En la calidad de la semilla y la siembra está el 50% del logro del cultivo de soja, resaltan
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A pesar de todo, hay una buena expectativa para la campaña agrícola de la soja, que arrancó con buena lluvia. Con la incertidumbre del clima, pero con las expectativas de una excelente campaña como sucedió con la zafriña, la siembra de soja comenzó en varias regiones del país y se espera que siga avanzando en otras áreas que están esperando que se carguen los perfiles. En ese sentido, productores destacan que la mitad del logro del cultivo está en la calidad de la semilla y la siembra.
El director de SGA, Marcos Kain, dijo al portal Valor Agro que Paraguay está frente a una campaña de costos, donde en la calidad de la semilla y la siembra está el 50% del logro del cultivo. “Para lograr un buen stand de plantas debemos hacer hincapié en la calidad de la semilla, el tratamiento de la semilla, el control de las maquinarias y en la buena siembra. Hoy tenemos muchas herramientas que nos garantizan eso”, explicó.
A modo de ejemplo, Kain dijo que si no hay un control en la velocidad de siembra, se puede llegar a tener un alto porcentaje de ineficiencia. “Si quiero sembrar a 7 kilómetros por hora y siembro a 12, en lugar de aplicar 12 o más semillas por metro lineal, pongo 7 y la siembra tuvo una ineficiencia del 50 por ciento, y es plata que tira el productor”, apuntó.
Actualmente la soja está cotizando en torno a los US$ 535 por tonelada en la Bolsa de Chicago y tiene precios de 510 dólares en el puerto de Paraguay. “El punto de equilibrio del campo está en torno a los 1.300 kilos de soja por hectárea, de acuerdo al paquete tecnológico que vayamos a usar, que sigue siendo similar al año pasado, pero podría variar de acuerdo al avance de la soja en el Mercosur”, detalló.
Si la siembra avanza con buenas condiciones en Paraguay, Brasil, Argentina y Uruguay, es probable que Chicago sufra bajas considerables y los rindes de equilibrios serían superiores. “Si baja Chicago aumenta el rinde de indiferencia y la ganancia sería menor. Veo oportuno hacer negocios en la posición mayo del 2023 de Chicago”, aconsejó.
Finalmente, dijo que para la región de San Pedro, donde opera el área dedicada a la agricultura y ganadería, el rinde promedio histórico se ubica en 2.800 a 3.000 kilos por hectárea. “Tener una diferencia de 1.200 a 1.300 kilos hace atractivo al negocio”, apuntó.
Lluvias previstas impulsan la recuperación de la soja y el maíz zafriña
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La Unión de Gremios de la Producción (UGP) reportó que el avance de la campaña de los cultivos de soja y maíz zafriña se mantiene marcado por las variaciones climáticas, por lo que se prevé un impacto disparejo en las distintas zonas productivas. Se espera que las lluvias ayuden a recuperar las plantas que fueron sembradas de forma tardía.
“La falta de agua y las altas temperaturas durante la etapa de desarrollo vegetativo tuvieron un fuerte impacto en los cultivos de soja, que no alcanzaron el crecimiento esperado, por lo que se prevé una merma en los rendimientos”, indicaron en su más reciente informe.
Se espera que el pronóstico de lluvias para este fin de semana y las próximas contribuya a mejorar las condiciones, pero se proyecta una zafriña por debajo de los niveles normales, pues la campaña presenta una mala germinación; sin embargo, los cultivos continúan en proceso de recuperación. Para esta zafra la meta de los productores es alcanzar una siembra de 3,6 millones de hectáreas y superar las 11 millones de toneladas de producción.
Detallaron que en la zona de Alto Paraná la etapa de desarrollo varía según la fecha de siembra, con algunas parcelas que ya están iniciando la maduración de los granos, pero se verá como evolucionan hasta fin de mes cuando inicie la cosecha, aunque se registra ya muy poco margen para el crecimiento.
Igualmente en Colonia Yguazú, los cultivos no cumplieron con las expectativas iniciales, y señalaron que incluso hay productores que analizan la posibilidad de trillar parcelas muy dañadas y prepararlas para la siembra de trigo, teniendo en cuenta que las lluvias de las últimas semanas fueron muy variables según la zona y los niveles de agua.
Maíz y sorgo
Sobre el maíz, indicaron que las plantaciones también fueron afectadas, aunque en distinta medida, pero debido al estrés hídrico en etapas clave de desarrollo, el rendimiento se verá comprometido, principalmente en las siembras más tempranas.
“Actualmente, hay áreas con cultivos en etapa de llenado, otras en floración y algunas aún en crecimiento, según la fecha de siembra”, agregaron. A su vez, se registraron dificultades con insectos, pero los productores lograron controlarlos y actualmente enfocan sus esfuerzos en alcanzar el mejor rendimiento posible.
En cuanto al sorgo, este sufrió un fuerte ataque de plagas en Itapúa, lo que ocasionó resiembras y una inversión adicional en su manejo. Su desarrollo varía según las condiciones de cada parcela y si bien las lluvias recientes y previstas podrían favorecer una recuperación parcial en siembras tardías, el escenario general apunta a rendimientos por debajo de lo normal, puntualizaron desde el gremio.
