En el marco de la “Semana de la Economía Verde”, evento organizado por el Banco Central del Paraguay (BCP), el presidente de la entidad, José Cantero, habló sobre la importancia y realce que la capacidad energética de nuestras represas le da a Paraguay frente al mundo con la producción de energía limpia.
Para el titular del BCP hablar sobre el desarrollo económico en un contexto de cambio climático es con el propósito de proyectarse hacia el futuro. “¿Qué sería de nuestro país si no se hubiese pensado en Itaipú o Yacyretá?, hoy no estaríamos liderando en producción de energía limpia, sabiendo que alrededor del mundo hay crisis por su escasez”, manifestó en el canal PRO.
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Asimismo, expuso que la economía local tiene una tarea pendiente, la de “repensar” en cómo ser más resilientes y capitalizar las oportunidades globales que se presentan mediante la “Economía Verde” que trae consigo inversiones e innovaciones.
Habló también sobre la necesidad de crear más proyectos que sean sustentables mediante una iniciativa público-privada y ayuda de la sociedad civil. “Lo principal es generar un entendimiento común. Debemos pensar en nuestra matriz energética, debemos pensar en inversiones, reorientar los recursos con los que contamos y tener una mirada renovada sobre las finanzas”, explicó.
La II Semana de la Economía Verde es una iniciativa del Banco Mundial organizado por el BCP junto al Ministerio de Hacienda y tendrá lugar desde este martes 29 de noviembre hasta el 3 de diciembre de 18:00 a 19:30. Se ahondará acerca del sector agroproductivo, el turismo, el sector forestal y por último, sobre las ciudades sostenibles.
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El Gobierno y sector financiero sellan alianza táctica frente a las amenazas delictivas
Ante nuevas amenazas y desafíos del crimen organizado y la necesidad de blindar las infraestructuras estratégicas del país, el Gobierno avanza en una agenda conjunta con el sector financiero para fortalecer la seguridad de los bancos, cajeros automáticos, transportadoras de caudales y otros puntos sensibles del sistema económico.
Por ello, el ministro del Interior Enrique Riera, encabezó una reunión en la cual se impulsa una mesa de coordinación con el sector financiero para fortalecer la seguridad nacional.
En este encuentro, además participaron autoridades de la Comandancia de la Policía Nacional, y representantes de la Asociación de Bancos del Paraguay (Asoban), del Banco Central del Paraguay (BCP), Prosegur, y otras instituciones vinculadas al sistema financiero.
A través de las redes sociales, el Ministerio del Interior informó que esta mesa de trabajo se instaló con el objetivo de fortalecer la coordinación interinstitucional en materia de seguridad.
En el informe oficial destacaron que durante el encuentro fueron analizadas estrategias de prevención, cooperación e intercambio de información para reforzar la protección de entidades bancarias, bóvedas, cajeros automáticos y demás infraestructuras críticas del sistema financiero.
“Apuntamos a consolidar una agenda conjunta entre el Estado y el sector privado que contribuya a la seguridad, la confianza ciudadana y la capacidad de respuesta ante los desafíos actuales”, menciona el informe en redes sociales.
De esta forma, el Gobierno busca tomar acciones concretas, teniendo en cuenta el reciente asalto tipo comando en Santa Rita (Alto Paraná), en que más de 20 delincuentes atacaron simultáneamente varias entidades financieras utilizando explosivos, armas largas y una logística propia del crimen organizado.
El hecho afectó a tres bancos y una casa de cambios, generando preocupación sobre la protección de infraestructuras críticas del sistema financiero.
Sumado además, al llamativo aumento de denuncias por vaciamiento de cuentas bancarias tras robos de teléfonos celulares, una modalidad que combina delincuencia común con ciberdelito y que ha motivado cuestionamientos sobre los protocolos de seguridad digital de las entidades financieras.
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Crecimiento económico puede ser mayor gracias al excelente panorama agrícola, sostienen
El banco Itaú dio a conocer la actualización de su proyección de crecimiento para el 2026, estableciendo la cifra en 4 %, pero con riesgo al alza, considerando el buen momento del sector agrícola. El Banco Mundial (BM), recientemente, pronosticó que la expansión del Producto Interno Bruto (PIB) para el presente ejercicio será de 4,4 %.
