La Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco) realizó un reanálisis de las perspectivas climáticas para el agro, señalando que se observa una desaceleración del fenómeno La Niña, donde el invierno se presentará sin muchas heladas meteorológicas hasta el momento.
El asesor agroclimático de Capeco, Eduardo Sierra, explicó que aparentemente lo peor de las bajas temperaturas ya pasó y estas podrían darse en gran parte de Argentina.
“En Paraguay solo hace frío. Esto es muy importante tanto para la zafriña paraguaya como para el trigo, es realmente una muy buena noticia”, sostuvo el profesional.
Manifestó que en el caso del trigo, que es el más propenso, no sufriría del descenso térmico importante a mediados de la temporada invernal, que es el que muchas veces perjudicó la cosecha de los cereales. “Como el trigo nacional se siembra muy temprano, esto lo hace vulnerable”, dijo.
Pronóstico para junio
En cuanto a lo que resta de junio, se esperan algunas lluvias sobre Boquerón, Presidente Hayes, con máximos hacia el sur del país y mínimos hacia el norte. También temperaturas bajas, a partir del 20 de junio.
“Mejora la situación de humedad, sobre todo en Boquerón, que tendrá un leve déficit y es un toque de La Niña”, agregó y manifestó que en el Norte del país seguirá persistiendo la sequía.
Sierra aseguró que el pronóstico agroclimático se tendrá que ir viendo mes a mes, pero el pacífico se templó (dejó de ser frío), por lo cual, muchos medios estarían relativizando a La Niña, que se manifiesta de diciembre a enero.
“Estamos en un estado neutral, pero es una situación compleja que nos está trayendo un poco de agua en otoño. La gran duda es lo que pasará en primavera y en verano”, añadió.
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Sector productivo alerta ante exigencia de la UE que pone en riesgo el principal rubro de exportación
El canciller Rubén Ramírez Lezcano recibió a las comitivas directivas de la Unión de Gremios de la Producción (UGP), la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco) y la Federación de Cooperativas de Producción (Fecoprod), quienes transmitieron la preocupación del sector ante las nuevas restricciones que se impulsan desde la Unión Europea (UE).
El origen de la inquietud radica en la normativa denominada ILUC (por sus siglas en inglés, Indirect Land Use Change o Cambio Indirecto en el Uso de la Tierra), un proyecto de reglamentación en desarrollo dentro de la UE que pretende catalogar al aceite de soja como un biocombustible no sostenible.
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Alerta por descalificación arbitraria
Al concluir la audiencia en la Cancillería Nacional, el presidente de la UGP, Héctor Cristaldo, manifestó que existe un panorama de alta preocupación en toda la cadena de valor, debido a que el impacto de la medida no se limitará únicamente al subproducto industrial, sino que amenaza con salpicar negativamente a la reputación y colocación de todo el complejo sojero del país.
“Sin conocer la realidad paraguaya están poniendo a Paraguay como un país de alto riesgo y que hace mal las cosas. Eso genera preocupación porque podría derivar en una descalificación arbitraria y sin base científica de nuestra producción”, aseveró el dirigente gremial.
Acciones diplomáticas y distorsión de acuerdos
Ante este escenario, el sector productivo formalizó su postura enviando una nota técnica de reclamo directamente a las autoridades de la UE. Cristaldo enfatizó el valor del trabajo coordinado que se viene ejecutando con el equipo técnico de la Cancillería para blindar la previsibilidad y la seguridad jurídica que requieren las operaciones de comercio exterior.
Asimismo, los representantes agropecuarios advirtieron que este tipo de reglamentaciones unilaterales por parte del bloque europeo “distorsionan” el espíritu original de los acuerdos comerciales y de cooperación alcanzados con la región, introduciendo factores de incertidumbre y trabas en los mercados internacionales.
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Alerta agrometeorológica: MAG insta a proteger cultivos y ganado ante riesgo de heladas
El Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), a través de un trabajo coordinado entre la Dirección de Extensión Agraria (DEAg) y su Unidad de Gestión de Riesgos, emitió una alerta oficial ante el marcado descenso de las temperaturas previsto a partir de mañana en gran parte del territorio nacional.
