El empresario del sector gastronómico Juan Grassi conversó con el equipo de Universo 970 AM y GEN acerca de la Ley de Emergencia, que fue ampliada hasta junio del 2021, en cuanto a las ventajas y lo que todavía precisan de manera a seguir manteniendo el empleo del sector, al igual que el de los rubros de hotelería, entretenimiento y eventos.

Señaló que si bien la Ley de Emergencia llega de alguna manera tarde, 10 meses después de iniciarse la pandemia, porque no se actuó de forma rápida para atenuar daños o disminuir consecuencias.

Solo en el sector gastronómico, al inicio de la pandemia el empleo cayó 90%, hoy trabajan con el 50 a 60% de lo normal. Foto: Archivo.

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No obstante, viene a ser como un oxígeno para los empresarios, ya que podrán seguir acogiéndose a la suspensión temporal de contratos de los trabajadores, quienes podrán a la vez cobrar el subsidio del Instituto de Previsión Social (IPS).

“Esta ley viene a ayudar a las empresas que quedaron en pie para que puedan seguir gozando de algunos beneficios, como las suspensiones de los contratos laborales para que los trabajadores puedan seguir cobrando el subsidio de IPS, si bien no es mucho, pero sí ayuda bastante, ya que es mejor un 50% antes que nada”, expresó Grassi.

No piden exoneración, solo pausa

Así también, el tema del fraccionamiento de los servicios básicos que sigue siendo un alivio, pero lo que los cuatro sectores buscan es que la ley incluya una especie de pausa al pago del aporte obrero patronal al IPS.

Esto debido a la acumulación de deuda que afrontan y que la idea es que pueda ser válida al menos durante la coyuntura de la pandemia, de modo a volverlo a pagar a partir de julio del 2022, pero que los trabajadores puedan seguir gozando de los beneficios del seguro social, tanto médicos como lo del subsidio, explicó.

“Esto que proponemos es un compromiso, un convenio que se firma entre los sectores para con IPS, a modo de poder tener una especie de receso en el pago y hacerlo más adelante, y aclarar que no estamos pidiendo ninguna exoneración, sino más bien bajar a la realidad de que no estamos en un momento de poder contribuir, hasta que la economía vuelva a recuperarse”, acotó.

Recalcó que dicha petición es la parte más importante de la ley, que es la que podrá darle más oxígeno a las empresas formales de los sectores afectados, ya que las informales o las que no aportan no se ven afectadas por todo lo que pesa la burocracia a nivel país.

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Sesenta mil siguen en suspensión

En ese sentido, Grassi mencionó que todavía son unos 60.000 empleados los suspendidos y los que podrían seguir siendo beneficiados si la ley incluye la pausa del aporte obrero patronal, manteniendo los beneficios.

Solo en el sector de gastronomía el empleo llegó a caer cerca de 90% desde el inicio de la pandemia, luego fue paulatinamente aumentando, en julio se tenía una ocupación del 30% y actualmente están trabajando entre el 50 y 60%.

Con relación a la reducción del 10 al 5% del IVA que ya se había establecido, mencionó que dicho beneficio se mantiene hasta el 2021, pero acentuó que es uno de los factores que menos incide, ya que si no se factura a falta de actividad y de consumo, no se puede tributar. Por consiguiente, esperan que con el efecto rebote que se estima para la economía a finales del 2021, sí puedan aprovechar al máximo este último beneficio mencionado.

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