José Carlos Martin, presidente del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), explicó que la faena también está experimentando una disminución en torno al 4%. Foto: Archivo.
Senacsa estima que stock bovino caerá 1,5% al cierre de este año
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El titular del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), José Carlos Martin, indicó que estiman que el stock bovino volvería a registrar una caída en torno al 1,5% al cierre de este año. Explicó que el volumen de faena resulta más favorable frente a las perspectivas debido a que esperaban una disminución del 10%.
En comunicación con Valor Agro, el presidente del Senacsa indicó que a falta de menos de dos meses para cerrar el año la institución proyecta una caída del 1,5% del hato bovino en 2022, en comparación a las 13.510.544 cabezas que se registraron el año pasado, lo que marcaría una tercera baja consecutiva del stock.
Explicó que la disminución marcada es en comparación con el año anterior, porcentaje que se iría corrigiendo a medida que termine el año. “Son casi 250 mil cabezas menos para el año que viene”, mencionó Martin.
El titular de Senacsa, José Carlos Martin, señaló que en los últimos 4 años la exportación de carne tuvo un crecimiento en torno al 47%. Foto: Archivo.
Señaló que el volumen de faena de este año sorprendió bastante debido a que el Senacsa proyectaba una caída del 8 al 10% en la actividad industrial, y hasta el momento está siendo de 4%. Añadió que si bien es una menor faena, esa caída está siendo compensada por un aumento en los kilos como consecuencia de una mayor participación de animales de confinamiento.
A pesar del 4% que hay de diferencia con el histórico del año pasado, el Martin dijo que posiblemente la faena de noviembre y diciembre sea menor y la actividad del 2022 termine con 5,5 a 6% por debajo del año pasado. Por otro lado, cabe destacar que desde el sector primario se manifestaron y aseguran que las condiciones de mercado y precios no están dadas para aumentar los índices productivos.
En ese sentido, Martin reconoció que esas declaraciones preocupan atendiendo a que vienen de líderes gremiales, pero consideró que el hato ganadero no está disminuyendo por falta de mercados.
Por otro lado, resaltó que en los últimos 48 meses, con pandemia y otras coyunturas, las estadísticas demuestran que la exportación de carne tuvo un crecimiento en el orden del 47%, unos 600 millones de dólares más que ingresaron al país.
El hallazgo se produjo tras la muerte natural de tres animales en establecimientos ubicados en las provincias de Santa Fe y Entre Ríos. Foto: Ilustrativa
Detectan en Argentina los primeros casos de scrapie clásico en ovinos importados desde Paraguay
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El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) de Argentina confirmó la detección, por primera vez en su territorio, de casos de scrapie clásico en ovinos reproductores importados desde Paraguay.
De acuerdo con el reporte oficial, el hallazgo se produjo tras la muerte natural de tres animales en establecimientos ubicados en las provincias de Santa Fe y Entre Ríos.
Los ejemplares, que no presentaron síntomas clínicos compatibles con la enfermedad, habían sido importados entre los años 2021 y 2022, cumpliendo con todos los requisitos sanitarios vigentes, incluido el Certificado Veterinario Internacional exigido para este tipo de operaciones.
El Senasa detalló que los animales formaban parte del Registro Nacional de Reproductores Rumiantes Importados y que, desde su ingreso al país, fueron sometidos a controles periódicos, incluyendo inspecciones clínicas anuales, sin que se detectaran anomalías sanitarias.
La identificación del scrapie se dio en el marco de un sistema de vigilancia activa. Inicialmente, la enfermedad fue detectada mediante una prueba de tamizaje (ELISA), y posteriormente confirmada a través de la técnica de Western Blot en un laboratorio de referencia en España, lo que permitió validar el diagnóstico de scrapie clásico, una enfermedad neurodegenerativa que afecta a ovinos y caprinos.
El dato no es menor: hasta ahora, Argentina se consideraba libre de esta forma clásica de la enfermedad. Si bien el organismo sanitario no reportó riesgos inmediatos para la salud pública, ya que el scrapie no se transmite a humanos, el hallazgo implica un desafío en términos de trazabilidad, controles sanitarios y comercio pecuario.
Por su parte, el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) aún no se pronunció, pero es sabido que los animales exportados en su momento habían cumplido con todas las exigencias requeridas, lo que abre interrogantes sobre la evolución silenciosa de la enfermedad y la necesidad de reforzar los mecanismos de vigilancia regional.