El informe técnico advierte sobre la alta probabilidad de ocurrencia de heladas agrometeorológicas, un fenómeno que se configura cuando la temperatura del aire desciende a los 3°C o menos, medida bajo condiciones meteorológicas estándar a una altura de entre 1,5 y 2 metros sobre el nivel del suelo. Ante este escenario, la institución instó a las familias productoras a adoptar de manera inmediata medidas preventivas para mitigar los impactos negativos en los sistemas de producción.
Las proyecciones climáticas indican que los registros térmicos más bajos y las condiciones óptimas para el congelamiento superficial se concentrarán en los sectores del centro y sur de la Región Oriental. Esta situación pone en situación de vulnerabilidad tanto a los cultivos agrícolas sensibles de la temporada como a la producción pecuaria de pequeña y mediana escala.
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Estrategias de mitigación para cultivos extensivos y horticultura
En el segmento de los cultivos extensivos e invernales, tales como el trigo, la avena y la canola, los especialistas aconsejan ajustar los calendarios de siembra para evitar ventanas de floración críticas, seleccionar variedades con tolerancia genética demostrada al frío extremo y mantener una cobertura densa de rastrojo sobre la superficie para conservar la temperatura basal del suelo.
En lo que respecta al maíz zafriña y al sorgo, las directrices técnicas apuntan a sostener niveles óptimos de humedad en el suelo mediante riego controlado, evitar prácticas que generen estrés hídrico o nutricional previo en las plantas y planificar con rigurosidad los ciclos de implantación venideros.
Por su parte, la producción hortícola, clasificada dentro del rango de altísimo riesgo ante las temperaturas de congelación, requerirá de intervenciones mecánicas y operativas. El equipo de la DEAg recomendó la aplicación de riego por aspersión durante las horas nocturnas y de madrugada, aprovechando el calor latente del agua para contrarrestar el enfriamiento de las hojas.
Asimismo, se aconseja el uso de barreras físicas de protección como mantas térmicas, túneles plásticos de cobertura y el resguardo de la producción dentro de microtúneles o estructuras de invernadero estancas, metodologías que logran elevar la temperatura interna de las parcelas y salvar los cultivos de renta.
Manejo pecuario ante el estrés térmico
La alerta agrometeorológica también abarca al sector ganadero y de animales menores, donde el frío extremo puede desencadenar cuadros de hipotermia y abortos. Las recomendaciones oficiales para la producción pecuaria se centran en proveer refugios o corrales techados adecuados que protejan a los animales de las corrientes de aire invernales y las precipitaciones.
De igual manera, los productores deberán asegurar un suministro continuo y limpio de agua, elevar las raciones de alimento balanceado o forraje para compensar el gasto energético que realizan los animales para mantener su calor corporal, y reducir al mínimo la exposición al estrés térmico ambiental.
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José Berea: “Tenemos que apuntar a producir 15 millones de toneladas de soja”
Melissa Palacios
melissa.palacios@nacionmedia.com.py
El sector agrícola paraguayo atraviesa un momento favorable impulsado por buenas cosechas y una amplia apertura de mercados internacionales. En esta edición de Hacedores, La Nación/Nación Media conversó con José Berea, titular de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco), acerca del escenario que enfrenta el rubro y los desafíos para uno de los pilares de la economía nacional.
Aumentar la producción nacional, apuntando a alcanzar 15 millones de toneladas de soja y 10 millones de toneladas de maíz, además de fortalecer la industrialización y la generación de mayor valor agregado dentro del país, son algunas de las metas.
En tanto, los altos costos de fertilizantes y combustibles, la volatilidad de los mercados internacionales y las nuevas exigencias ambientales y de trazabilidad impuestas por mercados como la Unión Europea son puntos que más preocupan a los productores.
- ¿Cómo evalúa el momento actual del sector en términos de competitividad, productividad y acceso a mercados?
El sector agrícola sigue siendo uno de los pilares de la economía paraguaya, actualmente tenemos 52 mercados habilitados para la soja, 32 en trigo y 65 mercados con el maíz.
Nosotros evaluamos como un buen momento porque tenemos buenas cosechas y colocación de nuestros productos, el maíz en Brasil, y en el consumo interno; la soja, tenemos también la colocación que está yendo a Argentina, que está yendo a Brasil, y estamos buscando nuevos mercados como el de Taiwán.
El arroz que viene en pleno auge, es un buen momento y hemos crecido comparativamente con años anteriores, así que por ese lado creemos que estamos en buena senda. Tenemos muchos mercados abiertos, lo cual facilita también las exportaciones. Igualmente queremos abrir mercados de los más importantes, en el caso mencionado de la soja y lograr reabrir la República de China (Taiwán).
