Una buena noticia para la calidad genética y estatus sanitario de la ganadería paraguaya, tras concretarse ayer la primera exportación de genética bovina de la raza Nelore con destino a Guatemala, informó la Asociación Rural del Paraguay (ARP).
La Asociación Paraguaya de Criadores de Nelore (APCN) calificó el hecho como un día histórico, no solo para la raza, sino también para el gremio y la ganadería nacional, al lograr enviar 1.200 pajuelas con destino al país centroamericano.
Las pajuelas nelore provienen de los toros RP 4402 Ranchero de José Salomón Pérez, y del RP 2231 Karaicho de Luís Soljancic, pertenecientes a Rancho Rosalba y La Emiliana, cuyo lote partió este lunes 9 de setiembre desde Aeropuerto Internacional Silvio Pettirossi.
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Orgullo para la genética
Este envío es considerado como logro histórico para la ganadería nacional, tras el primer embarque de genética bovina paraguaya al mercado guatemalteco.
La APCN felicitó a todo el equipo de Taurus Centro Genético y Cebulandia por este logro, al tiempo de transmitir confianza en que muchos mercados más se abrirán para la genética bovina paraguaya, que hoy en día representa un “orgullo y es fruto de años de trabajo e inversiones”.
El acto de embarque contó con la presencia del presidente de la Asociación Rural del Paraguay (ARP), Daniel Prieto Davey, y del presidente del gremio de la Nelore (APCN), Luís Soljáncic.
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Paraguay fue reconocido con medalla de oro en el World Steak Challenge 2026
Paraguay fue reconocido con una medalla de oro en el World Steak Challenge 2026, una de las competencias internacionales más prestigiosas de la industria de la carne bovina, destacando la calidad de la producción nacional, según destacó el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa).
El ganado que dio origen al corte premiado correspondió a la Estancia Pa’i Kuará, de Central del Paraguay S.A., ubicada en el departamento de Amambay. El reconocimiento destacó el trabajo de los productores paraguayos, así como el aporte de la Asociación de Criadores de Angus del Paraguay.
El logro es resultado del trabajo articulado de toda la cadena productiva. En este proceso el Senacsa cumple un rol fundamental mediante la protección de la sanidad animal, la vigilancia epidemiológica y el control sanitario, contribuyendo al cumplimiento de los estándares que respaldan la calidad y la inocuidad de la producción pecuaria nacional.
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“Un logro que pone en valor la ganadería paraguaya y el trabajo conjunto del sector, llevando la calidad de nuestra producción al reconocimiento internacional”, destacó el organismo veterinario. El concurso fue lanzado en 2015 para otorgar un sello de calidad reconocido a la producción de filetes de primera clase y se convirtió en el referente internacional de excelencia en la industria cárnica mundial.
Este año la ceremonia de premiación fue celebrada en el Hotel Arena de Ámsterdam, y contó con la participación de animales paraguayos alimentados con pasto. La competencia ofrece un proceso de evaluación independiente, riguroso y justo de principio a fin donde cada filete se evalúa individualmente según los criterios de evaluación acordados internacionalmente por un panel de más de 60 expertos independientes. Los cortes son evaluados a ciegas por parte de los jueces, quienes los califican según criterios tanto para el consumo en crudo como para el consumo en cocción, con la oportunidad de ganar una medalla de oro, plata o bronce.
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“La ganadería paraguaya tiene un potencial impresionante”
- Gabriela Francia
La raza brangus lleva más de 40 años de desarrollo en el país y logró fuerte presencia en rodeos por su capacidad de adaptarse a distintas regiones y sistemas productivos.
El licenciado Guillermo Sisul asumió la presidencia de la Asociación de Criadores de Brangus del Paraguay (ACBP) con el desafío de fortalecer el trabajo de la raza y acompañar el crecimiento de los productores. Su vínculo con la brangus comenzó desde joven, a partir de la actividad ganadera de su familia, y con el paso de los años fue incorporándose a la vida institucional del gremio hasta llegar a integrar la comisión directiva y posteriormente asumir la conducción de la organización.