Con mercados internacionales dinámicos y mayor demanda por carne paraguaya, el negocio ganadero enfrenta desequilibrios internos como costos, tipo de cambio, financiamiento y reglas de juego que condicionan su crecimiento. Martín Filártiga, secretario general de la ARP, analiza el momento del sector y los desafíos para recuperar competitividad.
Para el secretario general de la Asociación Rural del Paraguay (ARP), la ganadería paraguaya atraviesa un escenario dual, ya que, por un lado, se beneficia de precios internacionales firmes y una demanda global creciente en especial con Estados Unidos, uno de los mercados más activos. Y por el otro, enfrenta desajustes internos que impactan directamente en la rentabilidad del productor.
“Hoy tenemos una situación, que el precio final del ganado está dolarizado, mientras que gran parte de los costos, especialmente la reposición, están en guaraníes. Además de la caída del dólar, que golpea la rentabilidad”, expresa. A este contexto agrega la falta de previsibilidad, tanto por factores climáticos como por la volatilidad cambiaria, lo que dificulta la planificación del negocio.
En paralelo, surgen preocupaciones institucionales, por la posibilidad de levantar la vacunación contra la fiebre aftosa, que genera incertidumbre en el sector, desplazando otros temas estratégicos como la reglamentación del dressing o la creación de un instituto de promoción de la carne.
“Seguimos siendo tomadores de precios dentro de la cadena, al igual que el consumidor, lo que nos deja en una posición de vulnerabilidad”, señala. Y uno de los principales efectos de este escenario es la caída del hato ganadero, debido a la falta de rentabilidad sostenida.
Martín explica que la ganadería atraviesa un escenario dual, por un lado, se beneficia de precios internacionales firmes y una demanda global creciente, pero a nivel local enfrenta desajustes que impactan directamente en la rentabilidad del productor. Foto: Gentileza
Detalla que entre 2018 y 2024, ocho de cada diez ganaderos perdieron plata, y que hoy el sector está mucho más endeudado, con un sistema financiero que absorbe parte importante de una renta que además se redujo. “Si antes pagabas una deuda vendiendo una vaca, hoy necesitás dos”, grafica Martín.
Con una ambiciosa meta nacional de alcanzar 20 millones de cabezas, el referente alega que antes de pensar en crecer, se debe frenar la caída del hato. Para esto se requiere varios años de bonanza y reglas claras, y si bien, el potencial productivo del país es indiscutible, el crecimiento no se dará sin condiciones adecuadas, dice.
A nivel productivo, el sector avanzó en tecnología, genética y manejo, con mejoras en eficiencia. Sin embargo, advierte que no se puede exigir más sin resolver la ecuación económica. “Sin margen no hay inversión, y sin inversión no hay crecimiento”, remarca. En cuanto a herramientas disponibles, Martín reconoce que existen opciones financieras, pero no están alineadas con la realidad del negocio.
“Necesitamos plazos más largos y tasas más razonables. Con tasas de dos cifras en guaraníes, el sistema financiero se queda con gran parte de la renta”, comenta. En este punto es que decisiones clave como la retención de vientres, que es fundamental para aumentar el stock, se vuelven difíciles de sostener, dice.
Entre 2018 y 2024, ocho de cada diez ganaderos perdieron plata, y hoy el sector está mucho más endeudado, refiere. Foto: Archivo
Pese a este escenario, el referente del gremio destaca el impacto positivo que puede tener el fortalecimiento del sector. “Cuando hay mejores condiciones, el productor invierte más, produce más y eso se traduce en mayor oferta. Hay más carne disponible para el mercado interno”, explica. Tal es así que, el crecimiento ganadero no solo beneficia al productor, sino también al consumidor y a la economía en general.
La apertura de mercados es un factor clave, pues permite mejorar precios, diversificar riesgos y posicionar mejor la carne paraguaya. Sin embargo, el desafío está en que esos beneficios lleguen efectivamente al productor. “Si no se reflejan en la base de la cadena, no generan incentivo real para invertir”, sostiene.
Y de cara al futuro, la mirada está puesta en avanzar con destinos estratégicos, como lograr una cuota propia en Estados Unidos, mejorar el acceso al mercado europeo dentro del cupo Mercosur y concretar la apertura de México. A esto se suman oportunidades en Asia, especialmente en Corea y Japón. Para Martín, el desafío en este aspecto no es solo abrir nuevos mercados, sino abrirlos bien, con condiciones que agreguen valor a toda la cadena.
