Capacidad de transporte fluvial disminuye 30% debido a la crisis de los ríos
Compartir en redes
La capacidad de transporte fluvial se encuentra sumamente comprometida en los últimos meses ante la crisis que atraviesan los principales ríos del país, especialmente el Paraná y Paraguay, canales de salida de alrededor del 90% de los productos que se exportan, así como la entrada de las importaciones.
Al respecto, Juan Carlos Muñoz, director de Puertos, manifestó que por cuarto años consecutivos se sufre una bajante histórica del río, y este año es peor, tanto en el Paraná como en el río Paraguay.
“Desde el mes de abril venimos sufriendo esta situación que afecta más en el norte del país, donde navegar se hace muy difícil, por lo que estamos trabajando al 70% de la capacidad de transporte y eso impacta en la economía nacional”, señaló.
Según meteorología, los problemas no se van a superar hasta el mes de septiembre. Foto: Gentileza.
Explicó que en materia de navegabilidad nos encontramos en un momento complejo, que según meteorología no se va a superar hasta septiembre cuanto menos, debido a que la afluencia de lluvias se espera para ese mes aproximadamente y, por lo tanto, se aguarda una disminución en los volúmenes de transporte de cargas.
“Se están realizando trabajos de dragado, fundamentalmente en el norte del país; están trabajando en tres frentes para mantener navegable los tramos. Somos un país mediterráneo que está sufriendo estos embates, aunque tenemos un año con muy buenos precios, especialmente de la soja, y podría haber sido mejor si no ocurría esta bajante de los ríos”, sostuvo.
De acuerdo con lo que refirió Muñoz, desde Asunción al Sur los canales están cada vez más angostos y eso hace que las embarcaciones tengan que pasar “en fila india” en algunos tramos.
Añadió que a causa de dichos problemas el año pasado se dejaron de percibir unos 100 millones de dólares y que en este 2021 se podría dejar de percibir unos 120 a 150 millones de dólares. “Las pérdidas se dan con base a que un viaje que normalmente se hace en ocho días y ahora en quince. Además se imposibilita cumplir con los plazos de entrega”, aseveró.
Las embarcaciones tienen que pasar en algunos tramos “en fila india”. Foto: Gentileza.
La difícil situación para la navegabilidad generó una reducción de 10,3% en las exportaciones de soja durante el primer semestre de este año, en comparación con el mismo periodo del 2020.
De acuerdo con el reporte de comercio exterior de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco), hasta junio Paraguay envió al exterior 4.073.241 toneladas de soja, mientras que en el mismo periodo del año pasado se exportaron 4.541.895, cifra que representa una merma de 468.654 toneladas.
Temporal arrasó con plantaciones de soja en Caaguazú
Compartir en redes
Las lluvias registradas en la última semana casi arrasaron con los lotes de plantas recién sembradas de soja en distritos de Caaguazú. Una de las localidades más afectadas fue Yhú, donde alrededor de 200 hectáreas resultaron dañadas, según el boletín semanal de la Unión de Gremios de la Producción (UGP).
El evento climático castigó con fuerza las parcelas ubicadas en Santa Rosa, Yhú, Raúl Arsenio Oviedo y 3 de Febrero, además de extender su impacto a otras comunidades rurales situadas en el quinto departamento, de acuerdo con el reporte. No obstante, los productores se muestran confiados en que los cultivos se recuperarán.
El titular de la Coordinadora Agrícola del Paraguay (CAP) de la zona, Flaminio Núñez, sostuvo que “muchos plantines germinados se rompieron por el temporal”, ya que los fuertes vientos y granizos registrados “arrasaron los campos”.
En tanto que, Dario Cañete, productor de la zona de Yhú, dijo que se llevaron un gran susto, debido a la intensidad de las lluvias. “Creemos que se van a recuperar, no fue tan fuerte el daño, pero nos dio un susto muy grande la tormenta”, expresó.
Fenómeno de El Niño
El informe destaca que especialistas recomiendan realizar un monitoreo frecuente de los lotes y priorizar medidas de manejo que permitan reducir el efecto del exceso de agua que podría darse debido al fenómeno de El Niño que impactará con fuerza en los próximos meses.