Brangus es una raza sintética surgida del cruzamiento entre angus y razas cebuinas, desarrollada para combinar la calidad carnicera y precocidad de las razas británicas con la rusticidad y capacidad de adaptación del cebú. En Paraguay, la raza lleva más de 40 años de desarrollo y logró una fuerte presencia en los rodeos debido a su capacidad para adaptarse a distintas regiones y sistemas productivos. En entrevista con La Nación/Nación Media para la sección de Hacedores, Sisul destacó que esa “plasticidad” fue clave para su expansión y para convertirla en una de las razas de mayor presencia en la ganadería paraguaya.
–¿Qué significa personalmente para usted presidir Brangus Paraguay?
–Es una gran responsabilidad dirigir un gremio tan importante, tan grande y con tantos años de trayectoria. Yo me inicié viendo brangus en los campos de mi familia. Fue la raza que empezamos a criar y me acerqué a la asociación desde joven. Fui escalando hasta llegar a la comisión directiva y hoy me dieron el honor y la responsabilidad de dirigir. Es un desafío muy grande y lo estoy haciendo con mucha dedicación y mucha responsabilidad. Creo que hasta ahora es una de las satisfacciones más grandes que tuve dentro del gremio.
–¿Cuáles son los principales objetivos que se plantea al frente de la institución?
–Tenemos varios objetivos. Uno de los principales es volver a una realidad de llevar adelante los DEPs (Diferencias Esperadas en Progenie). Queremos que realmente se utilicen en varias cabañas y que empiecen a salir los números de DEPs de toros paraguayos, de manera que se puedan ir interconectando las cabañas con padres paraguayos de referencia. La idea es que vayan saliendo números de esas crías para alimentar la base de datos y darle valor a esos toros de referencia paraguayos. Queremos que se afiancen los DEPs paraguayos porque, cuando empecemos a vender genética al exterior, nuestros animales deben tener esos números.
–¿Qué aportan los DEPs al productor?
–La Diferencia Esperada en Progenie permite conocer el desempeño que pueden tener las crías de un determinado toro. Cuando un toro se utiliza en diferentes cabañas, se puede observar cuál es el desempeño de esas crías y eso nos da una previsibilidad de lo que puede transmitir ese animal. Hay distintos ítems. Por ejemplo, se puede determinar si un toro puede dar bajo peso al nacimiento o producir animales que lleguen a determinados pesos en menor tiempo. Entonces el productor puede elegir un toro dependiendo de si busca más kilos al destete, novillos más pesados o terneros más livianos al nacer.
–Además del trabajo genético, ¿qué otras líneas de acción están impulsando desde la asociación?
–Siempre estamos tratando de participar en todos los remates de los asociados y de difundir lo que respecta a brangus a lo largo y ancho del país. También llevamos adelante las nacionales, la Expo, buscando que haya cada vez mejores y mayor cantidad de animales.
–¿Cómo describiría actualmente el momento de la ganadería paraguaya?
–Creo que es un momento bastante bueno en la ganadería. Siempre hay cosas que mejorar y tenemos temas que debemos tratar con el Estado. También está el debate sobre si conviene dejar de vacunar o no y nosotros estamos trabajando y hablando sobre ese tema. Tenemos una disminución del hato y tenemos que tratar de volver a levantarlo. La gente invirtió mucho, pero no tuvimos estabilidad ni previsibilidad en los precios, por lo que en algunos casos tuvo que vender categorías productivas para poder pagar las cuentas de las inversiones.
–Frente a las oportunidades que ofrece la ganadería, ¿cuál es el desafío para seguir mejorando?
–Tenemos todas las condiciones y un potencial impresionante. Todo lo que llegamos a hacer con el tipo de carne que tenemos hoy lo demuestra. Antes hablábamos de que traíamos carne de Santa Fe y hoy podemos ir a cualquier supermercado y conseguir carne que hace 15 o 20 años no se conseguía. El avance fue impresionante, pero todavía tenemos mucho camino para llegar a conquistar mercados estables con carne de altísima calidad. Necesitamos volumen y estandarizar más el tipo de carne.
