y mi mamá. Básicamente crecí ahí, montando a caballo y viendo el ganado”. No fue una imposición, cuenta, sino más bien una convivencia constante con ese mundo, que terminó convirtiéndose en elección.
Inspirar desde el ejemplo. Ambas coinciden en algo, el rol de su madre fue determinante. “Ella nunca nos obligó, pero tuvo un impacto muy grande en mí al verla sobrellevar situaciones críticas del campo. Fue una inspiración, sobre todo en un rubro que antes era muy desconocido para las mujeres”, comenta Luján.
Monserrat lo refuerza desde otra mirada. “Es bastante inspirador ver cómo una mujer puede manejar un equipo formado básicamente por hombres. Tiene un carácter forjado que heredó de mi abuela, y verla trabajar así me motivó aún más”.
Ese liderazgo no solo se transmite en palabras, sino en la forma de enfrentar los desafíos, comparten ambas profesionales. Lo que aprendió de la madre, para Luján fue la paciencia, el empeño y a no bajar los brazos. Hoy, ese legado lo construyen desde la complementariedad, ya más que hermanas, son socias.
Ambas lideran la Cabaña Punta Ybaté, situada en la ciudad de Quiindy, un proyecto impulsado por las hermanas desde 2019, enfocado en animales de alto valor genético, principalmente, brahman y braford, con la premisa de desarrollar genética propia y adaptada a distintas regiones del país.
“Nos complementamos muy bien, siempre supe que íbamos a ser un buen equipo, porque somos unidas, y en lo técnico cada una aporta desde su especialidad, cuando una no puede está la otra. Monse es un ejemplo de hermana mayor, me malcría y la admiro mucho. Al ser yo la menor, tengo dos ejemplos que son indispensables para mí”, expresa la ingeniera.
En tanto que la veterinaria, se enfoca en los aspectos clínicos y reproductivos, pero siempre en conversaciones con la socia sobre la genética que van a implantar. Ese equilibrio entre conocimiento y trabajo en equipo es lo que les permite avanzar hacia un modelo más profesionalizado, explica Monse.
De la tradición a la genética. El cambio más visible en esta nueva generación está en el enfoque técnico, pues hoy en día, el manejo cambió mucho, sobre todo en la selección de animales. Se enfocamos más en ser una empresa ganadera dedicada a la carne, pero también al mejoramiento genético, relatan.
Ese paso a la eficiencia, marca una evolución clara que va de la producción tradicional a una visión más estratégica del negocio. “Lo nuevo para nosotras es la cabaña. Nunca pensé que íbamos a formar parte de ese mundo, pero es algo tan apasionante, preparar animales y demostrar la genética para después masificarla”, prosigue Monse.
La historia familiar se sostiene sobre dos pilares productivos, por un lado, la Estancia Mayo 6, ubicada en la zona de Pinasco camino a Salazar, en el Chaco, con más de 45 años que fue de sus abuelos. Hoy se dedica a la cría y recría de razas como la brahman, braford y brangus. Y, por otro lado, el establecimiento Punta Ybaté, con animales puros de pedigree entre brahman y braford, que juntos llegarían a las 2.400 cabezas de ganado y una estructura que emplea a unas 40 personas.
El objetivo principal lograr esa genética propia, con la cría y recría de animales que se adapten a los distintos suelos tanto del Chaco como de la región Oriental. Sueñan con ser reconocidas por este desarrollo a nivel país y, por qué no, a nivel mundial.
Ante la consulta, si el legado se hereda o se construye, la respuesta no fue una sola. Para Romy, está claro; “La pasión se construye, se ama, nace en cada momento que te levantás en el campo, y eso luego se convierte en herencia”.
En tanto que Luján lo ve desde la experiencia. “Yo creo que se construye, porque al ver a los antecesores, si a uno le interesa va forjando el camino. Mi nena de 2 años es aún más animalera que yo, le encanta el campo, un estilo de vida que ella sola está optando y quien sabe si en el futuro ella sea la que esté al mando de todo”, remarca.
Mientras que Monserrat lo resume en una idea que une ambas miradas. “Es algo de ambos. Se hereda, porque viene de mis abuelos a mi mamá y de mi mamá a nosotras. Pero también se construye día a día”.
Es así que, lo que empezó como una decisión necesaria, se convirtió en un legado activo, uno que no se limita a continuar, sino a evolucionar. Porque en esta historia, la herencia no es solo el campo, es la forma de trabajarlo, de liderarlo y de proyectarlo hacia el futuro. De ahí que, el verdadero legado de una madre no es lo que deja, sino lo que inspira a construir.