El pronóstico de tormentas previsto desde este miércoles mantiene en alerta a los productores agrícolas, especialmente a los pequeños horticultores, ante el riesgo de lluvias intensas, fuertes vientos y eventuales granizadas.
El ingeniero Edgar Mayeregger, coordinador de la Unidad de Gestión de Riesgos del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), señaló a La Nación / Nación Media que el pronóstico abarca toda la Región Oriental, desde Concepción hasta Itapúa, y que las condiciones meteorológicas se desplazarían hacia el noroeste durante el fin de semana.
“Tenemos exceso de humedad del suelo en toda la Región Oriental, el Bajo Chaco y Alto Paraguay”, advirtió Mayeregger, al referirse a las precipitaciones recientes, que aumentan la vulnerabilidad de los cultivos. Explicó que todas las producciones pueden sufrir daños por estas condiciones, desde los granos hasta las hortalizas.
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En el caso de los cultivos hortícolas, el exceso de agua puede favorecer la aparición de hongos y enfermedades, mientras que los vientos fuertes y las granizadas pueden ocasionar daños físicos, por ello, recomendó a los productores “monitorear constantemente las plantas, identificar síntomas y recurrir al acompañamiento de los técnicos de campo para determinar las medidas de control necesarias”.
Una de las principales recomendaciones es evitar la aplicación de fertilizantes y productos fitosanitarios durante las lluvias o cuando persiste una elevada humedad, debido a que el agua puede lavar los productos y reducir su efectividad, lo que genera pérdidas económicas. Los tratamientos preventivos o curativos deben realizarse cuando las condiciones permitan una aplicación adecuada.
“El impacto económico dependerá de la intensidad y persistencia de los fenómenos, así como de la capacidad de recuperación de cada finca”, afirmó Mayeregger. Recordó que, desde julio, se venía recomendando anticipar la siembra mediante variedades tempranas como estrategia para reducir la exposición a condiciones climáticas adversas. “Cuando se trata de una superficie pequeña, el impacto es mucho mayor”, acotó el ingeniero, al explicar que los pequeños productores pueden sufrir pérdidas proporcionalmente mayores. Por ello, el seguimiento técnico y la evaluación de los daños serán fundamentales para definir eventuales medidas de recuperación.
“El Niño” se intensificaría hacia fin de año
El coordinador explicó que el fenómeno de “El Niño” todavía se encuentra en una etapa inicial de impacto y que se espera una incidencia más marcada entre noviembre y diciembre, especialmente durante el último mes del año.
“El Niño” es un fenómeno climático asociado al calentamiento anormal de las aguas superficiales del océano Pacífico, que modifica los patrones atmosféricos y puede alterar las precipitaciones en distintas regiones. En Paraguay, puede favorecer períodos de lluvias abundantes, aunque sus efectos varían según la zona y la evolución del clima.