–¿Qué aprendió desde este espacio trabajando directamente con productores y criadores?
–Hay varias cosas que se aprenden. Sobre todo, vamos viendo regional e internacionalmente cómo se comporta el brangus. Es una raza sintética que está compuesta por dos razas y que se va estabilizando. Hoy existen muchos estudios en biotecnología que permiten conocer la composición y los grados de sangre que tiene un animal y cómo se comporta en diferentes regiones. Eso nos permite ver que en diferentes zonas los productores tienen necesidades comunes, pero que pueden ser atendidas con diferentes biotipos. También tenemos la genómica, que puede mostrar cuál es el grado de sangre de cada animal.
–¿Ese intercambio también abre posibilidades para la genética paraguaya?
–Sí. Nos permite conocer criadores de diferentes regiones e intercambiar genética. Podemos tener esa oportunidad entre Pilar y Agua Dulce, por ejemplo, y también a nivel regional con otros países de Sudamérica. Inclusive estuvimos en Sudáfrica y existe interés de llevar animales. Todavía no llevamos animales ni carne a Sudáfrica, pero existe ese interés. Esa oportunidad de conocer criadores de diferentes partes del mundo y generar intercambio de genética es algo que probablemente no hubiéramos logrado sin este relacionamiento.
–¿Cómo está posicionada actualmente la carne paraguaya en el mercado internacional?
–El hecho de que hayamos entrado al mercado americano es importante, aunque entramos con una carne destinada a hamburguesas. Tenemos un pie adentro, pero deberíamos ir mejorando. Estamos vendiendo a muchas partes del mundo con buenos resultados, pero creo que la carne que se está enviando todavía no es una carne de nivel premium. Necesitamos mejorar algunas cosas para poder vender mejor y a mejores precios. Tenemos la calidad necesaria, pero hoy no tenemos el volumen. Todavía tenemos una hacienda un poco despareja, aunque si comparamos con años atrás, hoy estamos muchísimo mejor.
–¿Qué se necesita para avanzar en esa estandarización?
–Tenemos que ir emparejando y estandarizando el tipo de hacienda. Eso también tiene que llegar a los pequeños productores, para que la genética se disemine mejor y podamos tener una hacienda más estable. Necesitamos trabajar con la Rural y con el Estado, pero también entender que los precios en los frigoríficos marcan todo lo que se puede mejorar. Si uno tiene un buen precio en el frigorífico, eso se traslada hacia abajo y la gente puede invertir más. Necesitamos estabilidad para producir mejor y poder invertir más en genética, lo que finalmente va a redundar en una mejor calidad de carne.
–Otro de los temas que mencionó es la vacunación contra la fiebre aftosa. ¿Cuál es la posición del gremio?
–Queremos seguir vacunando. Existe un proyecto para suspender la vacunación antiaftosa y estamos trabajando y hablando sobre cuándo se debería dejar de vacunar. Según los estudios realizados, Paraguay lleva varios años sin brotes de fiebre aftosa y existe una presión de organismos internacionales para que el país pase a ser libre de fiebre aftosa sin vacunación. Pero queremos seguir vacunando. Es un tema que requiere seguir hablando y analizando.
–Para conocer más a la raza, ¿cómo fue evolucionando en Paraguay?
–La asociación tiene más de 40 años, estamos hablando de 42 o 43 años, y la raza se origina en el cruzamiento del angus y el cebú. En Paraguay había mucho cebú y también había gente que criaba angus, pero el angus es un animal de zonas templadas y nosotros tenemos un clima subtropical. El angus no tiene la misma capacidad para disipar el calor. Entonces, al adaptarse a un clima diferente, puede ir perdiendo algunas de sus cualidades carniceras. En EE. UU., en el King Ranch, se hizo la combinación del cebú con el angus y se estabilizó la variedad de tres octavos. Con ese cruzamiento se buscó mantener la adaptación al medio y la resistencia a ectoparásitos del cebú, junto con la calidad de carne y la precocidad del angus.