Aunque en varios países de la región el evento podría impactar de forma severa en el campo, a nivel local se prevé que las precipitaciones favorezcan a la producción de soja, contribuyendo a consolidar una buena campaña. Los productores proyectan unas 12 millones de toneladas para la zafra 2026/27.
Con más de 800 socios individuales, además de organizaciones y empresas asociadas, la cooperativa busca ampliar sus cultivos y explorar nuevas oportunidades de exportación. Foto: Archivo
Del sésamo al ají: cooperativa apuesta por exportar productos con valor agregado
Compartir en redes
La búsqueda de nuevos mercados y la industrialización de la materia prima comienzan a abrir oportunidades para los productores paraguayos. Un ejemplo es el de una cooperativa de San Pedro que a partir de su experiencia con el sésamo y la chía, incorporó el cultivo de ají picante y avanzó hacia la elaboración de pasta para exportación a Estados Unidos.
Rolando Chávez, gerente de la cooperativa, explicó que la iniciativa surgió el año pasado, tras el contacto con un empresario ecuatoriano interesado en fomentar el cultivo y la exportación de ají. Luego de visitar varias organizaciones, el cliente eligió a la cooperativa para desarrollar el proyecto, que comenzó con 16 hectáreas en su primera etapa.
Para la nueva zafra, la organización duplicó la producción y proyecta enviar 20 contenedores a partir de febrero del próximo año, sujeto al cumplimiento de los análisis y protocolos requeridos para la exportación.
El caso refleja la importancia de avanzar hacia productos con mayor valor agregado, una de las líneas destacadas por Francisco Martino, presidente de la UIP Joven. El dirigente sostiene que la industria paraguaya debe prepararse para competir en mercados internacionales, ampliar su escala y aprovechar las oportunidades de transformación de materias primas.
Según explicó, la caída del precio del sésamo llevó a los productores a buscar alternativas comerciales. La incorporación de maquinaria para procesar el ají y convertirlo en pasta permitió desarrollar un producto diferenciado, con una vida útil de ocho meses, destinado al mercado estadounidense.
Martino señaló que la industrialización no implica abandonar cultivos tradicionales como la soja o el maíz, sino sumar procesos que generen actividad económica dentro del país. Como ejemplo, mencionó la producción de alcohol a partir del maíz, que también genera subproductos utilizados en la alimentación animal y demanda servicios logísticos.
Con más de 800 socios individuales, además de organizaciones y empresas asociadas, la cooperativa busca ampliar sus cultivos y explorar nuevas oportunidades de exportación. Chávez también adelantó que trabaja en una primera operación de envío de sandía a Uruguay, como parte de una estrategia de diversificación productiva.
El Niño llega con abundantes lluvias: ¿Amenaza u oportunidad para el campo?
Compartir en redes
El fenómeno de El Niño ya está presente en Paraguay desde la segunda quincena de julio, aunque sus efectos más intensos se esperan entre noviembre y enero. Este escenario se origina en el Pacífico tropical y puede tardar entre 30 y 90 días en generar impactos. Especialista descartó un Súper Niño como algunos estudios señalan; no obstante, referentes del sector de la producción afirman estar preparados para afrontar el evento climático y consideran que trae buenas perspectivas para la campaña de soja 2026/27, estimada en 12 millones de toneladas.
Para Eduardo Mingo, director de Meteorología e Hidrología, es importante distinguir entre los fenómenos de El Niño y La Niña, ya que cada uno puede generar diferentes condiciones climáticas. En el caso de El Niño, explicó que el evento ya está instalado desde julio, aunque sus efectos todavía no se manifiestan con toda su intensidad. “El Niño está desde julio y su impacto todavía no es con demasiada intensidad”, afirmó a La Nación/Nación Media.
Mingo explicó que la temperatura comenzó a mostrar valores superiores a los habituales, mientras que hacia fin de año podría aumentar la frecuencia de tormentas y lluvias intensas, aunque de corta duración. El especialista señaló que estos eventos podrían generar importantes acumulados de agua en pocas horas y provocar crecidas rápidas de los ríos, especialmente en zonas de la cuenca media y baja del río Paraguay.