“Vemos riesgos al alza para nuestro pronóstico de crecimiento del PIB de 2026, respaldados por un fuerte panorama agrícola, que seguiría siendo el principal motor”, indica el informe en el cual se precisa que el número podría tener una suba en una próxima publicación, hacia finales de mes. Para el 2027 también se augura una expansión del 4 %.
En cuanto a las proyecciones locales, se sabe que el Banco Central del Paraguay (BCP) mantiene su vaticinio de 4,2 % de incremento del PIB para final del año, mismo dato que los agentes económicos mencionaron en el sondeo de las Expectativas de Variables Económicas (EVE), que es dado a conocer por el regulador, es decir 4,2 %.
En cuanto a lo que indica el BM, se puede citar que sus proyecciones apuntan que Paraguay encabezará la expansión económica en Sudamérica hasta 2028. Para el próximo año se espera un crecimiento de 4,2 % y para 2028 se estima 4 %.
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Amenaza
En el documento se cita como amenaza el fenómeno de El Niño, sobre todo para 2027, por lo que se menciona un riesgo a la baja. “En términos de actividad, lluvias por encima del promedio podrían afectar la cosecha de soja, especialmente si se intensifican entre fines de 2026 y el 1T27”, precisa.
Ante esta situación probable, la construcción también sería vulnerable a interrupciones climáticas. “Inundaciones en zonas de pastoreo podrían afectar la producción ganadera, mientras que lluvias intensas podrían dañar la producción de frutas y verduras”, cita en otro punto. Con relación a la Tasa de Política Monetaria (TPM) se espera que continúe en 5,50 % durante todo el 2026, aunque con riesgos al alza por eventuales presiones inflacionarias.
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Paraguay encabezará el crecimiento económico en Sudamérica hasta 2028
Según las Perspectivas Económicas Mundiales publicadas recientemente por el Banco Mundial (BM), Paraguay tiene asegurada una vigorosa expansión económica hasta 2028, siendo el de mayor crecimiento en Sudamérica.
El organismo multilateral dio a conocer recientemente sus previsiones y señala que el país tendrá un incremento de su Producto Interno Bruto (PIB) del 4,4 % en el 2026, incluso por sobre lo que está vaticinando el Banco Central del Paraguay (BCP) que augura un crecimiento de 4,2 % para el presente ejercicio.
En cuanto a los próximos años, el BM indica que para 2027 la expansión será de 4,2 % y para 2028 de 4 %, lo que representa un desarrollo promedio de 4,2 % para estos tres años. Se trata de la expansión más importante en Sudamérica y una de las más significativas en América Latina y el Caribe.
En el presente año, el desempeño económico está progresando de manera sostenida, de la mano de las exportaciones, el incremento de la industrialización y la atracción de inversiones del exterior, entre otros indicadores que ratifican el buen momento de Paraguay para generar riqueza.
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Los vecinos
Para los países vecinos, Brasil y Argentina, que son importantes socios comerciales, de acuerdo a las proyecciones del BM, tendrán rendimientos dispares. En el caso de Argentina, “el crecimiento se mantendrá relativamente sólido y estable, en 3,6 % en el período 2026-28, impulsado por las exportaciones, pero limitado por políticas monetarias y fiscales restrictivas en el plano interno”, precisa el organismo. Justamente el país del Río de la Plata será el que tendrá una expansión cercana a Paraguay en los próximos años.
En cuanto a Brasil, “el crecimiento se desacelerará al 1,9 % en 2026 en un contexto de menor dinamismo del consumo, para luego recuperarse hasta un promedio del 2,1 % en 2027-28, a medida que la desinflación continua permita la flexibilización de la política monetaria”, según indica el BM.
Para América Latina y el Caribe se espera una desaceleración en el presente ejercicio con un crecimiento de 2,2 %, mientras que para 2027 y 2028 se espera una expansión promedio de 2,5 %.