Los productores piden prudencia en revisión de la vacunación
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El escenario internacional, tras la confirmación de focos de fiebre aftosa, refuerza la importancia de mantener estrategias como la vacunación, señala la Asociación Paraguaya de Productores y Exportadores de Carne (Appec) en un comunicado.
La organización afirma que sostener medidas de prevención, control y vacunación son importantes para proteger la producción pecuaria, garantizar la seguridad sanitaria de Paraguay y la continuidad del comercio internacional.
“La reciente aparición de focos de fiebre aftosa en distintas regiones del mundo, así como la detección de variantes del virus fuera de sus zonas históricas, configuran un escenario sanitario dinámico que requiere prudencia, rigor y consistencia en las decisiones”, menciona.
HERRAMIENTA CENTRAL
La Appec indica que el país goza de un estatus sanitario sólido y reconocido a nivel internacional, fruto del trabajo coordinado llevado a cabo entre el sector público y privado por muchos años, “donde la vacunación ha sido una herramienta central para garantizar la estabilidad del sistema productivo”.
Por ello respalda la continuidad de la inmunización. “La estrategia sanitaria debe ser evaluada no solo con rigor técnico, sino también desde una perspectiva económica, financiera, social y comercial, considerando el impacto integral que cualquier decisión puede tener sobre el sistema productivo, la confianza de los mercados y la sostenibilidad del sector”, remarca.
El documento menciona que los recientes eventos sanitarios a nivel global constituyen una señal clara de la necesidad de mantener sistemas de vigilancia activos y fortalecer las medidas de bioseguridad como pilares para preservar el estatus sanitario del Paraguay.
El gremio reitera su compromiso con el cumplimiento de los protocolos sanitarios y con el trabajo articulado entre los distintos actores de la cadena, como base para sostener y proyectar el desarrollo del sector cárnico nacional.
No solo el hato se redujo, también la cantidad de productores
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La ganadería paraguaya está atravesando un proceso de reconfiguración. Así lo confirma el último análisis de la Mesa Paraguaya de Carne Sostenible, que evidencia cambios estructurales tanto en la cantidad de animales como en el número de productores entre 2020 y 2025.
El dato más reciente marca la tendencia, entre 2024 y 2025, el stock bovino nacional volvió a caer, pasando de 13,1 millones a 12,8 millones de cabezas o -2,2 %, lo que consolida una reducción acumulada del -9 % en cinco años.
Pero el ajuste no es solo en volumen, ya que el número de tenedores de ganado cayó aún más fuerte: de 124.345 en 2024 a 116.224 en 2025, profundizando una baja del -16% en el periodo mencionado.
Este desfasaje, de tener menos productores que animales, es una de las señales más claras del cambio, de que la producción se está concentrando.
El análisis identifica tres dinámicas clave; concentración y escala: menos productores, pero unidades más grandes. Especialización: zonas con menos actores, pero más eficientes. Así como el cambio de uso de suelo: presión agrícola y forestal en algunas regiones
En departamentos como Concepción, San Pedro o el Chaco se observa una caída simultánea de stock y productores, mientras que otros como Ñeembucú o Misiones muestran estabilidad o crecimiento con menos actores, reflejando procesos de tecnificación.
Pero el gremio destaca que lejos de ser un retroceso lineal, el informe plantea que la ganadería está ajustándose a múltiples factores como el clima, costos, acceso a financiamiento, mercados internacionales y adopción tecnológica.
El resultado es una estructura más heterogénea, donde cada territorio evoluciona de forma distinta, por eso, el foco debe ser hacia adelante.
Desde la Mesa advierten que el desafío no es solo recuperar volumen, sino mejorar productividad y sostenibilidad. Entre las recomendaciones, destacan mayor adopción tecnológica, fortalecimiento de productores, decisiones diferenciadas por región y más articulación público-privada.
Es así que, el mensaje de fondo es claro, la ganadería sigue siendo un pilar, pero ya no crece solo por expansión, sino por eficiencia.
Un análisis hecho con datos del MAG, que abarca 1990 a 2025, destaca promedios de rendimientos elevados en departamentos que no tuvieron una presencia histórica del cultivo. Foto: Ilustrativa
Producción de soja crece con mayores rindes y consolida nuevos polos agrícolas
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El cultivo de la soja en Paraguay sigue consolidándose como uno de los pilares de la producción agrícola, tanto por su impacto económico como por su relevancia en la seguridad alimentaria. Este año, la zafra 2025/26, ya finalizada a nivel nacional, se perfila como una de las más importantes gracias a los buenos rendimientos registrados.
En un análisis realizado a partir de datos de las estadísticas del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), que abarca desde 1990 a 2025, se observaron promedios de rendimientos elevados en departamentos que no tuvieron una presencia histórica del cultivo, mientras que los departamentos con tradición en este rubro mantuvieron un promedio regular.