Eduardo Mingo, director de Meteorología e Hidrología. Foto: Cristóbal Núñez
Probables regiones con más impacto
En cuanto a las áreas que podrían recibir mayores lluvias, Mingo identificó principalmente a laregión Oriental, con mayor incidencia hacia el este y sureste del país. Entre los departamentos mencionados se encuentran Alto Paraná, Itapúa, Caaguazú, Misiones y Ñeembucú, además de sectores de la cuenca del Paraná. También señaló al Chaco, particularmente la zona de Presidente Hayes y eventualmente Alto Paraguay, como áreas que podrían experimentar impactos hacia fin de año.
Para la agricultura, este escenario implica tanto desafíos como oportunidades; si bien el exceso de agua y humedad favorece la aparición de determinadas plagas, también mejora las condiciones de desarrollo de los cultivos.
¿Existe el Súper Niño?
Lejos de la imagen de un fenómeno necesariamente perjudicial, Mingo sostuvo que, de acuerdo con técnicos de la Unidad de Gestión de Riesgos del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), El Niño suele ser más productivo para el sector que La Niña, asociada a condiciones de sequía. El desafío, en este caso, está en manejar el superávit de agua y humedad.
Además, el meteorólogo descartó que exista técnicamente una categoría denominada “Súper Niño” y explicó que las intensidades reconocidas sondébil, moderado, fuerte y muy fuerte. “No existe ese término (Súper Niño) realmente en la jerga del sistema que sigue al indicador”, aclaró. Al referirse al efecto sobre la producción, destacó que “siempre para el PIB es más positivo El Niño”.
Mejor lluvia que sequía
Por su parte, Hugo Pastore, director ejecutivo de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco), dijo que contar con un escenario de lluvias es, en principio, favorable para la producción agrícola, especialmente frente a un escenario de sequía.
Actualmente, los cultivos avanzan en la etapa de siembra con buenos niveles de humedad y lluvias periódicas, pero el desafío será que estas se mantengan bien distribuidas. “Tener un pronóstico de lluvia siempre es mejor que tener un pronóstico de sequía”, señaló a La Nación, aunque advirtió que “los excesos nunca son buenos”.
Hugo Pastore, director ejecutivo de la Capeco. Foto: Archivo
El principal riesgo para los cultivos, según el director ejecutivo del gremio, aparece cuando el exceso de humedad genera demasiados días nublados, dificulta el ingreso de las maquinarias a las parcelas y favorece la aparición de plagas y enfermedades.
En ese punto, indicó que la falta de sol también puede afectar el desarrollo de las plantas, mientras que en la etapa de cosecha un suelo demasiado húmedo podría impedir el ingreso de las cosechadoras. A esto se suma el estado de los caminos rurales, que puede complicar el traslado de los granos desde las zonas de producción hasta los silos y posteriormente hacia los puertos o las industrias.
Los meses clave
El seguimiento será especialmente importante durante noviembre y diciembre, cuando los cultivos de soja estarán en etapas de floración, formación de vainas y comienzo del llenado de granos, mientras que enero coincidirá con un periodo fuerte de cosecha. Pastore remarcó que los antecedentes muestran que los años con El Niño han estado asociados a buenas producciones agrícolas en Paraguay, a diferencia de episodios de La Niña, como el de 2022, marcado por la sequía.
Productores se preparan
El sector productivo ya comenzó a tomar medidas para enfrentar el escenario climático asociado a El Niño, Héctor Cristaldo, presidente de la Unión de Gremios de la Producción (UGP), explicó que los productores están ajustando sus prácticas de manejo y realizando tareas preventivas, principalmente en caminos y sistemas de drenaje.
“En general esperemos que no vengan los extremos que se habla y sea un año de buena lluvia y por encima de los promedios, pero buena lluvia sin perjuicio”, señaló a La Nación.
Entre las medidas adoptadas se encuentran el mantenimiento de caminos rurales, la preparación de lugares secos para los animales, el mantenimiento de sistemas de drenaje y las curvas de nivel para reducir el impacto del agua sobre los suelos.
Héctor Cristaldo, presidente de la UGP. Foto: Mariana Díaz
Cristaldo señaló que existe un monitoreo constante de los reportes meteorológicos y que los productores están tomando todas las acciones posibles para amortiguar eventuales condiciones más intensas.
El riesgo es mayor en los campos bajos y zonas cercanas a los ríos, donde las lluvias prolongadas pueden generar anegamientos y dificultar el manejo de cultivos y animales.