- Como presidente de la Capeco, ¿cómo logra equilibrar la representación gremial con su vida laboral y personal?
Es fundamental el trabajo en equipo, tanto en el aspecto gremial como también en mis ocupaciones particulares. El apoyo y comprensión de la familia es imprescindible, ya que las actividades gremiales demandan muchísimo tiempo y dedicación.
- ¿Qué prioridades ha definido para su gestión dentro de Capeco?
Uno de los objetivos más importantes es continuar apoyando desde nuestro lugar al sector productivo de manera a aumentar la producción, tanto de soja como de maíz. Hace varios años estamos en una suerte de meseta en aproximadamente 10 a 11 millones de toneladas de soja y entre 5 y 6 millones de toneladas de maíz.
Tenemos que llegar a las 15 millones de toneladas de soja y 10 millones de toneladas de maíz. Un factor fundamental para lograr este objetivo es continuar incorporando campesinos a las cadenas productivas y que se vuelvan realmente productores.
- ¿Qué desafíos implica liderar un gremio en un sector tan estratégico para la economía del país?
El sector agrícola y en particular la cadena de soja, maíz, trigo, es el motor de la economía nacional. Nuestro rol en el área de comercialización interna y exportación, con las connotaciones en aspectos logísticos, regulatorios, de contacto permanente con diferentes instituciones públicas, de tener la mayor cantidad posible de mercados abiertos para nuestra producción, permiten mantener y mejorar la competitividad de la producción paraguaya.
- ¿Cuáles son los granos con mayor potencial actualmente y que pueden ser aprovechados por los productores según su parecer?
Maíz, soja y arroz. Lo que vemos es que tienen mejor colocación en el mercado internacional. Estamos sufriendo un poco con el trigo, que tenemos que ajustar las variedades a variedades más tempraneras para no caer en menor área de producción.
Sin embargo, vemos estos potenciales realmente que estamos teniendo en este momento, que van a mover la aguja del ingreso de divisas que son la soja, maíz y arroz en este año y, por supuesto, esperamos superar en el 2027.
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- ¿Qué resultados esperan lograr en esta campaña sojera 2025/26 en cuanto a volúmenes, área de siembra e ingresos de divisas?
Soja entre 11,5 y 12 millones de toneladas, con un área de siembra 3,4 millones hectáreas, más la zafriña y estaríamos con un ingreso divisas aproximadamente de USD 4.500 millones.
En maíz esperamos alcanzar un rinde similar al año anterior o mayor, es decir, esperamos más de 6 millones de toneladas de soja de esta zafriña. Estamos teniendo mejores rendimientos, esto se debió básicamente al clima y a los buenos cuidados de los agricultores del suelo y de sus culturas agrícolas.
Es un poco de todo, si hacés bien los deberes y también llueve bien, bueno, estás en un año bueno, que es lo que nos está sucediendo este año.
- ¿Qué desafíos considera que actualmente enfrentan los productores y exportadores de soja?
Altos costos de fertilizantes, precio combustible, fluctuación del dólar, variabilidad de los precios internacionales, nuevas exigencias de trazabilidad, el Reglamento 1115. El desafío es apuntar a más producción, a siempre lograr más proteína animal en base a la proteína vegetal que producimos, tratar de que cada vez tengamos más proteína animal dentro de nuestro país.
Además, tener más industrialización de pollos y de cerdos. Esos son los desafíos que creo que hoy tiene nuestro país y nuestra economía por delante. Los factores externos hoy son un desafío, son un riesgo, porque sin duda tenés los altos costos que estamos teniendo en los insumos, que pueden llegar a perjudicar o que haya una escasez de estos debido a los conflictos internacionales.
Esperemos que eso se solucione y tengamos la provisión normal, y con eso aspiramos a que con el buen trabajo de nuestro productores y buenas lluvias mediante, vamos a alcanzar nuestros objetivos.
- ¿Cómo ve al sector en cuanto a trazabilidad, sostenibilidad y certificaciones ambientales que exigen los mercados como la UE?
Contamos actualmente con la plataforma SISE donde seguimos realizando ajustes y reuniones tanto con los compradores como las autoridades competentes de la Unión Europea. El sector cuenta con herramientas para probar que contamos con una producción sustentable y regenerativa. Sigue preocupando los altos de costos de segregación que aún no vemos compensados en los precios a pagar por Europa.