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Los datos económicos no interesan a quienes buscan instalar el catastrofismo
Los indicadores del Banco Central en su informe Índice de Confianza del Consumidor (ICC) muestran que las expectativas son positivas para la economía. El crecimiento acumulado en lo que va del año se ubica en el 5 por ciento y el empleo da cuenta de 117 mil nuevos puestos de trabajo en este primer trimestre, comparado con el mismo período del año anterior.
Igualmente, el Indicador Mensual de la Actividad Económica del país (IMAEP) muestra el incremento en las ventas en vehículos y mantenimiento, productos farmacéuticos, químicos y las tiendas. Y agreguemos –siguiendo los datos– la inflación interanual a mayo del presente año se ubicó en 2,4 por ciento, manteniéndose estable y dentro del rango meta establecido por el Banco Central del Paraguay (BCP).
Por el lado del comercio exterior el mismo está creciendo apoyado en el aumento de las exportaciones donde se destacan los envíos agrícolas y la maquila con 340 empresas operando bajo este régimen en el país. En el sector textil y de confección, para citar, se fabrican marcas globales como Adidas, Nike, Fila, Lacoste y Wrangler. Y agregamos los siguientes; el déficit fiscal global está situado en el 2,4 del producto interno bruto (PIB), el riesgo país es uno de los más bajos de la región, siendo nuestra economía una de las que más se expanden en América del Sur.
En todas partes, el crecimiento de la economía es un proceso. No hay fórmulas mágicas. Es ahorro, inversión, instituciones predecibles, trabajo, disciplina, garantías a la propiedad privada en un ambiente de seguridad. Solo así las inversiones obtienen rentabilidad y los ingresos se incrementan.
Insistimos, no existen fórmulas mágicas. Eso de querer volver a inventar la rueda en la economía no es más que una de las tantas mentiras populistas desprovista del mínimo rigor teórico práctico.
El siguiente caso permite una mejor comprensión acerca de lo expresado. Ante la caída en la cotización del dólar con relación a nuestra moneda, supongamos que el Banco Central se decidiera a intervenir para que la cotización “suba un poco”, medida que desde luego será bienvenida para los exportadores. Sin embargo, de procederse de ese modo, serán los importadores en general lo que se verían perjudicados dado que deberán contar con más guaraníes por dólar para el ingreso de sus mercaderías a nuestro territorio afectando, además, el consumo en los hogares.
Miles de familias pagan préstamos en dólares así como las empresas importadoras de diverso porte que traen maquinarias, insumos y tecnología en general, deberán abonar en dinero más caro porque el dólar fue intervenido haciendo subir la cotización con relación al guaraní. El citado ejemplo es solo una muestra sencilla para entender sobre cómo una medida que parecería beneficiosa, finalmente, termina por perjudicar a más gente de lo que se cree.
Lo correcto, y como bien se dice desde el gobierno del presidente Peña, es dejar que el dólar siga su curso, esto es, que se mueva de acuerdo a lo que dispongan oferentes y demandantes de ese bien.
Con respecto a la percepción versus los datos, notamos a diario que algunos medios de prensa consideran que nuestra economía se encuentra en franco deterioro, presentándola como una verdad absoluta. Además, se valen de algunos analistas que se encargan de inculcar el catastrofismo, todo ello basado en la percepción que se dice tener de algunos sectores haciéndolos aparecer como una mayoría.
Esta malévola intención de inocular el veneno del derrotismo y el desánimo en la población viene acompañada de diatribas como si el país estuviera yéndose hacia el abismo comparándolo con otros que a todas luces están realmente muy mal, afectados por la inflación, el deterioro de los salarios, el desempleo y una extrema inseguridad que no favorecen ni al capital ni al trabajo.
No obstante, aquella percepción insuflada adrede es contraria a las referencias de la realidad. Preferimos, por ello, hacer notar los indicadores económicos antes que dejarnos llevar por la percepción del derrotismo inoculado por sectores minoritarios que creen que así lograrán sus objetivos, entre ellos, desgastar al gobierno.
Los datos expuestos más arriba, en consecuencia, muestran una tendencia hacia resultados positivos. La economía está en marcha y puede seguir mejor. Pero nada de lo expresado en los irrefutables datos son del interés de los que se deleitan con la percepción catástrofe del país puesto que, y se nota demasiado, están lejos y en contra del pueblo.