Impacto en la región
El impacto económico de El Niño sería muy desigual en AméricaLatina. Según un análisis de Goldman Sachs, Ecuador y Brasil aparecen entre las economías más expuestas. En Brasil, el riesgo combina efectos sobre la agricultura y una menor generación hidroeléctrica, mientras que Ecuador enfrenta además riesgos por lluvias intensas, inundaciones y problemas en su sistema eléctrico.
En contraste, Argentina podría beneficiarse de mejores condiciones hídricas para la agricultura. El informe también señala que el fenómeno podría elevar los precios de los alimentos, para el conjunto de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, México y Perú, Goldman Sachs estima un aumento de 1,40 puntos porcentuales en la inflación de alimentos durante los cuatro trimestres posteriores al choque. Así, un mismo fenómeno puede significar más lluvias y oportunidades para el agro en unas zonas, pero inundaciones, problemas energéticos y mayores costos en otras.
El Niño trae buenas perspectivas para la campaña de soja 2026/27, con una producción estimada en 12 millones de toneladas. Foto: Pexels
Exportación de chía apunta a las 100.000 toneladas en 2027
Compartir en redes
Paraguay podría alcanzar alrededor de 100.000 toneladas de chía exportadas hacia junio de 2027, al cierre de la zafra 2026/27, que se encuentra actualmente en desarrollo, según destacaron desde la Cámara Paraguaya de Exportadores de Chía (Capachía). La proyección responde a una evolución dentro de un rango de crecimiento que el sector viene registrando en las últimas campañas.
Así lo explicó en contacto con La Nación/Nación Media el presidente del gremio, Shoichi Takahashi, quien sostuvo que, según los datos consolidados del gremio, las exportaciones pasaron de 16.645 toneladas en la campaña 2018/19 a 83.591 toneladas en 2025/26, lo que mostró claramente el cambio de escala que experimentó el sector.
“Venimos de alcanzar 83.591 toneladas exportadas en la campaña 2025/26, por lo que llegar a las 100.000 toneladas representaría un nuevo paso en el crecimiento de la chía paraguaya”, sostuvo. En tanto, dijo que para la campaña en desarrollo, más que pensar solamente en producir más, el desafío está en producir mejor, fortalecer la calidad, contar con información sectorial más precisa y continuar desarrollando mercados.
Asimismo, aseguró que el sector de la chía paraguaya atraviesa una etapa de consolidación después de varios años de fuerte crecimiento. “Paraguay ha ampliado significativamente su superficie sembrada, su capacidad exportadora y su presencia en los mercados internacionales”, subrayó.
Evolución en los envíos
Sobre la evolución de los envíos, mencionó que en la campaña 2024/25 se registraron 73.577 toneladas exportadas, mientras que en la 2025/26 se alcanzaron 83.591 toneladas con una exportación ampliamente diversificada, ya que actualmente la chía paraguaya llega a alrededor de 90 países.
Europa representa aproximadamente el 38 % de la distribución de las exportaciones y Norteamérica el 36 %, seguidas por Sudamérica, Australia, Medio Oriente, Asia y África, países que aún cuentan con potencial. “El desafío no consiste únicamente en abrir nuevos destinos, sino también en consolidar y ampliar nuestra participación en los mercados donde ya estamos presentes”, señaló.
Igualmente, sostuvo que el desafío ya no es solamente llegar a los mercados, más bien debe ser permanecer en ellos, seguir construyendo confianza y fortalecer el posicionamiento de la chía paraguaya en el mundo.
Shoichi Takahashi, Presidente de la Cámara Paraguaya de Exportadores de Chía (Capachía). Foto: Gentileza
Oportunidades de valor agregado
Por otro lado, enfatizó que desde el sector ven oportunidades para seguir agregando valor dentro de la cadena de la chía paraguaya, principalmente a través de mejoras en los procesos, la calidad, la tecnología, la trazabilidad y el cumplimiento de las exigencias de los distintos mercados.
Es por ello que el enfoque que estamos es fortalecer la competitividad de toda la cadena y generar mejores condiciones para que el sector pueda continuar evolucionando. “El desarrollo de nuevos productos es un ámbito que requiere mayor análisis de las oportunidades y demandas de cada mercado”, manifestó a LN/NM.