Los cupos, en cuanto al acuerdo Unión Europea-Mercosur, son los grandes desafíos que tenemos con el bloque, y que nuestros vecinos consideren a Paraguay como una cuarta parte del todo. En todos los productos nosotros queremos ser una cuarta parte, 25 % de ese total. Queremos que a lo largo de estos cinco años el resultado sea para todos los países por igual. Ese es un desafío grande que tenemos.
Hoy sabemos que tenemos que negociar por debajo de esos cupos que pretendemos en el futuro, pero queremos en ese plazo de cinco años lograr que Paraguay tenga el 25 % de cada producto que es capaz de exportar.
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- ¿Qué tipo de apoyo o articulación con el Estado consideran necesarios para que el sector siga creciendo?
Necesitamos apoyo en la apertura y mantenimiento de los mercados de exportación, defensa de la producción nacional a nivel internacional contando con herramientas fiables, seguridad jurídica, reglas claras, logística fluvial y terrestre.
- ¿Qué oportunidades concretas ven como sector con el acuerdo Mercosur-UE?
El acuerdo abre oportunidades con preferencias arancelarias tanto para los cereales como las oleaginosas y sus subproductos. Preocupa la aparición de nuevas reglamentaciones que podrían impedir el uso de estas preferencias como el Reglamento 1.115, incluir a la soja al maíz como de alto riesgo para los biocombustibles.
No obstante, el sector productivo debe seguir trabajando unido. Unidos somos más fuertes y de esta manera lograremos los objetivos propuestos, en un entorno local e internacional de permanentes desafíos.
Ficha técnica
- Presidente presidente de la Capeco y actual vicepresidente de la Unión de Gremios de la Producción (UGP)
- Es director titular de Cámara Paraguaya de Terminales y Puertos Privados (Catterpa)
- Es miembro Equipo Nacional de Estrategia País (ENEP)
- Miembro del Consejo Empresarial del Ministerio de Industria y Comercio
- Director del Grupo CICSA y Produpar S.A.
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Envíos del complejo soja crecen en el primer cuatrimestre y suman USD 1.929 millones
Las exportaciones del complejo soja crecieron en el primer cuatrimestre del 2026 casi 40 %, superando 3,93 millones de toneladas de la oleaginosa y generando USD 1.929 millones en ingresos, lo que marca un buen desempeño de la campaña sojera 2025/26.
Según el informe de comercio exterior de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco), al cierre del cuarto mes del año Paraguay comercializó 37 % más de soja en grano, llegando a 3.935.833 toneladas que equivalen a 1.069.922 toneladas más que en el mismo periodo del 2025, cuando el volumen embarcado alcanzó 2.865.911 toneladas.
El reporte destaca que la mayor disponibilidad de soja se refleja además en un mayor porcentaje de industrialización de la oleaginosa, lo que implica un aumento de los embarques de los subproductos (aceites y pellets).
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En ese sentido, la asesora de comercio exterior del gremio, Sonia Tomassone, dijo que a esto se suma la alta demanda de proteínas de origen vegetal a nivel global para su conversión en proteína animal y al auge de los biocombustibles. Explicó que ello permitió incrementar la industrialización, con más envíos de aceite y pellets de soja.
Ingresos
En cuanto a ingresos, el informe de la Capeco indica una variación positiva del 38 %. Los envíos del complejo soja pasaron de 1.394 millones en el primer cuatrimestre de 2025 a USD 1.929 millones de enero a abril de este año.
En el desglose por mercados, el 83 % de las exportaciones tuvo como destino Argentina, 10 % al mercado brasileño, y el 7 % restante se divide entre Arabia Saudita, Estados Unidos, Uruguay y Chile. El total de empresas exportadoras fue de 40.
Producción récord
Paraguay podría alcanzar una cifra récord en la producción de soja en la campaña 2025/26, llegando a 12,29 millones de toneladas, según proyecciones de la consultora Stonex. El reporte de abril indicaba una mejora estimada para la zafra principal, que pasó de 10,4 millones de toneladas en marzo a 10,9 millones de toneladas. Aún queda determinar el desempeño de la zafriña, pero si llega a 1,4 millones de toneladas, la producción total marcaría un récord histórico para la soja paraguaya.