El estudio mostró que los departamentos con mayor tradición sojera como Alto Paraná, Itapúa, Caaguazú y Canindeyú mantienen una presencia constante del cultivo y niveles de rendimiento relativamente estables. En contraste, otras zonas con menor historial de siembra, como Paraguarí o Cordillera, presentan en algunos casos promedios elevados, aunque condicionados por una menor cantidad de años analizados y superficies más reducidas.
En términos generales, la mayoría de los departamentos superó los 2.000 kilos por hectárea en promedio histórico. Sin embargo, también se identificaron campañas con resultados por debajo de los 1.500 kilos por hectárea, reflejo de periodos adversos que afectaron especialmente a las zonas menos productivas.
El socio director y expresidente de la Asociación Paraguaya de Productores de Soja (APS), Karsten Friedrichsen, indicó a La Nación/Nación Media que este año se registraron puntualmente resultados muy positivos y se espera que sea la mejor zafra de soja de la historia del Paraguay.
“Eso está prácticamente ya confirmado. Tuvimos un verano no extremadamente caluroso hasta el mes de febrero, o sea con un diciembre y enero con temperaturas no extremadamente elevadas y lluvias en todos los departamentos, esa fue la principal causa”, señaló.
Karsten Friedrichsen, socio director de la Asociación Paraguaya de Productores de Soja (APS). Foto: Gentileza
A esto se le sumaron las inversiones en tecnología, en fertilizantes, pero lo principal es que a diferencia de años anteriores, el clima se mostró más amigable para el ciclo de la soja en los distintos puntos donde se cultiva.
En ese sentido, la estrategia será seguir invirtiendo en buenas semillas e insumos, para mantener los buenos resultados. No obstante, existe una preocupación sobre el conflicto en Medio Oriente, donde el combustible se está encareciendo y los precios de los fertilizantes están aumentando, lo cual podría significar un problema para la próxima campaña, ya que existe una incertidumbre sobre el valor de los fertilizantes que están directamente conectados a la cotización del petróleo.
Promedio a nivel país
Hugo Pastore, director ejecutivo de la Capeco. Foto: Jorge Jara
Por su parte, Hugo Pastore, director ejecutivo de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco), mencionó que en esta campaña en líneas generales se registran muy buenos rendimientos con pocas excepciones. “Nuestros números se encuentran en general entre 3.350 y 3.400 kilos por hectárea en promedio a nivel país. Hay zonas menores y otras mayores”, sostuvo a LN/NM.
Aseguró que pese a que algunas regiones presentaron solo aguaceros en sus cultivos, de todos modos tuvieron resultados aceptables y satisfactorios. “Si vemos los números macro vamos a superar las 11 millones de toneladas de producción ya con la zafriña”, indicó Pastore.
Departamentos como Cordillera o Ñeembucú que aún no tienen una historia muy larga van perfilándose como una opción productiva para los productores, al igual que al norte de Caaguazú, donde también se está notando un crecimiento en pequeños productores que hoy representan más del 20 % de la producción nacional de soja.
El representante del gremio señaló que Paraguay tiene ventajas actualmente en cuanto a su clima idóneo para la producción del rubro, el suelo, horas de luz, consiguiendo sacar hasta cinco cosechas en dos años, por lo cual es una producción muy eficiente para el agricultor.
En términos generales, la mayoría de los departamentos superó los 2.000 kilos por hectárea en promedio histórico. Foto: Gentileza
Apoyo a productores
Desde el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), el titular de la institución, Carlos Giménez, dijo que si bien la soja no forma parte de la agricultura familiar en gran medida, el año pasado y el anterior se inició con un plan para el apoyo a los agricultores, a fin de paliar la sequía de la zona del norte del país.
“Canindeyú, San Pedro, fueron beneficiados con insumos y semillas, y también con financiación, ya que tenían problemas de atrasos en los créditos, se hizo reestructuración de créditos como Sistema MAG”, indicó, resaltando que instituciones como el Crédito Agrícola de Habilitación o el Banco Nacional de Fomento ayudaron a financiar los proyectos productivos del año o eventualmente pidieron activación de préstamos.
Sostuvo que este plan fue de auxilio para los integrantes del sector y ya este año como se tuvo buenas lluvias se registra un récord de producción de soja no se precisó de dicha modalidad.
Sostuvo que este plan fue de auxilio para los integrantes del sector. Sin embargo, este año, gracias a las buenas lluvias y al récord de producción de soja, no fue necesario recurrir a dicha modalidad. “Alto Paraná e Itapúa deberían ser los mayores productores, pero están apareciendo otros como Misiones o Caazapá, donde se está trabajando para tener mayor productividad”, remarcó a LN/NM.
De acuerdo con las recomendaciones del Inbio, en los sitios donde los productores registran más frecuencia de rendimientos de más de 2.500 kg/ha se puede apostar a variedades que brindan mayores producciones, mientras que en los demás es importante optar por variedades más rústicas y tecnologías que puedan paliar situaciones adversas, como la sequía.
En tanto, en departamentos más frágiles en rendimientos, se recomienda realizar manejos y prácticas sostenibles para poder obtener el máximo provecho a los diferentes ambientes y lograr una estabilidad productiva.
Carlos Giménez, ministro de Agricultura y Ganadería. Foto: Mariana Díaz