La mirada está puesta en avanzar con destinos estratégicos, como lograr una cuota propia en Estados Unidos, mejorar el acceso al mercado europeo dentro del cupo Mercosur y concretar la apertura de México. Foto: Gentileza
Se alcanzó 99,28 % de vacunación contra la fiebre aftosa
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Se registraron 12.737.470 bovinos vacunados, además de 116.849 propietarios registrados en el sistema.
El Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), informó la finalización del primer periodo de vacunación contra la fiebre aftosa correspondiente al año 2026, alcanzando una cobertura del 99,28 % del hato bovino a nivel país.
De acuerdo con el comunicado oficial, al cierre de la campaña se registraron 12.737.470 bovinos vacunados, además de 116.849 propietarios registrados en el sistema. Estos datos reflejan un alto nivel de cumplimiento por parte del sector productivo, en una de las campañas sanitarias más relevantes para la ganadería paraguaya.
El resultado consolida el estatus sanitario del país, clave para sostener y ampliar los mercados de exportación de carne, uno de los principales motores de la economía nacional. Paraguay mantiene su posicionamiento como proveedor confiable en el mercado internacional, en gran parte gracias a la continuidad de este tipo de programas sanitarios.
Desde la institución destacaron el trabajo coordinado entre el sector público y privado, especialmente el rol de los funcionarios del Senacsa, la Fundación de Servicios de Salud Animal (Fundassa) y los productores, quienes participaron activamente en la ejecución de la campaña. El cumplimiento de los esquemas de vacunación es uno de los pilares para evitar brotes de enfermedades que puedan afectar la producción pecuaria y, en consecuencia, el comercio exterior. En ese sentido, mantener altos niveles de cobertura no solo protege al hato ganadero, sino que también garantiza la estabilidad de un sector que genera empleo, divisas y desarrollo en distintas regiones del país.
Senacsa aclaró que los datos presentados son preliminares y que serán consolidados posteriormente para la presentación de los resultados finales. No obstante, los niveles alcanzados ya permiten anticipar un desempeño positivo en términos sanitarios. La campaña de vacunación contra la fiebre aftosa forma parte de una estrategia sostenida que ha permitido a Paraguay posicionarse como un país libre de la enfermedad con vacunación, condición fundamental para acceder a mercados internacionales exigentes.
El primer periodo de vacunación contra la fiebre aftosa correspondiente al año 2026, alcanzó una cobertura del 99,28 % del hato bovino a nivel país. Foto: Gentileza
Paraguay alcanza 99,28 % de vacunación contra la fiebre aftosa
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El Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), informó la finalización del primer periodo de vacunación contra la fiebre aftosa correspondiente al año 2026, alcanzando una cobertura del 99,28 % del hato bovino a nivel país.
De acuerdo con el comunicado oficial, al cierre de la campaña se registraron 12.737.470 bovinos vacunados, además de 116.849 propietarios registrados en el sistema. Estos datos reflejan un alto nivel de cumplimiento por parte del sector productivo, en una de las campañas sanitarias más relevantes para la ganadería paraguaya.
El resultado consolida el estatus sanitario del país, clave para sostener y ampliar los mercados de exportación de carne, uno de los principales motores de la economía nacional. Paraguay mantiene su posicionamiento como proveedor confiable en el mercado internacional, en gran parte gracias a la continuidad de este tipo de programas sanitarios.
Desde la institución destacaron el trabajo coordinado entre el sector público y privado, especialmente el rol de los funcionarios del Senacsa, la Fundación de Servicios de Salud Animal (Fundassa) y los productores, quienes participaron activamente en la ejecución de la campaña.
El cumplimiento de los esquemas de vacunación es uno de los pilares para evitar brotes de enfermedades que puedan afectar la producción pecuaria y, en consecuencia, el comercio exterior. En ese sentido, mantener altos niveles de cobertura no solo protege al hato ganadero, sino que también garantiza la estabilidad de un sector que genera empleo, divisas y desarrollo en distintas regiones del país.
El Senacsa aclaró que los datos presentados son preliminares y que serán consolidados posteriormente para la presentación de los resultados finales. No obstante, los niveles alcanzados ya permiten anticipar un desempeño positivo en términos sanitarios.
La campaña de vacunación contra la fiebre aftosa forma parte de una estrategia sostenida que ha permitido a Paraguay posicionarse como un país libre de la enfermedad con vacunación, condición fundamental para acceder a mercados internacionales exigentes.