–¿Y qué características explican el crecimiento de la raza en el país?
–El brangus puede adaptarse a todo el territorio y tiene esa plasticidad de poder utilizar un animal un poco más británico de acuerdo con la región, manteniendo la rusticidad, la calidad de carne y la precocidad. Creo que esa capacidad de adaptarse a diferentes regiones y producir una carne de alta calidad hizo que el brangus se multiplicara y se convirtiera en una de las razas líderes en Paraguay, tanto en animales de faena como en reproductores vendidos, remates particulares, exposiciones y cantidad de hacienda comercializada.
–¿La genética también fue evolucionando con las generaciones?
–Sí. Cuando uno ve lo que era el brangus que estaba en pista hace 20 años y ve lo que es hoy, la evolución es impresionante. Una vez que se llega a la variedad de tres octavos, se continúa con un plan de crianza en el que se van incorporando generaciones. Primero se tiene el preparatorio, después el avanzado, luego el definitivo y posteriormente las generaciones definitivas. A medida que se incorporan generaciones, el animal va mejorando su adaptación y sus características.
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Reducir brechas en desarrollo genético elevará la competitividad, sostiene Cámara de Carnes
La Cámara Paraguaya de Carnes (CPC) dio a conocer un análisis realizado sobre el avance de la genética bovina a nivel local, un factor importante en el desarrollo del sector cárnico. En ese sentido, el gremio advierte que el desafío consiste en ampliar de la biotecnología reproductiva para que más productores puedan aprovechar su potencial y de esa manera ganar competitividad.
La cuestión genética se convirtió a lo largo del tiempo en uno de los principales motores de transformación de la ganadería paraguaya. Durante las últimas décadas, el ámbito productivo llevó adelante importantes avances en el mejoramiento genético del rodeo bovino, incorporando animales con mejores características productivas, reproductivas y de adaptación a las distintas condiciones ambientales del territorio nacional, continúa indicando el texto.
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Además, cita que una de las principales fortalezas de la ganadería paraguaya corresponde a la capacidad de desarrollar rodeos adaptados a las condiciones climáticas del país. Razas como nelore y brahman, ampliamente utilizadas en las zonas de clima más cálido, demostraron una elevada rusticidad, resistencia y adaptación a ambientes de altas temperaturas. A ellas se suman razas sintéticas como brangus y braford, que combinan la adaptación de los cebúes con la aptitud carnicera de las razas británicas.
Necesidad de ampliar el espectro
La CPC afirma que el desafío ahora consiste en ampliar ese espectro de desarrollo en términos de calidad reproductiva, para continuar en la senda del crecimiento. Sobre el punto, indica que la adopción de estas tecnologías todavía presenta importantes diferencias entre productores y regiones. Mientras algunos establecimientos incorporan de forma sistemática programas de mejoramiento genético y utilizan información objetiva para la selección de sus animales, otros continúan trabajando con rodeos cuya base genética evolucionó más lentamente.
Seguidamente, indica que reducir esa brecha representa una de las principales oportunidades para seguir aumentando la productividad nacional. La genética expresa todo su potencial únicamente cuando está acompañada por una adecuada nutrición, sanidad, manejo reproductivo y planificación productiva.
Claves
La integración entre genética, alimentación, manejo y sanidad es la que finalmente determina el resultado económico de cada establecimiento, deja en claro la CPC.
Acerca de lo mencionado, agrega que la transferencia de conocimiento y el acceso a tecnologías adquieren un papel cada vez más relevante, especialmente para pequeños y medianos productores. Facilitar la adopción de herramientas de selección genética y promover el uso de reproductores de mayor valor puede contribuir a reducir las diferencias de productividad entre establecimientos y acelerar la mejora del rodeo nacional.
Aprovechar el potencial genético permitirá producir más carne, mejorar la eficiencia de los sistemas productivos y consolidar la competitividad de Paraguay en los mercados internacionales, agregando valor desde el origen y fortaleciendo una de las principales ventajas competitivas del sector ganadero, finaliza el análisis.
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Banco Basa acompaña el Meat Summit en una nueva etapa para la carne paraguaya
En su primera edición, el Meat Summit reunió conocimiento, innovación y protagonistas de toda la cadena cárnica. Banco Basa apoyó este nuevo espacio de conexión que busca abrir oportunidades y fortalecer el desarrollo de uno de los sectores estratégicos del Paraguay.
La ganadería paraguaya mueve mucho más que producción; conecta el trabajo del campo con la industria, el comercio, la inversión y los mercados. Para que esa cadena siga creciendo, hacen falta capital, innovación y, sobre todo, espacios donde sus protagonistas puedan encontrarse y pensar juntos el futuro.
Con esa mirada, Banco Basa acompaña la primera edición del Meat Summit Paraguay 2026, un congreso que reúne a referentes nacionales e internacionales para analizar tendencias, desafíos y oportunidades del sector.
El encuentro, que inició ayer en el Sheraton Asunción y continúa hoy en El Rodeo de Mariano Roque Alonso, convoca a cientos de productores, empresarios, frigoríficos, exportadores, inversionistas, entidades financieras y proveedores, en una agenda que combina conferencias, experiencias en el campo, innovación y networking.
Para Banco Basa, la participación en este tipo de eventos es una oportunidad de acercarse a una actividad estratégica para la economía y escuchar de primera mano a quienes la impulsan. “Estar cerca de uno de los sectores más importantes y dinámicos de nuestra economía es una gran oportunidad. La ganadería tiene un papel fundamental en el desarrollo del Paraguay, y acompañar este encuentro reafirma nuestro compromiso con los productores, empresarios y todos los actores que forman parte de esta cadena de valor”, explicó Cynthia Codas, gerente de Negocios de la entidad.
El banco que entiende el ciclo. La relación entre banca y ganadería no termina en un crédito. Detrás de cada establecimiento existe un ciclo productivo, decisiones de inversión y necesidades que cambian según la etapa del negocio.
Desde la cría, la recría y el engorde hasta la comercialización, Banco Basa busca acompañar al productor también en inversiones vinculadas a infraestructura, tecnología, mejoramiento genético y expansión productiva.
“Entendemos que el rol de un banco va mucho más allá de ofrecer financiamiento. Implica conocer la realidad de nuestros clientes, comprender sus proyectos, anticiparnos a sus necesidades y acercarles soluciones que les permitan crecer”, señaló Cynthia.
Esa cercanía cobra especial valor en encuentros como Meat Summit. El networking deja de ser un concepto abstracto cuando permite que un productor conozca nuevas soluciones, que una empresa encuentre un potencial socio o que una conversación abra la puerta a una inversión.
Para Basa, además, estos espacios permiten escuchar directamente al sector y detectar tendencias, desafíos y oportunidades que luego pueden traducirse en soluciones financieras más ajustadas a la realidad de cada cliente.
Del negocio al ecosistema. La apuesta también refleja una visión más amplia del cliente. Quien desarrolla una empresa ganadera no tiene únicamente necesidades productivas. También existen decisiones familiares, patrimoniales, financieras y de inversión que requieren respuestas diferentes.
Por eso, el acompañamiento busca integrar el mundo empresarial con el personal, acercando productos, servicios y beneficios de Banco Basa de acuerdo con los objetivos y el perfil de cada cliente.
La primera edición del Meat Summit dejó así algo más que conferencias y contactos. Puso en una misma conversación a distintos eslabones de una cadena que necesita seguir incorporando conocimiento, innovación, inversión y eficiencia para ganar competitividad.
Para Banco Basa, estar allí significa ocupar un lugar concreto dentro de ese ecosistema: escuchar antes de ofrecer, comprender antes de financiar y acompañar antes de que llegue la próxima oportunidad.